Gueorgui Konstantínovich Zhúkov (; 1 de diciembre de 1896-18 de junio de 1974) fue un político, militar y mariscal de la Unión Soviética. También se desempeñó como Jefe del Estado Mayor General, Ministro de Defensa y fue miembro del Presídium del Partido Comunista de la Unión Soviética (más tarde Politburó). Durante la Segunda Guerra Mundial, supervisó algunas de las victorias más decisivas del Ejército Rojo.

Nacido en una familia campesina muy pobre del centro de Rusia, Zhúkov fue reclutado en el Ejército Imperial Ruso y luchó en la Primera Guerra Mundial. Posteriormente sirvió en el Ejército Rojo durante la guerra civil rusa. Fue ascendiendo de forma gradual en las filas del ejército, en 1939 recibió el mando de un grupo de ejércitos y ganó una batalla decisiva sobre las fuerzas japonesas en la batalla de Jaljin Gol, por lo que ganó el primero de sus cuatro títulos de Héroe de la Unión Soviética. En febrero de 1941 fue nombrado jefe del Estado Mayor General del Ejército Rojo.

Tras la invasión alemana de la Unión Soviética, perdió su puesto como jefe del estado mayor general. Posteriormente, organizó la defensa de Leningrado, Moscú y Stalingrado. Participó en la planificación de varias ofensivas importantes, incluida la Batalla de Kursk y la Operación Bagration. En 1945, comandó el Primer Frente Bielorruso; con el que participó en la Ofensiva del Vístula-Óder y en la Batalla de Berlín, que resultó en la derrota final de la Alemania nazi y el final de la guerra en Europa. En reconocimiento a su papel en la guerra, fue elegido para aceptar el Instrumento de Rendición Alemán y fue el encargado de dirigir a las tropas durante el Desfile de la Victoria de Moscú de 1945.

Después de la guerra, el éxito y la popularidad de Zhúkov hicieron que Iósif Stalin lo viera como una amenaza potencial. Stalin lo despojó de sus cargos y lo relegó a mandos militares de escasa trascendencia estratégica. Después de la muerte de Stalin en 1953, Zhúkov apoyó a Nikita Jrushchov como líder del país. En 1955, fue nombrado Ministro de Defensa y miembro del Presídium. En 1957, volvió a perder el favor y se vio obligado a retirarse. Nunca volvió a una posición de influencia y murió en 1974. Zhúkov es recordado como uno de los grandes generales rusos y soviéticos de todos los tiempos.

Familia e infancia Nació en una familia de campesinos en la pequeña localidad rural de Strelkovka en el uyezd de Maloyaroslavets, Gobernación de Kaluga (actualmente en el óblast de Kaluga, raión de Zhúkov en Rusia). Su padre fue adoptado de un orfanato por Ana Zhukova; se llamaba Konstantin porque alguien —la abuela de Zhukov, probablemente—, dejó en el umbral de la inclusa una nota así rogándolo. Konstantin, huérfano a los ocho años, caminó a Moscú y consiguió empleo en la zapatería de Weiss, donde aprendió el oficio. Finalmente volvió al pueblo, donde, viudo, fue zapatero y campesino paupérrimo, al igual que su esposa, la antigua viuda Ustinia Artemieva. Ustinia era acarreadora.

María, la hermana de Zhukov, era un año mayor; su hermano Alexei, tenía cinco menos, pero murió antes de cumplir el año, el mismo año que se derrumbó el techo de la casa de Ana Zhukova. Konstantin compró al crédito madera y construyó un chamizo, cuyo tejado cubrieron con paja. La familia, pobrísima, complementaba su dieta pescando. A los siete años, Zhukov se empleó como adulto, de rastrillador y segador; pasada la siega, entró a la escuela parroquial de Belichkovo en 1903, en un aula de 28 niños. En 1906 Konstantin fue exiliado de Moscú a Strelkovka, por huelguista. Ustinia consiguió que su hermano, peletero en Moscú, tomase a Zhukov, de once años, de aprendiz. Pese a los constantes azotes y larga jornada laboral, trabó amistad con su primo Alexandr, hijo del patrón, quien le prestaba libros y gracias a cuya influencia dos años más tarde Zhukov obtuvo permiso de inscribirse en cursillos nocturnos de una escuela municipal. En julio de 1915, al anunciarse que sería conscripto, dejó la peletería, con el rango de oficial peletero de segunda.

