thumb|150px|Escudo de armas de Hungría.

Hungría en sus fronteras modernas (posteriores a 1946) corresponde aproximadamente a la gran llanura húngara (la cuenca panónica). Durante la Edad del Hierro, fue la encrucijada de las esferas culturales de las tribus celtas (como escordiscos, boii y vénetos), las tribus dálmatas (como los dálmatas, histres y liburnios) y las tribus germánicas (como los lugii y marcomanos).

El nombre de Panonia corresponde a una de las provincias del Imperio romano, si bien solo la parte occidental del territorio (la llamada Transdanubia) de la Hungría moderna formaba parte de la antigua provincia romana de Panonia. Los panonios eran una tribu de etnia iliria. El control romano cesó con las invasiones húnicas de 370-410 y Panonia fue parte del Reino ostrogodo desde finales del siglo hasta mediados del ; luego, del kaganato ávaro (siglos al ). La invasión magiar tuvo lugar durante el siglo .

Los magiares fueron cristianizados a fines del siglo . El reino cristiano de Hungría se estableció en el año 1000 d. C.; lo rigió la Casa de Árpád durante los siguientes tres siglos.

Hungría se expandió más allá de Panonia, hasta la costa del Adriático en los primeros tres siglos de existencia. En 1241, durante el reinado de Béla IV, la invadieron los mongoles de Batu Kan. Los húngaros, superados en número, fueron derrotados decisivamente en la batalla de Mohi. El rey Béla huyó al Sacro Imperio Romano Germánico y dejó a la población húngara a merced de los mongoles. Más de quinientos mil húngaros perecieron y el reino sufrió graves estragos.

Después de la extinción de la dinastía de Árpád en 1301, el reino medieval tardío persistió, aunque ya no bajo monarcas húngaros, y se redujo gradualmente debido a la creciente presión por la expansión del Imperio otomano. Hungría sufrió la peor parte de las guerras otomanas en Europa durante el siglo . El apogeo del conflicto con el imperio se alcanzó durante el reinado de Matias Corvino (r. 1458-1490). Las guerras otomano-húngaras concluyeron con una pérdida significativa de territorio y la partición del reino después de la batalla de Mohács de 1526.

La defensa contra la expansión otomana se trasladó a la Austria de los Habsburgo. El reino húngaro restante quedó bajo el dominio de los emperadores alemanes. El territorio otomano pasó a poder de los Habsburgo con la conclusión de la Gran Guerra Turca, que a partir de entonces reinaron en todo el territorio del antiguo reino medieval. Tras los levantamientos nacionalistas de 1848, el Compromiso austrohúngaro de 1867 elevó la importancia de Hungría mediante la creación de una monarquía dual. El territorio englobado en el Archiregnum Hungaricum de los Habsburgo era mucho mayor que la Hungría moderna. El acuerdo croata-húngaro de 1868 fijó la situación política del Reino de Croacia-Eslavonia en el seno de las Tierras de la Corona de San Esteban.

Tras su derrota en la Primera Guerra Mundial, los movimientos nacionalistas obligaron a disolver la monarquía de los Habsburgo. Los tratados de Saint-Germain-en-Laye y de Trianon privaron a la nueva Hungría de alrededor del 72% del territorio del antiguo reino, que se repartieron Checoslovaquia, Rumanía, el Reino de los serbios, croatas y eslovenos, Austria, Polonia e Italia. Antes, tras la disolución efectiva del imperio, se había proclamado una República Popular de corta duración, a la que siguió, una breve república soviética, eliminada por los rumanos. La retirada rumana del este del país permitió la restauración de la monarquía, si bien el reino fue gobernado por un regente, Miklós Horthy, hasta 1944. Los intentos del exemperador Carlos por recobrar el poder fracasaron. Horthy ostentó el poder hasta 1944. Hungría recuperó parte de los territorios perdidos en la anterior guerra mundial entre 1938 y 1941, merced a la intervención de las potencias del Eje, con las que se alió en noviembre de 1940. Luego, habiendo entrado ya en guerra en abril de 1941, fue ocupada por Alemania en 1944. La Unión Soviética ocupó el territorio durante los últimos meses de la contienda. Después de la Segunda Guerra Mundial, la Segunda República Húngara se estableció dentro de las fronteras actuales de Hungría como República Popular socialista, que duró desde 1949 hasta el fin del comunismo en 1989. En octubre de 1989, se estableció la Tercera República de Hungría en virtud de una versión enmendada de la Constitución de 1949; otra se promulgó en 2011. Hungría se integró en la Unión Europea en 2004.

