Olea europaea, llamado comúnmente olivo y olivera, así como también oliva y aceituno, es un árbol pequeño perennifolio que puede alcanzar hasta 15 m de altura, con tronco grueso de aspecto retorcido. Su corteza es de color gris o plateado y tiene hojas opuestas, lanceoladas. Las flores son hermafroditas, en panículas axilares multifloras, con corola blanca. El fruto, la aceituna u oliva, es una drupa de 1 a 3,5 cm de largo. Su periodo de floración sucede entre mayo y julio en el hemisferio norte, y entre noviembre y enero en el hemisferio sur, mientras que su periodo de fructificación ocurre entre septiembre y diciembre en el hemisferio norte, y entre marzo y junio en el hemisferio sur. De este fruto se obtiene un aceite muy apreciado en gastronomía, el aceite de oliva.
El acebuche (Olea oleaster, olivo silvestre, también considerado como Olea europaea var. sylvestris) es un olivo silvestre que se diferencia en que tiene un porte arbustivo, hojas de forma oval, es de menor tamaño y da un fruto bastante más pequeño.
Etimología La palabra "olivo" procede del latín olīvum que designa el mismo árbol. A su vez término latino es un préstamo del griego ἔλαι(F)ον, tomado de un dialecto que conservaba la wau en el momento del préstamo. En griego la forma neutra ἔλαι(F)ον designaba el producto de la oliva (el aceite), mientras que el masculino ἔλαι(F)ος designa el árbol salvaje (acebuche, lat. "oleaster") y la forma femenina ἔλαι(F)α designa tanto el árbol como el fruto. El término está testimoniado ya en micénico (e-ra-wo) y chipriota y al parecer se trata de un préstamo de una lengua mediterránea que también ha sido tomado por otras lenguas indoeuropeas como el armenio. La mayoría de las lenguas europeas usa formas para designar el árbol, el fruto y su producto que proceden del latín olīvum. En español y portugués el fruto y su producto principal (aceite, aceituna) se designan con un préstamo del árabe az-záyt.
"Acebuche" procede del hispanoárabe az-zabbúǧ, término que puede tener origen bereber o proceder del persa a través del árabe oriental.Corominas, J. "Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico"
Historia
Cuenca mediterránea La evidencia fósil indica que el olivo tuvo su origen hace 20 a 40 millones de años en el Oligoceno, en lo que ahora corresponde a Italia y la cuenca del Mediterráneo oriental. Hace 100 000 años, los humanos utilizaban las aceitunas en África, en la costa atlántica de Marruecos, para la gestión del combustible y muy probablemente para el consumo. Los acebuches silvestres estuvieron presentes y recolectados en el Mediterráneo oriental desde ~19,000 AP.Kislev et al. 1992 El genoma de las aceitunas cultivadas refleja su origen a partir de poblaciones de acebuches en el Mediterráneo oriental.Besnard et al. 2002,2013bLumaret et al. 2004Baldoni et al. 2006Diez et al. 2015 La planta del olivo se cultivó por primera vez hace unos 7000 años en las regiones mediterráneas.
El olivo comestible parece haber coexistido con los humanos durante unos 5000 a 6000 años, remontándose a la temprana Edad del Bronce (3150 a 1200 a. C.). Su origen se remonta al Levante basado en tablillas escritas, huesos de aceituna y fragmentos de madera encontrados en tumbas antiguas. Ya en el año 3000 a.C., las aceitunas se cultivaban comercialmente en Creta; pueden haber sido la fuente de la riqueza de la civilización minoica.
Se desconoce la ascendencia del olivo cultivado. Se ha encontrado polen fósil olea en Macedonia y otros lugares alrededor del Mediterráneo, lo que indica que este género es un elemento original de la flora mediterránea. Se encontraron hojas fosilizadas de olea en los paleosuelos de la isla volcánica griega de Santorini y datan de alrededor de 37.000 AP. Se encontraron huellas de larvas de mosca blanca Aleurobus olivinus en las hojas. El mismo insecto se encuentra habitualmente hoy en las hojas de olivo, lo que demuestra que las relaciones coevolutivas planta-animal no han cambiado desde entonces.Friedrich W.L. (1978). Fossil plants from Weichselian interstadials, Santorini (Greece) II, published in the "Thera and the Aegean World II", London, pp. 109–128. Retrieved on 2011-12-07. Otras hojas encontradas en la misma isla se remontan a 60 000 AP, lo que las convierte en las aceitunas más antiguas conocidas del Mediterráneo.
