Normatividad Mexicana es una serie de políticas cuyo objetivo es regular y asegurar valores, cantidades y características mínimas o máximas en el diseño, producción o servicio de los bienes de consumo entre personas morales o personas físicas, sobre todo los de uso extenso y de fácil adquisición por parte del público en general, poniendo atención en especial en el público no especializado en la materia. De estas normas existen dos tipos en la legislación mexicana: las Normas Oficiales Mexicanas, comúnmente conocidas como NOM, y las Normas Mexicanas, conocidas como NMX.

En este esquema regulatorio, solo las NOM son de uso obligatorio en su alcance, y las normas NMX son de aplicación voluntaria y expresan generalmente una recomendación de parámetros o procedimientos, aunque, en caso de ser referenciadas en una NOM su observancia será entonces obligatoria.Página web del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAMTexto íntegro y vigente (última reforma 28 de julio de 2006) de la Ley Federal Sobre Metrología y Normalización, publicada en el Diario Oficial de la Federación del 1 de julio de 1992.

thumb|Left|300px|Logotipo basado en la marca que pueden colocar los fabricantes que cumplieron con la acreditación de un producto en la conformidad de alguna norma NOM, en este caso la NOM-NNN-LLLL-NNNN N=dígito, L=letra.

Historia Desde la época porfirista, un medio eficaz de control consistió en caracterizar un servicio o producto de tal manera que solo quien lo hiciera originalmente pudiera obtener un beneficio económico, excluyendo del mercado a cualquier otra empresa que intentara realizar algo similar, como fue el caso del ancho de vía o trocha en los sistemas ferrocarrileros, donde cada compañía que instalaba un sistema de ferrocarril obligaba a usar la trocha que ellos quisieran, por lo que la adquisición de equipos como trenes debía realizarse solo a través de ese fabricante, lo que obligaba a cambiar de tren en cada cambio de ancho de vía, como ocurre aún en las fronteras entre varios de los países de la Unión Europea, obligando al gasto en el cambio de las mercancías entre los carros de diferentes sistemas.

Esto, por ejemplo, fue uno de los grandes problemas de logística para la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, y algo similar le ocurrió a los Estados Unidos con el traslado por barco, hasta la estandarización de procedimientos con los barcos Liberty. Terminada la Segunda Guerra Mundial, el comercio mundial volvió a fluir, pero la diversidad de criterios lo hizo lento; es cuando aparecen los contenedores para carga marina, que permiten enviar cualquier cosa por barco, siempre y cuando quepa dentro de uno, con la ventaja de homologar los equipos para el embarque y traslado de los productos. El uso de los contenedores facilitó el intercambio mundial y empezó a gestar, dentro de la ONU, la idea de crear recomendaciones para facilitar el comercio. Lo mismo comenzó a hacerse en otros lugares del planeta: el caso de los tomacorrientes, el codificado de la señal de televisión, el uso de símbolos, etcétera.

Por eso, en 1946 se crea la Organización Internacional de Estandarización (en inglés ISO (International Organization for Standardization)), en la cual los diferentes países miembros pueden debatir para eliminar, crear u homologar estándares para los productos o servicios que se intercambian entre ellos; No obstante lo anterior, los estándares emitidos por ISO solo son recomendaciones para que sean adoptadas por los países miembros de a cuerdo con su marco legislativo vigente en sus territorios. Es así que en el caso de México las Normas ISO son generalmente adoptadas como Normas Mexicanas y exepcionalmente como Normas Oficiales Mexicanas.

En México, la estandarización surgió por la influencia de la economía estadounidense en la economía mexicana, lo que obligó al gobierno a emitir leyes y reglamentos cerca de los años 40 del , principalmente para obligar a los equipos eléctricos a usar ciertas características en 50 Hz en la mayoría del país, mientras en el norte, por ser la energía generada en los Estados Unidos, se empleaban sistemas de corriente alterna a 60 Hz. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, el comercio de repuestos europeos para los generadores de 50 Hz, debieron comprarse a los Estados Unidos, lo que obligó a cambiar o modificar los equipos que trabajaban a 50 Hz por equipos que pudieran hacerlo a 60 Hz.

Es así como desde los años 40 existieron una serie de normas, leyes y reglamentos que obligaron a los fabricantes, productores y prestadores de servicio a cumplir un mínimo de características en sus productos y a usar un determinado sistema de unidades de medida, en concreto, el llamado Sistema General de Unidades de Medida, que comprendía el Sistema Internacional de Unidades y las unidades no comprendidas en el sistema internacional que se aceptaban por ley. Dicho sistema de normalización se caracterizaba por la creación de estándares con medidas proteccionistas para los productores locales que dejaban en desventaja a los productores extranjeros.

Para administrar lo relacionado con la Normalización el Gobierno federal en los años 60 del creó la Dirección General de Normas, quien dictaría la política de normalización por los próximos 20 años. En 1986, con la entrada de México al GATT, el gobierno se comprometió a seguir las recomendaciones de ISO y de otras organizaciones internacionales para crear sus propios estándares, lo cual se concretó con la Ley Federal sobre Metrología y Normalización en su versión de los años 80.

