Chaim Mordechaj Rumkowski (27 de febrero de 1877 - 28 de agosto de 1944) fue un político y empresario judío que desempeñó el cargo de presidente del Judenrat o Consejo Judío de gobierno del gueto de Lodz (Polonia) durante la época del Holocausto nazi.

Durante su administración colaboró y cooperó con los nazis con el cuestionable propósito de sacrificar a unos cuantos judíos del gueto para salvar al resto, aunque, si este era su propósito, fracasó, ya que en 1944 el gueto fue destruido y todos sus habitantes, él incluido, fueron enviados al campo de concentración de Auschwitz.

Chaim Rumkowski fue, antes de la invasión alemana de Polonia, un hombre de negocios sin éxito, militante sionista y director de un orfanato. El 1 de octubre de 1939 fue nombrado por las autoridades de ocupación alemanas presidente del Gueto de Lodz, uno de los mayores guetos judíos en Polonia. En este puesto era el líder y máximo responsable ante los nazis del Judenrat o consejo de gobierno del gueto, organismo que debía ocuparse de la organización interna del mismo: distribución de alimentos, higiene, alojamiento, orden público y las operaciones necesarias para garantizar la eficacia de las deportaciones de habitantes del gueto hacia los campos de exterminio.

Rumkowski pareció tomarse su cargo como si de un jefe de Estado se tratara y abusó de él abiertamente: acuñó su propia moneda e imprimió sus propios billetes (apodada el rumkie) y sellos de correos, todos portando su retrato; celebró matrimonios en lugar de los rabinos, golpeaba a los habitantes del gueto como si fueran sus hijos, violaba mujeres (sobre todo niñas, enviando a las que se resistían a los campos de concentración), contrató pintores que creaban dibujos de él siendo adorado por los habitantes del gueto y se desplazaba en una destartalada carroza rodeado por la policía judía obligando a todos aquellos en su camino a cederle el paso (motivo por el cual se le conocía como el rey Chaim I).

Como otros integrantes de los Consejos judíos establecidos por los nazis, probablemente creyó que una diligente colaboración con las labores de exterminio de los judíos europeos serviría para evitar su propia eliminación. Sin embargo, no fue así: fue enviado a Auschwitz junto al resto de su familia donde fue torturado y asesinado a golpes por otros reos judíos parte del Sonderkommando mientras que su familia sobreviviente murió en las cámaras de gas como la mayoría de sus súbditos.

Primeros años Chaim Rumkowski nació el 27 de febrero de 1877 en el asentamiento mayoritariamente judío de Ilyno ubicado en la Gobernación de Vítebsk en el entonces imperio ruso, hoy ubicado en Lituania de padres judíos. Nunca terminó ningún tipo de educación básica, aunque sí terminó su educación religiosa judía: como resultado no hablaba correcta o completamente ningún idioma excepto el yiddish, que pronunciaba con un fuerte acento lituano.

En 1892 se mudó al zarato de Polonia y finalmente adquirió la ciudadanía polaca. Después de mudarse a Polonia, Rumkowski se asentó en la ciudad de Lodz donde primero fue gerente de una pequeña y posteriormente como agente de seguros. Durante su tiempo vendiendo seguros se convirtió también en director voluntario de un orfanato de niños judíos en Helenowka, un pequeño pueblo ubicado a las afueras de Lodz, que dirigió entre 1925 y 1939. Durante su administración Rumkowski violó a muchos de los niños que ahí vivían y en cierto momento causó una pequeña epidemia de gonorrea en el orfanato el cual cubrió con la ayuda de un médico judío local que sobrevivió a la guerra para contar su historia (Rumkowski se negó a enviar a los niños con gonorrea al hospital aunque muchos estaban en condición grave ya que en esa época aun no existían antibióticos): este doctor jamás cobró por sus servicios sin darse cuenta de que Rumkowski había estado violando a los niños quienes él pensó inicialmente que se habían contagiado a través de ropas de cama o toallas contaminadas (lo que el doctor sabía era perfectamente posible) hasta que visitó el orfanato para tratar a los niños y desechó esta teoría al ver que era excepcionalmente pulcro.

