Jesús Franco Manera, artísticamente Jesús Franco o Jess Franco (Málaga, 12 de mayo de 1930-Málaga, 2 de abril de 2013), fue un director de cine, actor, productor, guionista, compositor, montador y director de fotografía español. Con más de 200 películas acreditadas está considerado el director español más prolífico de todos los tiempos y uno de los más prolíficos del exploitation europeo. Junto a Paul Naschy, Narciso Ibáñez Serrador o Amando de Ossorio figura entre los nombres más importantes del cine de fantaterror ibérico especialmente por su creación del personaje del Doctor Orloff.

En su estilo como director abundan las secuencias lésbicas, eróticas o pornográficas en películas de cine fantástico, ciencia ficción y terror pero solo una vez spaghetti western: El Llanero (1963). Su labor como director de películas de temática vampírica, con títulos como El conde Drácula (1970), Las Vampiras (1971), Killer Barbys (1996) o Killer Barbys vs. Dracula (2002) le granjearon gran popularidad.

Una de las leyendas que circulaban sobre su método de trabajo es que rodaba escenas para dos películas al mismo tiempo sin que los actores lo supieran, pero lo desmintió tajantemente.

Franco trabajó en países como Francia, Alemania, Suiza, Portugal, Italia o Estados Unidos realizando coproducciones o rodando para los productores que lo contrataban. Para adaptarse a los gustos locales sus películas incluían escenas sexuales, de diversa índole, en función de estas preferencias regionales. También firmaba sus trabajos con pseudónimos para no saturar el mercado con su producción. A lo largo de su trayectoria obtuvo varios premios incluyendo los Máquina del Tiempo (2007) y Goya de Honor (2009).

Biografía

miniaturadeimagen|Jesús Franco (en silla de ruedas) en el homenaje que le brindaron en 2008 el Festival de cine fantástico de Gérardmer (Francia) Nacido en el seno de una familia acomodada de Málaga, Jesús Franco fue hermano del crítico musical Enrique Franco, cuñado del filósofo Julián Marías, por parte de su hermana Dolores Franco Manera, tío del escritor Javier Marías, del economista y crítico de cine Miguel Marías, del historiador del arte Fernando Marías Franco y del también director de cine Ricardo Franco.

Lina Romay, quien fuera su pareja sentimental y con quien se casó el 23 de abril de 2008, se convirtió en su principal musa desde comienzos de la década de 1970 hasta el fallecimiento de esta en 2012. Jesús Franco falleció el 2 de abril de 2013 en Málaga a causa de un accidente cerebrovascular isquémico.

Interesado por la música desde pequeño ingresó, tras la guerra civil española, en el conservatorio de Madrid donde estudió piano. Acabó sus estudios en el Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid y se licenció en Derecho. Tras esta etapa ingresó en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (IIEC), donde permaneció dos años, mientras escribía novelas policíacas bajo el seudónimo de David Khunne. También compaginó sus trabajos como director y actor de teatro durante esta época, además de dedicarse a tocar jazz en clubes de Madrid y Barcelona y, más tarde, en Francia y Bélgica.

Trayectoria profesional

Formación y primeros trabajos

Tras una estancia en París (Francia), donde estudió técnicas de dirección y acudía con regularidad a ver películas en la filmoteca de la universidad, volvió a España donde empezó su carrera como compositor para cine y como asistente de dirección. Trabajó a las órdenes de directores como Juan Antonio Bardem, León Klimovsky, Luis Saslavsky, Julio Bracho, Fernando Soler, Joaquín Luis Romero Marchent o Luis García Berlanga. También estuvo contratado, como escritor y representante, para Ágata Films S.A.

Sus primeros trabajos como director dieron como fruto películas culturales, normalmente documentales de corta duración, de temática histórica española. Pronto aplicó su experiencia y conocimientos en la realización de su primer largometraje, la comedia Tenemos 18 años (1959) protagonizada por Antonio Ozores y Terele Pávez.

Años 1960 y primeros años 1970: Consolidación

Tras este debut dirigió películas de escasa trascendencia como Vampiresas 1930 (1962). El mismo año alcanza cierto éxito con la película de terror, género poco abordado en el cine español de la época, Gritos en la noche (1962). En este film aparece por primera vez el icónico Doctor Orloff, encarnado por Howard Vernon, un científico loco que sería recurrente en películas de Franco hasta la década de los años 2010. Otras películas destacadas de esta primera época son La muerte silba un blues (1964), La mano de un hombre muerto (1962) y Rififí en la ciudad (1963).

Aclamado por los aficionados del género de terror pronto se convirtió en un enemigo de la dictadura de Francisco Franco y tuvo múltiples problemas con la censura cinematográfica. Sin embargo las buenas críticas recibidas por sus trabajos de esta primera época no se materializaron en ayuda económica para que pudiera continuar. Se exilió y continuó trabajando en el extranjero.

miniaturadeimagen|Cartel promocional de Campanadas a medianoche (1966) en el que Jesús Franco ejerció como director de segunda unidad Ya fuera de España Franco encontró apoyo en productores que le permitieron tocar todo tipo de géneros: comedia, drama, musical e incluso la pornografía. Su conocimiento del inglés le permitió trabajar como director de unidad secundario para Orson Welles en Campanadas a medianoche (1965). Con Welles repetiría en los proyectos, inacabados, del cineasta estadounidense La isla del tesoro y Don Quijote.

