thumbnail|300x300px|Inmigrantes en ceremonia de Naturalización en Los Pinos. thumbnail|300x300px|Feria de las Culturas Amigas de la Ciudad de México.
La inmigración a México comenzó en el .Pani, E. (1999). Cultura nacional, canon español. En C. E. Lida (Ed.), España y el imperio de Maximiliano: finanzas, diplomacia, cultura e inmigración (pp. 215–260). El Colegio de México. https://www.jstor.org/stable/j.ctv3dnr0j.8Pérez Toledo, S. (1999). Los españoles de la Ciudad de México durante el segundo Imperio.En C. E. Lida (Ed.), España y el imperio de Maximiliano: finanzas, diplomacia, cultura e inmigración (pp. 261–294). El Colegio de México. https://www.jstor.org/stable/j.ctv3dnr0j.9 Sin embargo, a lo largo de los tres siglos que transcurrieron desde la conquista en el , hasta la guerra de independencia, en los albores del ocurrieron los primeros flujos inmigratorios hacia los territorios que hoy conforman México. En ese período, inmigrantes españoles y de otras naciones llegaron primero como conquistadores, después como misioneros, encomenderos, colonizadores, esclavos y oportunistas. Ese proceso, aunado al desplazamiento y migración internos de la población autóctona, decidieron la dinámica de la gestación de una nueva nación que hoy conocemos como la nación mexicana.
La población del México actual tiene una composición multiétnica basada fundamentalmente en su población mestiza y enriquecida por la presencia de inmigrantes de otras naciones y de quienes resultaron del proceso de mestizaje entre esos grupos. Es tal conjunto al que se refiere el artículo segundo y que explica en detalle el artículo 30 de la Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos.
Además declara la Constitución que: “Todo hombre tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvo-conducto u otros requisitos semejantes. El ejercicio de este derecho estará subordinado a las facultades de la autoridad judicial, en los casos de responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa, por lo que toca a las limitaciones que impongan las leyes sobre emigración, inmigración y salubridad general de la República, o sobre extranjeros perniciosos residentes en el país.” Tanto el artículo 33 como el 9 constitucional limitan a los extranjeros a inmiscuirse en los asuntos políticos del país.
Inclusive el artículo 33 faculta al ejecutivo de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente. Pero otorga a los extranjeros las mismas garantías que a los nacionales, por lo que son protegidos por lo establecido en el artículo 4; la igualdad del hombre y la mujer y el 1 que prohíbe toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
Es importante incluir que el Art. 133 constitucional indica que los tratados internacionales firmados por el presidente y ratificados por el senado, serán ley suprema de toda la unión. Por dicha razón conviene recordar que México es parte de diversos tratados internacionales que protegen diferentes derechos protectores de las personas migrantes, como es el caso de la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos que en su artículo 22 establece los derechos de circulación y residencia, estipulando entre otras cosas el derecho de salir libremente de cualquier país inclusive del propio y solo podrá ser restringido mediante leyes para proteger la seguridad nacional, la seguridad o el orden públicos, la moral o la salud públicas o los derechos y libertades de los demás. México es parte de la Convención sobre Trabajadores Migrantes de Naciones Unidas en donde se estipulan ampliamente sus derechos y del corpus iuris de protección de los derechos de las mujeres y las niñas.
La inmigración en México no ha tenido un impacto desbordante entre la población total en comparación con otros países, pero sí ha habido un incremento considerable en la población extranjera desde que México se consolidó como nación independiente. Por la posición geográfica de México y debido a motivos sociales, económicos, climatológicos, culturales y de tránsito se ha dado la permanencia de extranjeros en todo el territorio. El país no ha buscado históricamente la inmigración masiva, sino que ha sido foco de atracción de una inmigración más selectiva a la que se suma una vieja tradición de asilo político por persecución religiosa o ideológica, por lo que en México residen intelectuales, científicos y artistas venidos de otras naciones y que han contribuido en diversos campos científicos y artísticos.
A diario arriban extranjeros a su territorio y deciden quedarse en el país por tiempo indefinido. El Instituto Nacional de Inmigración y el INEGI son las únicas instituciones que recopilan estadísticas oficiales sobre los extranjeros que tienen una estancia legal mayor a seis meses desde que ingresaron al país, sin embargo la difícil situación de control en las fronteras y aduanas nacionales impide tener un conteo exacto de ingreso de extranjeros, su origen y su destino. El 80% de los extranjeros que viven en México provienen de países limítrofes (Estados Unidos y Guatemala), otras comunidades importantes provienen principalmente de naciones hispanohablantes, de las cuales sobresalen las comunidades españolas, colombianas, argentinas, cubanas, venezolanas y hondureñas, el resto de la inmigración proviene de otras naciones no hispanas. En el año 2010 ya no se registraron migraciones predominantemente europeas, asiáticas y africanas como en décadas y siglos anteriores.
