Se denomina catalán de AragónEn el listado de competencias del Instituto Aragonés del Catalán, se utiliza la denominación de "Catalán de Aragón" a las modalidades propias del catalán habladas en algunas zonas de la parte oriental de la comunidad autónoma española de Aragón, donde se localiza la denominada Franja de Aragón. En esta área, se emplean las variedades lingüísticas noroccidental y tortosina, incluidas generalmente dentro del bloque lingüístico del catalán occidental. Según datos de 2011 y 2014, el catalán es hablado en estas zonas de Aragón por unas 30 415 personas, el 49,9 % de la población de los municipios con presencia de esta lengua. El conocimiento y uso del catalán ha disminuido con los años, debido principalmente a la emigración de los hablantes locales y la llegada de inmigrantes.L'aragonés y lo catalán (en aragonés)Els usos lingüístics a la Franja, 2014 (en catalán)
Introducción thumb|right|120px|Zonas de habla catalana con los distintos grupos dialécticos. Los primeros testimonios explícitos sobre la presencia del catalán en la Franja son de mediados del . La lengua cuenta con reconocimiento oficial y explícito desde la Ley de Patrimonio Cultural de Aragón (1999), pero especialmente desde la Ley de Lenguas de 2009. La tradición de los dialectólogos hispánicos desde el no reconoce la existencia de una unidad en los dialectos de la zona oriental de Aragón, sino que se encuadran dentro del catalán noroccidental bajo cuya denominación se acogen tanto el pallarés como el leridano. Esta zona catalanoparlante está incluida dentro de las comarcas de Ribagorza, la Litera, el Bajo Cinca, Bajo Aragón-Caspe, Bajo Aragón y Matarraña.
La lengua catalana en Aragón suele ser denominada con ese glotónimo también por buena parte de sus propios hablantes, aunque es común emplear gentilicios locales para denominar a su habla propia, como por ejemplo fragatino (fragatí), tamaritano (tamarità), maellano (maellà), etc. Los términos chapurreau, chapurriau, chapurreat o chapurreado se emplean también con frecuencia para designar la lengua, especialmente por sectores anticatalanistas. Los contrarios a la denominación de "chapurreau" destacan su origen peyorativa, mientras que para otros no tiene tal sentido. Aunque en un estudio de 520 encuestas publicado en 1995 esta última designación era la preferida por el 46,73 % de los hablantes, mientras que solo el 9,23 % prefería la designación de català o catalán, un reciente estudio sociolingüístico de la Generalidad de Cataluña, la Universidad de Zaragoza y el Campus Iberus afirma que las denominaciones consideradas peyorativas y localistas se han reducido, y la denominación académica de la lengua catalán es la más común, usándola un 44,6 % de los hablantes, frente a un 28,6 % que sigue prefiriendo el nombre de xapurriau.
Desde 1984 se enseña como asignatura optativa el catalán normativo en los centros escolares del Aragón catalanófono y en las Escuelas Oficiales de Idiomas de Fraga, Zaragoza, y ciudades medias próximas a la zona, como Monzón y Alcañiz.
Diferentes asociaciones y partidos políticos han venido reclamando la defensa de las variantes dialécticas que se hablan en las comarcas orientales al considerar que tildar de catalán lo que se habla en las zonas orientales es un eufemismo para ir imponiendo una agenda lingüística catalanista: «El Gobierno de Aragón no ha querido escuchar a los ciudadanos del Aragón oriental y ha preferido seguir con su política impositiva del catalán para fagocitar las modalidades lingüísticas aragonesas que se hablan en las comarcas orientales».
En septiembre de 2021 las Cortes apoyaron suspender el Instituto Aragonés del Catalán y anular los nombramientos de la Academia Aragonesa de la Lengua. El Consejo de Gobierno previamente había aprobado el nombramiento de los primeros 15 miembros de la Academia Aragonesa de la Lengua que la había articulado en dos secciones, el Instituto del Aragonés y el Instituto Aragonés del Catalán.
