Las relaciones internacionales entre España y Estados Unidos se refieren a la coyuntura internacional que establecen estos países en temas como economía, política, comercio, etc. Estados Unidos y España establecieron relaciones diplomáticas en 1785, tan solo dos años después de la independencia norteamericana.
Ambos países se llegaron a enfrentar en la guerra hispano-estadounidense (1898), que obligó a España a ceder a Estados Unidos: Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico. Sin embargo, sus relaciones diplomáticas actuales son estables y óptimas. Ambos países pertenecen a organizaciones internacionales como: la ASALE, la AICO, el BERD, la BIPM, la CEI, la CEPAL, la CEPE, la COPANT, la FELABAN, el G-12, el G-20, el IICA, la OCDE, la ONU, la OSCE y la OTAN.
En términos de posición, EE. UU.es el primer destino y origen de la inversión directa exterior española, con un 15,1 por ciento del stock de inversión española en el mundo en 2021. EE. UU. es el principal inversor (no ETVE) en España en términos de stock (18,82 por ciento del total), manteniendo una posición inversora de 99.761 millones de euros en 2021, en unas 1154 empresas en España (1760 indirectas); estas inversiones dan trabajo a unas 228.802 personas.
En la actualidad Estados Unidos mantiene dos bases militares enclavadas en suelo español, la Base Aérea de Morón y la Base Aeronaval de Rota. Hay alrededor de 187.000 españoles que residen en Estados Unidos y unos 41.000 estadounidenses que lo hacen en España.
Precedentes
thumb|Vista de un baluarte del Castillo de San Marcos en San Agustín (Florida).
En 1513 Juan Ponce de León llegó a Florida e inició más de 300 años de presencia activa española en lo que hoy es Estados Unidos. España emprendió la evangelización, comercio y alianzas con los indígenas estadounidenses como la Nación Pueblo (Nuevo México), la Nación Chiksawy los Choctaw (originarios de la región de la Florida española, actualmente en Oklahoma) o los Navajo y Apache. Además, al norte de la Florida española se encontraban las Trece Colonias británicas. miniaturadeimagen|Misiones de San Antonio (Texas) Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. En la foto, iglesia de la misión San José y San Miguel de Aguayo
El primer asentamiento europeo permanente en los actuales EE. UU. es San Agustín (1565), en Florida. Además, Santa Fe (Nuevo México) es la capital estatal más antigua de los Estados Unidos, fundada en 1610 como capital de la provincia de Santa Fe de Nuevo México. Hasta un total de dos tercios del actual territorio estadounidense llegó a pertenecer al Imperio español dentro de las provincias, gobernaciones o capitanías de Santa Fe de Nuevo México, Texas española, La Florida, Alta California, Luisiana española, Nutca, Puerto Rico e Islas Marianas. miniaturadeimagen|Fortaleza y Sitio Histórico Nacional de San Juan de Puerto Rico, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en los EE. UU. La relación entre la parte continental de América del Norte y la colonia española de Cuba comenzó en el gracias a los contratos comerciales entre las colonias europeas en el Nuevo Mundo. Debido a que el comercio, tanto ilegal como legal, aumentó en la colonia española, se intensificaron las relaciones comerciales entre Cuba y América del Norte, sobre todo en productos como el tabaco y el azúcar. Debido a la posterior ocupación británica de La Habana en 1762 estos puertos se comunicaron mejor con la isla y, a partir de la revolución de las Trece Colonias, España abrió sus puertos a América del norte.
