La batalla de Ilipa fue un enfrentamiento militar que tuvo lugar durante la segunda guerra púnica, en la primavera de 206 a. C., entre las legiones de la República romana, lideradas por Publio Cornelio Escipión el Africano, y el ejército de la República de Cartago, comandada por Asdrúbal Giscón y Magón Barca. Tuvo lugar en las inmediaciones de Alcalá del Río, localidad identificada con la ciudad romana de Ilipa, situada en la margen derecha del río Guadalquivir. Existe un debate historiográfico acerca de la ubicación de la batalla, ya que algunos autores la localizan en la margen izquierda. El resultado fue una decisiva victoria romana que propició la retirada cartaginesa y la conquista romana de Hispania.
Antecedentes La audaz captura de Cartago Nova —Cartagena— por Escipión supuso la pérdida, por parte cartaginesa, del Levante, permitiendo a los romanos expandirse hacia la cuenca del Betis —Guadalquivir—, donde obtuvieron la gran victoria de Baecula —Santo Tomé—, imposibilitando el envío de refuerzos a Aníbal Barca en la península itálica.Millán, 1986: 283 Además, poco después perdieron las minas de plata de Cástulo —Linares—, lo que redujo muchísimo su capacidad de contratar más mercenarios.Millán, 1986: 289 Tras esta derrota, quedaron en la península solo 25.000 a 30.000 soldados de Cartago, los que luego fueron reforzados por 20.000 hombres y los elefantes venidos de África. Los púnicos debían detener el avance romano o corrían el riesgo que los romanos siguieran hacia África, así que se atrincheraron en el Bajo Betis,Millán, 1986: 283-284 donde estaba la Sierra Morena y las últimas fuentes de plata para sufragar a sus tropas.Millán, 1986: 290
Se envió a Hannón el Viejo y Magón Barca a Celtiberia pero Escipión ordena al legado Marco Junio Silano contra ellos,Millán, 1986: 284 venciéndolos en Orongis con 3000 infantes y 500 jinetes,Livio 28.13.5; Polibio 11.20.3 dispersando a sus aliados, capturando a Hannón y forzando a Magón a huir a Gades —Cádiz—. Tras esta derrota, las fuerzas cartaginesas cayeron a 35.000 o 38.000, de los que 20.000 estaban en la Bética, por lo que comenzaron a reclutar turdetanos para reemplazar las bajas sufridas.
El primer intento de Escipión para conquistar el Bajo Betis se encontró con que cada ciudad tenía una fuerte guarnición y entendiendo que sería muy costosa la toma de cada villa, se retiró a sus cuarteles invernales de Tarraco —Tarragona—. Decide que lo mejor es provocar una gran batalla decisiva.Millán, 1986: 285Livio AUC 28.13.4 Ahí permaneció hasta la primavera siguiente, partiendo hacia Cástulo y luego a Baecula,Millán, 1986: 287Livio AUC 28.13.4-5 uniéndose a las tropas de Silano y numerosos aliados celtíberosPolibio 11.20.5 aportados por Culchas, reguli, «régulo» que gobernaba 28 ciudades.Livio AUC 28.13.3 Entretanto, los cartagineses empezaron a concentrar sus fuerzas, antes dispersas en las ciudades, durante el invierno. Este punto de reunión fue Carmo —Carmona—, desde donde marcharon a Ilipa.Millán, 1986: 288
Los cartagineses acamparon en Ilipa, una ciudad ubicada sobre las colinas, con una llanura enfrente perfecta para la batalla.Polibio 11.20.1 Escipión marchó contra ellos con el grueso de su ejércitoPolibio 11.20.4 y al llegar a las cercanías acampó en unas colinas bajas frente a su enemigo.Polibio 11.20.9
Escipión se negó a desperdiciar su tiempo y fuerzas en combates menores y asedios, dejando ciudades con guarniciones enemigas mientras avanzaba por la Bastetania, probablemente por la orilla norte del Betis. Los cartagineses cruzaron el curso fluvial por el actual Vado de las Estacas,Millán, 1986: 288-289 procurando interponerse entre dicho cruce y el campamento romano, ubicado en un cerro hoy llamado Pelagatos,Millán, 1986: 293, figura 2 porque era la única forma de proteger las minas argentíferas de la región.Millán, 1986: 292 Al parecer, los comandantes púnicos estaban decididos a entablar una batalla decisiva.Livio AUC 28.12.15
