Santiago Segura Silva (Madrid, 17 de julio de 1965) es un actor y cineasta español, popular por su saga de Torrente y Padre no hay más que uno. Ha trabajado también, aunque en menor medida, como presentador de televisión, actor de doblaje y guionista de historietas.
Biografía Desde los doce años comenzó rodando películas con una cámara super-8, y, tras una recomendación de Fernando Trueba, comenzó a realizarlos en 35 mm, financiándolos con los premios que había cosechado participando en concursos de televisión.
La fama le llegaría con la película El día de la bestia (dirigida por Álex de la Iglesia) por cuya interpretación ganó el Premio Goya al mejor actor revelación 1995.
Su primer largometraje como director fue Torrente, el brazo tonto de la ley, para el cual además compuso la canción Apatrullando la ciudad. Luego seguirían numerosas secuelas que la convertirían en la saga más taquillera del cine español.
A pesar de la recaudación que dio a Segura esta serie de películas (se calcula que 41 millones entre las tres primeras), el cineasta atravesó durante el año 2010 una fase de problemas económicos debido al escaso éxito de los proyectos que acometió, lo que le obligó a producir la cuarta parte de la saga y sanear su negocio como productor.
Infancia e inicios profesionales Nacido en el barrio madrileño de Carabanchel Bajo. Su padre trabajaba en una fábrica de tuercas y tornillos.
A los 12 años, siendo víctima de bullying, comenzó a tener poder adquisitivo y se compró una cámara super-8 de la marca Bolex por 900 pesetas en El Rastro de Madrid.
Con ella comenzó a dirigir cortometrajes de tres minutos, que era la máxima duración que permitían los cartuchos de película super-8, de quince metros, que él utilizaba.
También consiguió bastante material a mitad de precio (rollos de película caducada, aunque aún utilizable) en la óptica de su barrio.
Estudió Bachillerato en el Instituto San Isidro de Madrid. Hizo el COU, su último año de instituto, en Estados Unidos, en donde mejoró notablemente el idioma inglés. En 1984 editó, junto a José Antonio Calvo, dos números de su propio fanzine, Dogdai.
Estudió la carrera de Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid debido a su gran afición y talento en el dibujo. Tras acabar la carrera, escribió relatos pornográficos para publicaciones como Lib internacional o Supertetas.
También trabajó como actor de doblaje en películas con la misma temática, colaboró con compañías de teatro independiente, fue camarero y vendedor de libros a domicilio.
Su último cortometraje en super-8, Relatos de la medianoche (1989) le costó 6.000 pesetas y consiguió un accésit de 100.000 pesetas en el certamen Cinema Jove de València.
Los miembros de la organización le explicaron que uno de los miembros del jurado había intentado que se alzase con el premio; él preguntó quién y le respondieron que había sido Fernando Trueba.
Bajo el seudónimo de Bea y asociado con José Antonio Calvo, que dibujaba sus guiones y firmaba como Mónica, publicó varias series pornográficas en las revistas "El Víbora" a partir de 1990 (Pequeñas Viciosas, Viciousland, Manual de las pequeñas viciosas, Más pequeñas y más viciosas) y la de cabecera en "El Barragán" (1993).
Los trabajos tendrían bastante éxito entre los lectores habituales de la revista y lo convertirían en uno de los más populares del género.
Para conocer desde cerca cómo eran los rodajes, comenzó a trabajar como figurante en diversas películas. Participó como extra por primera vez en la película de terror Al filo del hacha (1988) dirigida por José Ramón Larraz en la cual interpretó el papel de un camillero. En otra de esas películas la productora era Cristina Huete, esposa de Fernando Trueba, quien fue un día a visitarla. Cuando Segura le vio se acercó a hablar con Trueba y le agradeció que intercediera por él en el certamen de Valencia. Trueba le dijo que se rio mucho con el corto y que se lo enseñaba a todo aquel que iba a su casa. También le aconsejó que se lanzara a realizar cortos en 35mm. Segura le hizo caso y realizó tres cortometrajes.
Para financiar el primero le ayudaron cinco amigos y participó en gran cantidad de concursos de televisión, como No te rías que es peor, Locos por la tele, El huevo de Colón o Vivan los novios.
En este último programa obtuvo 70 000 pesetas de premio. El primero de ellos fue Evilio, la historia de un psicópata similar a Freddy Krueger; el segundo, Perturbado, la historia de un asocial que asesina mujeres guapas y decide encerrarse en casa para no hacerlo; y el tercero y último, El Purificador (Evilio vuelve), secuela de la primera. Los tres cortos obtuvieron premios y uno de ellos se alzó con el Premio Goya, además de ser emitidos por televisión en Canal+ y La 2.
Mientras concursaba en festivales de cine, conoció a gran cantidad de cineastas, como Óscar Aibar, Javier Fesser, Miguel Bardem, Álvaro Fernández Armero, Icíar Bollaín, Chus Gutiérrez, Pablo Berger, Álex de la Iglesia, Miguel Ángel Lamata, o David Trueba.
La colaboración más fructífera fue con Álex de la Iglesia. Tras conocerse en un festival de cortometrajes en Valencia (en el que De la Iglesia presentó Mirindas asesinas, que ganó el certamen, y Segura Pequeñas viciosas), Álex lo fichó para su primer largometraje: Acción mutante (1993).
También con él rodaría imágenes para el videojuego Marbella viceRetro Gamer (edición española), núm. 18. Páginas 74-83.
