La teosofía (del griego: θεός, theós, ‘Dios’, y σοφία, sophía, ‘sabiduría’) es una doctrina religiosa y filosófica establecida en los Estados Unidos a fines del . Fundada principalmente por la rusa Helena Blavatsky y basada en gran medida en sus escritos, se nutre ampliamente de filosofías europeas más antiguas, como el neoplatonismo, y de religiones indias como el hinduismo o el budismo. Aunque muchos seguidores sostienen que la teosofía no es una religión, los académicos la categorizan de manera variable como un nuevo movimiento religioso y una forma de ocultismo dentro del esoterismo occidental. El movimiento internacional de la Nueva Era de los años 1970 y 1980 se originó entre grupos teosóficos independientes en el Reino Unido.
La teosofía está formada por un conjunto de enseñanzas y doctrinas difundidas bajo ese nombre por Blavatsky a finales del . En noviembre de 1875 se funda la Sociedad Teosófica, por Blavatsky y los estadounidenses Henry Olcott y William Quan Judge, teniendo como uno de sus objetivos el estudio comparativo de todas las religiones, todas las ciencias, y todas las filosofías, con el objeto de descubrir la enseñanza fundamental en cada una de ellas. Blavatsky, una aristócrata rusa, emigró a los Estados Unidos en 1873 después de muchos años de viajes y estudios en Europa y Oriente Medio. Olcott, un abogado, periodista y estudioso del espiritismo (un movimiento del basado en la creencia de que los vivos pueden comunicarse con los muertos) no tardó en caer bajo su influencia y fue designado presidente de la sociedad en 1875. A principios de la década de 1880, Blavatsky y Olcott se trasladaron a la India, donde establecieron la sede de la Sociedad en Adyar (cerca de Madrás), Tamil Nadu. Blavatsky describió sus ideas en dos libros, Isis sin velo y La doctrina secreta, que se convirtieron en textos clave dentro de la teosofía. Después de la muerte de Blavatsky en 1891, hubo un cisma en la Sociedad, y Judge llevó a la Sociedad Teosófica en América (TSA) a separarse de la organización internacional. Bajo la sucesora de Judge, Katherine Tingley, se estableció una comunidad teosófica llamada Lomaland en San Diego, California. En su apogeo en 1895, había 102 sedes estadounidenses con casi 6 000 miembros. La Sociedad, con sede en Adyar, fue posteriormente adquirida por Annie Besant, bajo cuya dirección alcanzó su máximo crecimiento a finales de la década de 1920, antes de entrar en decadencia tras la Gran Depresión. Desde entonces, la TSA se ha reincorporado como una sección nacional de la Sociedad Teosófica mundial, que cuenta con una membresía global de aproximadamente 26 606 miembros en 70 países.
En su obra La clave de la teosofía, Blavatsky explica que el nombre teosofía es uno de los tantos que se utiliza para designar a una sabiduría sin edad, eterna, que no es otra que el conocimiento de la verdadera realidad. Del mismo modo que la ciencia no crea las leyes que rigen la naturaleza sino que las descubre, la teosofía es la realidad, y los seres humanos van aprendiendo progresivamente porciones del conocimiento de esta realidad. Tal y como la presentó Blavatsky, la teosofía enseña que existe una antigua y secreta hermandad de adeptos espirituales conocidos como los Maestros ascendidos, que se encuentran en todo el mundo, pero principalmente centrados en el Tíbet. Blavatsky afirma que estos Maestros han cultivado una gran sabiduría y poderes sobrenaturales, y los teósofos creen que iniciaron el movimiento teosófico moderno al difundir sus enseñanzas a través de Blavatsky. Los teósofos creen que estos Maestros están tratando de revivir el conocimiento de una antigua religión que alguna vez se encontró en todo el mundo y que nuevamente llegará a eclipsar las religiones mundiales existentes. La Teosofía sostiene una posición monista de que existe un único Absoluto divino y articula una cosmología emanacionista en la que el universo se percibe como reflejos externos de este Absoluto. El propósito de la vida humana es la emancipación espiritual y el alma humana experimenta la reencarnación después de la muerte corporal de acuerdo con un proceso de karma. La hermandad universal y la mejora social son principios rectores, aunque no hay un marco ético particular.