thumb|Orfanato judío de Lodz, antes de la Segunda Guerra Mundial

Rumkowski posteriormente mencionaría con pesar que había tenido que declararse en bancarrota pagándole a las madres de niños que había violado para comprar su silencio ya que algunos de los niños que ahí vivían aun tenían a uno de sus padres con vida pero habían sido enviados ahí porque dicho padre no pudo hacerse cargo de ellos por cualquier razón. Adicionalmente, Rumkowski también malverso y robó los fondos del orfanato y donaciones destinadas al mismo.

Además de su abuso sexual, Rumkoski era temido por todos los niños también por su estilo excesivamente estricto y punitivo.

Rumkowski fue durante toda su vida adulta un devoto y activo sionista. Esto, combinado con su labor aparentemente caritativa como director de un orfanato judío, lo convirtió en un líder respetado dentro de la comunidad judía regional.

Rumkowski aseguró ser un pariente del principal ideólogo nazi Alfred Rosenberg con quien decía mantener regular y amistosa correspondencia, algo que hubiera sido improbable dado que dicha correspondencia jamás se ha encontrado, porque el árbol genealógico de todo miembro del partido nazi tenía que ser rastreado minuciosamente por las autoridades y si se encontraba un antepasado judío (sin importar cuan distante) podía significar el fin de su carrera profesional o incluso su vida y aun de haber sido cierto es poco probable que Rosenberg se hubiera arriesgado a mantener dicha relación con un pariente judío de manera abierta o amena.

Rumkowski nunca tuvo hijos y se casó dos veces enviudando una (su segunda esposa murió en las cámaras de gas de Auschwitz).

Liderazgo del gueto de Lodz En 1939 Polonia fue invadida por la Alemania nazi, desencadenando la Segunda Guerra Mundial y después de la derrota de Polonia ciertas de sus regiones fueron anexionadas por la Alemania nazi y entre estas áreas se encontraba Lodz. Poco después del inicio de la ocupación nazi, los judíos fueron reubicados forzosamente en ciertos asentamientos conocidos como guetos; alrededor de Lodz se formaría el segundo gueto judío más grande creado por los nazis. thumb|left|Rumkowski dando un discurso a los habitantes del gueto frente a la antigua estación de bomberos de Lodz en 1941 o 42 Los guetos serían dirigidos por cuerpos o consejos conocidos como Judenrats que se encargaban de regular y determinar cada aspecto de la vida diaria en los guetos como vivienda, racionamiento de alimentos, seleccionar a los judíos que serían deportados a los campos de concentración nazis para ser asesinados y mantener el orden.

El 13 de octubre de 1939, Rumkowski fue escogido como presidente del Judenrat del gueto de Lodz. No se sabe con certeza como fue que logró obtener el cargo o en que métricas se basaron los nazis para examinar su candidatura y escogerlo; pero se considera que los nazis se sintieron inclinados hacia Rumkowski al encontrar en él una combinación de una completa ausencia de moralidad sumada a extrema debilidad y enorme ambición de poder y respeto; esto es lo que traducía en su nula voluntad para oponer la más mínima resistencia a las más terribles órdenes impuestas por los nazis, como entregar a niños y bebes para su ejecución inmediata. Además, después de la conquista nazi de Lodz, Rumkowski fue el único político judío (miembro del Partido General Zionista) que no renunció en protesta, fue el único político judío en alguna posición oficial que quedaba cuando los nazis llegaron y el único dispuesto a trabajar abiertamente con los nazis que para entonces ya eran famosos antisemitas.

Sea como haya sido que Rumkowski fue escogido, se sabe que fue escogido inmediatamente por los nazis tan pronto capturaron la ciudad de Lodz en octubre de 1939.

