thumb|250px|Moisés recibiendo las Tablas de la Ley (pintado por João Zeferino da Costa, 1868) La doctrina católica sobre los Diez Mandamientos se refiere al conjunto de las enseñanzas oficiales del Magisterio de la Iglesia católica, expresados en numerosísimos documentos eclesiásticos, particularmente en el Catecismo de la Iglesia católica, sobre los mandamientos listados en y . Estos mandamientos o preceptos, vulgarmente llamados "Diez Mandamientos", son un conjunto de imperativos morales y religiosos que son reconocidos como una base moral en las principales religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam).Pottenger, p. 13 Estas tres religiones creen que los Diez Mandamientos forman parte de la Alianza establecida por Dios con los Israelitas. De acuerdo con el Catecismo de la Iglesia católica —considerado como el medio oficial donde se hallan expuestas las creencias cristianas propias de la Iglesia católica— los Mandamientos son esenciales para la salvación y crecimiento espiritual de las almas;Kreeft; p. 201–203 sirviendo también como fundamento para la enseñanza de la religión.Carmody, p. 82 Examinar si los Diez Mandamientos fueron cumplidos o no es una de las formas de examen de conciencia más frecuentes usada por católicos antes de recibir el sacramento de la Penitencia.O'Toole; p. 146

Los Diez Mandamientos aparecen en los escritos cristianos de los primeros siglos;Hardon; p. 1–9 el Catecismo menciona que estos han «ocupado un lugar predominante» en la enseñanza de la fe desde los tiempos de San Agustín (354-430).Schreck, p. 303 Previo a la celebración del Cuarto Concilio de Letrán en 1215, la Iglesia no contaba con ningún modelo oficial para la enseñanza religiosa;Bast, p. 4 evidencias sugieren que los Mandamientos se utilizaron en la educación cristiana primitiva Pelikan, p. 60 y durante la Edad Media. La percepción de falta de instrucción en los mandamientos por parte de algunas diócesis fue la base de una de las críticas lanzadas contra la Iglesia por los reformadores protestantes contra la Iglesia.Bast, p. 3 Si bien el primer catecismo religioso, lanzado en 1566, introdujo «discusiones minuciosas en torno a cada mandamiento», éste prestó una mayor atención a los siete sacramentos.Brown, p. 79 En el más reciente Catecismo se incluye una extensa sección con el propósito de definir a cada uno de los mandamientos.

La enseñanza religiosa de los Mandamientos está basada primordialmente en el Antiguo y Nuevo Testamento, así como en los escritos de los Padres de la Iglesia. Acorde a las escrituras, en el Nuevo Testamento, Jesús reconoció su validez e instruyó a sus discípulos a que los perfeccionaran, exigiendo una justicia superior a la de los escribas y fariseos.Kreeft, p. 202 Resumidos por Jesús en dos «grandes mandamientos» que enseñan el amor a Dios y al prójimo, estos tienen como finalidad educar a las personas en ambos aspectos. Los primeros tres mandamientos exigen respeto hacia el nombre de Dios, la observación del Día del Señor, y la prohibición del culto a otros dioses. Los restantes tratan de las relaciones con el prójimo, como por ejemplo el vínculo entre padre e hijo; y prohíben la mentira, el hurto, el asesinato, el adulterio y la avaricia.

Introducción doctrinal Según la doctrina de la Iglesia católica, los Diez Mandamientos (o Decálogo) son la síntesis de toda la Ley de Dios (o Ley moral) y la base mínima y fundamental de la moral católica. Por eso, la Iglesia católica exige a sus fieles el cumplimiento obligatorio de esas reglas. Según la doctrina de la Iglesia, quien no sigue estas reglas, comete pecado y, dependiendo de la gravedad de la transgresión se desvía parcial o totalmente de Dios y de su amor, rechazando así la salvación y felicidad eterna ofrecidas por Dios. Sin embargo, como el amor de Dios es infinito y como Jesús ya se sacrificó en la cruz, todos los hombres pueden ser perdonados por Dios en cualquier momento, desde que se arrepientan de un modo libre y sincero y se comprometan a hacer lo posible para perdonar a sus enemigos. Ese perdón de los pecados puede ser concedido por Dios por medio de la Iglesia, por la primera vez, a través del Sacramento del bautismo y después, normalmente, a través del sacramento de la Reconciliación (llamado también de Penitencia o Confesión).

Según las propias palabras de Jesús, es necesario observar los Diez Mandamientos "para entrar en la vida eterna", además de ser necesario para que los fieles muestren su agradecimiento y pertenencia a Dios. Esos mandamientos, que dictan los deberes fundamentales del hombre para con Dios y con su prójimo, dan a conocer también la voluntad divina.

Al anunciar el Evangelio y el Reino de Dios, Jesús llevó a su "perfección y cumplimiento" la Ley de Dios y, por lo tanto, también los Diez Mandamientos. Eso quiere decir que el interpretó plenamente y dio el sentido último a las verdades reveladas por Dios a lo largo del Antiguo Testamento y renovó la alianza entre Dios y los hombres, instaurando así el Nuevo Testamento (o la Nueva Alianza). Para Jesús, toda la Ley de Dios se cumple y se resume en el doble y único mandamiento del amor a Dios y al prójimo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda a tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante al primero: amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la Ley y los Profetas".