Reconocimiento legal thumb|right|115px| La Declaración de Mequinenza el 1 de febrero de 1984 fue el primer paso hacia la protección legal del catalán en la Franja. Con ella fue posible la impartición de una asignatura voluntaria para su aprendizaje a nivel escolar.
La Ley de Lenguas de Aragón de 2009"LEY 10/2009, de 22 de diciembre, de uso, protección y promoción de las lenguas propias de Aragón. Boletín Oficial de Aragón núm. 252, de 30 de diciembre de 2009" define que los idiomas aragonés y catalán son "lenguas propias originales e históricas" de la comunidad autónoma de Aragón. Aunque esta ley no declara explícitamente la oficialidad de estos idiomas, tal y como preveía que lo haría la ley de lenguas, según disponía la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés de 1999."Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés. Boletín Oficial de Aragón núm. 36, de 29 de marzo de 1999"
En 2001, el gobierno de coalición PSOE-PAR promovió una Ley de lenguas de la que solo se llegó a redactar un anteproyecto que incluía en su anexo II un listado de municipios que se declaraban de utilización predominante del catalán. Esta ley era consecuencia del dictamen de una comisión especial de estudio de las Cortes de Aragón sobre la política lingüística en Aragón, que ofreció sus conclusiones en noviembre de 1997 y entre las que se incluía la alusión explícita a la existencia en Aragón de tres lenguas: el castellano, el aragonés y el catalán ("empleado en forma de variedades locales diversas como instrumento habitual de comunicación eminentemente oral en las zonas limítrofes con Cataluña, zona compacta constituida por Ribagorza, La Litera, el Bajo Cinca y parte del Bajo Aragón zaragozano y turolense")
Listado de los municipios que se declaran de utilización predominante del catalán según el anexo II del anteproyecto de Ley de Lenguas de 2001:
Provincia de Huesca: Albelda, Alcampell, Altorricón, Arén, Azanuy-Alins, Baells, Baldellou, Benabarre, Bonansa, Camporrells, Castigaleu, Castillonroy, Estopiñán del Castillo, Fraga, Isábena, Lascuarre, Laspaúles, Monesma y Cajigar, Montanuy, Peralta de Calasanz, Puente de Montañana, San Esteban de Litera, Sopeira, Tamarite de Litera, Tolva, Torre la Ribera, Torrente de Cinca, Velilla de Cinca, Vencillón, Veracruz, Viacamp y Litera y Zaidín.
Provincia de Teruel: Aguaviva de Bergantes, Aréns de Lledó, Beceite, Belmonte de San José, Calaceite, La Cañada de Verich, Cerollera, La Codoñera, Cretas, Fórnoles, La Fresneda, Fuentespalda, La Ginebrosa, Lledó, Mazaleón, Monroyo, Peñarroya de Tastavins, La Portellada, Ráfales, Torre de Arcas, Torre del Compte, Torrevelilla, Valderrobres, Valdeltormo y Valjunquera.
Provincia de Zaragoza: Fabara, Fayón, Maella, Mequinenza y Nonaspe.
Aunque en 2013 el gobierno del PP y el PAR en Aragón aprobó una nueva ley de modalidades lingüísticas sin otorgar a las mismas ningún carácter oficial, tras el ascenso a la presidencia de Aragón del socialista Javier Lambán en 2015, se anunció la recuperación de la legislación de 2009. De acuerdo con la portavoz del Partido Popular en Aragón, María José Ferrando, esta legislación supondría una «cooficialidad velada» de elevado gasto económico, y manifestó que de los 45 000 aragoneses hablantes de las «variedades dialectales de la zona oriental», el 75 % rechaza la cooficialidad del catalán, según un estudio de la Universidad de Zaragoza.
