El son de la negra es una composición tradicional del occidente de México, quedando ubicado su origen en el sur de Jalisco. Es un son famoso por sus distintas versiones, en particular la de mariachi. Alcanzó popularidad internacional cuando el compositor jalisciense Blas Galindo, en 1940, la recopiló en su obra para orquesta de cámara Sones de mariachi, que se estrenó en el Programa de Música Mexicana del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Según el etnólogo Jesús Jáuregui, durante su historia se le han realizado modificaciones y arreglos que permiten demostrar que no fue obra de un solo autor ni de una misma época. Asimismo, ha llegado a convertirse en representativa del folclore mexicano o relativa a México a nivel internacional. De hecho, es tradicional que la entrada de un mariachi en cualquier evento se haga caminando e interpretando esta composición.

Se ha supuesto que el inicio de la canción imita a una locomotora, ya que una de sus estrofas, la que dice ojos de papel volando, es una metáfora que hace referencia a las banderas que casi todas las locomotoras de la época solían llevar en el frente y que, a medida que avanzaban, ondeaban con el viento. Por otro lado, también existen versiones que dicen hojas de papel volando, en lugar de ojos, pero no existen registros escritos de cuál de las dos versiones es la original. No obstante, Eduardo Mejía, del diario El Universal, comentó lo siguiente:

Por otro lado, una versión jalisciense de 1925, decía ojos de papel volando.

Existe una leyenda local que dice que el son, Según J. Jesús Carranza Díaz en su libro La historia detrás de la Musa, estaba dedicado a Albina Luna Pérez (1911-2000), apodada La Negra, debido a que Fidencio Lomelí Gutiérrez, uno de los supuestos compositores de la canción, estaba enamorado de ella pero no fue correspondido.

Las primeras versiones documentadas de La Negra presentan diferencias significativas respecto a las interpretaciones contemporáneas. Las grabaciones históricas muestran variaciones en la instrumentación, la letra, la estructura musical y el tempo, lo que ha sido interpretado por los investigadores como evidencia de un proceso continuo de recreación colectiva dentro de la tradición mariachera.

Origen Aún no se ha verificado el origen del son de La Negra, pero la investigación de Jáuregui lo sitúa hipotéticamente como compuesto en la época de la Independencia de México. También existe controversia sobre su autoría, ya que unos dicen que la compuso Francisco Domínguez y otros que fueron los hermanos Lomelí Gutiérrez, así como Salvador Flores y Baltazar Orozco, el cual la tiene atribuida en el disco Música tradicional nayarita. La primera grabación la realizó una banda llamada Los Trovadores Tamaulipecos (Lorenzo Barcelata, Alberto Caballero, Ernesto Cortázar, Antonio García Planes y José Agustín Ramírez), en 1929, en el sello Columbia, con una dotación no convencional de mariachi: cantada a dos voces y en un estilo apegado a la región limítrofe de Michoacán y Guerrero. La siguiente grabación conocida es la del Mariachi Tapatío de José Marmolejo, de 1937. La primera referencia escrita acerca del Son de La Negra fue en una publicación de 1925 titulada «Canciones, cantares y corridos mexicanos», de un exmilitar y profesor llamado Higinio Vázquez Santa Ana, quien terminó sus días como sacerdote. El tomo segundo, Historia de la canción mexicana, incluía una sección dedicada al género del son mariachero: Sones de Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Guerrero, interpretados por el Mariachi de Cocula. A partir de ahí, el son se convirtió en una pieza popular que, dependiendo de sus intérpretes, fue modificándose, hasta que, en 1940, Blas Galindo le hizo una serie de arreglos para poder ser presentada con una orquesta de cámara, convirtiéndose así en fundamental y emblemática dentro de la tradición mariachi. El Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, llevó a cabo una investigación en la que parece ser que el son era interpretado por algunos mariachis de Jalisco, y que al parecer, se trataba de un arriero que presumía haber llevado un rebozo de seda desde Tepic, cuando la feria de esa ciudad funcionaba en todo su esplendor o durante los años inmediatos a la guerra de Independencia, entre 1821 y 1827.

Las investigaciones especializadas no han logrado identificar de manera concluyente a un autor único. Diversos estudios consideran que la pieza es resultado de un proceso colectivo de transmisión y transformación desarrollado durante varias generaciones de músicos del occidente de México.

Inclusión en Sones de mariachi, de Blas Galindo

Blas Galindo realizó la inclusión del Son de La Negra en su suite Sones de mariachi, en 1940, por petición de su maestro Carlos Chávez, quien le dijo que compusiera una obra «con temas de tu pueblo, de por allá de tu región», ya que Galindo era originario de una zona típicamente mariachera, y Chávez presentaría un concierto en Nueva York como parte de una retrospectiva musical acerca de México, vista a través de la música de cámara, financiada por la Fundación Rockefeller. La obra se estrenó el 16 de mayo de 1940 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, con una orquesta mexicana de cámara de quince músicos más un conjunto de músicos con instrumentos del mariachi que, finalmente, Blas Galindo decidió poner al centro del escenario para el estreno. Dicho recital se transmitió además por la NBC, de los Estados Unidos, y en onda corta al resto del continente y a Europa, además de la grabación en el sello Columbia Masterworks. El estreno con la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de Carlos Chávez, se realizó el 15 de agosto de 1941, en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

La incorporación de fragmentos de La Negra en la suite Sones de mariachi de Blas Galindo contribuyó significativamente a la difusión internacional del repertorio mariachero. La obra fue presentada en Nueva York en 1940 dentro de una muestra dedicada a la cultura mexicana y posteriormente difundida mediante transmisiones radiofónicas y grabaciones comerciales

Otras versiones Muchas otras agrupaciones a mitad del siglo XX la reconstruyeron y le practicaron arreglos, incluyéndole trompetas, como fueron los casos del Mariachi Vargas de Tecalitlán y del Mariachi México, tal como, desde 1937, lo había hecho José Marmolejo. Aunque siempre respetaron las raíces musicales del tema, hicieron cambios en su tesitura y letra, llegando a convertirla entre todos en un pilar de la música tradicional de México y en emblema del país.

La Negra es considerada una de las obras más representativas del repertorio tradicional del mariachi. Su presencia en grabaciones, espectáculos folklóricos, festivales y presentaciones oficiales ha contribuido a su consolidación como una de las expresiones musicales más identificadas con México a nivel internacional.

Estilo Siendo un típico son jalisciense compuesto de melodía popular y espontánea, contiene un pensamiento amoroso y lleno de melancolía, con una entremezcla irónica y jocosa. Al mismo tiempo, su armonía rítmica y ruidosa expresa las características de los nativos de la región. Suele bailarse en diversas regiones del país, especialmente en las del sur, típicamente con motivo de bodas, cumpleaños y bautizos. La danza se realiza por parejas, cuya fémina viste amplia falda de colores vivos, cintas y encajes, mientras que el caballero usa camisa, calzón de manta y paliacate.

Quien aparece como compositor es Francisco Domínguez, compilador de Sones, canciones y corridos, en 1925, para la Secretaría de Educación Pública de México. Domínguez hizo trabajo de campo en el occidente de México.Álvaro Ochoa Serrano. 2008. Mitote, fandango y mariacheros. 4a. ed. Cuciénega Universidad de Guadalajara, Casa de la Cultura del Valle de Zamora y Morevallado.

Véase también mariachi son de mariachi

Referencias

Enlaces externos Partitura del Son de la Negra Letra del Son de la Negra

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