Alejandro III de Rusia (San Petersburgo, 10 de marzo de 1845-Livadia, Yalta, 1 de noviembre de 1894) fue zar del Imperio ruso, rey de Polonia y gran duque de Finlandia, de 1881 a 1894.

Segundo hijo varón de Alejandro II y de la emperatriz María de Hesse-Darmstadt. En 1865, se convirtió en zarévich al fallecer en Niza su hermano mayor, el zarévich Nicolás, con cuya prometida, la princesa Dagmar de Dinamarca (María Fiódorovna) contrajo nupcias. Asimismo, fue padre del último zar de Rusia, Nicolás II.

Lo más destacado de su gobierno fue su clara orientación conservadora. A diferencia de su padre, pero siguiendo el modelo de su abuelo, se adhirió a la política de ortodoxia, nacionalismo y autoritarismo que promovió su abuelo Nicolás I. En el plano internacional, mantuvo una clara política pacifista mediante la forja de tratados con potencias extranjeras, como la conocida alianza franco-rusa. Debido a que durante su mandato no se produjo ni una sola guerra, fue conocido con el sobrenombre de «El pacificador».

Semblanza y personalidad

Tanto en físico como en personalidad, Alejandro III difería mucho tanto de su padre y predecesor, Alejandro II, como de su hijo y sucesor Nicolás II.

El artista Aleksandr Benois describió a Alejandro III con una apariencia más propia de un campesino que del emperador de toda Rusia. Benois lo describió con una apariencia poderosa, temible, y tras conocerlo en alguna otra ocasión, lo definió como un hombre simple, pero a la vez amable y de actitud cercana.

No solo en el físico era distinto de su padre, Alejandro, sino que también carecía de la elegancia y los modales refinados que tenían tanto su progenitor como su hijo; solía tener una actitud muy directa y de modales bruscos. Su aspecto tosco hacía juego con su robusta apariencia (medía alrededor de 1,93 metros de estatura) y su gran fuerza física. En el lado izquierdo de su cara poseía un quiste sebáceo que lo acomplejaba en gran manera. En su juventud, tenía una fuerza excepcional: doblaba monedas con los dedos y rompía herraduras, con los años se volvió obeso y voluminoso, pero incluso entonces, según los contemporáneos, había algo elegante en su figura. Estaba completamente desprovisto de la aristocracia inherente a su abuelo y en parte a su padre. Incluso en la forma de vestirse, había algo deliberadamente sin pretensiones. A menudo podía vérselo con botas de soldado con pantalones metidos en ellas. En casa, llevaba una camisa rusa con un patrón de color bordado en las mangas. Caracterizado por la frugalidad, a menudo aparecía con pantalones gastados, una chaqueta, abrigo o abrigo corto de piel y botas.

La sede principal del emperador era el Palacio de Gátchina tras experimentar el golpe de asistir al asesinato de su padre. El palacio fue entonces conocido como la «Ciudadela de la Autocracia» debido a las políticas reaccionarias del zar. Alejandro vivió en el palacio durante la mayor parte de su reinado. Aquí, hizo sus comunicados oficiales, recepciones diplomáticas, representaciones teatrales, bailes de máscaras y otros eventos de entretenimiento. En 1880, introdujo importantes modernizaciones en el palacio, como la instalación de electricidad y de la red telefónica, y la sustitución de canalizaciones de saneamiento y de los fuegos de saneamiento por calefacción central. Durante mucho tiempo vivió en el Palacio de Peterhof y en el Palacio de Catalina, y cuando llegó a San Petersburgo, se quedó en el Palacio Aníchkov al cual le dio nueva vida asegurando su resurgimiento en una variedad de históricos estilos. No le gustaba el Palacio de Invierno. La etiqueta de la corte y el ceremonial bajo Alejandro se hicieron mucho más simples. Redujo enormemente el personal del ministerio de la corte, redujo el número de sirvientes e introdujo una estricta supervisión del gasto de dinero. Los vinos extranjeros caros fueron reemplazados por crimeos y caucásicos, y el número de bailes se limita a cuatro por año.

