Francisco Rákóczi II de Felsővadász (en húngaro: felsővadászi II. Rákóczi Ferenc) (27 de marzo de 1676–8 de abril de 1735)"Hungary," Microsoft® Encarta® Online Encyclopedia 2008 http://encarta.msn.com © 1997-2008 Microsoft Corporation. All Rights Reserved. fue el líder de la guerra de independencia húngara de 1703-1711 contra el dominio de los Habsburgo, como Príncipe de los Estados Confederados por la Libertad del Reino de Hungría. Fue Príncipe de Transilvania, Príncipe Imperial y miembro de la Orden del Toisón de Oro. Actualmente se lo considera un héroe nacional en Hungría.
Nació en Borsi, en la Hungría Real controlada por los Habsburgo y murió en Rodosto, en el Imperio otomano.
Su título completo era:
Franciscus II. Dei Gratia Sacri Romani Imperii & Transylvaniae princeps Rakoczi. Particum Regni Hungariae Dominus & Siculorum Comes, Regni Hungariae Pro Libertate Confoederatorum Statuum necnon Munkacsiensis & Makoviczensis Dux, Perpetuus Comes de Saros; Dominus in Patak, Tokaj, Regécz, Ecsed, Somlyó, Lednicze, Szerencs, Onod.
Históricamente se lo conoce como Rákóczy, y en húngaro se le denomina II. Rákóczi Ferenc y en eslovaco František II. Rákoci .
Infancia Procedía de la familia terrateniente más próspera del Reino de Hungría y era conde (comes perpetuus) del Comitatus Sarossiensis (en húngaro Sáros) desde el año 1694. Era el tercero de los tres hijos del conde Francisco Rákóczi I, Príncipe electo de Transilvania y la condesa Helena Zrínyi, que era la hija del conde Pedro Zrínyi, Ban de Croacia y sobrino del poeta Nicolás Zrinyi. Su abuelo y su bisabuelo, de nombre Jorge, habían sido Príncipes de Transilvania. Francisco había tenido un hermano, Jorge, que había muerto siendo un bebé antes de que Francisco naciera, y una hermana, Juliana, que era cuatro años mayor que Francisco. Su padre murió cuando Francisco sólo tenía cuatro meses.
A la muerte de Francisco I, su esposa Helena Zrínyi pidió la custodia de sus hijos; sin embargo, los consejeros del emperador Leopoldo I insistieron en retener la custodia de Francisco y de su hermana, especialmente porque Francisco I así lo había dispuesto antes de morir. A pesar de dificultades posteriores, Helena fue incapaz de educar a sus hijos y el emperador retuvo la custodia legal. La familia vivió en el castillo Palanok de Munkács (actualmente Mukáchevo en Ucrania), Sárospatak y Regéc hasta 1680, cuando murió la abuela paterna de Francisco, Sofía Báthory. Entonces Francisco y su hermana se trasladaron de forma permanente al castillo de Munkács, un lugar por el que Francisco mantuvo un profundo afecto a lo largo de su vida. Junto a su madre, los principales educadores de Rákóczi fueron Jorge Korössy, senescal de la familia y Juan Badinyi.
Fin del levantamiento Thököly El segundo marido de Helena Zrínyi, el conde Emérico Thököly, estaba poco interesado en la educación de su hijastro Francisco, dedicándose plenamente a la política. Sin embargo, tras el fracaso de los turcos otomanos en conquistar Viena en la batalla de 1683 frustró los planes de Thököly de convertirse en rey de Hungría. Cuando los turcos comenzaron a sospechar de sus intenciones, Thököly propuso enviar al joven Rákóczi a Constantinopla como garantía de su buena voluntad. Pero la madre de Rákóczi se opuso a sus planes, pues no deseaba separarse de su hijo.
En 1686 Antonio Caraffa asedió su residencia, el castillo de Munkács. Helena Zrínyi dirigió con éxito la defensa del castillo durante tres años, pero terminó capitulando en 1689. Los dos hermanos Rákóczi quedaron de nuevo bajo la custodia del emperador Leopoldo I y fueron trasladados a Viena con su madre. Conservaron sus posesiones, pero no podían abandonar la ciudad sin permiso del emperador.
