thumb|Urna con los restos mortales de San Juan Bautista de La Salle en la casa generalicia de los FSC en Roma. thumb|Reliquia de santa Leticia. Ayerbe. Se llama relicario, (palabra proveniente del latín reliquiae,) a la caja o estuche para guardar reliquias o recuerdos de los santos y exponerlas a la veneración de los fieles.

Estuvieron en uso con el nombre de encólpium ya en los primeros siglos de la Iglesia, aunque por entonces tenían carácter privado y se llevaban pendientes del cuello en forma de cajitas o de medallas con figuras e inscripciones. Constan ejemplares por lo menos del y son célebres los que se hallan del en el Tesoro de Monza, regalados por San Gregorio a la reina Teodolina. Entre ellos, se encuentran ciertas botellitas muy comunes en aquella época, que solo contenían algodón empapado en aceite bendecido o tomado de las lámparas que ardían junto al sepulcro de algún mártir. Para la veneración pública de las reliquias en aquellos primeros siglos bastaban los sepulcros y altares que las contenían. Pero desde el empezaron a colocarse además sobre el altar relicarios en forma de cajas o arquetas.

Esta forma de relicario continuó en los siglos posteriores hasta la época de arte ojival siendo preferidas las arquetas más o menos capaces y ricas, según la magnitud de las reliquias y la magnificencia del donante y aprovechándose con frecuencia para el objeto arquetas de uso profano. De Estas, se pueden citar: El Arca santa de las Reliquias de la catedral de Oviedo El Arca de san Millán El cofrecillo de madera chapeado de plata repujada y con figuras de santos en la parroquia de Abárzuza () La arqueta de bronce esmaltado y con figuras de relieve en el monasterio de Silos y en el Museo de Burgos () La arqueta de Colonia La arqueta de Limoges

El relicario tomó desde el formas muy variadas y artísticas, siendo las principales:

La de arqueta y templete, imitando un templo con sus arquerías ojivales y su crestería La de ostensorio, con su pie y su torrecilla La de busto y estatua, con la imagen del Santo a que pertenece la reliquia que allí se recoge

Referencias

El contenido de este artículo incorpora material de Arqueología y bellas artes, de 1922, de Francisco Naval y Ayerbe, que se encuentra en el dominio público.

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