La película con la que se ganó el reconocimiento internacional fue Necronomicón (1968): rodada en Alemania y presentada en el Festival de Berlín la trama presenta a una bailarina de nightclub (Lorna Green) que, paulatinamente, se deja influir por el personaje que interpreta en una performance de tintes sadomasoquistas que concluye con un asesinato simulado.

miniaturadeimagen|Cartel promocional de El Conde Drácula (1970) protagonizada por Christopher Lee A principios de la década de 1970 ven la luz dos de las películas más importantes de toda la filmografía del director: El Conde Drácula (1970) y Las vampiras (1971). En el primer caso se trató de una de las primeras adaptaciones que recogen con bastante fidelidad la novela de Bram Stoker y contó con un elenco internacional encabezado por Christopher Lee, Klaus Kinski, Herbert Lom y Soledad Miranda.

En el caso de Las vampiras, estrenada en España en el Festival de Sitges de 1973 dos años después de su estreno oficial en Alemania Occidental, el reparto está encabezado por Soledad Miranda y Ewa Strömberg y supone una nueva perspectiva sobre el mito de Drácula encarnado por una mujer.

miniaturadeimagen|Klaus Kinski participó en varias películas dirigidas por Franco en las décadas de los 60 y 70. .

Finales de los años 1970 y 1980: Ostracismo

Las películas de Jesús Franco no siempre fueron bien acogidas por la crítica o el público. Buena parte de la crítica y el público empezaron a rechazar o despreciar sus propuestas. El cineasta se especializó en rodar películas de bajo presupuesto para infinitas productoras, creando su propia productora –Manacoa Films–, y llegando a lanzar varios títulos un mismo año. Debido a su enorme capacidad de producción en sus filmes se verifica que en ocasiones el reparto de un rodaje participaba en nuevos proyectos, utilizando el mismo material y reutilizando escenas ya rodadas, con el presupuesto sobrante del proyecto anterior.

También se especializó en realizar dobles o triples versiones de sus películas dependiendo del mercado al que estaban destinadas. Esta manera de trabajar le llevó a estrenar películas bajo seudónimos, por recomendación de las productoras, para no saturar el mercado cinematográfico. Pero la razón fundamental para el uso de seudónimos era la búsqueda de una mejor venta de la película con nombres eufónicos y que sonaran novedosos en el mercado internacional. Algunos de sus trabajos están firmados como David Khunne, John O'Hara, Clifford Brown o Pablo Villa.

Durante los años 80 muchas de sus películas fueron calificadas como X por los comités de censura de diversos países. Se estrenaron versiones de sus películas con un metraje recortado en hasta 40 minutos. Junto a Lina Romay, su compañera y posteriormente esposa, respondió con incursiones en el cine puramente pornográfico, algo que muchos de sus seguidores tampoco supieron comprender.

Durante esta década siguió rodando películas de terror como El Hundimiento de la Casa Usher (1982), Macumba Sexual (1983) o La mansión de los muertos vivientes (1985). También realizó adaptaciones, muy libres, del Marqués de Sade como Justine (1969), Eugenie, historia de una perversión (1980) o Gemidos de placer (1983) basado en La filosofía en el tocador. Incluso firmó películas de acción como Dark Mission (Operación cocaína) (1988) interpretada por Christopher Mitchum, Cristina Higueras y Christopher Lee, ambientada en Colombia pero rodada en La Manga del Mar Menor.

No obstante son sus películas erótico-pornográficas como Aberraciones sexuales de una mujer casada (1981), Entre Pitos anda el Juego (1985), El mirón y la exhibicionista (1986) o el tándem Phollastía - Falo Crest (1987), que parodiaban en clave pornográfica las series de televisión Dinastía y Falcon Crest, las que se llevan el grueso de su trabajo. Mabel Escaño, Carmen Carrión y Muriel Montossé son tres de sus actrices favoritas de esa década.

En 2018 la Filmoteca Española recuperó una película perdida de 1980, Vaya luna de miel, basada en el cuento El escarabajo de oro escrito por Edgar Allan Poe. En la película de terror pornográfico Sexorcismes (1975), Franco estuvo involucrado en una escena de sexo no simulada con Romay."The close-ups of his penetrating penis, tongue and fingers in Sexorcismes provide rudimentary hypervisibility but seem contrived." Ward, Glenn: Journeys into Perversion: Vision, Desire and Economies of Transgression in the Films of Jess Franco. University of Sussex, May 2011. p. 200.

Años 1990 y 2000: renacimiento y reivindicación

A principios de los años 90 la Sociedad Estatal para la Exposición Universal de Sevilla 1992 contactó con Jesús Franco para recopilar el material y montar la película que se estrenó con el título de Don Quijote de Orson Welles (1992), un film que el director americano rodó a lo largo de décadas y dejó inacabado. Tras mucho tiempo de trabajo y montaje la película se estrenó con mala acogida por parte de la crítica. Algunas críticas enfatizaron el hecho de que la sociedad de la Expo no logró reunir un tercio del metraje rodado por Welles por desavenencias económicas con sus herederos. Así la versión de Franco no cuenta con una de las imágenes más famosas de la película: una secuencia rodada en México en la que Don Quijote se ve a sí mismo en un cine y arremete con su lanza contra su propia imagen, destrozando la pantalla de la sala.

miniaturadeimagen|Con Killer Barbies (1996), interpretada por el grupo homónimo, el cine de Jesús Franco volvía a la pantalla grande para una nueva generación de espectadores. En la foto Silvia Superstar, cantante del grupo punk. Tras años en los que las películas de Franco se podían ver ocasionalmente en España a través de ediciones en vídeo, el estreno en salas de cine de Killer Barbys (1996) protagonizada por el grupo musical homónimo, Santiago Segura y por figuras de culto como Aldo Sambrell y Maria Angela Giordano, supuso una revitalización de su carrera. Coincidió con un homenaje que le brindaron en Nueva York donde recibió un premio por su trayectoria de manos de Roger Corman.