Fuerzas enfrentadas Cartagineses El ejército cartaginés contaba con una amplia superioridad numérica según los historiadores antiguos. El griego del , Polibio, afirma que contaban con 70.000 soldados de a pie, 4000 montados y 32 elefantes de guerra.Polibio 11.20.2 El grecorromano del , Apiano, concuerda en el número de infantes pero eleva los jinetes y paquidermos a 5000 y 36 respectivamente.Apiano 6.5.25 El romano del , Tito Livio, cuenta que los africanos tenían 50.000 soldados de a pie y otros 4500 a caballo.Livio AUC 28.12.13 Sin embargo, él mismo reconoce que algunas fuentes elevan los infantes a 70.000 pero que hay un acuerdo bastante aceptado respecto de la caballería.Livio AUC 28.12.14 Una fuente moderna, el británico Howard Hayes Scullard, reduce el tamaño de la fuerza cartaginesa a solo 35.000 combatientes. Más de la mitad de sus efectivos habían sido reclutados en la Ulterior, especialmente en la Bética y Turdetania.Quesada, 2005: 155
Romanos En 211 a. C., producto que Roma deseaba mantener permanentemente un ejército en Hispania,Blázquez, 1986: 128 Cayo Claudio Nerón desembarcó en Tarraco con infantes y 1000 jinetes,Apiano 6.3.17 equivalentes a dos legiones. Venía desde Pozzuoli.Livio AUC 26.17.2 Para aumentar su contingente armó a la tripulación de sus navíos por lo que pudo contar con 13.000 soldados. Un año después le reemplazó al mando Escipión, quien trajo de Italia 12.000 refuerzos.Livio AUC 27.19.10 A este último se les sumaron los restos del ejército de su padre y su tío, destruido en el Betis, y que había equivalido a dos legiones antes de su derrota. Así, antes de atacar Cartago Nova el ejército romano en la península bien pudo sumar 28.000 infantes y 3000 jinetes.Blázquez, 1986: 128-129 De hecho, Polibio cree que los romanos tenían 25.000 soldados de a pie y 2500 a caballo en aquel sitio.Polibio 10.7.9
Livio afirma que Mandonio e Indíbil, durante su rebelión, reclutaron 20.000 infantes y 2500 jinetes en 206 a. C.Livio AUC 28.31.7 y 30.000 infantes y 4000 jinetes al año siguiente;Livio AUC 29.1.26 probablemente suministraron una cifra similar de guerreros durante la campaña de Escipión. Esto coincide con la idea de muchos estudiosos modernos, que creen que más de la mitad del ejército de Escipión se componía de aliados de la Celtiberia,Goldsworthy, 2008: 359 de hecho, se menciona que los legionarios eran demasiado pocos para librar una batalla,Livio AUC 28.13.1; Polibio 11.20.6 sin embargo, cargaron con el peso principal del combate.Polibio 11.20.7 Se dice que Escipión tenía esperanzas que los nativos aliados de Cartago cambiaran de bando durante la batalla.Livio AUC 28.13.2
En Ilipa los romanos y aliados, según Apiano, eran tres veces menos numerosos que sus enemigos. En cambio, Scullard afirma que tenían solo diez mil soldados menos que los cartagineses. Livio afirma que eran 45.000 combatientes en total.Livio AUC 28.13.5 Polibio decía que eran 45.000 soldados de infantería y 3000 de caballería.Polibio 11.20.8
Batalla Escaramuzas thumb|350px|Mapa de la situación anterior a la batalla, pueden apreciarse a las legiones romanas flanqueadas por sus aliados hispanos. Al ver a los romanos ocupados construyendo su castra —campamento—, Magón y Masinisa decidieron cargar con el grueso de la caballería.Livio AUC 28.13.6; Polibio 11.21.1 Sin embargo, Escipión había previsto esto y ocultó a sus propios jinetes detrás de una colina cercana,Livio AUC 28.13.6; Polibio 11.21.2 así, cuando los cartagineses y númidas se abalanzaron sobre las obras, los romanos le atacaron sorpresivamente, poniendo en fuga a muchos.Livio AUC 28.13.7; Polibio 11.21.3 Una feroz lluvia de proyectiles cayó sobre los púnicos. Tras un reñido combate, los africanos terminaron cediendo,Polibio 11.21.4 al principio retirándose en orden pero ante la presión enemiga se dispersaronLivio AUC 28.13.9; Polibio 11.21.5 perseguidos por la infantería ligera armada con jabalinas.Livio AUC 28.13.8
Esto hizo a los cartagineses más prudentes y a los romanos más seguros.Livio 28.13.10; Polibio 11.21.6 Durante los días siguientes se produjeron nuevas escaramuzas en la llanura entre ambos ejércitos hasta que los romanos decidieron dar el combate decisivo,Polibio 11.21.7 cuando los suministros dejaron de llegar a su campamento y los soldados empezaron a pasar hambre. En ese momento Escipión convocó a sus soldados para hacer rituales y sacrificios para conseguir el apoyo divino y animarlos para la batalla.