España y la independencia estadounidense
thumb|El conde de Aranda (1769) por Ramón Bayeu (Museo de Huesca). thumb|izq|Retrato anónimo de Saavedra, Museo del Prado
La creación de los Estados Unidos y su independencia representan un hito histórico de enorme relevancia, que no habría sido viable sin el apoyo de España y Francia. Cuando las Trece Colonias se rebelaron contra Gran Bretaña, la principal potencia militar de la época, carecían de recursos como armas, pólvora y fondos para sostener la guerra. Entre 1775 y 1781, España proporcionó al ejército de Washington miles de armas, mantas, uniformes y préstamos por un valor superior a los 3 millones de pesos (equivalentes a 3 billones de dólares actuales), contribuyendo a las victorias de los patriotas en Saratoga y Yorktown. Personajes como el conde de Aranda, Francisco de Saavedra o Diego de Gardoqui participaron en dicha empresa.
Desde la Masacre de Boston en 1770 hasta bien iniciada la revolución de las Trece Colonias en 1776 el gobernador y general malagueño Don Luis de Unzaga y Amézaga ayudó a los colonos norteamericanos a través de una red de observadores, algunos comerciantes, otros agentes secretos y contactos familiares, entre ellos su suegro el francés St.Maxent, su primo el Marquis D'Amezaga, contacto clave 'espagnol' que logró muchos de los contactos financieros de la corte francesa y europea para su amigo Benjamin Franklin, además su primo el comerciante Gardoqui o su joven cuñado, también malagueño, Bernardo de Gálvez, quien sustituirá a Unzaga desde 1777. Logrando así la familia Unzaga-Amezaga-Gardoqui-Saint Maxent-Galvez, a través de la Compañía secreta Roderiqe Hortalez et cie fundada por Unzaga en 1775, basada en la compañía de comercio internacional de su abuelo Thomas de Unzaga-Amezaga Gardoqui que se pudieran trasladar armas desde la fábrica de Unzaga en Eibar y otras ayudas como medicinas, alimentos, mantas... a través del Misisipi para no ser detectado por los británicos.
thumb|izq|Retrato de Bernardo de Gálvez en el Capitolio de los Estados Unidos
Así, a raíz de la unión matrimonial en Nueva Orleans de Luis de Unzaga con Isabel St Maxent en 1775 y de Bernardo de Gálvez con Felicité St Maxent en 1777, se reforzó la misma idea de los pactos de familia entre los borbones durante la revolución de las Trece Colonias, tanto España como Francia apoyaron a éstas en detrimento de Inglaterra, y tras la batalla de Saratoga, Francia firmó un tratado de alianza con Estados Unidos en 1778. España no reconoció la independencia estadounidense hasta 1785 y solo entró formalmente en guerra contra Inglaterra en 1779, debido al riesgo de fomentar el mismo sentimiento independentista en sus colonias americanas, aunque por su parte, el gobernador general de la Luisiana española, don Luis de Unzaga y Amézaga, desde el verano de 1776 ya reconoció al general Charles Lee como "general de los Estados Unidos americanos", según las investigaciones del doctor Frank Cazorla, de la Luis de Unzaga Historical Society, y por tanto como representante español que secretamente atendió a las solicitudes de socorro de los padres fundadores de EE.UU., entre ellos Unzaga ayudó a George Washington, Patrick Henry, Robert Morris, John Hancock, Lyman Hall... e incluso a través de su primo el marqués D'Amezaga, también español aunque residiendo en la corte de París, quien fue clave en la coordinación de ayudas financieras a su amigo Benjamin Franklin, según las últimas investigaciones de la doctora Rosa Garcia-Baena, Coordinadora de la Unzaga-Amezaga Research Institute.
Estados Unidos envió a España a sus primeros representantes diplomáticos, al embajador John Jay quien desde 1782 ya se entrevistó con St.Maxent, suegro de Unzaga, quien a su vez, tras casarse con la norteamericana-francesa Elizabeth St Maxent, estableció en su propia residencia familiar en 1789 en Málaga el primer consulado norteamericano, teniendo como cónsul a Kirkpatrick. Posteriormente en 1797, a William Willis como segundo cónsul en Barcelona.
En época de Calos IV España firmó con el presidente George Washington el tratado de San Lorenzo. (1795), que supuso la renuncia de España a los territorios al norte del paralelo 31° N de La Florida española y que además garantizaba el derecho a los Estados Unidos de navegar por el Misisipi.