Este último ejemplo consistió en una demostración real de dicha descripción de Rumkowski en lo que fue uno de los episodios más infames del Holocausto cuando los nazis le ordenaron a Rumkowski que entregara a todos los niños menores de 10 años y a todos los ancianos mayores de 65; Rumkowski accedió sin demora e informó a los habitantes del gueto en un discurso en el que mencionó:

El discurso fue contestado con gran clamor y un gigantesco coro de llantos y quejidos de la multitud. En esa ocasión 20,000 personas fueron deportadas.

Pero a pesar de lo que suponía debió ser una triste tarea, Rumkowski en general pareció disfrutar de su poder ya que lo presumía abiertamente y abusaba del mismo de manera regular: violaba mujeres (sobre todo a niñas menores de edad, habiendo abusado de niñas menores de edad desde décadas atrás) mientras deportaba a las que se le resistían, golpeaba abiertamente a los habitantes del gueto como si fueran sus hijos, contrató pintores para crear imágenes de él caminando por las calles del gueto mientras la gente le arrojaba flores o trataban de abrazarlo, le retiraba raciones de comida a personas que le desagradaban, insultaba abiertamente a sus subordinados en público y se desplazaba en una carreta destartalada rodeado de una multitud de guardias y sirvientes que obligaban a todos frente a la carreta a cederle el paso por lo que los habitantes del gueto le apodaron "Chaim I" cual si fuera un verdadero rey. Sin embargo, Rumkowski si mostró síntomas de depresión en el otoño de 1942 cuando se recrudecieron las deportaciones, pero nunca dejó su cargo, también intentó negociar con los nazis para reducir los números de deportados.

Durante todo su mandato Rumkowski también censuró todo correo (entrante y saliente) y obras de ficción publicadas a través de cualquier medio.

Adicionalmente, también creó su propia divisa (que nombró el "ersatz" pero que era conocida popularmente como "el rumkie"), acuñando sus propias monedas e imprimiendo sus propios billetes, todos portando su efigie; y también imprimió sus propios sellos de correos (también con su rostro).

El papel de Rumkowski en el Holocausto thumb|Rumkowski (izquierda) hablando con Hans Biebow, el administrador nazi del gueto de Lodz (ejecutado en 1947) Rumkowski estableció un gobierno férreo que hizo del gueto de Lodz un modelo de cara a las expectativas nazis, cuyas instrucciones en orden al exterminio de sus habitantes cumplía puntualmente. Su figura ha sido por tanto objeto de varios estudios y debates. Generalmente se le suele calificar de traidor y colaboracionista. Otras veces se le trata de "anciano ambicioso", "megalómano" o "enfermo mental". Lo cierto es que cualesquiera que fuesen sus motivaciones para hacer lo que hizo, estando en el poder aprovechó dicha posición de poder en el gueto para cometer numerosos abusos y tropelías sobre sus habitantes, tal como ya se refirió anteriormente.

Algunos investigadores y testigos afirman que actuaba movido por la idea de que ayudando a los nazis a asesinar a algunos habitantes del gueto, se evitaría una matanza total y se ganaría tiempo hasta que cayera el régimen o este decidiera poner fin al exterminio, con lo que algunos judíos tendrían la oportunidad de sobrevivir; en esencia, sacrificando a unos pocos (quizás los mínimos necesarios) para salvar a la mayoría.

Este argumento se ve parcialmente confirmado por el hecho de que, en las vísperas del inicio de la Segunda Guerra Mundial, Rumkowski (que toda su vida fue un devoto sionista) llegó sorprendentemente a creer que el odio a los judíos expresado abiertamente por Hitler y los nazis sería algo bueno para los judíos porque significaría que los alemanes les crearían su propia nación con tal de deshacerse de ellos; Rumkowski incluso hizo planes para después de la guerra como crear un archivo oficial de documentos del gueto para que historiadores después de la guerra pudieran utilizarlos para escribir libros de historia, insinuando que pensaba que él y la comunidad judía sobrevivirían a la guerra intactos.