El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza (pronunciado: ) es una pinacoteca de maestros antiguos y modernos ubicada en Madrid (España). Su existencia se debe al acuerdo de arrendamiento (1988) y a la posterior adquisición, por parte del Gobierno español (1993), del núcleo más valioso de la colección privada formada en Suiza a lo largo de seis décadas por la familia Thyssen-Bornemisza.
Su repertorio, que abarca la evolución de la pintura europea y estadounidense de varios siglos, complementa el expuesto en el Prado y en el Reina Sofía al aportar numerosos ejemplos de grandes maestros extranjeros que no estaban representados en los museos estatales del país: primitivos italianos y flamencos de los siglos y (Duccio, Jan van Eyck), figuras clave del Renacimiento (Ghirlandaio, Carpaccio, Holbein), pintura barroca holandesa (Frans Hals, Jan Steen, Ruisdael), vedutismo veneciano del (Canaletto, Bellotto, Guardi), un repertorio casi completo de la época impresionista (Manet, Monet, Degas, Van Gogh, Gauguin), un conjunto de pintura estadounidense único en Europa (Winslow Homer, Georgia O'Keeffe, Edward Hopper) y diversas corrientes del arte moderno del como expresionismo alemán (Kirchner, Grosz, Beckmann), vanguardia rusa (Kandinski, Natalia Goncharova, Malevich), Expresionismo abstracto (Pollock, Willem de Kooning), pop art (Tom Wesselmann, David Hockney) y figuración entre las décadas de 1930 y 1980 (Marc Chagall, Balthus, Lucian Freud, Richard Estes). La apertura del Museo Thyssen-Bornemisza en 1992 dio lugar, al unirse a los dos ya citados, al llamado Triángulo del Arte del paseo del Prado, área museística de Madrid que concentra el acervo pictórico más importante de España, hoy reconocido Patrimonio Mundial de la UNESCO.
La institución, gestionada por una fundación que a su vez es regida por un patronato bajo control estatal, tiene su sede en un edificio histórico en la Plaza de Neptuno, el palacio de Villahermosa, donde exhibe el grueso de su colección: más de 700 obras (otras sesenta se exponen en depósito en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) de Barcelona). Gracias a un inmueble colindante sumado en 2004 amplió sus espacios para mostrar unas 240 pinturas más, prestadas por Carmen Cervera, viuda del segundo barón Thyssen. Esta ampliación aportó además una planta baja para exposiciones temporales y otras estancias de uso interno. En septiembre de 2026 se ha anunciado una nueva extensión al Palacio de Hielo y del Automóvil, sito en una calle vecina, que podría inaugurarse en 2032.
Según The Art Newspaper, basándose en datos facilitados por los propios museos, en 2013 el Thyssen fue el quinto museo más visitado en España, con 944 827 visitantes, situándose en el puesto número 61 de su ranking de los 100 museos de arte más visitados del mundo. (en inglés) Visitor Figures 2013. Vol. XXIII, No. 256. April 2014, pág. 15. The Art Newspaper. Consultado el 8 de diciembre de 2014. Tras la fase aguda de la pandemia del COVID-19, que redujo drásticamente la afluencia de público a todos los museos del mundo, el Thyssen-Bornemisza fue entre los españoles el que mayor crecimiento experimentó, con un total de 671.078 visitantes en 2021 y un aumento de su afluencia en un 97% con respecto a la del año 2020. En los dos años siguientes la recuperación de público se afianzó, llegando a igualar cifras prepandémicas: más de 1.070.000 visitas en 2022 y un cómputo muy similar en 2023.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid La actual sede del museo es el palacio de Villahermosa, en la esquina del paseo del Prado con la carrera de San Jerónimo. Hacia 1805 este edificio del fue ampliado y reformado en estilo neoclásico por Antonio López Aguado, por encargo de María Manuela Pignatelli y Gonzaga, viuda del XI duque de Villahermosa, Juan Pablo de Aragón-Azlor. Décadas después fue una de las mansiones más prestigiosas de la ciudad. En 1823 sirvió como residencia del duque de Angulema, entonces al mando de los Cien Mil Hijos de San Luis, y años después ganó notoriedad por sus fiestas y veladas culturales: en 1844 acogió dos recitales de piano interpretados por Franz Liszt, y en el decenio 1846-56 fue sede del Liceo Artístico y Literario de Madrid.