Con 17 años, el emperador emancipó a Francisco Rákóczi de su madre, permitiéndole dirigir sus propiedades. Su hermana Juliana había intercedido por él tras casarse con un poderoso noble austriaco, el General Aspremont. Francisco vivió con los Aspremont hasta su propio matrimonio en 1694 con la princesa Amelia, de 15 años de edad, hija del Duque de Hessen-Theinfeld, y descendiente de Santa Isabel de Hungría. La pareja se trasladó al castillo Rákóczi] en Sárospatak, donde Francisco comenzó a administrar sus propiedades.
El Tratado de Karlowitz el 26 de enero de 1699 obligó a Emérico Thököly y a Helena Zrínyi a exiliarse. Rákóczi permaneció en Viena, bajo la vigilancia del emperador. El ejército campesino de Thökoly, resentido contra los Habsburgo, inició un nuevo levantamiento en la región de Hegyalja, al nordeste de la actual Hungría, que formaba parte de las propiedades de la familia Rákóczi. Los rebeldes tomaron los castillos de Tokaj, Sárospatak y Sátoraljaújhely, y pidieron a Francisco Rákóczi que se convirtiera en su líder, pero Francisco no estaba dispuesto a liderar lo que parecía una pequeña revuelta campesina. Rápidamente regresó a Viena, donde hizo lo que pudo para limpiar su reputación.
Francisco trabó amistad con el conde Nicolás Bercsényi, que tenía propiedades en Ungvár, en la actual Ucrania, cerca de las suyas. Bercsényi era un hombre muy erudito y el tercero más rico del reino de Hungría (tras Rákóczi y Simon Forgách, y estaba emparentado con la mayoría de la aristocracia húngara.
El levantamiento de Rákóczi thumb|200px|right|Gyula Benczúr (1844-1920): Captura de Francisco II. Rákóczi en el castillo de Nagysáros (1869). Mientras la Casa de los Habsburgo estaba a punto de desaparecer en España, Francia buscaba aliados para combatir la hegemonía de Austria. En consecuencia, los franceses contactaron con Francisco Rákóczi y le prometieron su apoyo para la causa de la independencia de Hungría. Un espía austriaco interceptó la correspondencia de los franceses y la presentó al emperador. Como resultado directo, Francisco Rákóczi fue arrestado el 18 de abril del año 1700 y aprisionado en la fortaleza de Wiener Neustadt (al sur de Viena) en espera de juicio. Durante las lecturas preliminares del caso, como había ocurrido con su abuelo Pedro Zrínyi, la única sentencia posible para Francisco era la muerte por traición. Con la ayuda de su esposa Amelia, que estaba embarazada, y el comandante de la prisión, Rákóczi consiguió escapar a Polonia. Allí se reunió con Miklós Bercsényi, y juntos reanudaron el contacto con la corte francesa.
Tres años después, durante la guerra de sucesión española, buena parte de las tropas austriacas en el Reino de Hungría abandonaron temporalmente el país. Aprovechándose de esta situación, los seguidores de Kuruc iniciaron un nuevo levantamiento en Munkács, y se pidió a Rákóczi que liderara a los rebeldes. Francisco decidió dedicar todo su esfuerzo a la guerra de liberación nacional y aceptó la petición. El 15 de junio de 1703, un grupo de unos 3.000 hombres armados dirigidos por Tomás Esze se unieron a Francisco Rákóczi en la ciudad polaca de Lawoczne. Bercsényi también llegó, con fondos franceses y 600 mercenarios polacos.
La mayoría de la nobleza de Hungría no apoyó el levantamiento de Rákóczi porque consideraban que sólo se trataba de una rebelión campesina, que incluso podía llegar a amenazar sus privilegios. La famosa llamada de Francisco Rákóczi a la nobleza de Szabolcs pareció en vano, aunque consiguió convencer a los campesinos-soldados emancipados de Hungría (Hajduk) de que se le unieran, y pronto sus partidarios controlaron la mayor parte del Reino de Hungría al este y el norte del Danubio a finales de septiembre de 1703. Continuó conquistando Transdanubia poco después.
thumb|250px|Estatua de Francisco II Rákóczi en Budapest, Hungría. Como los austriacos tuvieron que combatir a Francisco Rákóczi en varios frentes, finalmente decidieron negociar con él. Sin embargo, la victoria de un ejército austriaco y británico contra un ejército combinado de franceses y bávaros en la batalla de Höchstädt o de Blenheim el 13 de agosto de 1704 dio a los austriacos no sólo la ventaja en la guerra de sucesión española, sino que además impidió la unión de las fuerzas de Rákóczi con sus aliados franco-bávaros.