Numeración

El Antiguo Testamento menciona diez mandamientos individuales; a pesar de que hay más de diez oraciones imperativas en los dos textos más relevantes: Éxodo 20:1-17 y Deuteronomio 5:6-21. Asimismo, no esclarece la forma en que estos textos deberían dividirse para que, a su vez, den lugar a los diez mandamientos. La división tradicionalmente utilizada por la Iglesia Católica y Luterana se dio a conocer originalmente por uno de los Padres latinos de la Iglesia, Agustín de Hipona (354–430), en su libro Questions on Exodus.Stapleton, "The Ten Commandments" Otras iglesias Cristianas, como la Iglesia Ortodoxa y algunas iglesias Protestantes, usan una de las formas establecidas por los Padres Griegos. Ambas formas difieren un poco en la numeración, aunque mantienen la misma esencia. La numeración judía difiere de las denominaciones cristianas en cuanto a la consideración de que el prólogo referido por los cristianos es realmente el primer mandamiento íntegro.Brown, p. 82

Surgimiento y obtención de los Diez Mandamientos Según se cree, Moisés pasó cuarenta días y cuarenta noches en la cima del Monte Sinaí; pues, según la Biblia, Yahveh se lo pidió como una muestra de lealtad hacia él. Así, conforme a las escrituras, los Mandamientos le serían dados a Moisés para que se los enseñase al pueblo. Aunque existen muchas controversias con respecto a quién escribió los Mandamientos, unos suelen adjudicar esta acción a Dios mientras que otros consideran que Dios le dijo a Moisés que escribiera en ellas lo que él decía; sin embargo, la mayoría de las personas suele abdicarse por la primera, como creyentes. La Biblia también pone dos conjuntos de leyes; el primero, más breve, contiene los Diez Mandamientos. Posteriormente, se encuentra otro código, del tiempo en que los israelitas se establecieron en Canaán, llamado Código de la Alianza. La creencia en los Diez Mandamientos a veces suele ser muy contradictoria pues Moisés realizó una copia semejante de los Diez Mandamientos no obstante, la Ley de Moisés se pone en contra nuestra, no juzga a nadie, es una carnal y no es perfecta, (Versión Valera 1960) contrario a la Ley de Dios. Una hipótesis muy rechazada por los creyentes de la Iglesia católica es la de El Libro de los Esenios de Moisés, que relata cómo Moisés recibió 2 tablas, siendo la primera de ellas la verdadera. Debido a que el Pueblo no era digno de ella, Moisés tuvo que romperlas por la falta de conciencia de la gente. Así que Dios, a cambio, le dejó al pueblo hebreo una ley mucho más severa, que es la vigente.El Libro de los Esenios de Moisés (ספר Essene של מוזס) Sección, Historia - היסטוריה-.

Historia Los Diez Mandamientos son reconocidos como una base moral en el Judaísmo, Cristianismo e Islam. Estos aparecen por primera vez en el Libro de Éxodo, según el cual Moisés, actuó bajo las órdenes de Dios, liberando a los israelitas de la esclavitud en Egipto. Según la enseñanza religiosa, Dios ofreció un pacto —el cual incluía los Diez Mandamientos—para también liberarlos de la "esclavitud espiritual" del pecado.Barry, p. 85 Algunos historiadores han descrito esto como el "evento central en la historia de la Antigua Israel".Noble, p. 53

La venida de Jesús está visto por la Iglesia católica como el cumplimiento del Antiguo Testamento y de los Judíos, que fueron elegidos, de acuerdo a Peter Kreeft, para "mostrar el verdadero Dios al mundo".Kreeft, p. 77 Jesús dio a conocer los Mandamientos e instruyó a sus seguidores perfeccionarlos, exigiendo "más, no menos: una justicia superior a la de los Escribas y Fariseos". Kreeft argumenta que, "Los Mandamientos son el orden moral lo que la historia de la creación en Génesis es el orden natural. Ellos son la base de Dios para conquistar el caos. No son ideas de los hombres acerca de Dios, pero sí ideas de Dios sobre el hombre". La Iglesia enseña que Jesús liberó a las personas de mantener "la ley Judía (Torá) con sus 613 normas distintas [pero] no de la obligación de guardar los Diez Mandamientos", porque los Diez Mandamientos "fueron escritos por el dedo de Dios", a diferencia de "los escritos por Moisés". Esta doctrina fue reafirmada en el Concilio de Trento (1545-1563) y en el Concilio Vaticano II (1962-1965).

Aunque sea incierto el papel que jugaban los Diez Mandamientos en los inicios de la labor cristina, la evidencia sugiere que se recitaban durante algunos servicios y que fueron utilizados en la educación cristiana. Por ejemplo, los Mandamientos están incluidos en uno de los primeros escritos cristianos, conocido como Enseñanza de los Doce Apóstoles o Didaché. Los expertos sostienen que los Mandamientos fueron considerados por la Iglesia primitiva como un resumen de la Ley de Dios. El erudito protestante Klaus Bockmuehl cree que la Iglesia remplazó los mandamientos con las listas de las virtudes y los vicios, tales como los siete pecados capitales, del año 400 al 1200.Bockmuehl, p. 15 Otros estudiosos sostienen que a lo largo de la historia de la Iglesia los Mandamientos han sido utilizados como un examen de conciencia y que muchos teólogos han escrito sobre ellos. Si bien existe evidencia de que los Mandamientos eran parte de la catequesis en los monasterios y otros lugares, no había una posición oficial de la Iglesia para promover métodos específicos de enseñanza de la religión durante la Edad Media. El IV Concilio de Letrán (1215) fue el primer intento de remediar este problema. La evidencia sobreviviente revela que los esfuerzos de algunos obispos para poner en práctica las resoluciones del Concilio incluyeron un énfasis especial en la enseñanza de los mandamientos en sus respectivas diócesis. Siglos más tarde, la falta de enseñanza en ellos por algunas diócesis forman la base de una de las críticas lanzadas contra la Iglesia por los reformadores protestantes.