Sin embargo, se gastó mucho dinero en la compra de arte. El emperador Alejandro III en su juventud estudió dibujo con el profesor de pintura Nikolái Tijobrázov. Más tarde, Alejandro Aleksándrovich reanudó las clases y continuó dibujando con su esposa María Fiódorovna bajo la guía del académico Alekséi Bogoliúbov. Después de su ascenso al trono, Alejandro III, debido a su carga de trabajo, abandonó sus estudios en las artes, conservando un amor por el arte, de por vida.

El emperador era un coleccionista apasionado, solo superado en esto por Catalina II. El Palacio de Gátchina se convirtió literalmente en un almacén de tesoros invaluables. Las adquisiciones de Alejandro (pinturas, objetos de arte, alfombras y similares) ya no cabían en las galerías del Palacio de Invierno, Aníchkov y otros palacios. Alejandro III reunió una extensa colección de pinturas, esculturas, artes decorativas y aplicadas. Después de su muerte esta colección fue transferida por Nicolás II al Museo Ruso.

Al igual que su padre, Alejandro era aficionado a la caza y la pesca. A menudo, en el verano, la familia real se iba a los escollos finlandeses. El coto de caza favorito del emperador era Parque nacional Belovézhskaya Puscha. A veces, la familia imperial, en lugar de relajarse en las esquinas, partía hacia el Principado polaco de Lovic, y allí se dedicaban a juegos de caza, especialmente a la caza de ciervos, y la mayoría de las veces terminaban sus vacaciones con un viaje a Dinamarca, al Castillo de Bernstorf, donde los familiares coronados de Dagmar se reunieron de toda Europa. Durante las vacaciones de verano, los ministros solo podían distraer al emperador en casos de emergencia, pero durante el resto del año, Alejandro se dedicó por completo a los negocios.

El emperador tocaba profesionalmente el trombón y el barítono-helicón (una especie de saxhorn). Siendo todavía un príncipe, ordenó al compositor Nikolái Rimski-Kórsakov un concierto para trombón y orquesta. Sostuvo una banda de música en la que tocaba una vez por semana toda su vida.

El ministro Serguéi Witte describió a Alejandro III como «una persona de inteligencia común, inclusive por debajo de la media. Debajo del nivel medio estuvieron sus capacidades y su educación»; asimismo, señalaba que Alejandro «parecía un muzhik (paisano) de la Rusia central». Pese a su escasez de aspiraciones intelectuales y filosóficas, Alejandro era un entusiasta de la música y un mecenas del ballet, del que era aficionado.

Biografía

Zarévich

Como segundo hijo del zar Alejandro II de Rusia y de María Aleksándrova, Alejandro no estaba destinado a convertirse en zar, puesto que contaba con un hermano mayor, Nicolás. En 1864, Nicolás acudió a Dinamarca para pedir en matrimonio a la princesa Dagmar de Dinamarca; sin embargo, estando en Italia su salud se deterioró gravemente, y fallecería en abril de 1865. Alejandro, tras enterarse de la muerte de su hermano mayor, acudió a Niza (lugar donde su hermano había fallecido). En ese momento, Alejandro pasaba a ser el nuevo heredero de la Corona rusa.

Bajo la tutela del conservador Konstantín Pobedonóstsev, Alejandro adquirió de su tutor los principios de patriotismo y ortodoxismo que conservó durante su vida. Si bien era el heredero de la Corona, Alejandro apenas tuvo participación en la política del imperio entre 1865 y 1881, ya que además su ideología difería del talante liberal del zar. Las relaciones entre padre e hijo también se enfriaron cuando Alejandro II trasladó a su amante, Catalina Dolgorúkova, al Palacio de Invierno.

