La Pirámide de Mayo es el primer monumento patrio que tuvo la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Actualmente se encuentra en el centro de la plaza de Mayo. Su historia comienza en marzo de 1811 cuando la Junta Grande decidió mandar a construir un monumento del lado oeste de la plaza, para celebrar el primer aniversario de la Revolución de Mayo.
En 1856, bajo la dirección del artista Prilidiano Pueyrredón, se la transformó construyendo una nueva pirámide sobre los cimientos de la anterior, que es la que se observa actualmente.
En 1912, después de haber sufrido algunas modificaciones, se la trasladó al sitio actual, 63m más al este de donde se encontraba originalmente, pues se pensaba erigir un enorme monumento que la contuviera en su interior.
La escultura de la Libertad, obra del escultor francés Joseph Dubourdieu, corona al monumento que, desde el suelo hasta la parte superior del gorro frigio de dicha escultura, ha servido de modelo para la alegoría de la Argentina, y mide 18,76m.Revista Buenos Aires nos cuenta n.º 15 (1991).
Historia
Inauguración En marzo de 1811 la Junta Grande decidió que el 25 de mayo de ese año se celebrara el primer aniversario de la Revolución de Mayo, y pidió al Cabildo que dispusiera la mejor forma de hacerlo. Este último decidió, el 5 de abril de 1811, aprobar el programa de festejos, en el que se incluía erigir una Columna del 25 de Mayo, con carácter transitorio. La propuesta consistía en erigir una pirámide figurada con jeroglíficos, idea aceptada por su carga simbólica y por la brevedad del tiempo disponible para ejecutarla. No ha quedado registro que permita saber por qué se eligió la forma de obelisco para el monumento. Lo cierto es que a pesar de que esa era su forma siempre se lo denominó con el nombre de pirámide.
La plaza de Mayo estaba en ese entonces dividida por la Recova, formando dos plazas: la que estaba frente a la actual Casa Rosada se llamaba Plazoleta del Fuerte y la que daba frente al Cabildo de Buenos Aires, Plaza de la Victoria, cuyo centro fue elegido para levantar la pirámide.
250px|thumb|left|Jura de la Constitución de Buenos Aires (1854) Daguerrotipo atribuido a Charles Fredricks. Se puede ver la obra original antes de los cambios de 1856.
De su construcción se encargó el alarife (como se la decía al maestro mayor de obras) Francisco Cañete, por indicación del cual y de don Juan Gaspar Hernández, profesor de escultura de Valladolid, el monumento se hizo con materiales sólidos, en vez de utilizar madera como estaba proyectado hacerlo inicialmente.Escultura y Poder, de María del Cármen Magaz, 2007 (ver detalle en bibliografía).
El 6 de abril de ese año se colocaron los cimientos, mientras bandas de música contribuían a la algarabía general. Se planteó una estructura sencilla: una pirámide de base cuadrangular, erigida sobre un pedestal de estilo romano, con cuatro ángulos entrantes y una cornisa volada en derredor.
La construcción comenzó a principios de abril y avanzó con rapidez, con el objetivo de inaugurarla para el 25 de mayo de 1811. Se utilizaron ladrillos, madera y materiales económicos. El interior fue dejado hueco por cuestiones estructurales y de rapidez, permitiendo trabajar desde adentro hacia afuera. La ornamentación se resolvió de forma austera, recurriendo a carteles alegóricos, inscripciones patrióticas y un simbolismo nacional emergente.
El 25 de mayo de 1811 se inauguró la obra, a pesar de que se la terminó días después, ya que Cañete no logró cumplir con el tiempo estipulado. Se colocaron al pie de la pirámide las banderas de los Regimientos Patricios, Arribeños, Pardos y Morenos, Artillería, Húsares y Granaderos de la guarnición Buenos Aires. La pirámide y la Catedral fueron profusamente iluminadas. La Recova se iluminó con 1141 velas de sebo. Los festejos duraron cuatro días e incluyeron danzas, sorteos y manumisión de esclavos.
El día de la inauguración, la señora de Mariano Moreno, María Guadalupe Cuenca, le escribió una carta al marido, ignorante de que este ya había fallecido el 4 de marzo en altamar, en la cual le comentaba con respecto al día de la inauguración "Están en una gran función en acción de gracias por la instalación de la junta; predica Chorroarín, han hecho arcos triunfales, una Pirámide en medio de la Plaza, aunque no la han podido acabar". Ya antes, el 20 de abril, en otra carta, le decía que "en la plaza principal están levantando una pirámide...", esta carta es la primera referencia de un particular que se tiene sobre la misma. Por su parte, el cronista porteño Juan Manuel Beruti, escribió sobre el festejo inaugural: "En este mismo se construyó la gran pirámide que decora la plaza Mayor de esta capital y recuerda los triunfos a la posteridad de esta ciudad la que se principió a levantar sus cimientos el 6 de abril último; pero aunque no está adornada con los jeroglíficos, enrejados y adornos que debe de tener por la cortedad del tiempo que ha mediado, sin embargo a los cuatro frentes, provisionalmente se le puso una décima en verso, alusiva a la obra y victorias, que habían ganado las valerosas tropas de esta inmortal ciudad...".<ref name = scenna>La Pirámide de la Patria, por Miguel Ángel Scenna. En Todo es Historia, año II, nº 10, febrero 1968.</ref>Recuerdos y festejos del 25 de Mayo, por Mario Golman, en Revista Todo es Historia, n.º 515, junio 2010.