Inicios de su carrera thumb|left|150px|Zhúkov en 1916.

Al ser llamado a filas cuando estalló la Primera Guerra Mundial, fue elegido para la caballería. Su bautizo de fuego tuvo lugar en Kamenets-Podolsk, y combatió en la Bucovina y Moldavia. Durante la guerra, Zhúkov fue condecorado dos veces con la Orden de San Jorge y ascendido a suboficial. Se unió al Partido Bolchevique tras la Revolución de Octubre, y en el caos entre zaristas (incluyendo gaidamakas ucranianos) , socialistas y nacionalistas ucranianos, debió esconderse por semanas en y en Balakleia y en Lagueri. Tras recuperarse del tifus, luchó en la guerra civil rusa de 1918 a 1920 y recibió la Orden de la Bandera Roja por reducir una rebelión blanca incitada por campesinos.

En 1923, Zhúkov fue nombrado comandante de un regimiento y, en 1930, de una brigada. Fue un entusiasta postulador de la nueva teoría de la guerra blindada y conocido por su detallada planificación, ruda disciplina y rigor. Sobrevivió a la Gran Purga del Ejército Rojo de Stalin en 1937-39.

Extremo Oriente En 1938, Zhúkov se dirigió a asumir el mando del Primer Grupo del Ejército Soviético Mongol y combatió contra el Ejército de Kwantung de Japón en la frontera entre Mongolia y el territorio de Manchukuo, controlado por los japoneses, en una guerra no declarada que duró desde 1938 hasta 1939. izquierda|miniaturadeimagen|Gueorgui Zhúkov y Horloogiyn Choybalsan durante la batalla de Jaljin Gol, en 1939 Lo que comenzó como una escaramuza fronteriza de rutina —los japoneses pusieron a prueba la resolución de los soviéticos por defender su territorio—, desencadenó rápidamente en una guerra a gran escala: los japoneses hicieron presión con 80 000 soldados, 180 carros de combate y 450 aviones. Esto llevó a la decisiva batalla de Jaljin Gol. Zhúkov solicitó mayores refuerzos y el 15 de agosto de 1939 ordenó lo que parecía en principio un ataque convencional frontal. Sin embargo, Zhúkov había retenido a dos brigadas de tanques que, en una maniobra osada y exitosa, ordenó avanzar alrededor de ambos flancos de la batalla, siguiendo la táctica de «guerra móvil». Apoyado por la artillería motorizada y la infantería, los dos grupos móviles de batalla rodearon al 6.º Ejército japonés y capturaron sus vulnerables áreas de suministro. En pocos días, las tropas japonesas fueron derrotadas y debieron retroceder a sus antiguas posiciones.

Por esta operación, Zhúkov recibió el título de héroe de la Unión Soviética. Fuera de la Unión Soviética, sin embargo, esta batalla sigue siendo poco conocida, ya que en esa época había comenzado la Segunda Guerra Mundial y Stalin (pese a la victoria) no aprobaba que Zhúkov usara tácticas promovidas por el recién purgado mariscal Mijaíl Tujachevski. El uso pionero de Zhúkov de columnas móviles blindadas fue ignorado fuera de la URSS y, en consecuencia, la blitzkrieg alemana llegó como una gran sorpresa en la batalla de Francia, en 1940.

Ascendido a general en 1940, Zhúkov fue por poco tiempo (de enero a julio de 1941) jefe del Estado Mayor del Ejército Rojo. Debido a desacuerdos con Stalin fue reemplazado por el mariscal Borís Sháposhnikov (que fue reemplazado a su vez por Aleksandr Vasilevski en 1942).

Segunda Guerra Mundial Tras la invasión alemana de la Unión Soviética en junio de 1941 (Gran Guerra Patria), Zhúkov fue temerario en sus críticas directas de Stalin y otros comandantes, cuestionando las ineficaces medidas defensivas tomadas hasta entonces por el mariscal Semión Budionni, y criticando que este exigiera una «defensa estática» en Kiev y rehusara permiso para que las tropas soviéticas pudieran retirarse de modo ordenado antes de ser cercadas por los alemanes, como sucedió en efecto en el mes de septiembre. Como consecuencia, Zhúkov dimitió del cargo de jefe de Estado Mayor y fue enviado al distrito militar de Leningrado para organizar la defensa de la ciudad. Frenó el avance alemán en las afueras del sur de Leningrado en el otoño de 1941.

