Teruel es un municipio y ciudad española situada en el sur de Aragón, capital de la provincia homónima. Con , es la capital provincial menos poblada del país. Ubicada en la zona centro-oriental de la península ibérica, a una altitud de unos 915 m sobre el nivel del mar, se encuentra en la confluencia de los ríos Alfambra y Guadalaviar, conocido aguas abajo de la ciudad como Turia. Su clima se caracteriza por presentar inviernos muy fríos y veranos cálidos/templados y secos.

Posee un importante patrimonio artístico mudéjar, parte del cual ha sido reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, además de otros atractivos turísticos como el mausoleo de los Amantes de Teruel, El Torico y el centro paleontológico Dinópolis. Los monumentos mudéjares más destacados son la iglesia de Santa María, catedral de la diócesis de Teruel, y las torres de El Salvador, San Martín y San Pedro, a cuyos pies se encuentra la iglesia que recibe el mismo nombre, también de estilo mudéjar.

Geografía Está integrado en la comarca de Comunidad de Teruel. El municipio ocupa la depresión que forman los ríos Alfambra y Guadalaviar, que se unen cerca de la ciudad. Alrededor de esta depresión se elevan algunas de las sierras pertenecientes al sistema Ibérico. La sierra de Peñarredonda se encuentra al oeste, al sur del Guadalaviar, alcanzando los 1186 m, aunque la elevación más destacada es la Meseta de las Pedrazas (1126 m). Por el sureste está la sierra de Camarena, que alcanza los 1462 m en Las Coronillas, en el límite con La Puebla de Valverde. Al noreste está la sierra Gorda, entre el río Alfambra y la rambla del río Seco, que llega a los 1277 m en el pico El Chopo, cerca del límite con Corbalán. Por el noroeste la zona es menos montañosa, si bien sobresale el llamado cerro Gordo (1222 m) cerca del límite con Celadas. La altitud oscila por tanto entre los 1462 m (La Coronilla) y los 850 m a orillas del río Guadalaviar. La ciudad se alza a 915 m sobre el nivel del mar.

Clima miniatura|Climograma de la ciudad De acuerdo con la clasificación climática de Köppen el clima de Teruel es en general semiárido templado/frío (BSk).

En verano las temperaturas son suaves, aunque con mucha oscilación térmica, y en invierno son frías, con mínimas bajas, que en algunas ocasiones pueden llegar a descender de los -10 °C. Las precipitaciones presentan el mínimo en invierno y un máximo al final de la primavera. Los récords de temperatura registrados en el observatorio de Teruel son los 39,3 °C del 4 de agosto de 2007 y los -22,5 °C del 26 de diciembre de 2001. En el área del municipio ocupada por la ciudad de Teruel existe una isla térmica con temperaturas 2 °C superiores a las de los alrededores.

Teruel es la capital de provincia española con más días de helada al año, un total de 95 días de media. Presenta en promedio, once días de nieve por año. En la ciudad ha nevado tan temprano como en octubre (1992) y ha tenido nevadas tardías hasta en mayo.

Historia

Antecedentes Según algunos autores, podría corresponder a la ciudad llamada por los fenicios Thorbat o Thorbet. También podría ser la Turba de los celtíberos,Diccionario celta o la Túrbula mencionada por Ptolomeo.

Teruel estuvo poblada desde los tiempos de los celtíberos, los cuales llamaban al lugar Turboleta. El topónimo Turboleta podría venir del término vasco-íbero itur + olu + eta (lugar de fuente, manadero), según la teoría del vascoiberismo. Hay restos en el yacimiento del Alto Chacón. La zona fue ocupada posteriormente por los romanos, quedando restos en poblaciones cercanas, como los de Cella.

Edad Media miniatura|izquierda|Torre mudéjar de San Martín

Algunos autores aseguran que en el mismo emplazamiento de la actual ciudad de Teruel (concretamente en el barrio de la Judería), se asentaba Tirwal, nombre que procedería del árabe, con el significado de «torre», enclave musulmán citado en el año 935. Sin embargo, aunque se ha detectado arqueológicamente la presencia de ocupación islámica de este espacio, los restos localizados no pertenecen a un núcleo de población, sino más bien a una construcción defensiva.

El 1 de octubre de 1171 el rey aragonés Alfonso II tomó Tirwal con la intención de reforzar la frontera meridional de su reino, que consideraba amenazada por la toma de la ciudad de Valencia por los almohades. Y en ese mismo año fundó la ciudad de Teruel, dotándola de fueros y privilegios para facilitar de este modo la repoblación de la zona.

miniatura|Fuero de Teruel Hay que destacar por su importancia histórica que, en el torreón del Cubo, junto a la desaparecida puerta de Zaragoza, se encuentran las más antiguas barras de Aragón que se conservan, significando así Alfonso II el Casto, al esculpir sus cuatro barras de gules en piedra al amurallar Teruel, que era una villa de realengo.

La fundación de Teruel supone un cambio sin precedentes en la estructura política y territorial del sur de Aragón, ya que el predominio del Albarracín y la Alfambra de época musulmana será sustituido por el de la nueva fundación, Teruel en especial, en detrimento de Alfambra, que quedará en un segundo plano bajo la fórmula jurídica de señorío.