España y los Estados Unidos en el Principios del A comienzos del España y los Estados Unidos tuvieron una serie de conflictos diplomáticos y militares, la mayoría relacionados por la expansión territorial de Estados Unidos. En 1810, por mediación de un ejército de filibusteros, el presidente James Madison anexionó a Estados Unidos las franjas costeras de La Florida que corresponden a los actuales estados de Luisiana, Misisipi y Alabama. En 1812 se produjeron nuevos intentos de expansión de los Estados Unidos a costa de los territorios españoles. Por medio de ejércitos de filibusteros se produjeron sendos intentos fallidos de ocupación del Texas español, y de La Florida española desde el puerto de Fernandina. Además, dentro de las campañas de la guerra de 1812, el ejército estadounidense de James Wilkinson ocupó el enclave de Mobile.
La invasión estadounidense de La Florida por el ejército de Andrew Jackson tuvo lugar finalmente en 1818 en el marco de primera guerra seminola. Ante la inestabilidad política causada por las guerras de Independencia Hispanoamericanas y la guerra de Independencia de España, España firmó la venta de La Florida. El tratado de Adams-Onís (1819) reconoció la soberanía estadounidense de la Florida española (territorio que abarcaba los actuales estados de Florida y partes de Alabama, Misisipi y Luisiana). Sin embargo, Estados Unidos dejó abierta la puerta de nuevas reclamaciones territoriales que le permitieran expandirse hacia el oeste con la reclamación de la zona neutral entre el río Sabina y el arroyo Hondo entre Luisiana y la Texas española.
thumb|200px|left|Isabel II. A mediados de la década de los años 1820s España se opone a la política internacional de Estados Unidos en América, donde las antiguas colonias españolas se habían independizado o estaban a punto de hacerlo.
Mediados del A mediados del , y con la reina Isabel II como protagonista, las relaciones hispano-estadounidenses seguían siendo tensas. La política internacional desarrollada durante la llamada «Década Moderada» distanció aún más a los dos países. La anexión de la República Dominicana en 1861 y la guerra hispano-sudamericana (1865-1866) fueron motivo de disputa. En esta última, y ante los ataques españoles a Chile, el gobierno chileno pidió ayuda a través de su embajador a la Marina estadounidense que, aunque llegó a amenazar con el uso de la fuerza a la escuadra española, no llegó a intervenir.
Pero el tema que dominó las relaciones entre España y los Estados Unidos durante este período fue el de Cuba. Al mismo tiempo que los Estados Unidos deseaban ampliar su comercio y las inversiones en Cuba durante este período, las autoridades españolas aplicaron una serie de normas comerciales destinadas a desalentar las relaciones comerciales entre Cuba y los EE. UU. España creía que la invasión económica de Estados Unidos daría lugar a la anexión física de la isla, el reino de moda de su política colonial en este periodo. En 1854 el gobierno estadounidense ofreció al español una suma total de 130 millones de dólares por la compra de Cuba, alegando como excusa la poca importancia de la colonia cubana para España y la preocupación por «lesiones y molestias» (palabras del presidente Buchanan) que la isla originaba al pueblo estadounidense.
Durante la guerra civil estadounidense, España se mantuvo neutral, pero exigió a las dos facciones no atacar a Cuba, ya que España seguía creyendo que tras la guerra, la política imperialista internacional estadounidense se reanudaría.
Guerra hispano-estadounidense miniatura|Varias imágenes de la guerra hispano-estadounidense de 1898.
Las hostilidades diplomáticas comenzaron en 1897 cuando el presidente estadounidense McKinley proponía ofrecer «ayuda» a España para resolver el problema independentista cubano, a la cual esta se negó; además, Estados Unidos también estaba interesado en otros territorios como Filipinas, Puerto Rico, Guam, etc.