Arwen, Arwiin (traducido del sindarin como «doncella noble»), también llamada Undómiel («estrella de la tarde»), es un personaje ficticio que forma parte del legendarium creado por el escritor británico J. R. R. Tolkien y que aparece en su novela El señor de los anillos. Es una peredhil o medio elfa, hija de Elrond y Celebrían, hermana de Elladan y Elrohir y tataranieta de Lúthien Tinúviel, con quien comparte buena parte de sus rasgos físicos y un destino similar.
Historia Arwen(Arwiin) nació en el año 241 T. E. en Rivendel, su padre es Elrond y su madre Celebrían. Al igual que su padre y sus hermanos, ella tenía que elegir entre el destino de los Eldar o el destino de los Edain. Vivió la mayor parte de su vida en Rivendel y Lothlórien.
Arwen ,Arwiin conoció a Aragorn en Rivendel, donde este estaba viviendo bajo la protección de Elrond. Arwen, que tenía más de 2700 años, había regresado recientemente a la casa de su padre después de haber vivido un tiempo con su abuela Galadriel en Lórien. Aragorn se enamoró de ella a primera vista, y al principio la confundió con Lúthien, pensando que había caído en un sueño.
Reencuentro con Aragorn, enlace y descendencia tras la Guerra del Anillo Aproximadamente treinta años después, los dos se reunieron en Lórien por casualidad, y allí Arwen correspondió al amor de Aragorn y se prometieron el uno al otro en el montículo de Cerin Amroth, decidiendo entonces elegir convertirse en mortal y permanecer en la Tierra Media con Aragorn, y renunciar a la posibilidad de vivir para siempre en el Reino Bendito, sellando con ello su destino a pesar de que allí moraban sus parientes, a quienes tanto amaba.Tolkien, J. R. R. (diciembre de 1987). «Apéndice A: Anales de los Reyes y Gobernantes. I: Los Reyes Númenóreanos. (v): Un fragmento de la historia de Aragorn y Arwen extraído de los Anales de los Reyes y Gobernadores». El Señor de los Anillos. Apéndices. trad. Rubén Masera. Capellades: Minotauro. p. 39. ISBN 84-450-7070-3 No obstante, tras enterarse de su elección ya de vuelta en Rivendel, su padre advertiría a Aragorn que su hija no “desmedraría la gracia de su vida por una causa menor”, y que no haría efectiva su decisión convirtiéndose en su esposa hasta que no fuese al mismo tiempo Rey de Gondor y Arnor, asegurándose de esa forma que la dolorosa pérdida y separación de su hija serviría al menos para que fuera restaurado el reino de los Hombres, dándole además a Aragorn con la esperanza de esa felicidad alientos para enfrentar los difíciles momentos que estaban por venir. A pesar de todo, ya intuía que a Arwen el “Destino de los Hombres” podría acabar pareciéndole duro al final.Tolkien, J. R. R. (diciembre de 1987). «Apéndice A: Anales de los Reyes y Gobernantes. I: Los Reyes Númenóreanos. (v): Un fragmento de la historia de Aragorn y Arwen extraído de los Anales de los Reyes y Gobernadores». El Señor de los Anillos. Apéndices. trad. Rubén Masera. Capellades: Minotauro. p. 40. ISBN 84-450-7070-3.
A pesar de todas las adversidades, Arwen nunca rompió su promesa con Aragorn, incluso cuando partió a la Guerra del Anillo, durante la cual tejió en secreto un estandarte para él, que se convertiría en su emblema después de ser coronado rey. Antes de tomar los Senderos de los Muertos, Aragorn se encontró con la Compañía Gris, que fue la que se lo trajo envuelto en un apretado lienzo negro atado con muchas correas, diciéndole que era un regalo hecho por Arwen, por lo que se convirtió en una señal más que lo alentó a tomar el camino difícil. Posteriormente lo desplegó en la Batalla de los Campos del Pelennor como primer anuncio del retorno del Rey, revelando el emblema de la casa de Elendil que la peredhil había bordado en él: un Árbol Blanco circundando de Siete Estrellas hechas con gemas y nimbado por una corona forjada en oro y mithril.Tolkien, J. R. R. (abril de 1980). «La Batalla de los Campos del Pelennor». El Señor de los Anillos. III. El retorno del Rey. trad. Matilde Horne y Luis Domènech. Capellades: Minotauro. p. 121. ISBN 84-450-7035-5.
