El semen (del latín semen) o simiente es el conjunto de espermatozoides (esperma, del latín sperma, y este del griego σπέρμα sperma, ‘semilla’)«esperma», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001. y sustancias fluidas que se producen en el aparato reproductor masculino de todos los animales, entre ellos la especie humana.«semen», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001. El semen es un líquido con textura viscosa y blanquecino que es expulsado a través de la uretra durante la eyaculación. Está compuesto por espermatozoides y plasma seminal que se forma por el aporte de los testículos, el epidídimo, las vesículas seminales, la próstata, las glándulas de Cowper, las glándulas de Littre y los vasos deferentes.

Calidad del semen

Espermatobioscopía thumb|350px|Espermatozoides al microscopio óptico X 1024 (nota:640 es la resolución del video, no los aumentos, ver detalles del video). También conocido como espermiograma, espermograma, espermatograma o seminograma, es el estudio de la calidad de una muestra de esperma. Los parámetros que se evalúan en la espermatobioscopía son: el volumen de la muestra, el número de espermatozoides que contiene cada mililitro de semen y el porcentaje de ellos que presentan movilidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 1999), la calidad puede ser muy buena (tipo A), buena (tipo B), in situ (tipo C) y muy mala (los que no se mueven, tipo D). También se evalúa el porcentaje de espermatozoides cuya forma es «normal» (debe ser mayor del 14 por ciento, según Thinus Kruger, 1984) y el número total de espermatozoides móviles útiles. Debe considerarse que las muestras fluctúan en un rango que varía en función de diferencias individuales, del tiempo de abstinencia y de detalles finos en la recolección, así como del intervalo transcurrido entre la obtención y el procesamiento de la muestra. Los anteriores factores pueden hacer variar los resultados. Nunca se deberá establecer un diagnóstico con la evaluación de una sola muestra. Son necesarias cuando menos dos o tres más para establecer un diagnóstico certero.

En algunos casos, cuando se ha demostrado alguna anomalía, existen pruebas especiales que permiten profundizar en el funcionamiento espermático, tales como la reacción acrosomal o reacción acrosómica, la prueba de supervivencia espermática y la de penetración en ovocitos de hámster.Pruebas para evaluar la infertilidad, en bbmundo.Hamster egg penetration test. Dr. C. Matthew Peterson · Dr. Kirtly Parker Jones · Dr. Harry H. Hatasaka · Dr. Kenneth H. H. Wong. Octubre de 2002. Utah Center for Reproductive Medicine. Consultado el 21 de abril de 2010.

Características del semen humano El volumen promedio de semen de una eyaculación es de 1,5 a 4 mililitros, con un máximo de 5 ml tras un periodo de abstinencia de 3 a 7 días. Depende mucho de la abstinencia sexual previa y del nivel de excitación durante la actividad sexual. El cuerpo humano elimina por sí mismo el semen almacenado que no se evacúa mediante la estimulación de los genitales (masturbación). Si no se eyacula durante un tiempo, suelen producirse poluciones nocturnas. El color del semen es normalmente blanco pálido o blanco lechoso o levemente amarillento, por las flavinas provenientes de la vesícula seminal. Si el líquido eyaculado presenta un color anaranjado o rojizo, es posible que contenga sangre, signo que se conoce como hematospermia, que puede indicar un trastorno urológico. El semen suele tener una consistencia de coágulo, debido a la facilidad de solidificación que posee gracias al fosfato de espermina y otras proteínas similares al fibrinógeno. Es frecuente la aparición de grumos más sólidos, pero ello no es indicativo de ninguna clase de problemas. El olor es peculiar y variable en cada individuo, en función de múltiples factores. Se trata de características que incluyen un fuerte componente subjetivo y emocional. Para algunas personas es desagradable y para otras es excitante. Algunas personas reconocen un leve sabor dulce y afrutado, debido a las proteínas alcalinas. El aroma puede ser muy intenso. Puede tener un ligero olor a hipoclorito de sodio o calcio. El pH del semen es de alrededor de 7,5 por lo que se considera que es alcalino. Esta ligera alcalinidad favorece a los espermatozoides cuando se encuentran en la vagina, donde el pH es ácido. Sin embargo, no todas las fracciones que componen el semen son alcalinas. Menos del 10 % del volumen del semen de una eyaculación corresponde a los espermatozoides, por lo tanto, más del 90 % del volumen del semen de una eyaculación corresponde al líquido seminal. La densidad normal de los espermatozoides en el semen varía de 15 a 150 millones por mililitro, por lo que cada eyaculación contiene entre 39 a 400 millones. En el semen existe una gran cantidad de bacterias que conforman la microbiota seminal. En este microbioma humano, las especies más abundantes son Lactobacillus iners, Lactobacillus crispatus, Gardnerella vaginalis y Corynebacterium seminale. No obstante, el microbioma seminal, al igual que otros microbiomas humanos, es altamente personalizado: es decir, que la caracterización de las especies va a depender de cada persona, en cada contexto biogeográfico y ecológico temporal.

Según la OMS, en 2010 los criterios con los que tiene que cumplir un semen para que este sea considerado de buena calidad son:

Volumen de semen entre 1,5 y 6 ml por eyaculación. Rango promedio de pH entre 7,2 y 8,2. Una concentración de 15 millones de spz/ml o más, o 39 millones del total eyaculado o más. Desde el punto de vista de la movilidad más del 32 % de ellos tienen que presentar una movilidad progresiva. En lo que respecta a la morfología, como mínimo el 4 % de los espermatozoides tiene que tener una morfología normal.

