El Día de los Santos Inocentes es la conmemoración de un episodio hagiográfico del cristianismo: la matanza de los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes I el Grande con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret.

Los cristianos veneran a los Santos Inocentes como los primeros mártires cristianos. En el rito romano de la Iglesia católica, la celebración tiene grado de fiesta y se encuentra incluida en el calendario romano general.

Es costumbre en España e Hispanoamérica realizar en esta fecha bromas de toda índole, conocidas como "inocentadas" (pedir prestado y no pagar, dar noticias falsas,...).

Relato bíblico

De los cuatro evangelios canónicos, el único que lo relata es el Evangelio de Mateo (Mt 2, 16-18). Si bien se presenta nuevamente en los evangelios apócrifos, como el Protoevangelio de Santiago y en el Evangelio armenio de la infancia.

El relato trata sobre la orden dada por Herodes I el Grande de ejecutar a los niños nacidos en Belén menores de dos años. Según el pasaje de Mateo, Herodes dio esta orden al verse engañado por los sabios del oriente que habían prometido proporcionarle el lugar exacto del nacimiento de Jesús. Mateo dice que este acontecimiento cumple con la profecía de Jeremías (Jer 31, 15).

A continuación, se hace referencia y se cita el Libro de Jeremías (Jeremías 31:15) (Jeremías 31:14 en la Biblia hebrea): «Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías: Se oye una voz en Ramá, llanto y gran lamentación, Raquel llora por sus hijos y no quiere ser consolada, porque ya no existen» (Mateo 2:17–18). La relevancia de esto para la masacre no es evidente de inmediato, ya que los siguientes versículos de Jeremías hablan de esperanza y restauración.

Evidencia histórica y análisis bíblico

Ninguno de los historiadores de la época menciona el hecho. Entre ellos destaca Flavio Josefo (37-101) por su dedicación a la figura de Herodes I el Grande. La brutalidad del episodio está en armonía con el carácter de Herodes, tal como Josefo lo describió en Antigüedades judías (15.3, 3 § 53-56). Josefo presentó a Herodes como un ser patológicamente celoso de su poder: varios de sus familiares fueron asesinados por orden suya, ya que sospechaba que trataban de suplantarlo. No cabe duda de que Josefo quiso describir a Herodes con los tintes más oscuros que le fue posible, y resulta difícil de explicar la ausencia de la matanza de Belén en Josefo, excepto suponiendo que no tuviera noticia alguna de ella.

Si bien este relato se presenta nuevamente en uno de los evangelios apócrifos, el Evangelio armenio de la infancia de autor desconocido, la fecha de composición de esa obra es muy tardía, no anterior al . La mayoría de las biografías recientes de Herodes dudan de que el hecho tuviera lugar, pero la simple declaración de que la masacre es un hecho legendario y no histórico tiene también un soporte basado en la argumentación y no en la documentación real. El historiador, arqueólogo y explorador británico Stewart Perowne (1901-1989) señaló que la matanza «es totalmente coherente con todo lo que sabemos de él [de Herodes]». El historiador israelí Abraham Schalit (1898-1979) también apoyó la historicidad de la narración.

La ausencia de fuentes alternativas a la Biblia puede deberse a que Belén era un pueblo pequeño y el número de niños varones de menos de dos años podría no haber pasado de 20. Biblistas y teólogos de distintas extracciones, como el estadounidense Jack Finegan (1908-2000), el alemán Rudolf Schnackenburg (1914-2002), y R. T. France (1938-2012) En referencia a la ausencia de la historia en Antigüedades judías, R. T. France argumentó que el asesinato de unos pocos infantes en una población pequeña no armonizaba en su escala con los asesinatos más espectaculares registrados por Josefo. apoyan la historicidad del hecho o dicen que no hay nada que imposibilite que Herodes ordenase eso.