Una vez finalizada la guerra, Arwen llegó a Minas Tirith, después de que Aragorn se convirtiera en el Rey de Gondor y Arnor, y se casaron en un día de verano del año 3019 T. E.., convirtiéndose ella así en la reina del Reino Unificado. Después de casarse, le hizo a Frodo Bolsón un regalo, cediéndole su lugar para poder embarcarse hacia Valinor,CARPENTER, Humphrey (junio de 1993). «Carta #256» & «Carta #154». Las cartas de J. R. R. Tolkien. col. Christopher Tolkien, trad. Rubén Masera. Barcelona: Minotauro. ISBN 84-450-7121-1. consumando y haciendo efectiva entonces su renuncia a la inmortalidad, tal como un día prometió; de ahí que su unión con Aragorn se considere la tercera y última Unión de Elfos y Hombres, ya que hizo “la elección de Lúthien” cuando se casóCARPENTER, Humphrey (junio de 1993). «Carta #153». Las cartas de J. R. R. Tolkien. col. Christopher Tolkien, trad. Rubén Masera. Barcelona: Minotauro. ISBN 84-450-7121-1. y no antes de desposarse, como sí hizo en el pasado su tío Elros, al final de la Guerra de la Cólera,Tolkien, J. R. R. (marzo de 1984). «Del viaje de Eärendil y la Guerra de la Cólera». En Tolkien, Christopher, ed. El Silmarillion. trad. Rubén Masera y Luis Domènech. Capellades: Minotauro. p. 303. ISBN 84-450-7038-X. antes de partir hacia Númenor, cortando su línea de sangre élfica antes de unirse a su esposa, a pesar de que siguiera siendo siempre un medio elfo (igual que Arwen), pues con su elección no cambia la naturaleza del ser, sino el destino de su fëa, la consideración de sus uniones y la condición de sus descendientes (por su parte, la unión de Imrazôr y Mithrellas ha de considerarse una leyenda).Tolkien, J. R. R. (septiembre de 1998). «Amroth y Nimrodel». En Tolkien, Christopher, ed. Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media. trad. Rubén Masera. Barcelona: Minotauro. p. 259. ISBN 978-84-450-7291-2.
Uno de los más tristes dolores de aquél tiempo fue tener que despedirse de su padre cuando aquél, cansado al fin, decidió abandonar la Tierra Media y reunirse con su esposa, pues no sólo los separaría una distancia insalvable más allá del mar (las Tierras Imperecederas fueron retiradas a finales de la Segunda Edad más allá del alcance de los mortales, que sólo darían la vuelta al redondo mundo si las buscasen –excepto si se les concedía expresamente esa gracia especial y encontraran “el Camino Recto”, como ocurrió con los Portadores del Anillo y, excepcionalmente, con Gimli, por intercesión de Galadriel-, siendo transportadas “al reino de las cosas escondidas”),Tolkien, J. R. R. (marzo de 1984). «Akallabéth». En Tolkien, Christopher, ed. El Silmarillion. trad. Rubén Masera y Luis Domènech. Capellades: Minotauro. p. 331. ISBN 84-450-7038-X. sino también un destino distinto más allá del fin del mundo.
Posteriormente, Arwen daría luz al primer hijo de Aragorn, Eldarion, considerado un hombre, ya que la elección de su madre “cortó” la línea de sangre élfica, y al ser su padre también mortal, sus descendientes ya no son considerados medio elfos,Castagno Ayala, Paola; Pedrazo Rodríguez, Jesús; Villa Álvarez, Juan Manuel (octubre de 2004). «¿Qué son los medio elfos y cuál es su destino?». J.R.R. Tolkien: Preguntas frecuentes (y no tan frecuentes). Las FAQ de elfenomeno.com. Barcelona: Minotauro, p. 133. ISBN 978-84-450-7514-2. aunque sí estén emparentados con los Eldar (exactamente igual que sucedió con el linaje del primer rey de Númenor, Elros, tío de Arwen), y en ellos se conciten todas las estirpes que se citan a continuación. Tuvo varias hermanas, que nacieron en algún momento durante la Cuarta Edad, y de las que se desconoce su destino.