miniatura|Carátula de la edición príncipe de Elegías de Duino (Leipzig, 1923).
Elegías de Duino es un libro de diez poemas místicosEl placer de la lectura del autor en lengua alemana Rainer María Rilke, publicado en Leipzig en 1923.
Génesis del libro El título del libro procede del castillo de Duino, cerca de Trieste (Italia), propiedad de la amiga y protectora de Rilke, la princesa Marie von Thurn und Taxis-Hohenlohe. Fue durante una estancia en este lugar, entre octubre de 1911 y mayo de 1912, cuando el poeta comenzó la composición de las primeras dos elegías (la primera fechada el 21 de enero de 1912, y la segunda entre fines de enero e inicios de febrero), así como fragmentos primigenios de la tercera, sexta, novena y décima elegías, en una época en que el poeta se hallaba en plena crisis, personal y artística, y considerada frente a su amiga Lou Andreas-Salomé, discípula de Sigmund Freud, la posibilidad de someterse a un tratamiento psicoanalítico. Es entonces cuando, durante un paseo a lo largo de los arrecifes de Duino, un verso interrumpe de pronto en su mente: «Wer, wenn ich schriee, hörte mich denn aus der Engel Ordnungen?» («¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los coros celestiales?»), palabras que de inmediato anotó con la convicción de que serían el comienzo de algo decisivo para su escritura y para su vida. El resto de las elegías se irían escribiendo en sus viajes entre Duino, Múnich, París, y Muzot. En noviembre de 1912, Rilke realizó un viaje a Toledo, donde trabajó en la sexta de las elegías. La estancia del poeta en Toledo propició el libro Rilke en Toledo, de Antonio Pau. En 1913 visitaría también Ronda.
El 11 de junio de 1919, Rilke viajó desde Múnich a Suiza, con el deseo de escapar al caos de la posguerra y continuar su trabajo con las elegías. Le resultó difícil encontrar un lugar adecuado donde instalarse, y residió sucesivamente en varias localidades suizas.
Por esa época, Rilke sufría de una gran depresión y apenas si logró escribir unas cuantas composiciones, si se exceptúa la cuarta elegía redactada en Múnich en 1915. Tuvo que llegar 1922 para que la espera diera sus frutos: «Lo aprendo diariamente, lo aprendo en medio de dolores a los cuales estoy agradecido. Paciencia lo es todo».Rilke, Cartas a un joven poeta, Buenos Aires: Siglo XX, 1973, p. 44.
En el verano de 1921, fijó su residencia permanente en el castillo de Muzot, cerca de Sierre, en Valais (Suiza) (en Nebrasina, a la sazón territorio austríaco bañado por el Adriático). A inicios de 1922, el protector de Rilke, Werner Reinhart, compró el edificio para evitarle a Rilke el pago del alquiler, lugar donde terminó de escribir su obra poética. Fue un período intensamente creativo, donde Rilke completó las Elegías de Duino (un total de 853 versos) en el plazo de unas semanas, entre el 7 de febrero y el 26 de febrero de 1922. Antes y después de esas fechas también trabajó en los Sonetos a Orfeo, publicándose ambas obras al año siguiente.
Un mes después de haber concluido las Elegías, en carta fechada en Muzot el 17 de marzo de 1922, más tranquilo, complacido y con argumentada ostentación, se dirige a la condesa Margot Sizzo-Noris-Crouy:
Como dice Renato Sandoval en su versión de la obra, publicada en el año 2000:
En 1923 las Elegias de Duino tuvieron dos ediciones en Leipzig (a cargo de su editor Anton Kippenberg, quien dirigía la casa editora Insel-Verlag): en el mes de junio, la edición bibliófila especial no venal; y en octubre la edición normal para comercio.
Contenido miniatura|izquierda|Castillo de Duino, bahía de Trieste, Adriático norte, Italia.
A lo largo de las Elegías de Duino, Rilke explora el tema de "las limitaciones y la insuficiencia de la condición humana y la fractura de la conciencia del ser humano... la soledad de la humanidad, la perfección de los ángeles, la vida y la muerte, el amor y los amantes, y la tarea del poeta." Este contenido existencial fue claramente percibido y comentado por el filósofo alemán Martin Heidegger.
