thumb|right|225px|El judío errante, ilustrado por Gustave Doré. El judío errante es una figura literaria, consistente en un hombre inmortal cuya leyenda empezó a esparcirse en Europa en el .Tal y como se describe en el primer capítulo de Curious Myths of the Middle Ages (Mitos curiosos de la Edad Media), en donde Sabine Baring-Gould atribuye la primera mención existente del mito del judío errante a Mateo de París. El capítulo empezaba con una referencia a la serie de doce ilustraciones de Gustave Doré alrededor de la leyenda, y terminaba con una frase en la que se señalaba que, mientras que la leyenda original era tan "noble en su severa simplicidad" que pocos podían desarrollarla con éxito en la poesía o de otra manera, Doré había producido en esta serie "a la vez un poema, un romance y una obra de arte". Publicada por primera vez en dos partes en 1866 y 1868, la obra fue reeditada en 1877 y en muchas otras ediciones. En el mito original se relata que un transeúnte (su caracterización concreta varía según las versiones) se burló de Jesús durante el camino hacia la crucifixión, por lo que Dios lo condenó a «errar hasta Su retorno» (el retorno de Jesucristo a la Tierra). Por tanto, el personaje en cuestión debe andar errante por la Tierra hasta la Parusía. La naturaleza exacta de la indiscreción del errante varía en diferentes versiones de la historia (p. ej., que le negó un poco de agua al sediento Jesús), así como varían aspectos de su carácter; se dice en ocasiones que era un zapatero o comerciante, o, según otras versiones, que era el portero de la casa de Poncio Pilato.
A menudo se ha visto en el judío errante una personificación metafórica de la diáspora judía, interpretando desde el punto de vista cristiano en forma de mofa, que la destrucción de Jerusalén habría sido un castigo divino a todo el pueblo judío por la responsabilidad que habrían tenido en la crucifixión de Jesús algunas autoridades religioso-políticas judías, de acuerdo a lo indicado solo en algunos de los cuatro evangelios del nuevo testamento (no siendo una descripción de un acontecimiento presente realmente en todos estos evangelios); razón por la que se considera una leyenda o mito antisemita.
Los nombres del judío errante Se le ha dado una gran cantidad de nombres al judío errante, algunos de los cuales son: Ahasverus Adelqui Larry el Caminante Joseph Cartaphilus Juan Espera en Dios Michob-Ader Samuel Belibeth Juan de los Tiempos
Sin embargo, el nombre más antiguo sea posiblemente el que aparece en una de las Cartas eruditas y curiosas del padre Feijoo. En ella se cita a Mateo de París, obispo e historiador benedictino, indicando que en el año 1229 afirmó que dicho judío existía, se llamaba Cartafilo y se encontraba entonces por Armenia.Benito Jerónimo Feijoo, «Del judío errante», carta 25, en Cartas eruditas y curiosas.
Igualmente Jacob Basnage, predicador reformado, en su Historia de los judíos evoca a tres judíos errantes: Samer o Samar: judío errante condenado a vivir siempre y a vagar por haber fundido el becerro de oro en tiempo de Moisés. Cartaphilos o Cartáfilo: portero de Poncio Pilatos, quien, cuando sacaron a Jesús para crucificarlo, le dio un empujón en la espalda, ante lo cual él le dijo: «El Hijo del Hombre se va, pero tú esperarás a que vuelva». Se trata de una profecía del mismo Cristo, por la que este judío no había de morir hasta que Cristo volviese a juzgar vivos y muertos. Cada cien años sufría enfermedad y angustia de muerte, pero luego sanaba y se rejuvenecía hasta los treinta años, edad que tenía cuando Cristo murió. Asuero: zapatero de Jerusalén quien echó de un empujón a Cristo del quicio de su puerta cuando este se detuvo allí a descansar camino del Calvario, diciéndole: «Sal cuanto antes; ¿por qué te detienes?». Cristo le respondió: «Yo descansaré luego, pero tú andarás sin cesar hasta que yo vuelva» (algunos han añadido: «hasta que no nazca niño alguno» o «hasta que la mujer deje de parir»). Desde aquel momento empezó el cumplimiento del vaticinio, siempre andaba peregrinando, sin parar en provincia alguna. Representaba la edad de cincuenta años y prorrumpía en frecuentes gemidos por la tristeza que le causaba la memoria de su delito. De este se dice: "La aparición más resonante y multitudinaria del judío errante se produjo en Hamburgo en 1542, si damos crédito al testimonio de Paul von Eitzen (1521-1598), obispo de Schleswig. En su relato sobre la aparición de 1542, destacó que Asuero fue visto por centenares de personas y comunicó sombríos detalles sobre los padecimientos de Jesús".
