Gregorio XVI (), de nombre secular Bartolomeo Alberto Cappellari Pagani Gesa (Belluno, 18 de septiembre de 1765-Roma, 1 de junio de 1846) fue el 254.º papa de la Iglesia católica y gobernante de los Estados Pontificios desde el 2 de febrero de 1831 hasta su muerte en junio de 1846. Había adoptado el nombre de Mauro al ingresar en la orden religiosa de los camaldulenses. Es el papa más reciente en adoptar el nombre pontificio de «Gregorio», el último en gobernar los Estados Pontificios durante la totalidad de su pontificado y el más reciente en no haber sido obispo al momento de su elección.
De tendencia reaccionaria, Gregorio XVI se opuso a las reformas democráticas y modernizadoras tanto en los Estados Pontificios como en toda Europa, al considerarlas fachadas del liberalismo y del laicismo. Frente a estas tendencias, buscó fortalecer la autoridad religiosa y política del papado, una postura conocida como ultramontanismo. En la encíclica Mirari vos, declaró que es «falso y absurdo, o más bien una locura, que debamos asegurar y garantizar a cada individuo la libertad de conciencia». Fomentó la actividad misionera en el extranjero y condenó el comercio de esclavos, el cual, durante la época de su pontificado, estaba siendo objeto de una supresión cada vez mayor.
Biografía Orígenes Fue bautizado como Bartolomeo Alberto Cappellari, pero sustituyó sus nombres por el de Mauro al profesar en la Orden de la Camáldula. Era hijo de Giovanni Battista Cappellari y de su esposa Giulia Pagani Cesa-Pagani, ambos miembros de la nobleza menor.Toke (1910)
Estudios
Cuando cumplió dieciocho años dio muestras de vocación religiosa y, después de una cierta oposición familiar, en 1783 entró en el noviciado del monasterio camaldulense de San Miguel de Murano (cerca de Venecia), de la Regla de San Benito, tomando el nombre de Mauro. Allí cursó sus estudios eclesiásticos hasta 1790, distinguiéndose pronto por sus aptitudes para la filosofía, la teología y la lingüística. En 1786 profesó los votos solemnes y en 1787 fue ordenado sacerdote.
En 1790 fue nombrado profesor de Filosofía y de Teología, oficio que ejerció hasta 1795.
Carrera eclesiástica En 1795 se trasladó a Roma como asistente del procurador general de su Orden, destacando entonces por su piedad, su austeridad y sus extraordinarias capacidades intelectuales.
Obtuvo gran notoriedad en 1799 con la publicación de una obra contra los jansenistas italianos titulada Il trionfo della Santa Sede e della Chiesa contro gli assalti de' novatori, respinti e combattuti colle stesse loro armi (dedicada al papa Pío VI, cuando este se hallaba cautivo de los franceses), trabajo que fue traducido a varias lenguas europeas. La publicación de esta obra, en plena agitación revolucionaria europea, fue una muestra incuestionable de su valentía.
Dos veces le fue ofrecida la ordenación episcopal, pero él la rechazó. En 1805 fue elegido abad del monasterio romano de San Gregorio al Celio y en 1807 fue nombrado procurador general de su Orden, pero la ocupación de Roma por las tropas napoleónicas le obligó a regresar al de San Michele di Murano, cerca de Venecia, precisamente el cenobio camaldulense donde había profesado de joven.
Regresó a Roma en 1814 para, sin dejar su abadía, ser nombrado consultor de la Congregación para Asuntos Extraordinarios de la Santa Sede y, dos años después, del Santo Oficio. En 1818 fue nombrado examinador general de teología de la Congregación de los Obispos, en 1820 consultor de la Congregación de Propaganda Fide, en 1823 fue elegido general de su Orden, y en 1826 prefecto de esa Congregación; desde esa congregación se gestionó con éxito un concordato con Guillermo de Holanda, que proporcionó un marco de libertad a los católicos begas, y con el Imperio Otomano, lo que favoreció a los católicos armenios.Redondo (1979), p. 196.
