Los wixitari (en plural) (wixarika: ), conocidos en español como huicholes, son un grupo étnico mayoritario de la Yesca y la sierra del Nayar. en el estado de Nayarit y en los municipios de Mezquitic y Bolaños en el norte de Jalisco, México. Estos municipios están enclavados en el extremo sur de la Sierra Madre Occidental También existen otras comunidades wixaritari en los estados de Durango y Zacatecas.

"Los wixaritari se autodenominan wixaritari, vocablo que significa doctor o curandero porque buena parte de la población masculina practicaba actividades chamanísticas, incluso en otras etnias". Se autodenominan wixárika (la gente) en su lengua, que pertenece a la familia de las lenguas uto-aztecas y a la que llaman wixaritari waniuki.

El etnónimo wixarika proviene de la adaptación al idioma náhuatl del autónimo wixarika, debido a que en idioma wixarika la a puede llegar a oírse como o; r y l son alófonos, y la pronunciación de x, que era sibilante, se interpretó como africada, ts, entre los siglos y (época en que pudo ocurrir el préstamo de la palabra), pero la pérdida de la sílaba -ka dio como resultado witsolli en náhuatl, y su castellanización, huichol.Iturrioz Leza, J. L. «Etimología de las palabras wisalika». Guadalajara, Niuki / Revista cuatrimestral de divulgación académica y cultural, No. 2 mayo-agosto 2007. pp. 19-31. .

Los wixáritari hablan una lengua del grupo wixárika que está cercanamente emparentada con el grupo nahua. Además, han recibido influencias mesoamericanas, lo cual se refleja en el hecho de que los wixaritari tiene rasgos típicos del área lingüística mesoamericana. Su espiritualidad tradicional incluye la recolección y el consumo del peyote (Lophophora williamsii), un cactus que posee efectos alucinógenos debido a sus alcaloides psicoactivos, entre ellos la mescalina.

Distribución geográfica miniaturadeimagen|derecha|Extensión territorial de los wixárika y pueblos vecinos antes de la conquista española

El territorio wixárika se expande en tres zonas macroecológicas: la franja costera, la de los valles y cerros cercanos a la región de Ruiz y Acaponeta, en Nayarit y la tercera corresponde al río Chapalagana, en el estado de Jalisco y en el este de Nayarit.

Existen cinco cabeceras municipales enclavadas en la Sierra Madre Occidental, son centros religiosos y políticos de gran relevancia en los que suelen celebrarse las fiestas locales más importantes: TateiKie (San Andrés Cohamiata), Tuapurie (Santa Catarina Cuexcomatitlán), Wautia (San Sebastián Teponahuaxtlán) y Kuruxi Manúka (Tuxpan de Bolaños), ubicados en los municipios de Mezquitic y Bolaños; al norte del estado de Jalisco, y Xatsitsarie (Guadalupe Ocotán) en el municipio de La Yesca, en Nayarit. Cada comunidad es autónoma y tiene sus propias autoridades civiles y religiosas.

Historia miniaturadeimagen|365x365px|Reinos y Señoríos prehispánicos en México Algunos historiadores creían que los wixaritari tuvieron su origen en el Desierto de San Luis Potosí, asumiendo que la peregrinación a Wirikuta era en realidad un recuerdo fragmentario de su origen. Sin embargo, el mismo cuerpo de creencias de los wixaritari manifiesta la importancia del océano Pacífico ya que en algunos ritos específicos se utilizan conchas marinas de especies exclusivas del Pacífico.

La evidencia indica que los wixaritari practicaban el comercio, principalmente de sal, con otras etnias de la región antes de la llegada de los españoles. Estos desplazamientos favorecieron el intercambio cultural con otras etnias, por lo tanto, es altamente probable que los actuales wixaritari desciendan de la fusión de etnias, entre ellas los tepehuanos y los guachichiles.

Nuño de Guzmán, quien encabezó la conquista española en el territorio actual de Jalisco en 1531, se caracterizó por su crueldad con los pobladores nativos.Los grupos indígenas se refugiaron en las zonas montañosas del norte de Jalisco, ya que eran menos accesibles para los españoles.

