El Centro histórico de Goiás abarca el casco histórico de la ciudad brasileña de Goiás, la antigua capital del estado de Goiás. La preservación de este sitio histórico se inició en 1978 cuando fue incluida como Patrimonio Nacional (Iphan), constaba de alrededor de 486 edificios y unos 1200 activos tales como muebles y obras de arte.
La ciudad cuenta con un trazado irregular de influencia medieval, adaptándose a la forma del terreno y con gran arquitectura religiosa.
La arquitectura civil, diferente de la religiosa, es simple, sin la exuberancia como en otras ciudades brasileñas. Recibió la influencia de la arquitectura portuguesa, en fachadas continuas y patios interiores muy amplios, adaptados al clima tropical del lugar.
La ciudad ha experimentado varias reformas durante los últimos años en un esfuerzo por conservar intacto su aspecto colonial. En especial, cuando fue incluida en la lista del Patrimonio por la IPHAN, a partir de lo cual fueron promovidas diversas campañas para preservar todos los aspectos históricos, arquitectónicos y culturales del municipio.
Entre los edificios existentes actualmente, destacan la iglesia de la Buena Muerte, de la Fontana, la casa de Cora Coralina, la casa del Gobernador, las calles de piedra, la antigua cárcel, la iglesia de Santa Bárbara, las mansiones.
Historia Debido a su ubicación cerca de ciudades mineras, la región donde hoy es la ciudad de Goiás ha sido blanco de muchas exploraciones realizadas por los Bandeirantes. En 1682, Bartolomé Bueno da Silva decidió hacer una expedición desde São Paulo hacia el interior de Brasil. La misión tuvo éxito al encontrar oro cerca del río Rojo, pero debido a la mayor actividad minera en la región de Minas Gerais, el lugar fue abandonado. Sólo en 1721 el hijo de Bartolomé regresó al lugar y fundó la Villa de Arraial de Santana. Para hacer el control de las minas más eficiente, se creó una comarca en el entonces pueblo de Santana, que pasó a llamarse Villa Boa de Goiás. En 1748, fue creada la capitanía de Goiás y la villa se transformó en su capital.
Grupos étnicos
Goiás es una ciudad muy rica desde el punto de vista cultural debido a la mezcla de diferentes etnias nativas, portugueses y, más tarde, africanos. Anteriormente habitada por indígenas, la ciudad de Goiás posee fuerte influencia de esos pueblos nativos: Avás - Canoeiros, Tupi-Guarani y Tapuias. Debido a la minería, la región atrajo a miles de personas de las más variadas regiones de Brasil, que traían junto con ellas un poco de su historia, ayudando así en la formación cultural de la ciudad.
2. Cerámica
La cultura de la cerámica es una característica distintiva de la ciudad de Goiás. Esta técnica de modelar la arcilla era muy utilizada por los pueblos indígenas que habitaban la ciudad. Los objetos hechos de cerámica se usaban principalmente para almacenar alimentos, agua y semillas. Esta técnica es muy popular hasta el día de hoy, siendo una herencia dejada por los indios. Las piezas de cerámica reproducen varios aspectos de la cultura local, tanto religiosos, como artísticos y gastronómicos. Las ollas de barro son producidas y utilizadas para cocinar arroz con pequi o empanado goiano, entre otras delicias de la gastronomía de la región.
Proyecto de restauración Las actividades culturales y el turismo han ganado relevancia, y la preservación de los monumentos comenzaron a hacerse realidad.
Entre ellos, la restauración de las iglesias Santa Bárbara y la Matriz de Santana y el Museo de Arte Sacro, la eliminación de postes y cables eléctricos, ahora soterrados, y la elaboración de inventarios de los bienes históricos de la ciudad.
Goiás fue una de las ciudades elegidas en la primera fase del Proyecto Monumental, que financia la restauración a través de préstamos. Se asignó una ayuda para restaurar los monumentos, como el Mercado Viejo, el Matadero y el Cuartel, y la recuperación de la zona del río Rojo. Los propietarios de viviendas afectadas podían obtener préstamos para reformar sus casas.
Reconocimiento La Constitución Federal brasileña prevé, en su artículo 216, el reconocimiento de bienes culturales inmateriales como parte del patrimonio, con responsabilidad de preservación por parte del estado y del conjunto de la sociedad. Además, también determina que el poder público, como también la comunidad, promoverá y protegerá el Patrimonio Cultural Brasileño, por medio de inventarios, registros, vigilancia, protección y desapropiación, y de otras formas de cuidados. Para crear tales formas necesarias y adecuadas al reconocimiento y preservación de bienes culturales inmateriales, tal como lo promulgó el gobierno brasileño en el Decreto n.º 3.551, de 4 de agosto de 2000, instituyendo el Registro de Bienes Culturales de Naturaleza Inmaterial y, asimismo inaugurando el Programa Nacional do Patrimônio Imaterial (PNPI), ejecutado por el Instituto de Patrimônio Histórico e Artístico Nacional (IPHAN). centro|miniaturadeimagen|800x800px|Puente sobre Río Vermelho, Ciudad de Goias -GO, Brasil Los patrimonios registrados son los bienes culturales inmateriales reconocidos formalmente como Patrimonio Cultural de Brasil. Esos bienes se caracterizan, principalmente, por las prácticas y dominios de la vida social apropiados por individuos y grupos sociales como importantes elementos de su identidad, transmitidos de generación en generación y, frecuentemente recreado por comunidades y grupos en función de su ambiente, su convivencia con la naturaleza y su historia, generando sentimiento de continuidad e identidad; promoviendo, de tal manera, el respeto a la diversidad cultural e a la creatividad humana.