Origen de la leyenda
Fuentes bíblicas Los orígenes de la leyenda son inciertos; tal vez un elemento sea la historia de Caín en el Libro del Génesis , a quien se le impone un castigo similar: «Aunque labres el suelo, no te dará más su fruto. Vagabundo y errante serás en la tierra» (Génesis 4, 12), aunque sin que el castigo sea interminable; su presunta inmortalidad deriva de que, para evitar que lo asesinaran, Dios le puso un signo en la frente para que todos lo reconocieran, la llamada marca de Caín. Muchos comentaristas han apuntado a Oseas 9:17 («Mi Dios los rechazará porque no le han escuchado, y andarán errantes entre las naciones»), como origen de la idea del «judío errante». También se ha sugerido que la leyenda proviene de las palabras de Jesús dadas en Mateo 16:28: «Yo os aseguro: entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre venir en su Reino».Este versículo es citado en panfleto en alemán Kurtze Beschreibung und Erzählung von einem Juden mit Namen Ahasverus, 1602.La creencia de que el discípulo amado de Jesús no moriría era, al parecer, lo suficientemente popular en el mundo cristiano primitivo como para ser denunciada en el Evangelio de Juan (Juan 21, 20-23):Pedro se vuelve y ve siguiéndoles detrás, al discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?» Viéndole Pedro, dice a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?» Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme.» Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: « No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga.»Otro pasaje del Evangelio de Juan habla de un guardia del sumo sacerdote que abofetea a Jesús (Juan 18:19-23). Anteriormente, el Evangelio de Juan habla de Simón Pedro cortándole la oreja a Malco, un sirviente del sumo sacerdote (Juan 18:10). Aunque este siervo probablemente no sea el mismo guardia que golpeó a Jesús, Malco es, sin embargo, uno de los muchos nombres que se dan al judío errante en la leyenda posterior.
Leyenda El primer documento moderno que se conserva sobre esta leyenda es un panfleto de cuatro hojas llamado Kurtze Beschreibung und Erzählung von einem Juden mit Namen Ahasverus ("Breve descripción y relato de un judío de nombre Ahasverus"), impreso en Leiden en 1602 por Christoff Crutzer. Sin embargo, no hay registro de ningún impresor con ese nombre en los archivos de Leiden, por lo que se supone que este nombre es un seudónimo.
La leyenda se extendió rápidamente por Alemania; no menos de ocho ediciones diferentes de la leyenda aparecieron durante ese mismo año, y antes del fin del había al menos 40 variantes en ediciones diferentes. Se conocen ocho ediciones en neerlandés y la primera versión en francés apareció en Burdeos en 1609. La primera versión inglesa fue una parodia de 1625 (Jacobs and Wolf, Bibliotheca Anglo-Judáica, p. 44, n.º 221). También se conocen versiones en danés, checo y sueco.
Según L. Neubaur, la leyenda se inspiró en las palabras encontradas en el Evangelio de :
Esta cita figuraba en el panfleto original de 1602. Hay quienes aplican el pasaje citado a San Juan, basándose en un pasaje de su propio evangelio, concretamente 21:20-23:
Otra versión dice que Malco, el asistente del Sumo Sacerdote, al que San Pedro le cortó la oreja, es el judío errante. .