miniatura|izquierda|Retrato de Giovanna Tornabuoni, de Domenico Ghirlandaio. Villahermosa conservó sus suntuosos interiores, que incluían un salón de baile y capilla privada, hasta bien entrado el , como atestigua un reportaje fotográfico de 1966De sede financiera a Museo Thyssen-Bornemisza: el edificio desde la década de 1950 en la revista Blanco y Negro. Todo ello se perdió en 1973 cuando el edificio se convirtió en la sede central de la Banca López Quesada: sufrió una reforma radical, ejecutada por el arquitecto Fernando Moreno Barberá, que vació el interior reemplazando los grandes salones por oficinas. El banco quebró al cabo de pocos años y en 1980 el palacio pasó a manos del Estado, que lo empleó para albergar varias exposiciones temporales del vecino Museo del Prado, entonces acuciado por necesidades de espacio. Se pensaba en adscribir este edificio al Prado como sede complementaria, presumiblemente para exponer sus cuadros de Goya y del .
Sin embargo, como parte del acuerdo entre el Estado español y la familia Thyssen, Villahermosa se destinó al nuevo museo. Su remodelación integral como pinacoteca se acometió en el bienio 1990-1992 según diseños de Rafael Moneo. Las mejoras más elogiadas fueron: la conformación de los interiores en salas amplias y regulares, en una ordenación circular alrededor de un atrio; el aprovechamiento de la luz natural (con lucernarios regulados mediante sensores); y el cambio del acceso principal, que volvía de la Carrera de San Jerónimo a la fachada opuesta tal como era en origen. Se entendió que esta entrada era más adecuada para acoger al público porque disponía de jardín propio.
El mármol de los suelos y el estuco en color tostado de las paredes fueron sugeridos por la baronesa Thyssen, Carmen Cervera; una solución estética que suscitó controversia al apartarse de la sobriedad habitual en los museos de nueva construcción. La ambientación colorista y algo ostentosa recuerda a las fundaciones norteamericanas de origen privado: plantas tropicales y un gran tapiz con el escudo de los Thyssen decoran el atrio, flanqueando el colosal lienzo El Paraíso de Tintoretto. Presiden este recinto cuatro retratos de cuerpo entero de los barones y de los reyes de España Juan Carlos I y Sofía (pintados por Ricardo Macarrón).
miniatura|Ampliación del museo en los dos edificios Goyeneche, con nueva fachada minimalista recubriendo la antigua trasera de ambos bloques.
El museo se inauguró el 8 de octubre de 1992, con la presencia de los reyes, y apenas ocho meses después (junio de 1993) el grueso de la colección pasó a ser de propiedad estatal mediante un complejo acuerdo de compraventa. En 2004 el museo se amplió para acoger más exposiciones temporales y para albergar el núcleo más valioso de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, mediante la suma de dos edificios colindantes antes pertenecientes a la familia Goyeneche; el primero de ellos mandado construir por el conde de Guaqui y el segundo por la duquesa de Goyeneche. Estos edificios fueron reformados por el estudio BOPBAA (Josep Bohigas, Francesc Pla e Iñaki Baquero), y se conectan por un ángulo al Palacio de Villahermosa. Su nueva fachada orientada al jardín es de estilo vanguardista si bien los interiores armonizan, en colores y materiales, con los del primer edificio.
El palacio de Villahermosa había sido completamente demolido por dentro (salvo la crujía norte, la que da al jardín) y reconstruido durante su etapa como banco, por lo que sus interiores carecían de valor histórico-artístico y pudieron reformarse en profundidad, incorporando la tecnología más moderna. No así los de los dos palacios Goyeneche, que tenían incluso elementos protegidos, como una escalera, y que el Ayuntamiento descatalogó porque de lo contrario no se hubiera podido realizar la reforma. La actual fachada del bloque Goyeneche era previamente una humilde trasera de ladrillo visto que a raíz de la ampliación sumó un recubrimiento de línea minimalista en color blanco.