Lo que los historiadores anteriormente mencionados afirman no es que el relato sea un hecho histórico, sino solamente que «posee cierta verosimilitud», como «ejemplo clásico del genocida abuso del poder».

En cualquier caso, no hay documentación que respalde la historicidad del hecho, sino, al contrario, Herodes murió en el 4a.C. y el censo de Quirinio mencionado en Lucas fue 9 años después, en el año 6d.C., por lo que Herodes el Grande no pudo haber tenido rol alguno en los acontecimientos que rodearon al nacimiento de Cristo. Comentario de la Iglesia católica El episodio de los inocentes pone de manifiesto la ferocidad de Herodes y se ajusta al carácter que le atribuyen las fuentes antiguas, donde aparece como un gobernante capaz de numerosos actos de violencia. La tradición cristiana reconoce en aquellos niños a los primeros mártires de Cristo: aun sin comprenderlo, entregan la vida por él, y su muerte anticipa la victoria del Mesías. La liturgia recoge esta visión al presentar a los pequeños como testigos que, sin pronunciar palabra, confiesan a Cristo con su sangre —non loquendo, sed moriendo—y animan a vivir con coherencia la fe que se proclama.

La figura de Raquel, evocada por el profeta, remite a la esposa amada de Jacob, sepultada en las cercanías de Belén. Su llanto simboliza el dolor del pueblo marcado por el destierro después de la caída de Jerusalén, cuando los descendientes de Efraím y Manasés aguardaban en Ramá el camino hacia la deportación. Sin embargo, el oráculo completo de Jeremías transforma ese llanto en esperanza: anuncia que Dios, en medio de la desgracia, prepara una renovación profunda y duradera de su alianza. Mateo interpreta la tragedia de los inocentes y la huida de Jesús a Egipto a la luz de esa promesa, viendo en esos acontecimientos el avance del plan divino que inicia, por medio del Mesías, la formación del nuevo pueblo.Universidad de Navarra; Cátedra de Teología; Comentario a las Sagradas escrituras p. 9048-49. EUNSA Editorial

Celebración litúrgica

Ya en la segunda mitad del se conmemoraba litúrgicamente a los santos inocentes como aparece en homilías de Gregorio Nacianceno, y de Gregorio de Nisa, en ambos casos vinculadas a la celebración de la Natividad. Entre finales del y mediados del , la festividad se asoció además en Occidente (Roma, África) con Epifanía, relacionándola con la veneración de los magos. De allí se supone que en el se instituyó el culto propio a los santos inocentes: el Sacramentario leonino (ca. 485) ubicó la festividad junto a las de san Esteban y san Juan. La festividad terminó por fijarse en África y Roma para el 28 de diciembre, en tanto que los griegos la celebran el 29 de diciembre, los sirios y caldeos el 27 de diciembre, y en el rito mozárabe el 8 de enero.

Esas fechas no se relacionan al orden cronológico del hecho: en el rito romano, la festividad de los niños inocentes (considerados mártires por sangre solamente, sin que desearan el martirio) se celebra hoy dentro de la octava de Navidad, junto a la de Esteban el protomártir (mártir por voluntad-amor y dolor), y Juan el apóstol y evangelista (mártir por voluntad-amor, pero sin que el martirio ocurriera finalmente). Así lo explica Cabodevilla:

Únicamente la Iglesia católica se refiere como «inocentes» a estos niños; en otros países latinos se los llama simplemente «infantes» y la fiesta tenía el título de Allisio infantium (Breviarium gothicum), Natale infantum, o Necatio infantum. Los armenios ubicaron la celebración de la festividad el lunes luego del segundo domingo de Pentecostés (Menología armenia, 11 de mayo), porque creen que los santos inocentes fueron masacrados quince semanas después del nacimiento de Jesucristo.

En el rito romano de la Iglesia católica, la celebración de los Santos Inocentes tiene grado de fiesta y se encuentra incluida en el calendario romano general.