Orden de batalla Durante díasLivio AUC 28.14.2 los púnicos sacaron sus tropas en formación de batalla a la llanura y los romanos hicieron lo mismo, pero ninguno atacaba y se retiraban al atardecer.Livio AUC 28.14.1, 28.14.3 Escipión había notado que Asdrúbal siempre formaba sus hombres a última hora de la mañana, con la falange pesada libia al centro para enfrentar a las legiones y sus aliados hispanos en las alas con los elefantes por delante.Livio AUC 28.14.4-5; Polibio 11.22.2-3
Durante una noche proporcionó órdenes escritasLivio AUC 28.14.7 para dejar a los caballos con sus sillas puestas aunque tapadas.Livio AUC 28.14.8 A la mañana siguiente, ordenó a sus tribunos dar el desayuno a los soldados en cuanto amaneciese y de inmediato marchó a la llanura en formación de batalla.Polibio 11.22.4 Esto se hizo con gran celeridad, mientras la infantería ligera y la caballería se acercaba a los puestos de avanzada enemigos para lanzarles proyectiles.Livio AUC 28.14.9; Polibio 11.22.5 Iban sus jinetes seguidos por los vélites para luchar en intervalos, reemplazándose mutuamente.Polibio 11.22.10 Poco después, al comienzo de la mañana, las legiones ocupaban sus posiciones en la llanura pero, al contrario del orden tradicional, los hispanos estaban en el centro y los romanos en las alae, «alas».Livio AUC 28.14.10; Polibio 11.22.6
Enfrentamiento final thumb|350px|izquierda|Mapa de la batalla, se pueden apreciar a las legiones, caballería y vélites flanqueando a los púnicos mientras sus aliados nativos quedan inactivos en el centro. Los africanos fueron sorprendidos completamenteLivio AUC 28.14.11; Polibio 11.22.7 y debieron formarse apresuradamente con sus soldados en ayuno. Asdrúbal, viendo a la vanguardia tan cerca de su campamento, ordenó a su caballería e infantería ligeras salir a enfrentarla, intentando atraer a las legiones al pie de la colina mientras mandaba a la caballería pesada prepararse para la batalla.Polibio 11.22.8 Su infantería salió del campamento, formándose de la forma habitual.Livio AUC 28.14.12 El choque de las tropas ligeras siguió durante la mañana, estas se retiraban hacia sus líneas y después volvían al combate.Livio AUC 28.14.13; Polibio 11.22.9
Finalmente, cuando estaban a menos de un kilómetro del enemigo,Livio AUC 28.14.14 Escipión dejó a sus exploradores pasar por espacios entre los manípulos y ordenó el ataque frontal. Estas tropas quedaron como reservas detrás de los flancos romanos. Sin embargo, las tropas de las alas, mandadas por él mismo —derecha— y Silano y Lucio Marcio Séptimo —izquierda—, llegadas a cierta distancia, empezaron a girar, tanto los soldados de a pie como los montados, siempre con los vélites delanteLivio AUC 28.14.16; Polibio 11.22.11-23.1 y acelerando la marcha durante este movimiento.Polibio 11.23.2