thumb|300px|Esta ilustración de ejemplo muestra un subtitulado en hiragana original en la parte superior, rōmaji debajo de ésta y en español en la parte inferior. Generalmente se utilizan colores distintos para diferenciar cada sección de subtitulado. Fansub es la contracción de dos palabras inglesas fan y subtitled (lit. «subtitulado por aficionados»), y se refiere a aquellos vídeos, películas o series de televisión que son traducidas por aficionados, desde su lengua original, sin autorización de los propietarios de los derechos.
Por extensión se suele aplicar este término al fansub de animación japonesa y a los respectivos grupos de subtitulaje de este tipo de material, ya que precisamente son la rama con mayor difusión. También existen grupos que subtitulan series norteamericanas, series del género Tokusatsu y doramas asiáticos.
Evolución histórica
Orígenes de los fansub
Los fansubs surgieron después de la explosión mediática de la producción de anime a mediados de 1980 en Japón. Solo algunos títulos fueron licenciados para su distribución en países extranjeros y esto se tornó una dificultad para que los interesados pudiesen conseguir nuevos animes. Algunos aficionados con conocimientos de idioma japonés comenzaron a producir copias de subtítulos amateurs que pudiesen cubrir las necesidades a aquellos que no hablan el idioma de origen. Este fenómeno se dio al principio en Estados Unidos, pero no tardó en extenderse a Europa y a Asia.
La primera forma de distribución de este material fue a través de videocintas VHS. Estas copias eran notoriamente de baja calidad, demandaban demasiado tiempo para su realización y su costo era muy alto (alrededor de US$ 4000 en 1986), a lo que además se agregaba la dificultad para conseguirlos. Se distribuía un número limitado de copias en pequeños clubs de aficionados al anime y estos adquirían las series subtituladas a un costo modesto o grababan las cintas en un videocasete propio.
En los años 90 el producto final estaba basado en una videocinta, por lo que se hacía uso de un genlock que permitía sincronizar la señal del vídeo con los subtítulos procedentes del ordenador, sobreponiendo estos últimos a la señal de vídeo. A este vídeo se le denomina «maestro» y de él salen todas las copias que son distribuidas por los canales escogidos por el grupo de subtitulaje.
Primeros fansubs digitales Con el crecimiento del acceso a Internet de alta velocidad, los programas de edición de video, la copia de medios ópticos, grabación de TV digital y los medios de transferencia P2P, el proceso original fue abandonado a favor del subtitulado digital y la distribución electrónica. Esto permitió que el fansub se transformara de una copia barata y de baja calidad a videos de mediana y alta calidad, y accesibilidad alternativa. Al respecto, un estudio reciente de Yale Economic Review ha demostrado que tanto la gente que baja películas de internet como la que no lo hace, son propensos a no comprar películas.
Los fansubs en el Actualmente, hay fansubs que se caracterizan por la buena calidad de sus lanzamientos, aunque tardan más en lanzar los capítulos que otros. También hay fansubs que se caracterizan por su rapidez (fastsubs), pero la calidad de video y de subtítulos es mucho menor que la de los otros fansubs, llegando incluso a usar traductores automáticos, que en la mayoría de los casos presentan errores. Esto ha sido ejemplo para que empresas japonesas como los Estudios Gonzo empiecen a subtitular series japonesas de manera gratuita, legal y simultánea al mismo tiempo que se emitían por televisión japonesa a través de YouTube, Crunchyroll y BOST.
Existen empresas norteamericanas como Funimation, y empresas japonesas como Media Factory que han manifestado su público rechazo contra los fansubs. Entre ellas, Funimation se ha dedicado a mandar, en representación de destacadas empresas de animación, cartas a diferentes sitios web para que detengan la distribución ilegal de distintas series de animación japonesa. Su acción más relevante fue cuando, en conjunto con Gonzo, detuvieron la distribución ilegal de la serie Romeo × Juliet por parte de un fansub en inglés.
Asimismo, Kadokawa Shoten ha expresado su descontento con los fansubs al detener la distribución de series como Spice and Wolf, Rental Magica, Junjō Romantica, entre otras, de un sitio de descargas de anime muy conocido por los fanáticos. También ha expresado su deseo de promocionar de forma legal sus trabajos por Internet.
Proceso de realización
300px|thumb|right|Recreación de la etapa en la que un fansub subtitula un anime con un programa especializado en subitulado, en el ejemplo, Aegisub. Por lo general, para subtitular un anime se sigue el procedimiento descrito a continuación, aunque sin perjuicio de que algunos fansubs no realicen u omitan algunas de estas etapas. Adquisición del medio (RAW hunter). En primer lugar, debe obtenerse el video a partir del cual se realizará el fansub. Este video base u original —denominado RAW— puede ser obtenido a través de la copia o rippeo de un medio original adquirido como cintas VHS, LaserDisc, discos VCD, SVCD, DVD, Blu Ray, o haber sido grabado de una emisión de televisión analógica, digital o satelital. De estos, con el avance de la tecnología en los medios, han caído en desuso las cintas VHS, y cada vez menos se prefiere hacer grabaciones desde una emisión analógica debido a su baja calidad. Algunos fansub obtienen las RAW capturadas por otras personas, a través de internet, mediante P2P o descarga directa. Una vez obtenida esta RAW, es enviada al codificador o encoder.
