thumb|Un ejemplar original del La historiografía de Suiza es el estudio de la historia de Suiza. Comenzó en el con una serie de crónicas ilustradas que reconstruían la historia de la fundación de la Confederación como una alianza defensiva contra las potencias europeas y prosigue hasta el con una ampliación de los temas tratados que se apartan progresivamente de una visión estrictamente política y militar para abordar diferentes temas como la historia económica, social o legal en el país.

Historia de la Historiografía en Suiza

De la Edad Media a la formación de la Confederación

thumb|El portal de la abadía de St. Maurice. Los primeros relatos históricos en el territorio que más tarde sería Suiza, fueron escritos por religiosos y datan de la Alta Edad Media, cuando el país estaba dividido entre los burgundios al oeste y los alamanes al este del Río Aar.

En la cultura burgondina el obispo Mario de Avenches está considerado como el primer historiador suizo gracias a su crónica histórica que cubre los acontecimientos entre los años 455 y 581. Más tarde los monjes de la abadía de San Mauricio de Agauno redactaron en el una obra donde se describía la vida del fundador de la abadía, Segismundo y los primeros abades.

De la parte alemana, los primeros escritos históricos datan del y proceden de la Abadía de San Galo. Se describe la vida de algunos santos locales, en dos obras firmadas respectivamente por Wettinus entre 816 y 824; y por Walafrid Strabo entre 833 y 834.(en inglés) Los monjes redactaron las biografías de algunos personajes no religiosos como, por ejemplo Notker Balbulus, o al final del otra obra sobre Carlomagno.

Desde el los abades van publicando anuarios donde explican los acontecimientos contemporáneos vistos por los monjes. Tras los primerosAnnales Alamannici, compuestos inicialmente entre los años 709 y 799, y más tarde continuados con el nombre de Annales Sangallenses majores aparecen sucesivamente en el los anuarios de Einsiedeln.

De la Confederación de los tres Cantones a la Reforma Protestante

thumb|El Libro blanco de Sarnen. Los acontecimientos de la formación de la Confederación de los III cantones son famosos en los poemas populares, tales como Sempacherlied o Tellenlied, que se transmitieron oralmente de generación en generación.

En 1468, Hans Schriber ayudado por los clérigos de Obwald reunieron las actas oficiales y los tratados firmados entre los miembros de la Confederación de los VIII Cantones en una obra única hecha de pergamino blanco llamada "Libro Blanco de Sarnen", en referencia al lugar donde se conserva. Además de documentos oficiales contienen una crónica de la historia del país y representa la fuente más antigua relativa a los Mitos Fundadores de Suiza.

thumb|La batalla de Sempach vista por Diebold Schilling. A partir del , aparecen en las ciudades de Lucerna, Zúrich y Berna crónicas retratando la historia de estas ciudades. Dichas obras, realizadas por los notables de las ciudades, privilegian los elementos profanos y en ellos se encuentra una primera forma de "sentimiento nacional". En orden cronológico, las primeras crónicas de que disponemos son las Berner Chronik.Disponible en línea en formato pdf en En 1470, en Berna, Bendict Tschachtlan y Heinrich Dittlinger terminaron su Tschachtlanchronik que fue la primera en ser ilustrada por 230 imágenes que representan principalmente escenas de batallas. A partir de 1483, Diebold Schilling el Viejo, publica "Berner Schilling" en tres volúmenes que cubren el período desde la fundación de Berna hasta la Guerra de Borgoña de 1483. Tras esta crónica aparece "Spiezer Schilling". Su nieto y homónimo, Diebold Schilling, escribió "Luzerner Schilling" considerada como la crónica antigua más bella de la Confederación Helvética.