Historia temprana

El Principado de Hungría Alta Edad Media (830-1000)

El principado húngaro y su viaje por Eurasia thumb|200px|right|Pacto de sangre de los siete líderes tribales húngaros. Obra de Bertalan Székely.

Los magiares, conocidos como húngaros en la mayoría de los países occidentales, fueron un pueblo con características nómadas proveniente de las planicies del Asia Central, organizado en un principado, hasta su emigración hacia la Europa central a finales del , cuando se establecieron en el territorio de la moderna Hungría. Este largo viaje y el parentesco con los hunos se ha tratado de explicar de incontables formas y en varias leyendas, como la de los hermanos Hunor y Magor.

El principado húngaro estaba compuesto por varias tribus de la misma lengua y bajo el comando de dos príncipes. Por esto precisamente recibía el nombre de Principado doble húngaro. Uno de los príncipes llevaba el título de «kende»: era el jefe religioso de los húngaros y su símbolo era el sol. El otro príncipe portaba el título de «gyula» y era el caudillo militar, cuyo símbolo era la luna.

A comienzos del , el principado húngaro, que ya venía avanzando desde la región de Levedia, se hallaba bajo la influencia del Gran Kanato jázaro, un Estado de etnia túrquica que estaba localizado en Eurasia, al norte del mar Negro. Una guerra civil que se libró hacia el 830 hizo que las tribus húngaras se desplazaran hacia occidente, hacia la Europa Oriental y llegaran a la región conocida como la «Tierra entre dos ríos» (en húngaro: Etelköz). Su permanencia en esta región no debió de ser muy prolongada, puesto que las acometidas pechenegas del 854 los obligaron a seguir avanzando hacia el occidente. Se cree que por entonces el kende era el príncipe Levedi y el gyula, el príncipe Álmos.

El principado estaba compuesto originalmente por siete tribus húngaras, y antes de la llegada al territorio húngaro moderno, sus jefes Álmos, Előd, Kond, Tas, Huba, Töhötöm y Ond hicieron un pacto de sangre en el que reconocieron a todas como iguales (como una sola tribu) y a la vez totalmente supeditadas a un caudillo único: Álmos. Se piensa que, por esta época, el poder real del principado recaía en la figura del gyula. Así, Álmos, y posteriormente su hijo Árpad, serían los que conducirían al pueblo húngaro hasta la cuenca de los Cárpatos.

Árpad y la llegada de los húngaros a la cuenca de los Cárpatos

thumb|200px|Los siete jefes tribales húngaros guiados por Árpad. Se cree que los húngaros fueron guiados desde Asia hasta la cuenca de los Cárpatos por el príncipe Álmos, el cual en ceremonias religiosas y según la leyenda, «por su propia voluntad» había sido sacrificado para obtener futuras victorias, antes de cruzar las montañas carpáticas. Árpad, el hijo del príncipe Álmos, tomó el mando del principado y de las tribus, ordenando a las tropas húngaras que entraran en la cuenca de los Cárpatos. Estos soldados se encontraron con los dominios del príncipe moravo Svatopluk, situados en la región norte de los Cárpatos y en el territorio de la moderna Eslovaquia. En 894 se firmó una alianza entre ambos que enemistó a los magiares con los francos. Árpad envió un caballo blanco sagrado como ofrenda al príncipe moravo, y al poco tiempo murió Svatopluk, dejando problemas sucesorios entre sus hijos. En el año 895, el príncipe Árpad condujo al ejército húngaro principal a la cuenca de los Cárpatos, atravesando estas montañas por el paso de Verecke (en húngaro: Vereckei-hágó). Mientras se efectuaba el descenso entre las montañas, la retaguardia húngara fue atacada por los búlgaros del zar Simeón I (esta arremetida del zar se debió a que, un año antes, los húngaros habían ayudado al emperador bizantino en una campaña contra los búlgaros, acaudillados por los príncipes Árpad y Kurszán).

