miniaturadeimagen|Vista microscópica de la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) en un único ovocito. La donación de ovocitos u ovodonación es el proceso por el que una mujer dona óvulos con el propósito de usarlos en alguna técnica de reproducción asistida o para investigación biomédica. El objetivo de la donación es llevar a cabo una fecundación y generar un embrión en un laboratorio, dentro de un recipiente (in vitro). El óvulo es aportado por una mujer diferente a la que recibirá el embrión resultante. Para la donante el proceso se divide en cuatro fases: entrevista, pruebas médicas, estimulación ovárica y punción de extracción de folículos.

Historia En el año 1980 se realizaron los primeros intentos de donación de ovocitos por Seed y Seed, que consistían en inseminar a la donante de ovocitos con el semen de la pareja de la receptora. Una semana después se realizaba un lavado de la cavidad uterina de la donante, asumiendo que el embrión ya habría llegado a ella y con el líquido obtenido se inseminaba a la receptora. Los ciclos ováricos de la donante y la receptora debían estar sincronizados. En 1983 tuvo lugar el primer nacimiento de un bebé cuya madre, con fallo ovárico, obtuvo ovocitos donados.OA

Características

El proceso se lleva a cabo en un laboratorio de reproducción asistida. El óvulo es aportado por una mujer diferente a la que recibirá el embrión resultante. Para que esto sea posible, los ciclos ováricos de la donante y la receptora deben estar sincronizados.Hoy en día podemos llegar a congelar los óvulos de modo que puedan ser utilizados posteriormente. De esta manera, para realizar la transferencia del embrión el único factor imprescindible es que el endometrio se encuentre en la ventana de implantación.

Se trata de un proceso que añade riesgos adicionales a las mujeres que se someten al proceso. Surgen complicaciones durante el proceso o una vez conseguido el embarazo. Los principales problemas asociados a la FIV se deben: a la estimulación ovárica por administración de hormonas, y a la intervención para extraer los óvulos maduros (punción folicular). Ambos procedimientos presentan riesgos.

Drogas estimulantes utilizadas La donante recibe un tratamiento de inducción entre 8 y 10 días para el desarrollo de los folículos y la cosecha subsiguiente de óvulos. Se basa en una Estimulación Ovárica Controlada (COS) que obliga al ovario de la donadora a incrementar el número de ovocitos a desarrollar. Se trata de un proceso que añade riesgos adicionales a las mujeres que se someten al proceso, se ha desarrollado una fuente alternativa y potente de obtención de ovocitos. Durante este proceso la donante puede notar síntomas similares a los de la menstruación. También, aunque es poco frecuente, existe el riesgo inherente a la donación de ovocitos, que podría poner en peligro la fertilidad de la donante, al sufrir Síndrome de hiperestimulación ovárico (SHO): dolores de cabeza intensos, vómitos, diarrea y dolor abdominal agudo. Se suele dar en 1 de cada 2500 mujeres que se someten a este tipo de técnicas. Finalmente la donante deberá someterse a un procedimiento quirúrgico de cosecha bajo anestesia para aspirar los ovocitos que sus ovarios han producido. La receptora necesita recibir un tratamiento que prepare el recubrimiento interno del útero (endometrio) para recibir el embrión obtenido a partir del óvulo donado. Se ha de desarrollar una mucosa endometrial capaz de implantar los embriones y permitir su desarrollo, el endometrio debe encontrarse en una fase lútea (preparado para recibir el embrión). Esto se consigue mediante la administración de estrógenos y progesterona. En las pacientes que presentan una función ovárica normal es aconsejable administrar un análogo de la Hormona liberadora de gonadotrofina (GnRH), que permite controlar los ciclos evitando la posible interferencia de las hormonas endógenas.

Indicaciones Está indicado en mujeres de mayor edad, que presenten fallo ovárico primario o precoz u ovarios inaccesibles, con menopausia prematura o quirúrgica, que sean portadoras de una alteración genética, repetidos ciclos fallidos de fecundación in vitro (FIV) o hayan presentado pérdidas de embarazos inexplicadas y repetidas (aborto de repetición).

Posibles receptoras Fallo total de la fertilidad femenina (menopausia, ausencia de ovarios) Mala calidad de gametos (mujeres mayores de 35 años). Enfermedades genéticas. Con fines investigadores. Fallo de implantación con FIV (con óvulos propios). Antecedentes obstétricos con mal pronóstico

Duelo genético El duelo genético es un proceso de incertidumbre, dolor o tristeza por el que pasa un hombre o una mujer al conocer que no va a ser capaz de tener sus propios hijos genéticos y trasmitir su carga genética (ADN). Este proceso es bastante desconocido en general, pero normalmente casi todos los padres que recurren a la ovodonación suelen pasar por él. Hay que recalcar que una madre receptora no será madre genética, pero sí biológica al haber gestado el embrión en su cuerpo. En la mayoría de los casos la mujer que desea ser madre, podrá escoger a la mujer que será la madre biológica, es decir puede elegir desde los características físicas hasta su genética.

Toda mujer que sea donante de ovocitos debe gozar de buena genética, pues será la madre biológica del niño y puede heredarle enfermedades patológicas graves.

Los psicólogos recomiendan hablar relajadamente y sin prisas sobre el tema, en especial con la pareja. Los especialistas también destacan que el objetivo es tener un hijo y disfrutar de él, por lo que cuestiones de aspecto físico deberían quedar relegadas a un segundo plano.