Igualmente, data del la Chronique des chanoines de Neuchâtel, editada en 1839 y difundida en el país después de la segunda mitad del , y que conoció un importante éxito en el mundo de la lexicografía. Esta obra fue denunciada en el como falsa, aunque fue usada como una fuente primaria durante muchos años.Como se demuestra en

De la Reforma a la Ilustración

thumb|Aegidius Tschudi A principios del , con la llegada de la imprenta se permitió una difusión más amplia de las obras: así, la Kronica von der loblichen Eydtgnoschaft escrita por Petermann Etterlin fue la primera obra histórica impresa en Suiza en el año 1507. Seguido por Johannes Stumpf que hizo publicar en 1548 Gemeiner loblicher Eydtgnoschaft Stetten, Landen und Völkeren Chronik wiriger Thaaten Beschreibung redactado con la ayuda de numerosos historiadores de la época y largamente ilustra y acompañada de planos cartográficos. Esta crónica no se detiene en la frontera de la Confederación de los XIII Cantones que componían Suiza: de hecho se extiende a los Estados Aliados, como por ejemplo el Cantón del Valais.

Posteriormente, Aegidius Tschudi(en alemán) escribió en 1569 una Chronicon Helveticum compuesta por un millar de documentos gráficos de la historia del país, desde la antigüedad hasta su época; esta obra no será impresa hasta el año 1734, 200 años después de haber sido escrita. El éxito de estos libros alienta la publicación de varias historias cantonales o limitada a las ciudades y el renacimiento de la tradición de las crónicas municipales en un momento en que el concepto de federalismo es superior al de país.

En 1576, el mismo Simmler, profesor de teología en Zúrich, da a conocer De Helvetiorum Republica libri duo en dos volúmenes;(en inglés) esta obra, presentada como un manual de derecho constitucional de Suiza y de sus cantones, resume la historia del país, conoce un gran éxito en el extranjero gracias a tres traducciones simultáneas en alemán, francés y holandés, permitiendo así la difusión de la historia de Suiza al extranjero. La primera historia nacional escrita en francés Abrégé de l'histoire générale de la Suisse, aparecida en el 1666 en Lausana escrita por Jean-Baptiste Plantin, defiende que el Cantón de Vaud, debe ser considerado como parte de la historia de Suiza.

La Reforma protestante y su adopción por casi la totalidad de las ciudades de la meseta suiza, impondrá una reescritura de algunos pasajes de la historia del país. Este es el caso en particular de Rudolf Wyssenbach, impresor zuriqués especializado en la publicación de poemas épicos en panfletos destinados al gran público. En 1601 publica una versión reescrita de la Batalla de Näfels que, además de añadir numerosos elementos dramáticos, transforma las oraciones realizadas en el Cantón de Glaris: originalmente dirigidas a San Hilario y San Fridolin, los santos protectores del país. Ahora se dirigen en exclusiva a Dios, consiguiendo así un texto más conforme al público protestante de la ciudad de Zúrich.(en alemán)

thumb|left|Johann Jakob Bodmer La época de la Ilustración está marcada en la historiografía de Suiza por la publicación en 1680 de la Historia naturalis Helvetiae curiosa del médico Johann Jakob Wagner que, por primera vez, aborda la historia del país desafiando algunos mitos y fuentes históricas. Esta tendencia a poner de manifiesto la versión del gubernamental lo acentúa el profesor zuriqués Johann Jakob Bodmer al que se le encargó la continuación de una crónica histórica, cuyo encargo fue retirado al no aceptar que los historiadores se deben contentar con relatar los hechos de los diferentes gobiernos sin emitir críticas ni consultar los documentos de los archivos. Bodmer, sin embargo, va a ser capaz de publicar su Thesaurus historiae helveticae en 1735, antes de tomar la dirección de la primera revista científica suiza. Es en esta época en particular cuando se define el folklore suizo de las montañas. Esto ponía de manifiesto la historia de los Waldstätten, apoyada por una búsqueda constante de cartas históricas que acreditasen las libertades concedidas a las comunidades suizas; llegando a un público cada vez más numeroso. El inicio de la enseñanza escalar de historia acentúa aún más esta tendencia: Bodmer en particular redacta Narraciones históricas destinado a los estudiantes.