En 1821 le fue encomendada la revisión de los Libros Sagrados de las Iglesias Orientales. También en ese año le encomendaron la visita apostólica a las universidades de Perugia, Camerino, Macerata y Fermo.
Cardenalato En 1825 fue creado cardenal in pectore por León XII y su nombramiento fue hecho público al año siguiente, recibiendo el título de San Calixto. En 1826 fue nombrado prefecto de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide. Participó en el cónclave de 1829 que eligió al papa Pío VIII.
Elección papal thumb|Gregorio XVI, 1834 A la muerte de Pío VIII había un candidato que contaba con el apoyo mayoritario, hasta el punto de que su elección se daba por hecha y que el cónclave sería de puro trámite. Se trataba de Giacomo Giustiniani, cardenal del título de Ss. Pietro e Marcellino y arzobispo-obispo de Imola. Sin embargo, el cardenal Juan Francisco Marco y Catalán, diácono de S. Agata alla Suburra, camarlengo y vicegobernador de Roma, se encargó de presentar a los cardenales reunidos el veto interpuesto por el rey Fernando VII de España contra la elección de Giustiniani, que había sido nuncio en Madrid y al cual aquel rey imputaba serias responsabilidades en los hechos revolucionarios ocurridos en España en la década anterior. Este veto complicó mucho la elección, por lo que tuvieron que transcurrir cincuenta días de discusiones y treinta y ocho votaciones en el cónclave para que se formara una mayoría a favor de Mauro Cappellari.Castella (1970), p. 276.
Fue elegido papa el 2 de febrero de 1831. Puesto que no era obispo (el último de los papas que no lo era en el momento de su elección), tuvo que ser inmediatamente consagrado por el cardenal Bartolomeo Pacca, decano del Colegio cardenalicio. El mismo día fue coronado sumo pontífice por el cardenal Giuseppe Albani, protodiácono de Santa Maria in Via Lata.
Papado
Soberano de los Estados Pontificios Pocos días después de iniciar su pontificado, el 4 de febrero de 1831, estallaba en Bolonia una insurrección que dio paso a un gobierno provisional que, en poco tiempo, rechazó la soberanía del papa sobre esa ciudad y su provincia. La insurrección se propagó a otras provincias de los Estados Pontificios y el papa tuvo que recurrir a la ayuda del Imperio austríaco para reestrablecer la situación. Las tropas austriacas tomaron Bolonia el 25 de febrero, el Gobierno provisional huyó a Ancona; el 5 de abril el papa pudo afirmar que se había reestablecido el orden.Encíclica Quel Dio, 5 de abril de 1931
En ese mismo mes de abril se reunieron en Roma representantes de las cinco potencias: Austria, Rusia, Francia, Prusia e Inglaterra. Bajo la mirada del papa, pero sin su participación en la conferencia, se alcanzó un acuerdo plasmado en un memorándum para la "Reforma de los Estados Pontificios" (21 de mayo de 1831), muchas de ellas, pero no todas, fueron aceptadas por el papa, especialmente las que reorganizaban el gobierno local en tres niveles (legaciones, provincias y municipalidades) y el poder judicial. "Sin embargo, todas estas reformas, a pesar de su extensión, estaban lejos de satisfacer los objetivos del partido revolucionario. Las tropas austriacas fueron retiradas el 15 de julio de 1831, pero en diciembre gran parte de los Estados Pontificios se rebelaron nuevamente", y la sumisión de los rebeldes exigió de nuevo la intevención de tropas austriacas, y como protesta Francia tomó y retuvo Ancona -perteneciente a los Estados Pontificios- en violación del derecho internacional.Castella (1970), pp. 279-280.
Relaciones internacionales El 29 de noviembre de 1830 se produjo en Polonia un levantamiento contra el zar de Rusia (Nicolás I) para hacer respetar su fe y sus libertades; aplastada la sublevación, Rusia amenazó con una fuerte represión si el pueblo no respetaba a las autoridades, e hizo llegar al papa una petición formal para que llamase a los polacos a la obediencia. El papa escribió en este sentido la encíclica Cum primum;Encíclica Cum primum, del 9 de junio de 1832. el gobierno ruso abusó alterando su sentido y extremó la persecución de los polacos.Castella (1970), p. 283. Ante esos hechos
Durante su pontificado tuvo lugar la ruptura de relaciones diplomáticas de la Santa Sede con España y Portugal (1835-1840), así como con Prusia por causa de los matrimonios mixtos y con Rusia debido a la persecución zarista de los católicos rutenos.