Se ignora que ocurrió con los wixaritari y los guachichiles hacia 1540 y 1541, época en la que se desarrolló la Guerra del Mixtón, rebelión en la que participaron numerosos grupos étnicos de la Gran Chichimeca y de la Sierra Madre Occidental. Esta guerra obligó a varios grupos indígenas a desplazarse a Valle de Banderas, en la costa de Jalisco y a los wixaritari a internarse en la sierra del Nayar.

Llegaron los wixaritari a la región de la barranca de Bolaños como refugiados y se asentaron entre los pueblos de los tepehuanes. Es probable que se mezclaran los pueblos, ya que es evidente que compartían muchas tradiciones rituales (como el uso de chimales y el peyote en sus ceremonias), además solían unirse para defenderse de las incursiones españolas y para montar rebeliones contra el gobierno colonial español. Queda documentada una rebelión montada entre las dos etnias en El Teúl en 1592 y otra en Nostic en 1702.Gerhard, P. The North Frontier of New Spain. Princeton, New Jersey, 1982, p. 74.

Los antropólogos e historiadores no están de acuerdo con la fecha de su llegada, aunque algunos documentos históricos indican que para el , los wixaritari ya habían llegado al norte de Jalisco.Sauer, Carl O., The Distribution of Aboriginal Tribes and Languages in Northwest Mexico. Berkeley. CA, 1934, p. 7 Los mismos wixáritari reconocen en sus leyendas que estas tierras ya eran habitadas por otra etnia. Así mismo, la historia oral de los tepehuanes afirma que algunas localidades actualmente habitadas por los wixaritari eran tepehuanas en el pasado, como es el caso de Santa Catarina Cuexcomatitlán.Schaefer, S. B. y Furst, P. T. (1996). People of the Peyote. Albuquerque, Nuevo México, p. 49.

La llegada de los españoles a los territorios de los guachichiles, en Zacatecas y San Luis Potosí, fue acompañada por epidemias que afectaron a las comunidades nativas, pues eran vulnerables a las enfermedades importadas de Europa. Los indígenas que no morían durante las epidemias sufrían por las encomiendas y las concentraciones implementadas por los españoles para trabajar en las minas recién descubiertas. Estas experiencias también quedaron documentadas en la historia oral de los wixaritari.Schaefer, S. B. y Furst, P. T. (1996). People of the Peyote. Albuquerque, Nuevo México, p. 45.

Arte huichol En comunidades huicholes tradicionales, un artefacto ritual importante es el nierika: una losa escuadra o redonda pequeña con un agujero en el centro cubierto en un lado o los dos lados con una mezcla de cera de abeja y resina de pino en el que los hilos de estambre se prensan. Nierikas se encuentra en la mayoría de los lugares huicholes sagrados como santuarios de casas (xiriki), templos, manantiales, y cuevas. miniaturadeimagen|Cuadro de estambre huichol con unos soles y otros símbolos wixáricas. Para los huicholes, sin embargo, los cuadros de estambre no son solo una forma de arte de estética o comercial; los símbolos en estas pinturas vienen de la cultura huichol y sus tradiciones chamanistas. Desde los huevos con cuentas y cabezas de jaguares a los cuadros de estambre detallados en colores psicodélicos modernos, cada uno se relaciona a una parte de la tradición y crecimiento huichol. En tiempos más modernos han sido capaces de desarrollar estas formas de arte en medios que no podían antes. Los materiales para cuentas y el hilo tienen más colores y son más finos lo que permite hacer obras de arte detalladas y coloridas. Previamente, el arte de cuentas se hacía de hueso, semillas, jade, cerámicas, y otros materiales similares, y ahora los huicholes pueden utilizar cuentas de vidrio de múltiples colores. El hilo moderno que utilizan los huicholes se teje mucho más tenso y es más fino permitiendo un gran detalle, y, dado que los colores son comerciales, son más mareados. Antes del acceso a estos materiales, los huicholes usaban tintas vegetales. miniaturadeimagen|Este oso de cuentas muestra símbolos de peyote, escorpión, y maíz.|izquierdaLos primeros cuadros de estambre grandes se expusieron en Guadalajara en 1962; fueron simples y tradicionales. Actualmente con la disponibilidad de un espectro más grande de hilo comercial teñido y sintético, cuadros de estambre hilado más finamente han evolucionado en obras de arte de buena calidad.miniaturadeimagen|Artista wixárika con tres trabajos en arte huichol con chaquira de cristal de Arte Marakame.El arte de cuentas es una innovación relativamente nueva y se construye con cuentos de vidrio, plástico, o metal prensado en una forma de madera cubierto por cera de abejas. Formas de arte de cuentas comunes incluyen máscaras, tazones, y figuritas. Como todo el arte huichol, el arte de cuentas representa los motivos y símbolos de la religión de los huicholes.