En 1771, cuando la época romana el país estaba siendo redescubierta por los historiadores como Erasmus Ritter y Friedrich Samuel Schmidt, el bailío de Nyon Emanuel Gottlieb von Haller publicó un libro titulado Consejos para formar una biblioteca histórica de Suiza: 14 años más tarde, lanzó el primero de seis volúmenes de su biblioteca histórica que referencia cerca de 12.000 obras publicadas en los tres idiomas de Suiza. p. 3 Este trabajo va a ser continuado más tarde, en particular, desde el , por la Biblioteca Nacional de Suiza, que publica, en 1913, una Bibliografía de la Historia Suiza con más de 100.000 títulos de esta lista.

Sin embargo, la realización más importante en el dominio de la Historiografía durante la Ilustración en Suiza fue el Diccionario Enciclopédico Allgemeines Helvetisches, Eydgenössisches, Oder Schweitzerisches Lexicon del político y banquero zuriqués Johann Jacob Leu, cuyos 20 volúmenes, completamente escritos por él mismo aparecen entre 1786 y 1795, seguidos por la publicación de seis volúmenes complementarios de manos del farmacéutico Hans Jakob Holzhalb. Gottlieb Emanuel y Vincent Bernard de Tscharner von Haller publicarán una na traducción abreviada en francés en el año 1776, ya citada, en dos volúmenes bajo el título de Diccionario geográfico, histórico y político de Suiza. El mismo Haller, a pesar de ser rechazado por las autoridades, publica en 1760, el folleto del pastor bernés Uriel Freudenberger titulado Guillaume Tell, fable danoise que desfía la figura histórica de Guillermo Tell: la obra fue quemada por el verdugo del Cantón de Uri y suscita una protesta pública, incluso llevando un resurgimiento del culto que se le presenta como el símbolo de la libertad de Suiza.

thumb|Representación del mito de Guillermo Tell. Esta posición crítica ante las fuentes empleadas por los autores del pasado se desarrolla durante el , en particular con Joseph Eutych Koppquien introdujo la noción del mito de Tell, Pierre Vaucher o Albert Rilliet y su obra Los orígenes de la Confederación Suiza, historia y leyenda. Basada en un estudio de documentos originales de la época del Pacto Federal de 1291, que serviría de origen para la Fiesta Nacional de Suiza.

Al mismo tiempo, muchos oficiales escriben monografías acerca de la historia militar del país, focalizando la atención en las estrategias utilizadas por los oficiales superiores durante las diferentes batallas. Entre estos autores encontramos al lugarteniente Beat-Fidel Zurlauben, autor entre 1751 y 1753 de Historia militar de los Suizos al servicio de Francia, con las piezas justificativas en 8 tomos, Beat Emmanuel May, quien dirige en 1788 Historia militar de Suiza y de los suizos en los diferentes servicios de Europa, compuesta y dirigida sobre obras y piezas auténticas en 8 tomos, o el coronel comandante de compañía Victor Emmanuel Thellung de Courtelary, autor en particular de una obra titulada Notas sobre la antigua organización militar suiza y su influencia en la defensa del cantón de Berna en 1798, y también Bocetos militares publicados en 1806.

De la Revolución Helvética a la Guerra del Sonderbund Durante la problemática época sucedida tras la invasión francesa de 1798, los lectores se apasionan por la imagen heroica de un pueblo guerrero y patriótico descrito en la obra de Jean de Müller, cuyos cinco volúmenesles de Historia de la Confederación Suiza aparecen entre 1786 y 1808 y cuentan la historia del país hasta la Guerra Suaba bajo la forma de una epopeya que conocerá un importante éxito de audiencia durante una gran parte del , a pesar de que el autor tuvo que dejar el país y exiliarse para terminar su obra, después de que el gobierno le impusiera algunas modificaciones.