Según una leyenda, para fundar la nueva ciudad los sabios y las gentes principales de la villa se reunieron y buscaron diversas señales y presagios, encontrando favorable el que un toro mugiera desde un alto (que se correspondería con la plaza principal actual, la del Torico) y que sobre el toro brillara una estrella. De este encuentro toma, según algunos autores, su nombre la ciudad, ya que provendría de juntar en una palabra el vocablo «toro» y el nombre de la estrella, «Actuel», formando de este modo la palabra «Toroel», y después «Toruel». De este fortuito encuentro procedería también el símbolo del toro y de la estrella, que se puede observar tanto en la bandera como en el escudo de la ciudad, además de en el monumento de la Vaquilla (en el que se observa a un vaquillero enfrentándose a un toro y a un ángel situándole la estrella al toro). Tras su fundación y repoblación, se constituyó la comunidad de Teruel, conjunto de aldeas del entorno de la localidad.

Los habitantes de Teruel intervinieron en la conquista de Valencia, que estaba en poder de los musulmanes, y en la guerra de los Dos Pedros contra Castilla, siéndole otorgada a la población el título de ciudad en 1347 por Pedro IV de Aragón, por su colaboración en las guerras de la Unión. Hay que destacar la considerable importancia que alcanzaron las comunidades judía y mudéjar dentro de la vida social y económica de la ciudad, desde que se consolidaran sus aljamas hacia finales del . Es notable el caso de la judería de Teruel, que conserva todavía su topónimo, y de la que se han localizado abundantes restos arqueológicos.

Edad Moderna miniatura|Teruel en el El acueducto de los Arcos, la obra de ingeniería más relevante del Renacimiento turolense, fue construido entre 1537 y 1558.

Uno de los hechos más relevantes de la historia de la ciudad se produjo en las llamadas Alteraciones de Teruel y Albarracín. Durante el reinado de Felipe II, el Tribunal de la Inquisición cometía constantes contrafueros, por lo que no fue aceptado por estas poblaciones, provocando frecuentes algaradas populares, a veces con violencia hacia los inquisidores. En el año 1572 se produjeron tales altercados que el rey, ejerciendo su autoridad, mandó un ejército castellano al mando del duque de Segorbe a invadir Teruel. Hubo combates durante varios días al estar la ciudad fortificada, pero finalmente la plaza se rindió el Jueves Santo de aquel año. Durante una semana se ajustició a los cabecillas en los jardines del Barón de Escriche, actual plaza de San Juan. Este hecho desacreditó enormemente la foralidad aragonesa. A comienzos del , durante la Guerra de Sucesión, la ciudad se alineó con Felipe V.

Edad Contemporánea miniatura|izquierda|Teruel en la Crónica de la provincia de Teruel (1866) de Pedro Pruneda

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) Teruel recibió órdenes del capitán general de Aragón, José Rebolledo de Palafox, de levantarse en armas contra los franceses. Sin embargo, pocos meses después y con escasa resistencia, fue ocupada por fuerzas imperiales al mando del mariscal Suchet, las cuales mantuvieron la plaza bajo su poder hasta su retirada en 1813. Los franceses volaron varios edificios civiles y conventos de la capital, quedando como herencia de estas destrucciones los actuales espacios abiertos de la plaza del Seminario y el Óvalo. En 1817 se ejecutaron obras de reparación en el Seminario, que había sido sede de la guarnición francesa durante la guerra. miniatura|Teruel atacada el 4 de agosto de 1874 durante la tercera guerra carlista

Durante las guerras carlistas la capital se mantuvo fiel a los gobiernos liberales frente al poder carlista del Maestrazgo, sin ser nunca amenazada por las tropas del general Cabrera. Por el contrario, de Teruel salieron expediciones para rechazar el acoso carlista sobre la Tierra Baja y para acudir en socorro de la sitiada Alcañiz en 1838. Ya en la segunda mitad el siglo, durante la tercera guerra carlista, la ciudad fue atacada por Marco de Bello y Alfonso Carlos, hermano del pretendiente, con numerosas tropas los días 3 de julio y 4 de agosto de 1874, pero fracasaron y solo consiguieron penetrar en los arrabales de la ciudad. miniatura|Plano de Teruel (1881)

En 1858 se construyó la actual fuente del Torico, el icono de la ciudad. A finales del , Teruel gozó de una cierta prosperidad, propiciada por la pequeña burguesía que la habitaba. Fruto de este periodo de prosperidad son las obras modernistas que salpican el casco urbano, datadas a principios del . Fue por estas fechas (1901) cuando llegó el ferrocarril a la ciudad.

Guerra Civil

Teruel adquirió fama durante la Guerra Civil al ser el escenario de la batalla de Teruel. En julio de 1936 la sublevación franquista triunfó en Teruel, al igual que en el resto de capitales aragonesas, gracias al apoyo de la Guardia Civil y la Guardia de Asalto de la ciudad. La llegada de columnas frentepopulistas desde Levante hizo, sin embargo, que permanecieran en manos de la República la mayor parte de los territorios circundantes, quedando el frente estabilizado durante casi año y medio, pese a las múltiples ofensivas republicanas.

En diciembre de 1937, con el fin de aliviar la presión que las tropas sublevadas ejercían sobre Madrid, el alto mando republicano reunió doce divisiones, con más de 110 000 hombres encuadrados en tres cuerpos de ejército, que debían reducir el saliente que para el frente de guerra suponía Teruel, y la amenaza que representaba para el Levante, en poder de la República. La primera parte de la operación fue un éxito, pues Teruel fue la única capital de provincia conquistada por la República en el transcurso de la guerra.

miniatura|izquierda|Mapa del entorno donde se desarrolló la batalla de Teruel. Se indican las situaciones inicial y final, así como la correspondiente al 20 de diciembre de 1937, cuando la ciudad queda cercada por las tropas republicanas y comienza la batalla por la toma de la capital