Aunque nunca fueron hallados los planos trazados por Cañete, estudios realizados posteriormente llegaron a la conclusión de que era una pirámide hueca, pues por la premura del tiempo no se hizo de mampostería compacta. Estaba fabricada de adobe cocido, y tenía unos 13 metros de altura (montada sobre su pedestal alcanzaba unos 15m); tenía un zócalo sobre dos gradas, un pedestal sencillo de cuatro ángulos entrantes y cornisa volada alrededor. Un globo decorativo remataba el conjunto. Lo rodeaba una verja sustentada por doce pilares de material terminados cada uno en una perilla redonda. En las cuatro esquinas de la verja se colocaron en 1812 otros tantos postes, de los que colgaban farolitos alimentados con grasa de potro.
En los días de fiestas patrias se la adornaba profusamente con cintas, gallardetes, faroles de papel y leyendas alusivas.
En 1826 el presidente Bernardino Rivadavia proyectó erigir un monumento a los hombres de la Revolución de Mayo, que consistiría en una magnífica fuente de bronce “subrogando al que hoy existe”, con la inscripción: "La República Argentina a los autores de la revolución en el memorable 25 de mayo de 1810". Se debatió entonces si correspondía eliminar a la Pirámide de Mayo. Como sea el proyecto no se llevó a cabo debido a la renuncia de Rivadavia en 1827 y a pesar de que la ley fue sancionada por el Congreso.
En 1834 se encontraba en ruinas, descascarada y desmenuzada y su cerca retorcida y oxidada. El gobierno provincial contrató al albañil Juan Sidders y al herrero Robert M. Gaw para repararlas. El arreglo terminó en enero del año siguiente, dos meses después de que asumiese como gobernador Juan Manuel de Rosas.
En 1852 los hermanos Jaunet, utilizando un pequeño gasómetro, la iluminaron con lámparas de gas, dejando asombrado al público, que solo conocía de faroles alimentados con aceite de potro.
El 23 de mayo de 1854 se juró junto a ella la Constitución del Estado de Buenos Aires. Se colocaron entonces cuatro pirámides adornadas y con inscripciones, de estilo gótico, en sus cuatro ángulos y muchos adornos realizados con flores.
La nueva Pirámide 250px|miniaturadeimagen|La nueva pirámide ante la Catedral y el Arzobispado, fotografía de Gonnet. (1864) thumb|left|250px|La Pirámide en medio de la Plaza de la Victoria, frente al Cabildo y la Recova Nueva (1867). En 1856 la Pirámide de mayo se encontraba nuevamente muy abandonada. El 3 de abril de ese año se instaló la Municipalidad de Buenos Aires y la reparación del monumento fue una de sus primeras medidas. Una comisión nombrada al efecto integrada por Domingo Faustino Sarmiento, Felipe Botet e Isaac Fernández Blanco encomendó al pintor y arquitecto Prilidiano Pueyrredón que la transformara. Este realizó un proyecto con el deseo de hacerla más artística y grandiosa. Esta idea fue aceptada y se construyó la actual, dejando parte de la primitiva en su interior al revestirla con ladrillos y argamasa. Modificó el pedestal y el remate original, haciéndola más alta y ancha. Se la dotó en su parte superior de una estatua de la Libertad, cuya cabellera se cubrió con un gorro frigio (alegoría de La Argentina). Dicha estatua, de 3,6m de altura, fue realizada por el escultor francés Joseph Dubourdieu utilizando una mezcla de material. Este artista también se ocupó de realizar las simbólicas figuras de La industria, El comercio, Las ciencias y Las artes que se colocaron en los cuatro ángulos del pedestal.
En las caras del obelisco también se añadieron: un sol que miraba al naciente (o sea, hacia la actual Casa Rosada) en dorado, y en los restantes tres lados coronas de laurel en altorrelieve. Pueyrredón también modificó el pedestal y capitel original aumentándoles la altura y ancho. En los cuatro lados de la base se colocaron las representaciones del escudo nacional argentino. Se colocó una nueva verja que en cada uno de los vértices tenía un farol a gas. La obra fue finalizada el 27 de abril de 1856. Debió ser estucada imitando mármol para darle un aspecto más rutilante, pero no se realizó con éxito, por lo que un año después se la volvió a estucar.
El 21 de octubre de 1860 fue testigo de la jura de la Constitución de la Nación Argentina por parte de las autoridades de la Provincia de Buenos Aires, encabezadas por Bartolomé Mitre.
Quienes visitaban a la ciudad desde el exterior, tenían opiniones diversas sobre el monumento:
thumb|140px|left|La Geografía. thumb|140px|La Astronomía. thumb|140px|left|La Navegación. thumb|140px|La Industria. En 1859, debido a que el revoque usado no presentaba la duración esperada, se recubrió su base con mármol. En 1873 se encontraban en muy mal estado las estatuas, que eran de tierra cocida y estucada, motivo por el cual se retiraron y se reemplazaron por unas esculturas de mármol de Carrara (La Geografía, La Astronomía, La Navegación y La Industria) que se hallaban en el primer piso del Banco Provincia en la calle San Martín. Estas permanecieron hasta 1912 en que, al trasladarse la pirámide, fueron retiradas y pasaron a depósito municipal. El 6 de octubre de 1972 fueron ubicadas en la antigua plazoleta de San Francisco, en la intersección de las calles Defensa y Alsina, a unos 150m de la actual ubicación de la pirámide. Finalmente, en julio de 2017, durante una restauración del monumento, regresaron a su ubicación original.