Fuera de la cuenca mediterránea miniatura|Almacenamiento de aceitunas en Dere Street; Tacuinum Sanitatis, . Las aceitunas no son nativas de las Américas. Los colonos españoles trajeron el olivo al Nuevo Mundo, donde su cultivo prosperó en los actuales Perú, Chile y Argentina. Las primeras plántulas de España se introdujeron en Lima por Antonio de Rivera en 1560. El cultivo del olivo se extendió rápidamente a lo largo de los valles de la costa seca del Pacífico de América del Sur, donde el clima era similar al mediterráneo. Los misioneros españoles trajeron el árbol a California en el . Se cultivó por primera vez en la Misión San Diego de Alcalá en 1769 o más tarde alrededor de 1795. Se iniciaron plantaciones en otras misiones, pero en 1838, se encontraron solo dos olivares en una inspección en California. El cultivo del olivo se convirtió gradualmente en una empresa comercial de gran éxito a partir de la década de 1860.
En Japón, la primera plantación exitosa de olivos data de 1908 en la isla Shodo, que se convirtió en la cuna del cultivo del olivo en Japón.
Se estima que había 865 millones de olivos en el mundo en 2005, y la gran mayoría de estos se encontraban en países mediterráneos, con áreas tradicionalmente marginales que representan no más del 25% de la superficie plantada de olivos y el 10% de la producción de aceite.
Taxonomía Olea europaea fue descrita por Carlos Linneo y publicada en Species Plantarum 1: 8, en 1753.
Etimología Véase: Olea
europaea: epíteto latino geográfico que se refiere a su localización en Europa.
Morfología y fisiología del olivo izquierda|miniatura|Olivo, con su fruto aún verde, en Jaén, España. El olivo es una especie típicamente mediterránea adaptada al clima de la zona. Es una especie presente en los paisajes de la península ibérica como un elemento más de los ecosistemas mediterráneos y de la cultura. Aunque es una especie rústica presenta también una serie de requisitos que limitan su área de distribución preferentemente a zonas de clima mediterráneo.
Aunque se cultiva en forma arbórea, en estado silvestre o natural tiende a crecer en forma arbustiva, con múltiples rebrotes desde la base, ramas retorcidas y un crecimiento más achaparrado. No desarrolla espontáneamente un único tronco erguido como lo hacen los árboles típicos, a menos que sea modificado. Cultivado, es típicamente un árbol pequeño perennifolio que puede alcanzar hasta 15 m de altura, con copa ancha y tronco grueso, de aspecto retorcido. Su corteza es finamente fisurada, de color gris o plateado. Tiene las hojas opuestas, de 2 a 8 cm de largo, lanceoladas con el ápice ligeramente puntiagudo, enteras, coriáceas, glabras y verdes grises oscuras por el haz, más pálidas y densamente escamosas por el envés, más o menos sésiles o con un peciolo muy corto.
Es sensible a las heladas, si bien puede soportar temperaturas hasta -10 °C, aunque la resistencia al frío es una característica varietal. Las altas temperaturas son perjudiciales, sobre todo durante el periodo de floración. Aunque se encuentran olivos en muy variadas zonas, parece desarrollarse mejor en áreas con una pluviometría comprendida entre los 600-800 mm/año.