Traducción. Una vez decidida la calidad de audio y de video con la que se va a trabajar, la copia es enviada al traductor para que comience la traducción. La traducción puede ser realizada directamente del japonés o desde una versión ya subtitulada, generalmente del inglés. El traductor no sólo se encargará de traducir los diálogos, sino que también lo hará con el tema de apertura y el tema de cierre (también llamados opening y ending). Las traducciones se realizan frecuentemente en archivos de texto simple en formato SRT o Substation Alpha, y los traductores se suelen apoyar para ello en programas de edición de subtítulos, tales como Aegisub o similares.
Sincronización de tiempos. Aquí, el sincronizador o timer sincroniza el texto del subtítulo con el audio, decidiendo cuándo comienza a mostrarse una línea de subtítulo y cuándo se oculta. Cuando el subtitulado se hace sobre la base de otro prexistente, por ejemplo, un fansub que traduzca en base al subtítulo realizado por otro fansub, esta tarea no consume demasiado tiempo, sólo el de ajustar la posición del texto y del tiempo en caso de ser necesario. Sin embargo, si el fansub trabaja desde cero, a partir de la traducción directa desde el japonés, esta etapa es la que consume más tiempo. thumb|300px|Imitación de una apertura de anime subtitulada por un fansub. Nótese el uso de fuentes tipográficas especiales y de efectos visuales en el karaoke, particularmente el coloreado especial de la sílaba que está sonando en la canción.
Corrección. Una vez realizada la labor de traducción, el corrector se encarga de corregir las faltas ortográficas y gramaticales. Esta etapa a menudo, y por desgracia, suele ser evitada. Este factor suele ser el más condicionante para el visionado de una u otra versión del mismo material subtitulado.
Karaokes. A continuación se realiza el karaoke, es decir, el formato y estilo de las letras de las canciones de apertura y de cierre. En este punto, el karaokeman sincroniza la letra y establece los efectos visuales, como «iluminar» o «colorear» la sílaba que está sonando en la canción o efectos de desplazamiento. La letra de las canciones a menudo aparecen en formato bilingüe, incluyendo la letra traducida más una transcripción de la letra cantada a rōmaji; o incluso en tres líneas, una de ellas en caracteres japoneses (kanji, hiragana y katakana), la transcripción a rōmaji y la letra traducida. Muchos fansubs frecuentemente sobreponen los créditos (quiénes participaron del fansubbing) sobre el video, durante el tema de apertura. Para los karaokes se utilizan como apoyo programas como Aegisub o Adobe After Effects.
Editor de estilos. Después el editor se encarga de la tipografía del texto y de los subtítulos no entren en conflicto con las imágenes. Aquí el editor se puede encargar de incluir notas explicativas acerca de conceptos o aspectos de la cultura japonesa que quien sea el consumidor del fansub pudiera desconocer. A veces también se traducen textos que pudieran aparecer en el video. Toda modificación hecha en esta etapa deben ser revisados y aceptados por el traductor para que el archivo de subtítulos sea enviado al encoder. Es posible que en cuanto a los estilos aquí se realice una especialización de tareas, en la que se ajuste el subtítulo para que sea más acorde con el ambiente o el género de la serie en cuestión.
Preparación de predistribución. El encoder reúne las pistas de audio, de video, de subtítulos u otros elementos adjuntos (como por ejemplo, archivos de definición de secciones de un capítulo o tipografías TTF u OTF) en un único archivo contenedor para su compresión. Los formatos contenedores más utilizados hoy en día son MKV, MP4 y AVI. También se puede encargar de hacer parches de corrección de errores a partir de programas específicos, como por ejemplo xdelta.
Quality Check. Siguiendo a esto, algunos fansub, principalmente aquellos con mayor experiencia, implementan una fase de inspección de calidad (quality check o QC) antes de publicar el archivo en la web y redistribuirlo. En esta etapa de revisión final, los miembros del staff del fansub revisan cualquier error o efecto indeseado que pudiera haber resultado luego del proceso. Así, se hacen pruebas del archivo contenedor en distintas condiciones, esto es, probarlo en distintos sistemas operativos en sus distintas versiones y en distintos reproductores de medios. En caso de constatarse un error, aquí es en donde se le encarga al encoder que realice un parche, y una vez aplicado, se vuelve a realizar la etapa de revisión.
Codificación (encoding). El codificador es quien revisa la calidad de la RAW y decide si tiene la suficiente calidad o si es demasiado pesada, por lo que extraerá las pistas de audio y de video y las recodifica a otros formatos y a diferentes bitrates. Para ello se suele utilizar programas de interfaz de línea de comandos como x264, o programas de interfaz gráfica como Avidemux, Kdenlive, Adobe Premiere Pro o Lives. En esta etapa se suelen «pegar» al video la posible edición de imagen (cartelería, ataques,...), los karaokes de la intro y el final y todo aquello que cueste o no pueda decodificarse al vuelo con un reproductor multimedia. Antiguamente los contenedores de vídeo no soportaban múltiples pistas, por lo que también se pegaban al vídeo directamente los subtítulos, haciendo imposible el separarlos luego. A día de hoy se suele multiplexar todo bajo un contenedor compatible con varias pistas, tanto de audio como de subtítulos, tal como el contenedor MKV.
Distribución. Una vez superadas las etapas anteriores es que se procede a su distribución a través de internet. Ésta se lleva a cabo mediante la compartición a través de bittorrent o de la subida a proveedores de servicios de almacenamiento en la nube. Además, existen sitios web que contienen «bibliotecas» de enlaces o un lugar de publicación de varios fansubs en donde el fanático puede buscar y elegir entre varias opciones de lanzamientos.
Estilo de traducción