Aunque algunos críticos le niegan unidad temática, parece ser que su motivo central es el hombre y de éste surgen, como radios, sus principales temas: El de la permanencia, explícito en la primera, segunda, séptima y novena. El del héroe y los verdaderos amantes, que son los únicos capaces de trascenderse y, por lo tanto, de perdurar; tal y como se pone de manifiesto en las Elegías primera, segunda, quinta y sexta. La tercera, al versar sobre el amor y su naturaleza, se considera que es una introducción o preparación para la quinta. La relación hombre-mundo, al que dedica las composiciones cuarta y octava. El verdadero dolor y su secreta felicidad, en el último de los poemas.
Elegías miniatura|Escalera de Andrea Palladio en el castillo de Duino.
Las elegías I y II, por su proximidad cronológica, deberían ser consideradas como un solo bloque. En cierto modo, pueden leerse como un prólogo pues introducen los motivos que desarrollarán las restantes.
La elegía III trata sobre los fundamentos ocultos del amor. En ella, el amado es el detonante que despierta «aquel escondido, culpable dios fluvial de la sangre» (v. 2) y, a la vez, quien debe hacer que ese torrente, esa selva interior que surge del amor no se disipe (vv. 83 y 84).
Escrita en plena Primera Guerra Mundial, la elegía IV es un poema oscuro, en el que se contrapone la indistinción (propia de los animales y de los ángeles) al «despliegue de lo otro. Enemistad (...)», que es privativo del hombre. Una variación sobre este motivo aparece en la elegía VIII (quizá la más hermosa). En esencia, trata de las dos formas básicas de relacionarse con la realidad:
Estar en el mundo, como lo está el animal, la planta, el moribundo y, a veces, los amantes; es decir, vivir en un todo presente (vv. 41 y 42) y libre de la muerte (v. 9).
Estar frente al mundo, lo que conlleva la conciencia de la muerte y del tiempo, poseer sólo un reflejo de la realidad y la actitud de mero espectador, «de uno que se marcha».
La elegía V se inspira en el cuadro de la época rosa de Pablo Picasso Los saltimbanquis (1905) en que representa seis figuras «en medio de un paisaje desértico y es imposible decir si están llegando o saliendo, empezando o terminando su desempeño». Rilke los utiliza como símbolo de «la actividad humana... siempre viajando y sin domicilio fijo, incluso en un tono más fugaz que el resto de nosotros». Además, Rilke sugiere «la soledad y el aislamiento definitivo del hombre en este mundo incomprensible, la práctica de su profesión desde la infancia hasta la muerte como juguetes de una voluntad desconocida».
Por su parte, la sexta composición tiene como motivo central al héroe, que es quien, junto a los verdaderos amantes, puede perdurar. El héroe rilkeano se caracteriza por el desprecio hacia una vida larga, por tener como acciones básicas tomar, dejar, escoger y poder (vv. 35 y 38) y por ver el amor como una forma de ascender a un estadio superior.
Por último, la elegía VII trata acerca de la perduración de las cosas mediante su interiorización, y la IX sobre la razón de ser del hombre: es decir, interiorizar las cosas para que así pervivan.
