La guerra de los mundos es una novela de ciencia ficción y terror psicológico escrita por el autor inglés H. G. Wells. Fue escrita entre 1895 y 1897, publicada en forma de serie en la revista Pearson's Magazine en el Reino Unido. La novela completa fue publicada por primera vez en 1898.
La guerra de los mundos es una de las primeras obras que detalla el conflicto entre la humanidad y una raza extraterrestre: marcianos que llegan a la Tierra. La novela es la narración en primera persona de un protagonista anónimo en Surrey y su hermano menor que escapa a Tillingham en Essex mientras Londres y el sur de Inglaterra son invadidos por marcianos. Es una de las obras más comentadas del canon de ciencia ficción.
La trama es similar a otras obras de literatura de invasión del mismo período y ha sido interpretada de diversas formas como un comentario sobre la teoría de la evolución, el imperialismo británico y los miedos, supersticiones y prejuicios de la época victoriana. Wells señaló más tarde que la inspiración de la trama fue el efecto catastrófico de la colonización británica sobre los aborígenes de Tasmania. Algunos historiadores han argumentado que Wells escribió el libro para animar a sus lectores a cuestionar la moralidad del imperialismo.
La novela nunca ha dejado de imprimirse: ha generado numerosos largometrajes, radionovelas, un álbum discográfico, adaptaciones de cómics, series de televisión y secuelas o historias paralelas de otros autores. Fue dramatizada en un programa de radio en 1938, dirigido y protagonizado por Orson Welles, que supuestamente causó pánico entre los oyentes que no sabían que los hechos eran ficticios.
La novela influyó incluso en el trabajo de los científicos. Robert H. Goddard se inspiró en el libro y ayudó a desarrollar tanto el cohete de combustible líquido como el cohete de múltiples etapas, que resultó en el alunizaje del Apolo 11 unos 71 años después.
Sinopsis La historia de la novela es relatada por un narrador sin nombre en 1904, seis años después de la invasión marciana, y comienza con una cita de Johannes Kepler, seguida por una introducción dada por el protagonista, un escritor de artículos de ciencia especulativa (cuyo nombre nunca es mencionado), contando la visita por entonces a un observatorio en Ottershaw con la invitación de un "notable astrónomo" llamado Ogilvy. Allí son testigos de una explosión en la superficie del planeta Marte, parte de una serie de sucesos de ese tipo que despiertan mucho interés en la comunidad científica, que los supone actividad volcánica. Días después, lo que se cree un "meteoro" impacta en el campo comunal de Horsell, cerca de Londres. El narrador tiene su hogar cerca, y él es uno de los primeros en descubrir que el objeto es un cilindro artificial lanzado desde Marte, el cual se abre, dando paso a los "marcianos" grandes y grisáceos, de piel "marrón aceitosa", "del tamaño, tal vez, de un oso", con "dos grandes ojos de color oscuro y bocas en forma de uve sin labios, que gotean saliva" y "dos grupos de tentáculos de gorgona", seres que el narrador encuentra "a la vez vitales, intensos, inhumanos, lisiados y monstruosos". Como tienen dificultades para moverse y respirar debido a la gravedad y atmósfera terrestres, se retiran rápido otra vez al cilindro.
Una delegación humana, que incluye al astrónomo Ogilvy, se acerca con una bandera blanca, pero los marcianos los incineran a ellos y espectadores cercanos con un rayo calórico, antes de empezar a ensamblar su maquinaria dentro del agujero. Esa noche el ejército rodea el campo, y su presencia tranquiliza a los lugareños.
En la lucha que acaba desatándose, la ciudad resulta dañada por el rayo marciano. Tras el ataque, el narrador lleva a su esposa a Leatherhead para permanecer con sus parientes hasta que los marcianos estén muertos; al regresar a casa en un pequeño carruaje de dos ruedas alquilado, ve por primera vez lo que los marcianos han estado construyendo: un enorme trípode, una "máquina de guerra", gigantescos trípodes andantes metálicos de 30 metros de alto, coronados por una "capucha" de latón de la cual cuelgan tentáculos metálicos. Miraban alrededor por medio de una placa de vidrio en la capucha y en la parte de atrás llevaban una cesta gigante de metal blanco, en la que capturaban humanos. Las máquinas guerreras aplastan las unidades que el ejército británico coloca ahora en todos los cráteres y atacan a las comunidades circundantes. Al llegar a su casa el narrador conoce a un artillero, que le dice que otro cilindro ha aterrizado entre Woking y Leatherhead, separando al narrador de su esposa. Los dos hombres intentan escapar juntos, pero al llegar al río Támesis se ven trípodes en el horizonte y empiezan a destruir el pueblo con el rayo calórico. Las baterías inglesas empiezan a atacar y un obús explota en la capucha de una máquina guerrera. El robot se tambalea, se tropieza con la iglesia de Shepperton y cae en el río produciendo una gran explosión. Al caer el generador del rayo calórico en el agua, provoca una gigantesca ola que mata a mucha gente. El narrador por poco muere ahogado. Al salir del agua es casi aplastado por la pata de una máquina guerrera. El narrador conoce a un clérigo, y al escapar junto a él observan a los marcianos utilizar una nueva arma, el humo negro.
Más cilindros caen en todo el campo inglés y comienza una gran y frenética evacuación masiva de Londres, gigantesca y desordenada, sin rumbo alguno. Entre las multitudes que huyen está el hermano del narrador, el cual ayuda a dos señoras a librarse de unos ladrones que querían quitarles su carruaje. El hermano recibe una tremenda paliza y sólo se salvan porque la señora Elphinstone (una de las señoras) tenía escondido un revólver bajo el asiento. Después, ellos tres logran subir a un barco y cruzar el Canal de la Mancha mientras un barco de guerra, el HMS Thunder Child trata de proteger valientemente a los demás barcos y lucha con las máquinas guerreras, que se adentran en el agua y al final vuelan en pedazos junto con el navío.