Un precedente del relato del judío errante es la leyenda aparecida en el Flores Historiarum de Roger de Wendover, publicado en 1228. Un arzobispo armenio que visitaba Inglaterra relató que se había encontrado con José de Arimatea, bajo el nombre de Cartaphilus; este le contó que había apurado a Jesús durante la crucifixión, y este le respondió «iré más rápido, pero tú deberás esperar hasta que yo regrese».
El monje inglés Mateo de París (Matthaeus Parisiensis), del , recoge esta leyenda en su Chronica Majora, quien otra vez recoge el supuesto relato de un obispo armenio que llega a Inglaterra. Narra este la historia de un ermitaño que sería un criado de Pilatos castigado por Jesús, porque, al verle pasar, cargado con la cruz, le dice que vaya rápido. Jesús replica que él se irá, pero aquel criado le habrá de esperar hasta su retorno. De este modo, el criado rejuvenece cada vez que llega a la edad de cien años, y así hasta el fin de los tiempos. Sin embargo, se ha arrepentido y está haciendo penitencia en Armenia.
Igualmente, cabe mencionar como curiosidad que a menudo se ha señalado que las leyendas del holandés errante presentan similitudes y concordancias con esta leyenda.
El judío errante en la literatura thumb|El judío errante, caricatura basada en estereotipos sobre los judíos. La figura de un pecador condenado, forzado a recorrer el mundo sin esperanza de descansar en paz, impresionó de tal manera que el judío errante no tardó en aparecer en la literatura popular. En los países de habla alemana se lo llamó Der Ewige Jude ("el judío eterno" o "el judío inmortal"), mientras que en los países de lenguas romances es conocido como Le Juif Errant y L'Ebreo Errante; la forma inglesa se inspiró en esta última y se lo llamó The Wandering Jew. La tradición española lo bautizó como Juan Espera en Dios.
El Padre Feijoo dedica al personaje la carta 25 del segundo tomo de sus Cartas eruditas y curiosas, publicado en 1745. En ella niega veracidad a la historia, considerándola de invención reciente. Como precedente señala la conservación del profeta Elías sobre la tierra hasta el fin del mundo.
La leyenda es el tema de poemas de Schubart, Schreiber,Aloys Schreiber (1761 - 1841): escritor, profesor e historiador alemán. W. Müller, Lenau, Chamisso, Schlegel,V. "August Wilhelm Schlegel" y "Friedrich Schlegel". Julius MosenJulius Mosen (Julius Moses, 1803 - 1867): escritor y poeta alemán, autor de la letra del himno del Tirol. Con empleo del tema del Judío Errante, escribió el poema épico Ahasver, publicado en Leipzig en 1838. y Köhler.Ludwig Köhler (1819 - 1864): escritor alemán. También inspiró las novelas de Franzhorn, Oeklers y SchückingLevin Schücking (Christoph Bernard Levin Matthias Schücking, 1814 - 1883): escritor y periodista alemán. y las tragedias de KlingemannAugust Klingemann (Ernst August Friedrich Klingemann, 1777 - 1831): artista alemán, escritor y director teatral. (Ahasuerus, de 1827) y Zedlitz (1844).
Hans Christian Andersen hizo a su Ahasuerus el ángel de la Duda, y fue imitado por HellerSeligmann Heller (1831 - 1890): periodista y poeta austríaco. en su poema El viaje de Ahasuerus, desarrollado en tres cantos.Las dos primeras ediciones se hicieron en Leipzig, en 1866 y en 1888. Robert Hamerling,Robert Hamerling (1830 - 1889): poeta austríaco. en su Ahasver in Rom (Viena, 1866), identifica a Nerón con el judío errante. Goethe escribió el boceto de un poema al respecto, cuyo esquema está en su obra Dichtung und Wahrheit.