México en el , no solo es atractivo por su clima, cultura y el bajo costo de vida para los jubilados de países desarrollados o para aquellos extranjeros que deciden emprender grandes negocios a causa de una numerosa población de consumidores nacionales.
Historia
Época Prehispánica
Se han teorizado de que pudieron haber corrientes migratorias en la época prehispánica, siendo tanto contactos interamericanos, como contactos precolombinos con gente del Viejo Mundo.
Se ha postulado que el Imperio Purépecha-Tarasco podría haber tenido un origen relacionado con la migración de sabios y nobles provenientes de las Civilizaciones andinas que escaparon del colapso del Imperio wari en los siglos XIII-XIV, apelando a similitudes con la cultura costa norte y sierra del actual Perú (específicamente de la Cultura moche), como podrían ser: el hallazgo de Spondylus en los entierros, la existencia de Maíz morado, practicar deformaciones craneanas, desarrollar iconografías en las que el dios principal es una entidad solar (Curicaueri) que crea la vida en la tierra y tiene soberanía entre los tres mundos (similar al Inti). Autores que defienden estas hipótesis de vínculos entre quechuas, muchic, aymaras y purepechas-tarascos han sido Stefen Liedtke, Mauricio Swadesh, Cruz Alberto González, entre otros.
Época Virreinal La inmigración predominante hacia México después de la conquista española fue la originada en la metrópoli, España, durante todo el Virreinato de la Nueva España y también después de la Independencia de México y hasta los años 1940, por razones tanto políticas como sociales o de similitud cultural. Durante el período colonial también numerosos esclavos, capturados en el África subsahariana, fueron llevados a México. Durante el la inmigración aumentó de variedad y comenzó a incluir a ciudadanos de otros países europeos y asiáticos. También durante el México recibió a refugiados políticos de todo el mundo, principalmente a ciudadanos de países latinoamericanos bajo regímenes dictatoriales y reprimidos del franquismo español. A partir de 1990, y en el marco de la globalización y el TLCAN, la inmigración a México ha crecido notablemente, sobre todo desde Estados Unidos, Canadá y países de América Central.
Los primeros europeos que llegaron a la Nueva España (hoy México) fueron soldados y navegantes de Andalucía, extremadura y La Mancha. Más tarde llegaron religiosos valencianos, catalanes, madrileños, leoneses, aragoneses, portugueses, franceses, y flamencos. En tiempos coloniales, moros, judíos y gitanos burlaban los controles al cambiar sus documentos de identidad para ingresar en las nuevas posesiones españolas, incluyendo la Nueva España, o lo hacían a través de las colonias de otras potencias europeas. A este grupo se les conocía como “llovidos” y su número llegó a ser considerable hacia el .Holländer Cartes M. V. Al encuentro de una historia, el pueblo Rom (Gitano) en Nuestra América. FETE-UGT: Aula Intercultural. El Portal de la Educación Intercultural. Leído el 17 de agosto del 2009. Manuel Martínez Martínez Los gitanos y las Indias antes de la Pragmática de Carlos II (1494-1753), N.º. 48, 2004, páginas. 16-28. La composición social de dicha inmigración de finales del incluía tanto gente común analfabeta como aristócratas con títulos de condes y marqueses; todos ellos se diseminaron rápidamente por el territorio. Resta señalar que durante toda la existencia de la Nueva España, el número de españoles en sus territorios no fue significativo, a pesar de las devastadoras consecuencias para la población indígena de la epidemias que trajo consigo la inmigración europea y considerando el traslado de esclavos negros y otras poblaciones a la Nueva España. Así, a finales del , el número de españoles nacidos en España no sobrepasaba el 1% de la población total, frente a un porcentaje de españoles criollos, nacidos en el virreinato de la Nueva España, que era de al menos del 10%.David A. Brading. Los españoles en México. Historia Mexicana. El Colegio de México. Vol. 23, No. 1 (Jul. - Sep., 1973), pp. 126-144
La población negra ha estado presente desde el periodo colonial de la Nueva España. Los españoles llevaron forzadamente a personas de las etnias mandinga y yoruba, que compraban en los mercados de esclavos y que posteriormente se mezclaron con los indígenas del sur, como el caso de los afromixtecos; en el sistema de castas creado por los españoles, sobre la teoría prerracista denominada ideología de la pureza de la sangre, se creó una casta especial para disminuir los derechos de los descendientes de relaciones sexuales entre indígenas y africanos subsaharianos, a los que se denominó zambos. Los negros que lograron escapar de la esclavitud se refugiaron en las altas montañas y en las costas del sur (cimarrones). Cuando la Corona española conquistó a los filipinos, se estableció una corriente de transporte y comercio entre las Filipinas y Nueva España a través de los puertos de Acapulco y Manzanillo por medio de la llamada Nao de China. Llegaron entonces a México los primeros asiáticos de origen chino, filipino, indonesio y malayo.