El acebuche es un olivo silvestre que se diferencia en que tiene un porte arbustivo, hojas de forma oval, es de menor tamaño y da un fruto bastante más pequeño. Aparece acompañando a las encinas, quejigos y alcornoques, o en los matorrales que resultan de su degradación, junto al lentisco, mirto, palmito y espino negro. Vive en todo tipo de suelos y aguanta muy bien el calor, pero es sensible al frío, especialmente a las heladas. Como las variedades de olivo son interfértiles con el acebuche, la resistencia a diversos problemas, como la sequía, la salinidad y el fuego, es probablemente la aportación de las poblaciones de acebuche a las de olivo. El acebuche es una especie de creciente interés en repoblaciones forestales, tanto por su rusticidad como por su mejor crecimiento frente a otras especies con las que comparte condiciones de establecimiento, aunque sus semillas presentan dificultad para germinar, lo que complica su cultivo en vivero.
La madera del acebuche es densa, resistente y flexible. Los pastores y campesinos tienen predilección por las varas de acebuche, pues como dice el proverbio: «Al acebuche no hay palo que le luche». miniatura|derecha|Prefloración. miniatura|derecha|Flores, detalle.
Caracteres del árbol En el árbol del olivo pueden destacarse tres caracteres que están íntimamente relacionados con la zona en los que se cultivan, y la distinción por diversas categorías dentro de ellos se ve dificultada por práctica como el injertosobre distintos patrones y por el sobreinjerto (ambas prácticas bastante frecuentes en la Comunidad Valenciana).
Vigor: hace referencia al tamaño del árbol y la capacidad que tiene éste para el crecimiento de los ramos tanto en longitud como en grosor. Se distinguen tres categorías para la clasificación de las variedades del árbol: elevado, medio y bajo.ÍÑIGUEZ, Arturo; PAZ, Sergio; ILLA-GÓMEZ, Francisco J. Variedades de olivo cultivadas en la Comunidad Valenciana. València: Generalitat Valenciana. Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación, 2001. ISBN 84-482-2925-8
Porte: hace referencia a la distribución natural de las ramas del árbol que conforman la copa. Se distinguen tres categorías para la clasificación de las variedades del árbol: erguido, abierto y llorón. Densidad de Copa: hace referencia a la abundancia de vegetación de la copa, apreciable por la capacidad de penetración de la luz, está relacionada con la abundancia de ramaje, la longitud de los entrenudos y el tamaño de las hojas entre otros factores. Pueden Se pueden distinguir tres categorías para la clasificación de las variedades del árbol: espesa, media y clara.
Caracteres de la hoja A la hora de clasificar las hojas se puede tomar diversos caracteres, algunos de estos caracteres varían según su situación en el árbol o en el ramo, o el estado agronómico del olivo, por lo que no se consideran muy discriminantes. En ocasiones, hay algún carácter muy marcado en algunas variedades, como la curvatura del limbo o la forma, permiten realizar una identificación.
Forma: está considerada por la relación entre la longitud(L) y la anchura(A). Se distinguen tres categorías:
Elíptica (L/A <4) Elíptico-lanceolada (L/A 4-6) Lanceolada (L/A >6)
Longitud: (L) pueden distinguirse tres categorías:
Larga (>7 cm) Media (5-7 cm) Corta (<5 cm)
Anchura: (A) Habría tres categorías:
Estrecha (<1 cm) Media (1-1,5 cm) Ancha (>1,5 cm)
Curvatura longitudinal del limbo: clasificamos según cuatro categorías:
Plana Hiponástica Epinástica Helicoidal
Flores Las flores del olivo se disponen en inflorescencias (racimos) compuestas de diez a cuarenta flores, según la variedad. Son flores blanco-verduscas inconspicuas, bracteadas y con cáliz en cúpula de cuatro dientecitos y corola de cuatro pétalos abiertos. Tienen dos estambres y un pistilo bilobado. La polinización consiste en la transferencia del polen contenido en las anteras de los estambres de una flor al estigma de la misma flor, o con más frecuencia en el olivo, al de otras flores.
El estrés hídrico (reducción del agua disponible) y el estrés nutritivo (reducción de los nutrientes), ocurridos unas seis semanas antes de la época de floración son causas que provocan la disminución del número de flores por inflorescencia e incrementan los abortos ováricos. La flor es también llamada rapa, trama o esquimo. miniatura|Olea europaea subsp. laperrinei en las montañas del Hoggar, en el sur de Argelia Subespecies