La teosofía propone que todas las religiones actuales y antiguas surgieron a partir de una enseñanza o tronco común, que ha quedado oculta bajo el velo de las doctrinas que se fueron elaborando con el correr de los siglos siguientes, llevando muchas veces a contradecir la enseñanza original. El estudio comparativo de la Ciencia y la Filosofía son otra forma de acercamiento a esta enseñanza original, que no es otra cosa que la realidad permanente que subyace por detrás del mundo sensible sujeto al constante devenir. El movimiento teosófico moderno fue creado por Helena Blavatsky, Henry Steel Olcott y William Quan Judge, (entre otros), quienes fundaron la Sociedad Teosófica en Nueva York, el 17 de noviembre de 1875. Constituye un movimiento ecléctico occidental que explica las enseñanzas fundamentales de las religiones como el cristianismo, el budismo y el hinduismo y está directamente relacionado con movimientos esotéricos de finales del como gnósticos, rosacruces y masónicos.
La teosofía desempeñó un papel importante en la difusión del conocimiento de las religiones orientales en Occidente y en el fomento del orgullo cultural en el sur de Asia. Muchos artistas y escritores destacados también se han visto influidos por las enseñanzas teosóficas. La teosofía tiene un gran número de seguidores a nivel internacional y durante el contó con decenas de miles de adeptos. Las ideas teosóficas también han inspirado más de 100 movimientos y filosofías esotéricas, entre ellas la antroposofía, la Iglesia Universal y Triunfante, el Movimiento I AM, la Iglesia católica liberal y la Nueva Era.
Definición La fundadora de la teosofía, la rusa Helena Blavatsky, insistió en que no era una religión, aunque se refirió a ella como la transmisión moderna de la «religión que fue universal» que, según ella, había existido en lo más profundo del pasado humano. Las organizaciones teosóficas sostienen que la Teosofía no debe ser calificada como una religión, sino que la consideran un sistema que abarca lo que consideran la «verdad esencial» que subyace a la religión, la filosofía y la ciencia. Como resultado, los grupos teosóficos permiten a sus miembros mantener otras identificaciones religiosas, lo que resulta en teósofos que también se identifican como cristianos, budistas o hindúes.
En La clave de la teosofía, Helena Blavatsky explica el origen etimológico del vocablo "teosofía" de la siguiente manera: «El término Teosofía nos ha sido transmitido por los filósofos alejandrinos, llamados Amantes de la Verdad, Filaleteos, palabra compuesta de (phil) "amante" y de (aletheia) "verdad". Data el nombre Teosofía del siglo tercero de nuestra era, y los primeros que lo emplearon fueron Ammonio Saccas y sus discípulos, que fundaron el Sistema Teosófico Ecléctico. El objeto de este sistema es inculcar ante todo ciertas grandes verdades morales en los discípulos y en todos aquellos que son "amantes de la verdad"».
Investigadores de la religión que han estudiado la Teosofía la han caracterizado como una religión. En su historia del movimiento teosófico, Bruce F. Campbell señaló que la Teosofía promovía «una visión religiosa del mundo» utilizando «términos explícitamente religiosos» y que sus principios centrales no son hechos inequívocos, sino que se basan en la fe. Olav Hammer y Mikael Rothstein la calificaron como «una de las tradiciones religiosas más importantes del mundo moderno». Varios académicos han señalado su naturaleza ecléctica; Joscelyn Godwin la describió como un «movimiento religioso universalmente ecléctico», mientras que el académico J. Jeffrey Franklin caracterizó la teosofía como una «religión híbrida» por su combinación sincrética de elementos de otras fuentes. Más concretamente, la teosofía también ha sido catalogada como un movimiento religioso new age.