Modificación epigenética del embrión Aunque la futura madre del bebé no le transmita su carga genética, algo que puede reconfortarla en cierto grado es que sí que tiene una influencia sobre su epigenética. Durante la gestación, en el endometrio se producen exosomas que contienen microRNA, que llegan a las células embrionarias y modifican su información epigenética, tales como la metilación del ADN o las histonas y la acetilación de histonas. Estos cambios van a producir un efecto sobre la expresión de los genes, teniendo un impacto sobre el desarrollo embrionario.

Un ambiente uterino saludable dará lugar a un embrión más saludable, lo que se consigue cuando la madre no tiene problemas como la obesidad, la diabetes mal controlada o el consumo de tabaco o de alcohol. Por lo tanto, aunque la genética de la madre no pase a su descendencia, sí que va a tener un efecto sobre esta, ya que la epigenética se encarga de la expresión o el silenciamiento de distintos genes. Además, parte de estos cambios epigenéticos van a ser transmisibles a la descendencia, de modo que podrían pasar a los nietos de la mujer que recurre a la ovodonación.

Relación de pareja La donación de ovocitos u ovodonación, por motivos de infertilidad, puede afectar al ámbito personal de la pareja, así como a su relación, por el sufrimiento que conlleva el duelo genético. Por ello, es necesario el análisis de la situación, tanto de forma individual como conjunta a través del diálogo, para llegar a tomar una decisión en la que ambos estén de acuerdo. Se recomienda para este proceso el apoyo de expertos, no solo clínicos, sino psicólogos que ayuden a superar el impacto que esta situación produce para tomar la decisión con el conocimiento de otras alternativas igual de válidas que la ovodonación, como la adopción o la posibilidad de permanecer como una pareja sin descendencia.

La pareja tendrá que asumir que la imposibilidad de concebir un hijo de la forma tradicional no es un problema de la mujer, sino que tienen que afrontar la situación como un conjunto; la pareja, en su conjunto, es infértil. Este punto de vista es de vital importancia porque una de las reacciones más frecuentes es el sentimiento de culpa que experimenta la mujer al no poder ser madre, con lo que además de lidiar con su duelo genético presenta una preocupación por no poder darle a su pareja el hijo de desea.

Formación de la familia El hecho de que en donación de ovocitos se use el esperma de la pareja provoca una conexión genética hacia uno de los progenitores que no comparte el otro. Esto puede producir un conflicto en la formación de la familia y en el rol maternal que tomaría la mujer en el futuro, así como en la actitud que pueda tener el hijo en futuro.

Legislación La existencia obligada de una tercera persona en este proceso de reproducción asistida, genera respuestas legales variadas tanto en la Unión Europea como en el Continente americano. En algunos países existen: límites en la edad, restricciones en la elección sexual (heterosexualidad obligatoria) y elección matrimonial, prohibición de acceso para parejas igualitarias, prohibiciones en la donación de gametos o la gestación por sustitución, así como distintas posiciones frente al anonimato y al posible contacto con las donantes.

España En España, la donación de óvulos es un procedimiento regulado desde 1988 que indica que debe realizarse de manera voluntaria, altruista y anónima. Las donantes de ovocitos deben tener entre 18 y 35 años de edad y son sometidas a estudios cuidadosos para destacar enfermedades, infecciones y trastornos genéticos. Actualmente los ciclos de reproducción asistida en España se llevan a cabo con un 70-80% de gametos propios de la pareja que se va a someter al tratamiento, y un 20-30% de gametos donados por personas ajenas a los receptores. La Ley de Reproducción Asistida entró en vigor el 28 de mayo de 2006 («BOE» núm. 126, de 27/05/2006.). En ella se recoge todo lo referente a las donaciones de ovocitos en nuestro país. Esta modificación de la ley previa (Ley 45/2003) dispone, entre otros muchos aspectos, lo siguiente, siento lo más relevante: Solamente se podrán realizar técnicas de reproducción asistida cuando haya posibilidades reales de éxito y no supongan un riesgo grave en la salud de la mujer o posible descendencia. Se intentará mantener la máxima integración posible de la documentación clínica de la persona usuaria de las técnicas pero siempre manteniendo la garantía de confidencialidad de la identidad de las donantes. Los hijos nacidos o sus representantes legales pueden obtener información de los bancos de gametos siempre que no incluya su identidad. Solo se podrá conocer la identidad del donante por motivos legales, de acuerdo con las Leyes procesales penales. La donación puede ser revocable si la donante precisa de los ovocitos donados, siempre que cuando desee realizarlo los mismos sigan disponibles. No se debe alentar a la donación mediante la oferta de compensaciones económicas. Esta compensación solo debe ser originada para paliar las molestias físicas y los gastos de desplazamiento y laborables que deriven de la donación. Pero en ningún caso será permitida la donación por motivos lucrativos o comerciales. El número máximo autorizado de hijos nacidos no debe ser superior a seis, tanto propios como nacidos por fecundaciones previas. Será responsabilidad de cada centro que utilice estos gametos comprobarlo. Los donantes deben tener más de 18 años, y buen estado de salud tanto física como mental. Para ello deberán someterse a los estudios necesarios que lo demuestren. Así como estudios fenotípicos. La donación dirigida no está permitida.

¿Cuáles son las características que debe tener una mujer para poder ser donante de óvulos? Debe tener una edad mayor de 18 años y menor de 35 años No debe presentar enfermedades hereditarias. De hecho, no se permite que donen aquellas personas que no conozcan a miembros de su familia biológica cercana, ya que estos podrían haber sufrido ciertas enfermedades que impedirían la donación. No puede presentar infecciones tales como la Hepatitis B y C, la sífilis y el VIH Debe tener un buen perfil psicológico y un buen perfil de salud en general. No debe tener ovario poliquístico.