En 1994, recopiló muchos de sus cortos en un VHS del que él mismo distribuyó 666 copias firmadas.
Lo tituló JIStory, en homenaje al recopilatorio de Michael Jackson "HIStory", en donde se incluían sus trabajos como director, como Relatos de medianoche, Evilio, Pertubado y El purificador (Evilio vuelve), en donde también incluyó varios extras como el Making off o el Guion gráfico.
Reconocimiento y éxito Mientras escribía los guiones de dos programas de televisión, supo que De la Iglesia estaba preparando el guion de su segundo largometraje, El día de la Bestia. Segura quiso participar en el proyecto y pidió un papel, que Álex no le dio. Pero poco antes de empezar el rodaje, Alex le llamó y le ofreció el papel de José Mari —dependiente de una tienda de música death metal, obsesionado con el satanismo y miembro de una familia de clase obrera—, papel por el que obtuvo el Goya al Mejor Actor Revelación en 1996. Para interpretar al personaje hizo una exageración de su propia forma de hablar y actuar, ya que lo comparaba con él al ser un chico de barrio. Ese mismo año trabajaría a las órdenes de Fernando Trueba en Two Much en la que habló en inglés, y más tarde, se dobló a él mismo en español.
220px|miniaturadeimagen|derecha|Segura durante la presentación del segundo programa televisivo Sabías a lo que venías|alt= A partir de este momento fue cobrando poco a poco más protagonismo tanto en cine como en televisión. Trabajó como colaborador de programas nocturnos, llegando a recibir ofertas para realizar esa misma función en Esta noche cruzamos el Mississippi, en donde ya había escrito algunos guiones, hasta que le ofrecen presentar un concurso televisivo llamado Dobles parejas, que fue cancelado porque no gustó a un directivo de la cadena. Ese mismo año doblaría a Irvine Welsh en la película Trainspotting.
La fama absoluta le llega con su primer largometraje como director, Torrente, el brazo tonto de la ley, película con la que alcanzó bastantes objetivos: trabajar con Tony Leblanc, hacer la película española más taquillera hasta entonces (gracias en parte a la intensa campaña de marketing personal realizada por el director) o conseguir el Goya al mejor director novel de 1999. Alcanzado este punto, su fama era ya innegable: Segura había creado un símbolo, Torrente, que tiene incluso su propia figura en un museo de cera. A pesar de no tener un gran estreno el 13 de marzo de 1998, el apoyo que tuvo del público hizo que se mantuviera en el mes de julio del mismo año en una buena cantidad de cines.
Para poder interpretar al personaje, el actor engordó veinte kilos, esfuerzo que compara con el realizado por Robert De Niro para interpretar a Jake La Motta en Toro salvaje. Este personaje está plagado de influencias y referencias, desde el inspector Clouseau y sus películas como protagonista, hasta personajes reales como el teniente coronel Antonio Tejero. En esta película fija las características del personaje, de comportamiento poco ejemplar. En una de sus rondas nocturnas, Torrente descubre a unos narcotraficantes que utilizan como punto de venta de drogas un restaurante chino, y junto a Rafi y otros conocidos del barrio intenta acabar con la banda. Segura también realizó el guion del cómic basado en la propia película para la revista El Víbora, con dibujos de José Antonio Calvo. Tras recibir el Goya, Segura se dirigió a Fesser, también nominado, para entregarle 100.000 pesetas, resultado de una apuesta.
Tras darle un papel en Perdita Durango, Álex de la Iglesia volvió a ofrecerle un papel como coprotagonista con el Gran Wyoming en Muertos de risa. En esta película encarnaba a un cómico que termina a tiros con su pareja humorística. El rodaje de esta película distanció a De la Iglesia y Segura, que habían llegado a ser muy buenos amigos. El actor no volvería a trabajar con De la Iglesia hasta Balada triste de trompeta, estrenada en 2010, una vez que resolvieron los problemas que habían tenido. También participa en ese año en la serie de televisión Petra Delicado basada en las aventuras del personaje homónimo creado por Alicia Giménez Bartlett, en donde interpreta a Fermín Garzón, ayudante de la protagonista que interpreta Ana Belén, Segura explicó que a pesar de no ser el más indicado para el papel lo aceptó porque era todo lo contrario que Torrente, bueno y sencillo, al igual que doblaría a Alan Ford en la película Lock and Stock.
En vista del éxito obtenido con Torrente, el brazo tonto de la ley, Segura decidió filmar una secuela, Torrente 2, misión en Marbella (2001). El guion lo escribió en una habitación de hotel, donde estaba junto a Guillermo del Toro mientras este hacía lo propio con El espinazo del diablo. En este segundo largometraje también trabaja como productor, con el doble de presupuesto del que dispuso en el primero. En esta ocasión también contó con un reparto de lujo. Por esta película no obtuvo ningún galardón, pero consiguió llevar al cine a más de 5 000 000 de espectadores y recaudó en taquilla 3 700 millones de pesetas. Ese mismo año lanza un videojuego basado en las dos primeras películas de la saga, con el nombre Torrente: El juego, donde dio voz a su personaje. El juego se convirtió en un éxito, con 240.000 unidades vendidas en Europa, y también se llegó a vender hasta en Estados Unidos. Para esta segunda parte, al igual que con la primera película, engordó 20 kg. En el programa Crónicas marcianas apostó que conseguiría volver a su peso normal en el mismo tiempo que había tardado en engordar, algo que consiguió.