En 896 los húngaros se asentaron alrededor del río Tisza. Posteriormente, en marzo de 899, los ejércitos de Árpad invadieron Italia en alianza con el rey de Francia Oriental, Arnulfo de Carintia, y vencieron al rey Berengario de Friuli. Después de esto, Arnulfo reconoció el señorío de los húngaros sobre las tierras de Panonia. En 901 estos se establecieron el torno al Balaton; a continuación, ocuparon también parte del este de Austria y el suroeste de Eslovaquia, hasta cubrir en su totalidad la cuenca de los Cárpatos, conocida también con el nombre de cuenca panónica. En 902 las tropas húngaras atacaron el gran principado moravo y acabaron con los restos del Estado del difunto Svatopluk. Bajo el mando de Árpad comenzarían, entonces, a aventurarse por gran parte de Europa occidental: la moderna Austria, Suiza, el sur de Francia y las penínsulas itálica e ibérica.

Las incursiones de los húngaros en Europa

El Reino de Hungría Baja Edad Media (1000-1458)

Casa de Árpád (1000-1301) La Hungría cristiana del rey Esteban

thumb|200px|San Esteban derrota a Gyula el Joven, jefe tribal de Transilvania.

Esteban nació en la ciudad de Esztergom, la sede o capital del principado húngaro y posteriormente capital político-administrativa del Reino de Hungría. Tras la llegada de san Adalberto de Praga hacia el 993 a petición del príncipe Géza, Esteban fue bautizado y aprendió de este los ritos cristianos y latín, preparándose para el reinado de un Estado cristiano medieval. En 996 regresó nuevamente san Adalberto a suelo húngaro junto con su pupilo san Anastasio, al cual dejó encargado de la labor evangelizadora en el principado húngaro. Si bien Géza ya estaba bautizado, él como señor de todos los húngaros, practicaba ceremonias cristianas y paganas por igual, utilizando como argumento que «él era un príncipe tan grande que podía alabar a varios dioses por igual».

El reino de Hungría fue fundado por Esteban I de Hungría, quien fue coronado en diciembre del año 1000 por san Anastasio, el cual había sido enviado a Roma a pedirle una corona y su bendición al papa Silvestre II. San Esteban era descendiente directo de Árpád e hijo del príncipe Géza, caudillo de todos los húngaros, quien murió en el 997. Puesto que en la Hungría pagana existía la costumbre del senioratus, donde el miembro de mayor edad de la familia gobernante tomaba el puesto de jefe supremo tras la muerte del anterior, Esteban tuvo que luchar con Cupan, un pariente lejano también descendiente de Árpad. Cupan exigió a la reina Sarolt, viuda de Géza, como esposa y el trono de Hungría. Esteban logró vencerlo en una larga batalla librada cerca de la ciudad de Veszprém gracias a la ayuda de tropas germánicas, que llegaron a Hungría junto con Gisela de Baviera, esposa de Esteban; la victoria en Veszprém le permitió sofocar definitivamente la Rebelión de Cupan (997). Una de las alianzas más importantes que se había gestado era la unión matrimonial de Esteban I y de Gisela de Baviera, hermana del emperador Enrique II del Sacro Imperio Romano Germánico, el último miembro varón vivo de la familia real de Otón I el Grande.

Tras vencer a Cupan, Esteban fue coronado rey de Hungría y comenzó el proceso de fundación del Estado húngaro, donde introdujo el cristianismo y fundó incontables iglesias, monasterios, claustros y basílicas a lo largo del territorio. La más relevante fue la basílica de Székesfehérvár, terminada a tiempo antes del fallecimiento del rey; podía albergar a cerca de nueve mil personas en sus naves, y fue el lugar de coronación y sepultura de los siguientes reyes húngaros hasta su destrucción a finales del siglo .