En 1841 y con el breve Afflictas in HispaniaBreve Afflictas in Hispania, del 1 de marzo de 1841) Gregorio XVI protestaba de la injerencia del gobierno de Madrid en los nombramientos de la jerarquía eclesiástica y de la reciente supresión de las órdenes religiosas; las autoridades españolas quedaban advertidas de las penas canónicas que sus decisiones comportaban. La caída de Espartero y el ascenso al trono de Isabel II (1833) permitió que se reanudasen las relaciones de la Santa Sede con España.Castella (1970), p. 282-283.
A través del Patronato Regio, la Monarquía Hispánica había mediado y controlado las relaciones de la Santa Sede con la Iglesia en la América española. Con Isabel II en el trono, España reconoció las independencias americanas y el Patronato regio quedó sin efecto o se replanteó, por lo que Roma pudo establecer relaciones diplomáticas directas con las repúblicas hispanoamericanas y así las formalizaría con México, en 1836, con Colombia en 1835 y con Chile, el 13 de abril de 1840.
Defensa de la doctrina y propagación de la fe Las revoluciones en Francia y los Países Bajos hicieron que el papa, desde el mismo comienzo de su pontificado, tuviera que enfrentarse a las presiones que, desde una y otra parte, le pedían que condenase o aprobase el cambio; "en agosto de 1831, emitió el Informe Sollicitudo Ecclesiarum, en el que reiteró las declaraciones de los antiguos pontífices sobre la independencia de la Iglesia y su negativa a enredarse en la política dinástica".
El 15 de agosto de 1832 el papa publica la encíclica Mirari vos; se trataba de la encíclica inaugural de su pontificado, aunque las perturbaciones liberales en los Estados Pontificios la habían retrasado más de un año. En ella reprobaba, aunque no se las nombrase expresamente, las fórmulas que el periódico L'Avenir y Lamennais proponían para la realización desde el campo católico de la república en Francia: la libertad de prensa y la separación de la Iglesia y el Estado.Redondo (1979), p. 167. Sobre este último planteamiento el papa escribía:
Aunque la encíclica suponía una clara condena doctrinal del liberalismo político como ideología, no se dirigía directa y exclusivamente contra él sino más bien contra el indiferentismo religioso, el galicanismo y, por tanto, contra el regalismo en cualquiera de sus formas.Redondo (1979), p. 168. Pero, en líneas generales, durante su gestión eclesiástica mostró un talante conservador. Durante su papado no se pusieron en marcha obras para introducir el ferrocarril y el alumbrado de gas en los Estados Pontificios.
El Congreso de Viena había asignado a Prusia las provincias renanas católicas, el gobierno de Berlín trató de que los sacerdotes católicos participasen en la celebración de matrimonios mixtos, cuyos ritos y condiciones habían sido determinados por el Conde de Bunsen, quien aspiraba a una iglesia nacional prusiana. Gregorio XVI, siguiendo los criterios que había marcado Pío VIII, rechazó con firmeza esa posibilidad; y protestó ante el encarcelamiendo de dos obispos fieles al papa. El gobierno prusiano buscó el apoyo en unos católicos disidentes, seguidores de Georg Hermes, profesor de Dogmática en Bonn que había intentado a partir del kantismo una síntesis de la filosofía y el dogma; aunque Hermes murió en 1831, en el seno de la Iglesia,Redondo (1979), pp. 200-201. sus doctrinas fueron condenadas por el papa, con el breve Dum acerbisimas.Breve Dum acerbisimas, del 26 de septiembre de 1835. Traducción al español, consultada el 22.12.2019. El intento de que la facultad de teología de Bonn, de orientación hermesiana, sustituyese a la católica de Colonia, no alcanzó su objetivo.Castella (1970), p. 292.