En septiembre de 2026 se ha anunciado que el Palacio de Hielo y del Automóvil, sito detrás del vecino Hotel Palace, en la calle del Duque de Medinaceli, pasará a ser una segunda sede del museo: expondrá una selección de obras de reciente creación procedentes de la colección TBA21 Thyssen-Bornemisza Arte Contemporáneo promovida por Francesca Thyssen-Bornemisza, y también albergará los almacenes, archivo y talleres de restauración.
Depósito en Barcelona thumb|right|Madonna de la Humildad de Fra Angélico, la obra más importante del depósito Thyssen-Bornemisza en el MNAC de Barcelona.
Desde su época fundacional, el Museo Thyssen-Bornemisza mantiene depositada en Barcelona una selección de obras, próximas a sesenta, que se complementó en un primer momento con otras piezas (como tallas religiosas) aún pertenecientes a la familia Thyssen y ahora dispersas entre las colecciones de Carmen Thyssen (como las estatuas Virgen con Niño y Cristo muerto en el Museo Carmen Thyssen Málaga) y de los herederos del barón. En 1993 este conjunto se presentó al público instalado en dos salas del Monasterio de Pedralbes, monumento de gran valor histórico y también artístico por los murales medievales que conserva. Se entendió que dicho lugar era el emplazamiento idóneo para esta colección, rica en pintura de primitivos italianos, y al mismo tiempo se confiaba en que el monasterio ganaría flujo turístico. Pero las expectativas no se cumplieron, y en 2004 el depósito Thyssen-Bornemisza se trasladó al centro de Barcelona, al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), donde contribuye a ofrecer una panorámica más completa de la pintura europea.
El repertorio es muy variado: arranca en el arte medieval italiano y llega al . Especialmente valioso es el conjunto de primitivos italianos, con tablas de Taddeo Gaddi (La Natividad), Bernardo Daddi, Barnaba da Modena, Andrea di Bartolo Cini (Cristo camino del Calvario), Bicci di Lorenzo, Lorenzo Monaco (La Virgen y el Niño entre ángeles), Francesco del Cossa, Lorenzo Costa y la célebre Madonna de la Humildad de Fra Angélico.
El incluye ejemplos de grandes maestros italianos como Tiziano (La Virgen con el Niño, Retrato de Antonio Anselmi), Veronés (La Anunciación), Dosso Dossi y Lorenzo Lotto. La escuela alemana cuenta con cuatro tablas de Lucas Cranach el Viejo, retratos de Wolf Huber y Hans Müelich y una curiosa escena religiosa de Ulrich Apt.
El barroco de los siglos y está representado por autores italianos como Ludovico Carracci (La presentación del Niño en el templo), Sebastiano Ricci (La Magdalena confortada por ángeles), Francesco Maffei, Canaletto (El Bucentauro en Venecia), Francesco Guardi, Pietro Longhi, Piazzetta (El sacrificio de Isaac), Giandomenico Tiepolo (Cristo expulsando a los mercaderes del templo) y lo culmina la obra maestra de Giacomo Ceruti Grupo de mendigos.
El repertorio depositado en el MNAC incluye además un importante lienzo de Rubens (La Virgen y el Niño con santa Ana y san Juanito) y un paisaje del holandés Salomon van Ruysdael.
Historia de la Colección Thyssen-Bornemisza
El fondo artístico empezó a formarse en La Haya hacia 1928, como colección privada del primer barón Thyssen-Bornemisza, Heinrich (1875-1947). Ya anteriormente, hacia 1906-1911, su padre August Thyssen (1842-1926) había encargado siete esculturas de mármol a Auguste Rodin, posiblemente por sugerencia del escritor Rilke. Tras diversos avatares, en 1956 el segundo barón, Hans Heinrich, recompró seis de ellas: cuatro pertenecen a su viuda Carmen Cervera y las dos restantes a su hija Francesca. Estas seis obras se exponen actualmente en el museo madrileño en régimen de préstamo.
miniatura|izquierda|Joven caballero en un paisaje, gran cuadro de Vittore Carpaccio. Primer barón: maestros antiguos