Conclusiones miniatura|Retrato póstumo de R. M. Rilke, por Leonid Pasternak. Citando de nuevo a Renato Sandoval:
Referencias
Traducciones Las elegías de Duino. Versión, prólogo, notas y apunte biográfico de Juan José Domenchina. México D. F.: Editorial Centauro, 1945 (Colección Poesía Mejor) Requiem. Las elegías de Duino. Texto original alemán con versión castellana e introducciones por Gonzalo Torrente Ballester. Madrid: Ediciones Nueva Época S. A., 1946 Elegias de Duino. Traducción de Horacio Quiñones. México D. F.: [s. n.], 1949. Elegías de Duino. Traducción de Horacio Quiñones. México D. F.: Gráficas Menhir, 1966 Elegías de Duino. Sonetos a Orfeo. Traducción de José Vicente Álvarez. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1970 (Colección Biblioteca Básica Universal) Elegías de Duino. Traducción y prólogo de José María Valverde. Barcelona: Editorial Lumen, 1984 (Colección Poesía; 33). ISBN 978-84-264-2733-5 Elegías de Duino. Los sonetos de Orfeo. Traducción de Eustaquio Barjau. Madrid: Ediciones Cátedra, 1987 (Colección Letras Universales; 70) ISBN 978-84-376-0687-3 Elegías de Duino. Duineser Elegien. Edición bilingüe. Traducción y prólogo de Renato Sandoval Bacigalupo. Lima: PUCP-Rectorado, 1997 (Colección El Manantial Oculto; 8) Las elegías del Duino. Traducción, prólogo, notas y comentarios de Otto Dörr Zegers. Santiago de Chile: Editorial Universitaria, 1998. (Colección Literatura). 2.ª edición: 2001. [Incluye los Requiem y «Tres poemas fundamentales»]. ISBN 956-11-1527-1 Elegías de Duino. Traducción de Jenaro Talens. Madrid: Ediciones Hiperión, 1999 (Colección Poesía Hiperión; 360). 3.ª impresión: 2007. ISBN 978-84-7517-632-1 Elegías de Duino. Traducción y prólogo («Rilke y la poesía como ascensión») de Renato Sandoval B. Lima: Editorial Nido de Cuervos, 2000 Elegías de Duino, los Sonetos a Orfeo y otros poemas; seguido de Cartas a Un Joven Poeta. Traducción de Eustaquio Barjau. Barcelona: Círculo de Lectores, 2000. ISBN 978-84-2268-398-8 Las elegías del Duino, los requiem y otros poemas. Traducción, prólogo, notas y comentarios de Otto Dörr Zegers. Madrid: Visor Libros, 2002 (Colección Visor de Poesía). ISBN 978-84-7522-447-3 Duineser Elegien / Elegías de Duino. Versión de Juan Rulfo (realizada entre 1945 y 1953, sobre la base de las versiones de G. Torrente Ballester y J. J. Domenchina), en: Tríptico para Juan Rulfo: Poesía, Fotografía, Crítica. México D. F.: Universidad Iberoamericana, 2006, pp. 93-215. ISBN 978-96-8520-869-7 Elegías del Duino. Traducción y prólogo de Jorge Mejía Toro. Medellín: Editorial Universidad de Antioquia, 2010 (Colección Biblioteca Clásica para Jóvenes Lectores). ISBN 978-958-714-384-3 Elegías de Duino. Edición bilingüe. Traducción y prólogo («Rilke y la poesía como ascensión») de Renato Sandoval B. Lima: Biblioteca Abraham Valdelomar-Lustra Editores, 2012 (Serie Río Babel; 4). ISBN 978-612-46070-7-3.
Véase también Cartas a un joven poeta
Enlaces externos Facsímil digital de la edición príncipe de las Elegías de Duino, en la biblioteca de la Universidad de Bielefeld, Alemania. Texto en idioma alemán de Elegías de Duino, en Zeno.org. «Elegías de Duino en la versión de Juan Rulfo», por Guadalupe Domínguez y Susy Rodríguez, en: Tríptico para Juan Rulfo: poesía, fotografía, crítica. México D. F.: Universidad Iberoamericana, 2006. Elegías de Duino, en traducción al español de Uwe Frisch, con dibujos de William Kentridge, en: Boletín Editorial del Colegio de México, n.º 102, marzo-abril de 2003, pp. 13-28 (incluye: «Cronología de la creación de Las elegías de Duino»). Las elegías de Duino, en traducción al español de José Joaquín Blanco, en Poeticas.com.arg. «Rainer Maria Rilke: La poesía en la edad moderna» (artículo sobre las Elegías de Duino), por Alberto Constante, en: Signos Filosóficos, n.º 7, vol. 4, revista del Departamento de Filosofía de la UAMI (México), enero-junio, 2002, pp. 87-108.
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