Unos chamanes-artistas huicholes han adquirido fama y éxito comercial: el pintor de cuentas huichol aclamado José Benítez Sánchez ha tenido una exposición de sus obras en los Estados Unidos.

Chaquira de cristal Una de las técnicas más comunes en el arte huichol es el arte con chaquira, donde utilizan chaquira de plástico o chaquira de cristal, y la prensan con la técnica tradicional de la cera de campeche, que es cera de abeja. Con las chaquiras en sus diferentes colores van creando símbolos que narran su cosmovisión o sus visiones del uso ceremonial del peyote.

Vestimenta Masculina La vestimenta tradicional de los hombres wixáritari suele ser muy colorida y elaborada. Consiste en una camisa bordada de manga larga, llamada kutuni o kamirra, y un pantalón amplio de manta, ambos decorados con motivos geométricos y símbolos relacionados con su cosmovisión.

Se complementa con una faja de lana o estambre (juayame), morrales bordados (kuchuri) y un pañuelo o manta (tuwixa) que se coloca sobre la espalda o los hombros. El sombrero, conocido como rupurero, es de palma y está adornado con plumas, cuentas, estambre y otros elementos rituales.

El conjunto no solo cumple una función práctica, sino también ceremonial y simbólica: los bordados representan elementos sagrados como el peyote, el venado o el maíz, considerados pilares de la cosmovisión wixárika.Neurath, Johannes (2002). Las fiestas de la Casa Grande. Procesos rituales, cosmovisión y estructura social en una comunidad huichola. México: INAH. ISBN 970-18-8827-3.

Indumentaria left|thumb|300px|Arte huichol

Los wixáritari son notorios por lo vistoso de su indumentaria. La kamirra (< kamixa < camisa) o kutuni, es decir, 'camisa larga', abierta de los costados y sujeta a la cintura con el juayame, 'faja ancha y gruesa' hecha de lana o de estambre. Encima de la faja van varios morralitos bordados, llamados h+iyame o huaikuri, unidos con un cordón. En ellos no se guarda nada: sirven únicamente para completar el adorno. Cruzado al hombro llevan uno o varios kuchuri o morrales tejidos o bordados. Sobre la espalda, la tuwaxa (tubarra), especie de pañolón bordado, se anuda al cuello y tiene en la orilla una franja de franela roja. Un sombrero que ellos llaman rupurero (< xupureru < *šubureru < sombrero), hecho de palma y adornado en formas diversas según el uso: con chaquira, plumas, estambre, flores, espinas o pedazos de corteza. El hombre es siempre el que usa la ropa más adornada.

La esposa pone todo su cuidado para que las prendas luzcan muy bien bordadas. En contraste con la indumentaria masculina, el traje de la mujer wixárika es sencillo: consta de una blusa corta hasta la cintura, a la que llaman kutuni. La falda de pretina, llamada íwi, lleva en el borde inferior una amplia franja de bordados, lo mismo que la blusa. Se cubre la cabeza con el xikuri (rricuri), formado por dos cuadros de manta blanca, también bordados bellamente.

Los diseños decorativos tradicionales de la ropa huichola son de una enorme variedad y conservan desde tiempos antiguos un significado mágico que describió el antropólogo noruego Carl Lumholtz (El México desconocido) en 1896.