Aspectos lingüísticos thumb|right|200px|Variedades lingüísticas dentro de Aragón. miniaturadeimagen|283x283px|Distribución lingüística en Aragón según datos de 2001. El aragonés en rojo y el catalán en morado. El español (amarillo) es hablado en toda Aragón. La lengua catalana hablada en Aragón tiene continuidad con los dialectos hablados al otro lado del límite administrativo, todos ellos clasificados dentro del bloque dialectal noroccidental de dicho idioma; hay una clara correspondencia con el consonantismo catalán, el sistema vocálico, el uso de la forma del artículo masculino «lo», y el vocabulario propio de los dialectos citados.
El catalán de Aragón muestra aspectos de continuidad dialectal con el idioma aragonés en el norte, y refleja a su vez elementos tanto de la castellanización, como de singularidades locales y comarcales, al tratarse de un territorio fundamentalmente rural y donde no se ha impartido la enseñanza del catalán normativo.
Es en la provincia de Huesca donde se da el mayor número de estos fenómenos de particularismo lingüístico, que llevan en algunos casos a permitir emparentar las hablas locales de esta zona con las de transición de la Ribagorza occidental, como la palatización de la consonante lateral de los grupos /pl-/, /bl-/, /fl-/, /kl-/, el uso de /ch/ para J- o G+e, G+i, o las formas del imperfecto -eba / -iba.
Más al sur destaca el caso del municipio zaragozano de Maella, el cual el filólogo Joan Coromines consideró como isla dialectal, donde se mantiene el resultado de la /ch/ y se emplea una e abierta (especialmente distintiva en el caso de la a en lengua escrita), entre otras peculiaridades.
Ya en la provincia de Teruel cabe destacar las modalidades de Aguaviva (Teruel) y La Ginebrosa, con unos rasgos considerados en algunos casos como arcaizantes. Las modalidades turolenses modernamente reciben el nombre de «valenciano de transición». Al sureste de la provincia de Teruel, en la parte limítrofe con Castellón y el Rincón de Ademuz, las comarcas de Gúdar-Javalambre y el Maestrazgo, pueblos como Rubielos de Mora, Olba, Cantavieja o Mosqueruela hablan el dialecto de transición conocido como «churro» o «segorbino» que incorpora el léxico del valenciano del Maestrazgo al castellano, con marcados giros aragoneses. Este habla es común al del interior de Castellón y al de las localidades más orientales de Gúdar-Javalambre y el Maestrazgo aragonés, en contraste con las occidentales, donde no se ha adoptado apenas léxico catalán.
Variedades de catalán Catalán ribagorzano Catalán leridano Valenciano de transición
Uso lingüístico 270px|izquierda|miniaturadeimagen|Panel informativo sobre la muralla de Lascuarre en idioma catalán aragonés (lascuarrino) 2014 Según un estudio del 2014, el español era usado mayoritariamente por el 46,5 % de la población de la Franja, el catalán por un 49,9 % y 3,5 % usaba ambas indistintamente. El estudio nota un aumento general del uso del español y un descenso del uso del catalán en la sociedad, debido principalmente a la emigración de hablantes locales y la llegada de inmigrantes. El uso del español aumentó de 35,2 % en 2004 al 46,1 % en 2014 y el uso del catalán bajó de 64,4 % a 50,3 %. Un 22,8 % de la población no habla nunca en catalán y un 9,4 % no habla nunca en español. Según el estudio, "esto supone que el castellano es utilizado por casi toda la población, también por los que no la tienen como lengua inicial, y que, en cambio, el catalán no es empleado por un conjunto importante de castellanohablantes y alóctonos, porque no tienen necesidad de hacerlo." El estudio también nota el uso lingüístico según edad y muestra que el catalán va perdiendo uso y conocimiento cuanto más joven es la persona. Entre las personas de entre 15 a 29 años, el 44,1 % usaba sólo o más el español sin embargo esto baja a un 22,7 % para los mayores de 65 años. El uso mayoritario del catalán llega a un 73,6 % entre los mayores de 65 años y baja a un 39,6 % para aquellos entre 15 y 29 años de edad.
2004