El Oficio de lecturas propone para este día la lectura del libro del Éxodo que recoge el episodio de la matanza de niños hebreos en Egipto (Ex 1,8-16.22) y, como lectura patrística, un sermón del santo obispo Quodvultdeus, quien se refiere así a los infantes asesinados: «todavía no hablan, y ya confiesan a Cristo».

Costumbres, bromas e inocentadas En España e Hispanoamérica es costumbre realizar en esta fecha bromas de toda índole. Los medios de comunicación hacen bromas o tergiversan su contenido de tal modo que la información parezca real. Se trata de una libertad que se dan los agentes mediáticos para dar rienda suelta a su sentido del humor, oportunidad que solamente tienen una vez al año. Es tradición que los periódicos publiquen páginas enteras de noticias cómicas, con la advertencia de que es día de los inocentes, que van desde las que son una obvia mofa a cualquier suceso reciente, hasta las que parecen serias y engañan al lector desprevenido. El día de los inocentes se vive en todo el mundo hispanohablante.

En algunas zonas de América es importante no prestar ningún bien, sea objeto o dinero, pues el prestatario es libre de apropiarse de los bienes. Este tipo de festejo ha venido a menos en años recientes y ya no es usual que la gente pida prestado con la esperanza de que el prestador no recuerde la fecha y se le pueda hacer mofa con la muy popular frase: «Inocente palomita que te dejaste engañar» o su versión ampliada: «Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se puede prestar».

México Se celebra en casi todo el país y, aunque no es un día feriado, se toma como una de las festividades más importantes de la religión, y cada iglesia la celebra a su manera. Se le ofrecen regalos y comida al niño Jesús, las ofrendas pueden ser variadas, desde prendas para vestirlo, hasta dulces y pan, entre otras cosas.

También ese mismo día se torna un poco burlístico en la noche a medida que la tradición también es hacer bromas a la gente (como las haría un niño) en la cual se juega una broma (mayormente son bromas pesadas) y regularmente se le llama "inocente" a la persona. Las bromas pueden variar desde bromas muy ligeras y muy pesadas.

El Salvador En El Salvador, el día 28 de diciembre se celebra religiosamente en Antiguo Cuscatlán, departamento de La Libertad. La Iglesia católica de la localidad está dedicada a los Santos Niños Inocentes. Es la fiesta patronal de la ciudad. La tradición es al parecer de tiempos de la colonia. Las personas, provenientes de diferentes lugares del país, traen desde la víspera, carrozas o canastos con imágenes de niños (imaginería), adornadas de diferentes maneras, como exvoto y agradecimiento por algún favor recibido.

Es una colorida festividad a la que asisten cientos de personas. En las calles aledañas se instala una feria popular con variedad de gastronomía y artesanías.

El 28 de diciembre de 1977, el entonces arzobispo de San Salvador monseñor Oscar Arnulfo Romero, hoy santo, presidió la eucaristía principal de esa fiesta en la iglesia parroquial de los Santos Niños Inocentes, Antiguo Cuscatlán. En su homilía desarrolla, de una manera sencilla pero profunda, la teología del martirio de los Inocentes.

España En toda España se celebra el Día de los Santos Inocentes, un día dedicado a las bromas y que desde 1995 finaliza con la emisión en La 1 de TVE la Gala Inocente, Inocente, una gala benéfica destinada a recaudar fondos para diferentes organizaciones que se dediquen a tratar los problemas infantiles.

En Tremp, capital del Pallars Jussá, provincia de Lérida, se celebra este día colgando una llufa (muñeco de papel), el gigante del campanario de la población. Después de un pasacalles, la gente le canta para que baje y así quemarlo. El acto, al igual que el resto de actos navideños de la ciudad, es organizado por la entidad cultural La Casa del Sol Naixent.https://www.naciodigital.cat/pallarsdigital/noticia/8731/aixecada/ninot/tremp/compleix/41/anys