Antes de contraer matrimonio con Dagmar de Dinamarca, Alejandro, siendo todavía zarévich, se enamoró de una de las damas de honor de su madre, llamada María Meschérskaya, conocida con el apelativo de «Dúseñka». En mayo de 1866, informó a su padre de sus deseos de contraer matrimonio con María, pese a saber que sería morganático y estaría obligado a renunciar al trono. Presionado por su padre el zar para aceptar casarse con Dagmar, la prometida de su fallecido hermano mayor, Alejandro se despidió para siempre de su amada.

Tras casarse en 1866, Alejandro comenzó a participar en las reuniones del Consejo de Estado y en los Consejos de Ministros. En la Guerra ruso-turca (1877-1878) dirigió un destacamento en el este de la región del Danubio.

Emperador de Rusia

200px|left|thumb|Coronación del zar Alejandro III

Política interior En 1881, Alejandro II era asesinado en un atentado terrorista y Alejandro Aleksándrovich se convertía en el nuevo zar el 13 de marzo de 1881, siendo oficialmente coronados él y su mujer el 27 de mayo de 1883.

Distanciándose de la política liberal y conciliadora de su padre, Alejandro restauró los principios de ortodoxia, autocracia y nacionalismo de su abuelo Nicolás I. Bajo estos ideales, Alejandro situó al ruso en una situación de preponderancia sobre los demás idiomas del imperio. Esta política autocrática fue apoyada por quien sería su más cercano colaborador, Konstantín Pobedonóstsev, aparte de otros ministros como Dmitri Tólstoi (ministro de Educación y luego del Interior) o Iván Durnovó (ministro del Interior tras Tolstói). La hambruna y epidemia de los años 1891-1892 causaron que se implementaran políticas liberales, como la introducción de los zemstvos para paliar la crisis.

Alejandro practicó una política de «ahorro» dentro de la propia Corte. Se disminuyó el presupuesto general de Palacio (valga como ejemplo la suspensión de la adquisición de vinos extranjeros, que fueron reemplazados por vinos autóctonos del Cáucaso y Crimea), y los famosos bailes se celebraron contadas veces a lo largo del año. Por otro lado, el zar fue prolífico en la adquisición de obras de arte, hoy día conservadas en el Palacio de Invierno y en distintos museos.

thumb|upright=1.3|250px|Recepción de Alejandro III a los decanos de los distritos rurales en el patio del Palacio Petrovski en Moscú, cuadro de Iliá Repin En agosto de 1881, promulgó una ley que aumentaba el poder de la Ojrana para controlar la sociedad rusa, reprimir los movimientos revolucionarios y, especialmente, dictar el estado de excepción.Véase artículo Положение усиленной (чрезвычайной) охраны en la wikipedia rusa.

El 3 de mayo de 1892, a propuesta del ministro del Interior Nikolái Ignátiev, Alejandro promulgó la ley denominada Reglamento temporal acerca de los judíos (también llamada Reglamento de mayo, May Laws) que restringía drásticamente los lugares de residencia de los judíos en Rusia, prohibiendo trabajar los domingos y festivos cristianos. De esta manera los judíos eran privados de la posibilidad de establecerse en las zonas rurales (desmantelando las shtetl) y se les limitaba el acceso a la educación y a sus derechos legales. Mientras bajo el reinado de Alejandro II hubo una tregua y un período de tolerancia religiosa en Rusia, Alejandro III reanudó un período de persecución. Los sentimientos antisemitas se intensificaron durante su reinado, y cientos de miles de judíos abandonaron Rusia, la mayoría a Estados Unidos.

La política de Alejandro III hacia la población judía se endureció tras los pogromos de 1881. Durante su reinado se establecieron las denominadas Leyes de Mayo, que restringieron la residencia de los judíos fuera de las ciudades y localidades autorizadas y limitaron sus posibilidades de adquirir o administrar propiedades, aumentando así su segregación dentro del Imperio ruso. La política antijudía del zar favoreció el aumento de la emigración judía, particularmente hacia Estados Unidos.

Política exterior

La política de Alejandro, si bien irónicamente fue mucho más represiva a nivel interno, destacó por promover una visión pacifista de las relaciones exteriores.