En octubre de 1941, cuando los alemanes se acercaban a Moscú, Zhúkov reemplazó a Semión Timoshenko en el mando del frente occidental y fue asignado a dirigir la defensa de la ciudad. Dirigió también la transferencia de tropas desde Extremo Oriente hacia el frente de Moscú, donde una gran parte de las fuerzas terrestres soviéticas estaban estacionadas el día de la invasión de Hitler. Una exitosa contraofensiva soviética a inicios de diciembre de 1941 hizo retroceder a los alemanes, dejando a las tropas de la Wehrmacht fuera del alcance de la capital soviética. La proeza logística de Zhúkov es considerada por algunos su más grande logro militar, precisamente por la dificultad de la tarea; para entonces Zhúkov ya practicaba decididamente las tácticas de «guerra móvil» planteadas por el ejecutado mariscal Mijaíl Tujachevski, las cuales Zhúkov ya había empleado contra los japoneses en 1939.

En 1942, Zhúkov fue ascendido a comandante en jefe asistente y enviado al frente del suroeste para estar a cargo de la defensa de Stalingrado. Bajo el mando total de Aleksandr Vasilevski, organizó a la distancia la captura del 6.º Ejército Alemán en 1942, con el costo de quizá un millón de muertos entre soviéticos y alemanes. Durante la Operación Urano, Zhúkov pasó la mayor parte del tiempo personalmente en los infructuosos ataques en las direcciones de Rzhev, Sychovka y Viazma, conocido como la «Picadora de Carne de Rzhev» (Ржевская мясорубка) que no aportaron ganancias decisivas ni duraderas para los soviéticos. Según Zhúkov, se trataba de una distracción para que los alemanes no pudieran reforzar al VI Ejército; no obstante, reclamó el éxito en Stalingrado como suyo, lo que no le correspondía, ya que el mérito le correspondía al mariscal Aleksandr Vasilevski, planificador y ejecutor de la Operación Urano, y al general Konstantín Rokossovski, provocando que Stalin firmara la orden sobre el comportamiento impropio de Zhúkov:

En enero de 1943, Zhúkov orquestó la primera ruptura del bloqueo alemán de Leningrado para aliviar la presión alemana sobre la ciudad. También fue coordinador de la Stavka en la batalla de Kursk en julio de 1943, jugando un rol central en la planificación de la batalla defensiva soviética y las enormemente exitosas operaciones ofensivas que la siguieron, si bien su papel fue menor en comparación con el de Vasilevski. Kursk representó la primera gran derrota de la blitzkrieg alemana en tiempo de verano, y además tuvo suficientes alcances como para ser considerada una batalla al menos igual de decisiva que la de Stalingrado, lo cual permitió el posterior cruce exitoso del Dniéper en agosto y septiembre del mismo año.

Después del fracaso del mariscal Kliment Voroshílov, levantó con éxito el asedio de Leningrado en enero de 1944. Luego Zhúkov lideró la Operación Bagratión, la masiva contraofensiva soviética del verano de 1944, que finalmente acabó con la mayoría de las fuerzas del Tercer Reich aún ocupando territorio soviético, causando a la Wehrmacht más bajas que en Stalingrado. Para esas fechas, Zhúkov ya disfrutaba de un avanzado prestigio ante Iósif Stalin, y lograba sostener muy bien su opinión en discusiones frente al líder soviético sobre cuestiones de táctica militar. En ello, Zhúkov logró defender sus puntos de vista y no permitió que las consideraciones políticas condicionaran sus estrategias, aunque siempre mantuvo una posición de empatía y no de oposición hacia Stalin.

320px|thumb|El mariscal Zhúkov leyendo la capitulación alemana. Sentado a su derecha el mariscal del aire Arthur Tedder. thumb|Zhúkov (centro) en Berlín en 1945 hablando con militares británicos. El extremo por la derecha es el mariscal Konstantín Rokossovski.