Así, durante las décadas de 1980 y 1990 la Dirección General de Normas emitió normas con base en recomendaciones de instancias de carácter técnico tanto nacionales como internacionales, las cuales abarcan básicamente solo los productos y servicios para la venta al público en general. En ese entonces para el caso de la representación del gobierno federal en los ámbitos de normalización internacionales ambos organismos dependian de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En los años 90 del se creó, como apoyo para los fines de normalización, el Centro Nacional de Metrología (CENAM), y se reformó la Dirección General de Normas (Dirección General de Normas), ambos dependientes de la entonces llamada Secretaría de Industria, hoy Secretaría de Economía, entre los aspectos destacados de esta reforma están que se incluyeron las figuras de Organismos Nacionales de Normalización y de Terceros Acreditados para efectos de Evaluación de la Conformidad.

En la legislación Mexicana como en otros países, el uso de normas resulta adecuado para regular productos y servicios en lugar de Leyes que deben pasar por el poder legislativo.[LeyesBiblio/doc/130.doc Texto íntegro y vigente (última reforma 28 de julio de 2006) de la Ley Federal Sobre Metrología y Normalización, publicada en el Diario Oficial de la Federación del 1 de julio de 1992.]

Procedimiento general Creación de una norma El procedimiento general de aplicación de una norma empieza con la creación o adopción de un estándar para dicho producto o servicio. El CENAM tiene diferentes comités de esos estándares. En el caso de ISO, sus estándares pueden ser obligatorios por algún acuerdo internacional, el cual debió ser ratificado por el Senado de la República como cualquier tratado internacional. En el caso de los emitidos por un organismo oficial regional o nacional de otro país, como el Comité Europeo de Normalización de la Unión Europea o la ANSI de los Estados Unidos, el estándar solo abarca un carácter de recomendación pero puede ser obligado su uso por tratados laterales como un Tratado de Libre Comercio. En el caso de productos o servicios netamente mexicanos, se pueden adoptar los estándares emitidos por los comités técnicos de organismos civiles especializados, como el Consejo Regulador del Tequila. y, si se tratase de un producto extranjero, entonces se adoptarán las recomendaciones emitidas por el área técnica de los organismos civiles especializados, como la IEEE o AREMA.

Estos estándares se pueden tomar íntegramente de la fuente, aunque con su debida traducción al español y su adecuación al estándar de la normatividad mexicana, pero deben obtenerse, a través del CENAM o de la DGN, los derechos legales para el uso del contenido intelectual, lo cual puede ser librado por los tratados internacionales previos, como los correspondientes a los procedimientos generales para la evaluación de la conformidad emitidos por ISO y que en México reciben un doble nombre (NMX-CC-004:1995/IMNC-ISO-9002:1994. Sistemas de Calidad - Modelo para el Aseguramiento de la Calidad en Producción, Instalación y Servicio.).

En el caso de estándares similares como, por ejemplo, la NOM-001-SEDE y el NEC, que tratan de la utilización de la energía eléctrica en la baja tensión. Por el intercambio comercial, los comités técnicos crean un estándar nacional, adaptando las ideas generales del estándar extranjero, lo que a veces implica la obtención de los derechos de la obra extranjera. En el caso mencionado, el índice de ambas obras es muy similar. Otro es el caso de la adopción u homogeneización de un estándar en común, en el cual media un tratado internacional por el cual la parte técnica se deja a solo un país o a ambos países, obligándose ambos a acatarlo sin modificación. Así se puede ver en la lista de productos de Cables Monterrey, hoy Viakon, cuyos productos están normalizados con base en pruebas hechas en el extranjero con un estándar extranjero, pero avalado, para su aplicación en México, por un tratado internacional.

En todos los casos se deben emitir proyectos de norma, que se dan a conocer libremente a los organismos interesados en la materia, los cuales pueden emitir observaciones para su modificación durante un periodo de tiempo determinado

nsayos%2FListas_Verificacion]</ref> en el cual se indican los pasos que debe seguir la UV para emitir un certificado de cumplimiento o conformidad con la norma a la persona física o moral que lo solicite (llamada habitualmente cliente), o en su caso emitir uno o varios documentos de no cumplimiento o no conformidad, que pueden ser salvados con procedimientos de verificación subsecuente donde el cliente debe demostrar que cumple con la norma y se le debe otorgar el certificado de conformidad. Si por alguna razón el verificador no quisiese emitir el certificado, el cliente podrá inconformarse ante el organismo que avala al verificador, obligado a revisar el procedimiento, tras lo cual puede obli=blogcategory&id=179&Itemid=217]</ref>

Verificación de las pruebas Rara vez los procedimientos para el cumplimiento de una norma se basan en parámetros cualitativos, y son cuantitativos los procedimientos y resultados de las pruebas que se solicitan habitualmente en las normas. Por tanto, las pruebas deben realizarse en laboratorios de pruebas o en campo con dispositivos de medida avalados por el CENAM, ya sea de forma directa o por medio de laboratorios u organismos acreditados (como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) En el caso de las básculas en mercados públicos, el laboratorio – que casi siempre es una persona moral –, luego de llevar a cabo un procedimiento de calibración para un cliente o verificador en sus equipos, puede emitir un certificado de calibración del equipo que indica por lo menos un número de oficio, la fecha de calibración y la vigencia de la calibración, luego de la cual debe volverse a calibrar el equipo y la desviación estándar que sufre el aparato con respecto al patrón de calibración, además de las características que hacen único a ese equipo, como el número de serie del equipo, el modelo y el fabricante.

Calibración