Diversos académicos también han clasificado la teosofía como una forma de esoterismo occidental. Campbell, por ejemplo, se refirió a ella como «una tradición religiosa esotérica», mientras que la historiadora Joy Dixon la llamó «religión esotérica». Más concretamente, se considera una forma de ocultismo. Junto con otros grupos como la Orden Hermética de la Aurora Dorada, la Sociedad Teosófica se ha considerado parte de un «renacimiento ocultista» que tuvo lugar en los países occidentales a finales del . El historiador de la religión Wouter Hanegraaff señaló que la teosofía ayudó a establecer los «fundamentos esenciales de gran parte del esoterismo del ». Aunque la Teosofía se basa en creencias religiosas indias, el sociólogo de la religión Christopher Partridge observó que «la Teosofía es fundamentalmente occidental. Es decir, la teosofía no es un pensamiento oriental en Occidente, sino un pensamiento occidental con sabor oriental».
Fundamentos El cuerpo fundamental de la teosofía moderna es la obra de H.P. Blavatsky La doctrina secreta. El texto se trata en su mayor parte de comentarios sobre: Las Estancias de Dzyan, en el que la autora va aportando material comparativo de fuentes religiosas varias (bíblicas, mesopotámicas, orientales, etc.). En 1983 el tibetólogo David Reigle relacionó a las Estancias de Dzyan con los libros secretos de Kiu-Te que en la actualidad han sido «identificados positivamente» con los Textos Tántricos Budistas y que los estudiosos de fines del también atribuían a la imaginación de Helena Blavatsky.
A diferencia de otros movimientos catalogados de forma similar, las obras de Blavatsky no tienen un corpus rígido, sino que se presentan como la síntesis final y evolución lógica de cuantos movimientos religiosos y ocultistas han existido a lo largo de la historia. Su pretensión es explicar la evolución cósmica, planetaria y humana, fundiendo en un todo armonioso la religión, ciencia y filosofía. El universo entero constituye una unidad, por lo que la separación que existe entre los seres que lo integran es una mera apariencia, una construcción de nuestra mente, una ilusión. Formando todos esta unidad, no tienen objeto las luchas y conflictos entre los seres humanos y la naturaleza, pues sería como entrar en conflicto con uno mismo. Los teósofos mantienen que hay un cuerpo de verdad que constituye la base de todas las religiones. La teosofía cristiana es un término usado para designar el conocimiento de Dios y de Jesús obtenido a través de la intuición.
Valores La teosofía tiene un lado doctrinario y un lado eminentemente práctico, ya que la vida del teósofo debería ajustarse en la mayor medida posible a la doctrina que sostiene. Los valores que rigen la vida que idealmente tiene que llevar están relacionados fundamentalmente con una vida altruista, orientada al servicio hacia los demás. La acción desinteresada, la consideración del otro como un sujeto y no como medio, el manejo del propio egoísmo, son ejemplos de valores que la teosofía fomenta.
La Escala de Oro formulada por H. P. Blavatsky sintetiza estos conceptos:
Vida limpia, mente abierta, corazón puro, intelecto despierto, percepción espiritual sin velos, afecto fraternal para todos, presteza para recibir consejo e instrucción, obediencia voluntaria a los mandatos de la verdad una vez que hayamos puesto nuestra confianza en ella y veamos que el instructor la posee.
Valeroso ánimo para soportar las injusticias personales, enérgica declaración de principios, valiente defensa de los que son injustamente atacados, y mirada siempre fija en el ideal de progreso y perfección humana que revela la Ciencia Secreta. Tal es ‘La Escala de Oro’ por cuyos peldaños el aspirante puede ascender hasta llegar al templo de la sabiduría divina.
Principios fundamentales La teosofía postula tres principios fundamentales en los que se basan todas sus enseñanzas: