La cultura tiahuanaco (en aimara contemporáneo: tiwanaku) fue una cultura y civilización de la América precolombina que se desarrolló en el altiplano andino de Sudamérica, con su centro político y ceremonial en la ciudad de Tiahuanaco, ubicada en la actual Bolivia, cerca del lago Titicaca. Su cronología ha sido motivo de debate. Algunos autores, como Carlos Ponce Sanginés propusieron su origen alrededor de 1580 a. C. Sin embargo, desde la década de 1980, se ha descartado esa fecha por falta de evidencia confiable. Estudios recientes, basados en dataciones por radiocarbono, estiman que el sitio fue fundado alrededor del año 110 d. C., y su apogeo entre los siglos VII y X de nuestra era.
La civilización empezaría a surgir y a aumentar su población verdaderamente a partir del año 600 d. C. y terminaría en el año 1000 d.c. Su influencia se extendió por el altiplano y los valles de Bolivia, el sur del Perú, el norte de Chile y el extremo norte de Argentina, reconocible por su iconografía característica visible en cerámica, textilería y arquitectura. Su expansión se basó en redes de intercambio con diversas sociedades altiplánicas y vallunas. Además de comerciar con comunidades vecinas, los tiahuanacotas establecieron enclaves poblacionales en regiones como Cochabamba. miniaturadeimagen|Kero tiahuanacota, 400 - 1000.|alt=
El sitio de Tiwanaku se caracterizó por su arquitectura ceremonial, reflejada en templos de piedra con grapas metálicas de sujeción.También destacó en la producción de cerámica y textiles polícromos. Un hallazgo en el año 2006, en la isla de Pariti, reveló más de 400 piezas cerámicas de gran calidad, datadas en el 1000 d. C., lo que ha llevado a reconsiderar la evolución estilística de su cerámica. La variedad de estilos dentro de la cuenca del Titicaca y en zonas como Azapa (Chile) y Cochabamba (Bolivia) sigue siendo un tema de estudio.
En el arte textil, Tiahuanaco empleó lana de camélidos andinos y desarrolló piezas sofisticadas, como el gorro de cuatro puntas (ch'uku), símbolo de estatus social. Este diseño, documentado en Tiahuanaco desde 500 d. C, influyó en la cultura wari a partir del 700 d. C. Los tiahuanacotas también trabajaron metales como bronce, oro y plata, y produjeron objetos de madera tallada, hueso pirograbado, cestería y cuentas de piedras semipreciosas.
A pesar de los avances en su estudio, el significado de la variabilidad cerámica y la extensión de la influencia de la cultura tiahuanaco siguen siendo temas de debate arqueológico.
Ubicación geográfica La cultura tiahuanaco, de origen Uru-Puquina, se desarrolló a orillas del lago Titicaca. Según el arqueólogo Carlos Ponce Sanginés, surgió entre el año 1580a. C. y se prolongó hasta el año 1187d. C. El centro principal de esta cultura estuvo ubicado a una altitud de 3900 , Tiahuanaco abarcó parte los territorios actuales de Bolivia, Perú, Chile y Argentina.
Periodizaciones propuestas miniaturadeimagen|Zona arqueológica de Tiwanaku. Cronología.
Tiahuanaco fue la cultura más longeva del área sur andina del lago Titicaca; por tanto, la periodización evolutiva tuvo distintas teorías y postulados que han ido variando a través de la historia. En un principio Wendell Bennett dividió Tiahuanaco en tres periodos: temprano, clásico y decadente. Esta división cronológica fue replanteada con estudios posteriores. Basándose en la división de Benett, Wallace definió al periodo tiahuanacota temprano como cultura Keya o Qeya.
Posteriormente Ponce Sanginés propuso una cronología en cinco fases; las dos primeras anteceden al periodo temprano que había planteado Benett y corresponden al periodo formativo tardío de América, posteriormente denominado periodo aldeano. Aunque, según algunos estudios, sugieren que el inicio de la ciudad tiahuanacota fue más tardío: entre 400a. C. y colapsó alrededor del año 900 o 1200d. C.
La forma en la que Carlos Ponce Sanginés relata los períodos tiahuanacotas, está basada en estudios tipográficos, radiocarbónicos y estilísticos, de unas 33 piezas cerámicas y expresiones artísticas tiahuanacotas, piezas extraídas de los pozos en los que trabajó (principalmente Kalasasaya y alrededores), piezas que según la datación mediante la técnica del carbono 14, dan una variabilidad de entre 1600-1500a. C.《Tiwanaku: Espacio, tiempo y cultura》- Carlos Ponce Sanginés- Cap: "Cronología absoluta".
En el año 1967, la CIAT (Centro de Investigaciones Arqueológicas de Tiwanaku) realizó un proyecto de colección de especímenes de flechas de obsidiana de la cultura tiahuanaco, en las cuales se recolectaron 414 muestras, (64 perdidas), de las cuales, según la datación de artefactos de obsidiana, presentaban una cronología similar a la de los fechados radiocarbónicos, siendo el ejemplar 179 concerniente al año 1250a. C.
Según esta visión, a cultura tiahuanaco fue iniciada aproximadamente en 1500a. C. (época aldeana), como una pequeña área con vestigios de arte en cerámica y técnicas agrícolas, las primeras construcciones de piedra y tallados se forjaron cuando la aldea creció a proporciones grandes entre el 374 y el 900d.C, consiguiendo un importante poder regional en el Altiplano o Meseta del Collao. En su máxima extensión (900-1200d.C.), ya convertido en ciudad cubría aproximadamente 6km², y tuvo un máximo de 40 000 habitantes.
Colapsaría repentinamente aproximadamente en el año 1200. La ciudad fue abandonada y su estilo artístico se desvaneció (se perdió o desapareció).
Figuras más actuales, como Erik Marsh, consideran que la civilización se fundó en realidad alrededor del 110 d. C. y que esta cultura realmente floreció desde el año 600 d. C. al. 1000 d. C.
Periodización según Ponce Sanginés Antecedentes
miniaturadeimagen|200px|Monolito Ponce, denominado así en homenaje al arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanginés, uno de los principales estudiosos de la cultura tiahuanacota.
Los comienzos tiahuanacotas (horizonte formativo entre 1500a. C. y 100d. C.), corresponden a un periodo aldeano en el que comparte el altiplano con otras dos culturas geográficamente cercanas: Wankarani (1100a. C.) y Chiripa (1500a. C.-100a. C.). Entre ambas, destaca la cultura Chiripa, por haber mantenido una fuerza creativa importante y de acuerdo a las investigaciones arqueológicas, fue la precursora directa de Tiahuanaco.
Chiripa, es una de las culturas más antiguas de la región andina, cuyos restos aparecen desde la península de Taraco por el sur, hasta Santiago de Huata por el norte, incluso en la Península de Copacabana, en las riberas del Lago Titicaca, Bolivia. Según los últimos estudios que se han realizado en la península de Taraco, se le ha asignado a la cultura Chiripa tres fases:
Chiripa Temprano: 1500a.C.–1000a.C. Chiripa Medio: 1000a.C.–800a.C. Chiripa Tardío: 800a.C.–100a.C.
El Periodo principal de esta cultura se puede situar, según las muestras radio carbónicas entre los años 591-116a. C. y 31d. C. Según esta cronología la cultura Chiripa en su fase más importante (tardía), es contemporánea a la épocaI de Tiahuanaco y Fomativo tardío de Pukará.
Chiripa originó lineamientos en arquitectura (templetes semisubterráneos), diseños iconográficos (tradición Yaya-mama), posteriormente replicados y reconocibles en Tiahuanaco y en Pukará, lo que indica que las principales realizaciones de Tiahuanaco fueron iniciadas por los chiripenses.
thumb|343x343px|Extensión norte a sur de la Cultura Pukara y Tiwanaku.
La cultura Pukará se desarrolló en el sector nor-occidental de la cuenca del lago Titicaca, y tuvo como centro al sitio de Pukará de donde justamente deriva el nombre dado a la cultura que, según los especialistas de la región (Tantaleán, etc.) tuvo dos fases de desarrollo dentro del período llamado Formativo: Formativo Medio (1400 a ), y Formativo Tardío ( a ) Desarrollaron, especialmente en la segunda fase, una escultura y una cerámica vigorosas muy particulares (esta última posee excelente cocción, gran acabado superficial, y bellas formas y decoraciones), sobre todo con propósitos religiosos según se puede notar.«Escultura boliviana recuperada en Suiza»
Durante el período conocido como Formativo Tardío, Pukará —formación social de la cuenca norte del Titikaka— produjo una estatuaria lítica cualitativa y cuantitativamente importante. Siempre se ha dicho que cuando los incas llegaron a Tiwanaku, ya en ruinas para entonces, quedaron maravillados y lo tomaron como un lugar sagrado. Parece que similar cosa ocurrió siglos antes cuando fueron los tiahuanacotas los que posiblemente se maravillaron ante Pukará. Por eso, una vez ocupados los asentamientos pukará por gente de Tiwanaku, es probable que los mandatarios de esta formación social hubiesen tomado al sitio de Pukará como un lugar sagrado, y hasta tal vez lo asumieron como su paqarina o lugar de origen, como un imaginario. Copiaron su modelo arquitectónico y lo trasladaron a su capital en el valle de Tiwanaku, en la cuenca Sur. Es posible que en ese momento, las esculturas de Pukará se hubiesen convertido en objetos de gran valor religioso y ritual, siendo su posesión símbolo de poder y prestigio.«La estatuilla boliviana que estuvo en Berna»
Este masivo traslado de esculturas desde la cuenca Norte del lago, hacia la capital estatal de Tiwanaku, hay que entenderlo —por tanto— como un gran Proyecto de Estado promovido por las élites dirigentes y ejecutado por contingentes humanos dirigidos por los sabios de la época que bien podrían llamarse ingenieros. Hay que añadir, que no solo las esculturas de Pukará fueron objeto de veneración y apetencia durante la época clásica de Tiwanaku. También lo fueron esculturas del Formativo Medio que han sido encontradas entre sus ruinas. El caso más claro y mejor documentado se refiere al llamado “monolito barbado” o estela 15 que en las excavaciones que Bennett practicó en el templete semisubterráneo en 1932, apareció junto al gigante monolito llamado precisamente “Bennett” o estela 10.
La colección que se posee de esculturas pukará en Tiwanaku, debe proceder de distintos asentamientos de la esfera Pukará, procedente de una época anterior al desarrollo de Tiwanaku.«Cultura Tiahuanaco (100 ac–1100 dc)» Siglos después Tiwanaku, al parecer, también incorporó en su culto, y para el mantenimiento de su hegemonía, estrategias similares a las de Pukará. Un ejemplo notable de ello serían los llamados “chachapumas”, aparentemente sacerdotes con el rostro cubierto por una máscara felínica que sacrificaban individuos cortándoles la cabeza. Un singular estilo escultórico de esta cultura nos sirve hoy de testigo de aquello.
Período Aldeano: épocas I y II 1580a. C.-45d. C. miniaturadeimagen|Restos de edificios de la primera época.
En este periodo el sitio de Tiwanaku estaba ocupado por una pequeña aldea con casas rectangulares techadas a dos aguas a las que se adosaba un recinto circular, posiblemente destinado a la cocina. Los cimientos eran de piedra y los muros de adobe; pequeñas calzadas unían las viviendas. No se han encontrado vestigios de arquitectura religiosa o monumental, ni tampoco hay indicios de que existieran clases sociales. Los enterramientos se realizaban directamente en cestas de piedra. Los cuerpos hallados indican que se practicaba la deformación craneana. Su economía se basaba en el cultivo de papa, que para su almacenaje era deshidratada en la forma que hoy se conoce como chuño; así mismo se cultivaba la oca. Uno de los elementos decisivos fue la domesticación de la llama, lo que permitió el pastoreo; formaban caravanas que sirvieron para el intercambio de productos. La lana fue necesaria para la textilería y su carne servía de alimento.