Esto puso a Rákóczi en una situación militar y financiera difícil. El apoyo francés se redujo gradualmente, y necesitaba un ejército mayor para conservar la tierra que había conquistado. Además, mantener su ejército con armamento y víveres estaba fuera de su alcance. Intentó solucionar el problema creando una nueva acuñación en cobre, pero no fue aceptada por los húngaros, que estaban acostumbrados al uso de monedas de plata. De todas formas, Rákóczi consiguió mantener su precaria ventaja militar durante un tiempo –pero después de 1706 se vio obligado a retirarse.
Una reunión de la Dieta de Hungría (que consistía en 6 obispos, 36 aristócratas y unos 1000 representantes de la baja nobleza de 25 condados) fue celebrada en Szécsény, Nógrád, en septiembre de 1705 y eligió a Francisco Rákóczi como el "vezérlo fejedelem" –príncipe gobernante- de los Estados Confederados del Reino de Hungría, ayudado por un senado de 24 miembros. Rákóczi y el senado tendrían la responsabilidad compleja en la supervisión de asuntos exteriores, incluyendo tratados de paz.
Animado por Inglaterra y los Países Bajos, el emperador inició conversaciones diplomáticas de paz el 27 de octubre de 1705 con los húngaros. Ambas partes variaron su estrategia en función de la situación militar. La soberanía sobre Transilvania representó una gran dificultad, pues ninguna de las partes estaba dispuesta a renunciar a ella. La propuesta de Rákóczi de que el tratado debía vincularse a la paz con Francia fue rechazada, por lo que Rákóczi quedó convencido de que sólo una declaración de independencia sería aceptable para los diversos poderes que negociaban con él. En 1706 su esposa (a la que no había visto en 5 años, junto con sus hijos José y Jorge) y su hermana fueron enviadas como embajadoras de paz, pero Rákóczi rechazó las peticiones del emperador.
En 1707 durante la Gran Guerra del Norte fue uno de los candidatos al trono de Rzeczpospolita, apoyado por Elzbieta Sieniawska.
Por recomendación de Rákóczi y con el apoyo de Bercsényi, la Dieta húngara se reunió nuevamente en Hondo (Borsod) y declaró la deposición de la Casa de Habsburgo del trono de Hungría el 13 de junio de 1707. Pero ni siquiera este acto, ni la acuñación de cobre emitida para evitar la inflación monetaria, tuvieron éxito. Luis XIV se negó a negociar con el príncipe Rákóczi, dejando a los húngaros sin aliados. Se pensó en una posible alianza con el Imperio Ruso, que no llegó a materializarse.
Durante la Batalla de Trencín (en húngaro: Trencsén, en alemán: Trentschin, en latín: Trentsinium), actualmente en Eslovaquia, el 13 de agosto de 1708, el caballo de Rákóczi tropezó, arrojándolo al suelo y dejándolo inconsciente. Sus soldados lo creyeron muerto y huyeron en desbandada. Esta derrota fue fatal para la rebelión húngara. Numerosos soldados Kuruc trasladaron su alianza al emperador, esperando clemencia. Las fuerzas de Rákóczi sólo retuvieron la zona entre Munkács y Szabolc. Al no confiar en la palabra de Juan Pálffy, que era el enviado del emperador para negociar con los rebeldes húngaros, el Príncipe huyó a Polonia el 21 de febrero de 1711.
El acuerdo de paz En ausencia de Francisco Rákóczi, el conde Alejandro Károlyi fue nombrado comandante en jefe del ejército húngaro y rápidamente llegó a un acuerdo de paz con Juan Pálffy. Por este tratado 12.000 rebeldes depusieron sus armas, entregaron sus estandartes y juraron fidelidad al emperador el 1 de mayo de 1711 en los campos de Majtény, en la región de Szatmár.