Para que se produzca la fecundación del óvulo, el semen debe contener más de 20 millones de espermatozoides por mililitro. El semen contiene algunas otras células, desprendidas del epitelio de los conductos excretores y de la uretra, o bien procedentes del sistema inmunitario, como los linfocitos. En caso de infección del organismo, el semen puede llegar a contener altas concentraciones de virus o gérmenes como, por ejemplo, el VIH (que provoca el sida), por lo que el método de protección más efectivo es el de barrera (profiláctico o preservativo).

Debido a la composición del semen, en condiciones adecuadas, los espermatozoides pueden permanecer vivos fuera del organismo durante varios días. También sobreviven durante cierto tiempo en los conductos excretores después de la muerte. Se han llegado a encontrar gametos masculinos vivos en la trompa de Falopio y en el útero de la mujer varios días después del coito. Pueden almacenarse en estado congelado con nitrógeno líquido durante meses o años, ya que mantienen su capacidad fertilizante tras la congelación o criopreservación. Debido a esta última característica, es posible la inseminación artificial y la fecundación in vitro con semen congelado o crioconservado. Muchas personas con cáncer testicular han podido tener descendencia posteriormente, criopreservando su semen antes del tratamiento.

Composición del semen Menos de un 10 % del volumen del semen de una eyaculación corresponde a los espermatozoides, y más del 90 % al plasma seminal. La densidad de espermatozoides en el semen varía de 15 a 150 millones por mililitro, por lo que cada eyaculación contiene entre 39 y 400 millones de ellos.

Las vesículas seminales aportan entre el 40 y el 60 % del volumen del semen y sus secreciones contienen principalmente:

fructosa semenogelinaGonzales, G. F. (2001). Function of seminal vesicles and their role on male fertility. Asian journal of Andrology, 3(4), 251-258. Consultado el 20 de julio de 2020. prostaglandinas (E2, A, B) aminoácidos fósforo potasio ácido fólico hormonas

La próstata aporta del 15 al 30 % del plasma seminal, con un líquido rico en:

ácido cítrico colesterol fosfolípidos carnitina fosfatasa alcalina calcio, zinc, magnesio, sodio y potasio cloro enzimas para la separación de las proteínas: fibrolisina (una enzima que reduce la sangre y las fibras del tejido) y fibrinogenasa, principalmente.

El último elemento que se agrega al semen es un fluido que secretan las glándulas bulbouretrales (de Cowper) y periuretrales (de Littre):

Las glándulas bulbouretrales están ubicadas bajo la próstata y aportan la secreción mucosa al semen, que representan del 3 % al 6 % del semen. Segregan una proteína espesa, clara y lubricante conocida como líquido preseminal. Las glándulas uretrales contribuyen con mucosa y la hormona oxitocina.

Factores que reducen la calidad del semen

La baja calidad del semen es un factor para la infertilidad masculina y se define por varios factores relacionados con los espermatozoides como la oligospermia (baja concentración), la astenozoospermia (baja motilidad) y la teratozoospermia (pobre morfología). Asimismo, el aumento de la fragmentación del ADN espermático puede causar infertilidad conyugal, aborto espontáneo recurrente y afectar la tasa de éxito de la tecnología de reproducción asistida.

Un estudio del 2017 concluyó que un patrón dietético saludable parece estar asociado con un nivel elevado de concentración de esperma. En ese estudio se definió una alimentación saludable como una caracterizada por un alto consumo de hortalizas, legumbres, frutas, granos enteros, aceite de oliva y pescado. Una alimentación no saludable se caracteriza por un alto consumo de carnes rojas y lácteos, margarina, mayonesa, azúcares, granos refinados, mantequilla, grasas saturadas y un bajo consumo de verduras y frutas.

El hábito de fumar cigarrillos también reduce la calidad del semen al impactar en la morfología y viabilidad de los espermatozoides al reducir la expresión de la enzima CHEK1 generando daño en el ADN y apoptosis de los gametos masculinos. Asimismo, en función a la dosis de dependencia también afecta la motilidad, concentración y volumen del esperma. En otro estudio publicado el 2019 el fumar tabaco se asoció con un recuento de espermatozoides más bajo y un aumento en el número de defectos morfológicos de los espermatozoides.

El consumo de alcohol también impacta en el volumen y concentración del semen. En un estudio con 323 hombres realizado entre septiembre de 2014 y diciembre de 2016 en Italia, los resultados publicados en 2018 mostraron que los hombres que consumían menos de tres unidades de alcohol por semana tenían una mejor calidad de semen respecto a los hombres que consumían de 4 a 7 unidades en los dos parámetros mencionados: volumen y concentración.

Alteraciones en las funciones de la glándula tiroides también afectan la calidad del semen. El hipotiroidismo se asocia con la teratozoospermia mientras que el hipertiroidismo con la astenozoospermia, la oligospermia y la teratospermia.

Por último, la edad es un factor determinante en la calidad del semen. La mejor calidad del esperma suele aparecer en torno a los 20 años, mientras que a partir de los 40-50 años disminuye. Es por ello que las clínicas de reproducción asistida no aceptan donantes de esperma mayores de 50 años.

Hoy en día no se conocen métodos para mejorar la calidad del semen. Sin embargo, la ingesta de antioxidantes puede suponer un breve beneficio.

Edad de producción del semen humano El semen comienza a producirse a partir de la pubertad y tiene las características del adulto a partir de los 9-14 años en la mayoría de los adolescentes. La cantidad producida aumenta con la edad hasta un nivel máximo que depende de cada individuo, luego disminuye a medida que el varón envejece. No obstante, se producen semen y espermatozoides durante toda la vida adulta del varón.

Lugares de formación del semen miniaturadeimagen|Proceso de espermatogénesis que se lleva a cabo en los túbulos seminiferos y epidídimo.