El narrador y el clérigo son atrapados en medio de una casa destruida, con vista al cráter de uno de los últimos lugares de aterrizaje marciano. Es así testigo encubierto de las acciones de los marcianos, incluida su utilización de los seres humanos capturados como suministro de alimento a través de la absorción directa de sangre. Se oculta allí junto con el vicario, que ha sido traumatizado por los eventos, y se comporta como un demente. Fruto de su locura el clérigo comienza a gritar. Aterrado de que sean escuchados, el narrador lo golpea y deja inconsciente. El cuerpo es descubierto por los marcianos y arrastrado lejos. La máquina marciana captura al clérigo y el narrador apenas puede evitar la misma suerte. Los marcianos finalmente abandonan su campamento. El narrador entonces viaja a un Londres desierto, pero en el camino se encuentra nuevamente con el artillero. Éste ha planeado que la humanidad comience a vivir bajo tierra, en las cloacas de Inglaterra, con el fin de oponer resistencia a los marcianos.
Al llegar, descubre que tanto la hierba roja como los marcianos han sucumbido abruptamente al interactuar con bacterias terrestres (por efecto del inicio de una contaminación interplanetaria de regreso), a las que no tienen inmunidad natural. El narrador regresa a Woking y se reúne inesperadamente con su esposa, y, junto con el resto de la humanidad, se establece para hacer frente a las nuevas y más amplias vistas del universo que la invasión ha hecho caer sobre ellos.
Secuencia de los eventos Diez llegadas marcianas son mencionadas en la novela comenzando en junio "en los primeros años del ":
Primera llegada marciana (Día 1): Horsell Common. Segunda llegada marciana (Día 2): Addlestone Golf Links. Tercera llegada marciana (Día 3): Pyrford. Cuarta llegada marciana (Día 4): Bushy Park, Teddington, (escrito como Bushey en el texto, pero dándole proximidad a las otras llegadas parece que es más probable que fuera en Bushey que en Hertfordshire) Quinta llegada marciana (Día 5): Sheen. Sexta llegada marciana (Día 6): Wimbledon. Séptima llegada marciana (Día 7): Primrose Hill, Londres. Octava, novena y décima llegada (Días 8, 9 y 10): lugares de llegada no mencionados en el libro - presumiblemente fuera de Londres.
La duración de la guerra es de tres semanas:
En los días 1 y 2, los marcianos comienzan su fortaleza alrededor de Londres. En el día 3, empiezan la primera gran agresión de la invasión (La batalla de Weybridge/Shepperton y comienza el ataque a Londres). En el día 4, comienza un gran éxodo de pánico en Londres. Los marcianos avanzan al gran centro de la ciudad. En el día 5, el narrador es aprisionado por la llegada del quinto cilindro. En el día 6, Londres está totalmente dominado por los marcianos. En este día también ocurre la batalla submarina del estuario de Blackwater y la pérdida del Thunder Child. Durante los días 5 a 18, el narrador observa a los marcianos todavía atrapado en un sótano escondido en una pila de carbón. El día 10 es la fecha aproximada en que Leatherhead (el pueblo al cual el narrador llevó a su esposa para que esté segura) es destruido por un marciano, matando a todos. Afortunadamente, su esposa escapa antes del ataque y se reúnen después de la destrucción marciana. En los días 19 a 20, el narrador parte a Londres. Durante la noche del día 21, los marcianos son encontrados muertos. En este lapso, Inglaterra recibe la ayuda humanitaria por parte del gobierno de Francia.
Radio Adaptación de Orson Welles (1938) La novela fue adaptada por Orson Welles, en octubre de 1938 para crear un serial radiofónico que en su momento creó gran alarma social. Welles cambió algunos aspectos del argumento, incluso el lugar del primer aterrizaje marciano: Grover's Mill, Nueva Jersey. Se emitió con el formato de noticiario de carácter urgente (aunque hubo un aviso al principio sobre su carácter ficticio, pero muchos oyentes se incorporaron con la narración ya iniciada, por lo que se perdieron el aviso y creyeron que era real). Esto provocó escenas de pánico entre ciudadanos de Nueva Jersey y Nueva York, que creyeron que se estaba produciendo una verdadera invasión alienígena de la Tierra. La ingenuidad de un público que aún no conocía la televisión contribuyó al éxito de la propuesta de Welles, que, sin embargo, debió ofrecer disculpas públicamente a los radioyentes.
Adaptación de Radio Quito (1949) Tras casi 11 años de la adaptación radial neoyorquina, un fenómeno similar pero con consecuencias aún más caóticas, tuvo lugar en Ecuador. El 12 de febrero de 1949, un programa musical nocturno emitido por Radio Quito fue interrumpido por sus locutores para reportar alarmantes apariciones de ovnis en las cercanías de Quito, dejando destrucción y muerte a su paso. Los papeles interpretados eran variados e incluían: militares, autoridades, alienígenas, policías y demás ciudadanos "huyendo por sus vidas". En consecuencia, el pánico se desató sin control en las calles quiteñas, algunas personas asegurando haber visto platillos voladores que "definitivamente no eran globos de feria", mientras otros intentaban refugiarse en cualquier lugar que no pareciera atractivo para los extraterrestres, como en las oficinas de impuestos. Después de unos intensos 15 o 20 minutos de histeria colectiva, los locutores dieron por finalizada la obra, anunciando que se trataba sólo de una radionovela.