Los bienes culturales inmateriales pasibles de registro por el IPHAN son aquello que poseen continuidad histórica, además de contar también con relevancia para la memoria nacional y por formar parte de las referencias culturales de los grupos formadores de la sociedad brasileña.
El profesor de Derechos Culturales del Programa de Posgrado en Derecho Constitucional, Francisco Humberto Cunha Filho, afirma que el registro de esos bienes culturales es“[...] una perennización simbólica de los bienes culturales. Esta perennización se hace por diferentes medios que posibilitan a las futuras generación o conocimiento de los diversos estadios por los que pasó el bien cultural.” El registro se basa em el concepto de que se trata de una acción del Poder Público con la finalidad de identificar, reconocer y valorar tales manifestaciones culturales, los lugares donde estas ocurren, sus saberes y las formas de expresión de los diferentes grupos que forman la sociedad brasileña, sobre todo, considerando el binomio mutación-continuidad histórica del patrimonio cultural inmaterial.
El proceso de registro en Goiás Los primeros registros de preservación del centro histórico de Goiás tuvieron lugar en los años 1950, cuando el IPHAN realizó el proceso de preservación de algunos de los principales monumentos y algunas secciones de su Centro Histórico de aquella época. Sin embargo, tal desarrollo se enfrentó la desaprobación popular, ya que los habitantes entendían que ese proceso era un factor delimitador para el pleno crecimiento y perfeccionamiento de la ciudad. Empero, la poetisa local Cora Coralina sí entendía que la ciudad, sus recuerdos, su cultura y su patrimonio deberían ser reconocidas y puestas en posición de exaltación, no solo por parte del IPHAN, sino también por parte de la población. la referida poetisa tuvo un papel fundamental para el posterior reconocimiento de la ciudad como patrimonio considerado digno de ser honrado y prestigiado.
Con la fundación de la OVAT (Organização Vilaboense de Artes e Tradições), en 1965, Elder Camargo de Passos, presidente y fundador de esa organización, entendió y reconoció que Goiás podría prosperar nuevamente por medio del estímulo y desenvolvimiento del legado histórico allí presente, “Nosotros vimos que el futuro de Goiás era su pasado”, alega Camargo.
En seguida, se realizaron diversas acciones para recuperar la memoria del lugar, como estudios e investigaciones para identificar determinadas manifestaciones folclóricas tradicionales locales. También se procedió a la restauración de diversas edificaciones. Además de eso, también se fundó el Museu de Arte Sacra, instalado en la iglesia de Nossa Senhora da Boa Morte, que posteriormente se transformó en el principal ícono de la ciudad. Otra acción fue la reincorporación de la tradicional Procissão do Fogaréu en la Semana Santa. Al mismo tiempo, se procedió a la reapertura del Gabinete Literário, fundado en 1864, y, por último, la OVAT comenzó a impartir charlas públicas sobre la importancia del patrimonio y de las historias y tradiciones culturales del local.
Al llegar el año de 1978, todo el Centro Histórico fue catalogado por el IPHAN. En 1983, ese instituto estableció la oficina de la Directoria Regional, lo que hizo evidente su fuerte actuación y presencia local. Salma de Paiva, fue la primera nativa a asumir el cargo de directora de la oficina en el año de 1997; a partir de entonces, ganó fuerza un movimiento que cuyo objetivo era el reconocimiento de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad, que, a su vez, incluyó la elaboración de un dossier substancioso en el que se hizo un recuento extensivo de todos los bienes materiales e inmateriales del patrimonio goiano, que además, evidenciaba la alta interacción de la ciudad con el medio ambiente. Como resultado de ese movimiento, se realizaron diversas mejorías en lo que se refiere a las condiciones de conservación de las calles y edificaciones, como, por ejemplo, la sustitución del alambrado aéreo de proveimiento de electricidad e iluminación pública por un sistema subterráneo, además de obras de descontaminación del Río Vermelho.
El objetivo fue alcanzado en 2001, cuando a la UNESCO le otorgó a Goiás el título de Patrimonio de la Humanidad, además de ampliar el ámbito de catalogación realizado por el IPHAN al incluir una zona en el entorno del centro más antiguo de la ciudad, compuesta, principalmente, de edificaciones del .
Así describe la UNESCO da la ciudad de Goiás:
“La ciudad se caracteriza por la armonía de su arquitectura, debido a las proporciones y tipos de los edificios. Al mismo tiempo, la historia de su construcción puede leerse en la variación de los estilos, pasando de la tipología típica des siglo XVII a la arquitectura eclética del siglo XIX. En su perfil y arquitectura, la ciudad histórica de Goiás es un ejemplo superlativo de un modelo de ciudad europea admirablemente adaptada a las características climáticas, geográficas y culturales de América del Sur. Ella representa la evolución de una forma de estructura y arquitectura urbana típica de las fundaciones coloniales en América del Sur, haciendo pleno uso de materiales y técnicas locales y conservando su escenario excepcional. El perfil urbano es un ejemplo de desarrollo orgánico de una ciudad de minería, adaptada a las condiciones locales. A pesar de modesta, tanto la arquitectura pública como la privada forman un todo armónico, gracias al uso corriente de materiales y técnicas vernaculares”.
Patrimonio mundial, turismo e desarrollo Las calles de piedra, palacios, museos y edificios son de los siglos XVII y XVII y hacen de Goiás un lugar internacionalmente reconocido por su historia, cultura y riquezas naturales.
Goiás es un municipio que realiza diversas actividades culturales y artísticas a lo largo del año. El principal destaque es el Festival Internacional de Cine y Vídeo Ambiental (FICA), que existe hace más de 20 años para promover la cultura audiovisual y la relación con la naturaleza.
La Serra Dourada posee un parque ambiental donde los visitantes pueden apreciar los recursos rocosos y especies típicas del Cerrado.