Las Brigadas Rojas (en italiano Brigate Rosse) fue una organización terrorista de extrema izquierda italiana, fundada en 1970. Partiendo de una formación teórica marxista-leninista, esta organización tenía como objetivo atraer a una parte del proletariado hacia sus posturas insurreccionales frente a las políticas reformistas del PCI. Uno de sus objetivos fundacionales era retirar a Italia del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Su símbolo es una estrella asimétrica de cinco puntas.
El temor a un golpe de Estado de la derecha en Italia, como la dictadura de los coroneles en Grecia y la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile, en un país todavía marcado por su reciente fascismo pasado, explica en parte que el terrorismo de extrema izquierda se haya desarrollado en Italia más que en cualquier otro país de Europa. "Crecí con la idea de que estaban planeando un golpe de estado, como en Grecia o Chile. Y que nos habrían matado. De hecho, ya habían empezado", explica Sergio Segio, una de las figuras de los Años de Plomo. De hecho, entre 1969 y 1975, los atentados y la violencia política fueron atribuidos principalmente a los grupos de derecha (95% de 1969 a 1973, 85% en 1974 y 78% en 1975).https://mondediplo.com/2011/10/11terrorists
La formación de las Brigadas Rojas tuvo lugar en el contexto de las luchas sociales de finales de la década de 1960. Las huelgas obreras sacudieron las fábricas (Pirelli y Siemens en particular), lo que llevó a una parte del movimiento obrero a adoptar la "propaganda armada" como método de lucha. Las primeras acciones -destrucción de los vehículos de los capataces o secuestro de los directivos- reflejaron la composición social de los grupos armados. Entre las 1.337 personas condenadas por pertenecer a las Brigadas Rojas, el 70% eran obreros, trabajadores de servicios o estudiantes.
El nacimiento de la Brigadas Rojas Antecedentes Los últimos años de la década de los 60 marcan la frontera donde termina en Italia el periodo del llamado "milagro económico" y el bienestar social (cada vez más contestado por la siguiente generación) y comienzan la inestabilidad y las revueltas, tanto en el mundo laboral como en el universitario. A imagen del Mayo francés y las protestas contra la guerra de Vietnam en Berkeley y siguiendo los ejemplos de Rudi Dutschke y Daniel Cohn-Bendit, los jóvenes universitarios italianos acogen los nuevos conceptos del marxismo atípico que condena a los EE. UU., pero que a la vez se distancia de la URSS y de sus partidos comunistas de la Europa Occidental. En Italia, especialmente el Partido Comunista Italiano (PCI) es considerado por las nuevas generaciones de izquierda como un partido que ha traicionado el espíritu partisano y había entrado a colaborar directamente con los enemigos de los trabajadores.
Anteriormente a la Brigadas Rojas, otros grupos habían comenzado diversos proyectos de lucha armada, como el Gruppo Cavallero (Piero Cavallero, Sante Notarnicola, Adriano Rovoletto, Danilo Crepaldi), que actuó entre 1963 y 1967, en una especie de guerra al estado de signo más bien anarquista, o el Gruppo 22 de octubre (Rinaldo Fioroni, Silvio Malagoli, Augusto Viel, Giuseppe Battaglia) seguidores en Génova de las tesis de Carlos Marighella y su Pequeño Manual del Guerrillero Urbano.
La historia de las BR comienza con algunos estudiantes de la Universidad de Trento, que durante las revueltas estudiantiles de 1968 forman parte de los CUB (Comités Unitarios de Base), grupos mixtos de estudiantes y trabajadores que organizan las revueltas, huelgas y mítines de aquel año. En estos grupos sobresalen las personalidades de Marco Boato, Mauro Rostagno y sobre todo de Renato Curcio y su futura esposa Margherita "Mara" Cagol. Curcio es redactor de la revista "Lavoro Político" de inspiración marxista-leninista, en su inicio crítica con la lucha armada, pero que va cambiando de postura influido por la represión de la policía en la manifestación de Avola (Siracusa), donde mueren 2 braceros y hay 50 heridos, así como por el aumento de la violencia neofascista de grupos como Ordine Nuovo. Curcio y Cagol se casan en agosto de 1969 y se trasladan a Milán junto a Giorgio Semeria y Paola Besuschio, futuros miembros fundadores de las BR.
El Colectivo Político Metropolitano En Milán, las revueltas estudiantiles de 1968 dan paso en 1969 al llamado "otoño caliente" de lucha obrera y sindical, en el que los estudiantes se unen a los trabajadores en un movimiento revolucionario que la izquierda histórica es incapaz de controlar y gestionar. El matrimonio Curcio-Cagol establecerán diversos contactos con operarios y técnicos en los CUB de las fábricas lombardas, militantes como Mario Moretti, Pierluigi Zuffada, Giuliano Isa, Corrado Alunni, Umberto Forioli o Corrado Simoni, que formarán en septiembre de 1969 el CPM (Colectivo Político Metropolitano), núcleo fundamental de las BR. Formado en principio como un laboratorio de análisis político donde se unían manifestaciones teatrales, cursos de arte o música para trabajadores, tras el atentado de Piazza Fontana (nunca aclarado pero atribuido a neofascistas al servicio de los servicios secretos), cambia su dirección para convertirse en un instrumento que debe predisponer a la estructura laboral para la organización revolucionaria y desarrollar una ofensiva generalizada contra el sistema.
A finales de 1969 el CPM organiza un congreso en el hotel Stella Maris de Chiavari. Participan alrededor de 60 delegados y la hipótesis de pasar a la lucha armada se concreta en el llamado Libretto Giallo, un documento de 28 páginas titulado Lucha social y organización en la metrópoli. El congreso de Chiavari señala también la necesidad de transformar el CPM en una organización que recoja a militantes de distintos colectivos. El más importante es el llamado "Gruppo dell'appartamento" de Reggio Emilia, formado por otros históricos de las BR, Alberto Franceschini, Tonino Paroli, Lauro Azzolini, Fabrizio Pelli, Franco Bonisoli, Prospero Gallinari, Roberto Ognibene., exmiembros del FGCI (juventudes comunistas), desencantados con el inmovilismo del PCI, que incluso les impidió manifestarse contra la base de la OTAN en Rímini.
Izquierda Proletaria y lucha armada La fusión de estos grupos y de otros menores dio lugar al partido extraparlamentario Izquierda Proletaria (SP), con su propia publicación de igual nombre en la que aparecerán, como símbolos, la hoz y el martillo cruzados con un fusil. Izquierda Proletaria participará junto a otros grupos como Lotta Continua o Avanguardia Operaria en la lucha social por la vivienda o el transporte, pero tras el congreso de Pecorile (Reggio Emilia) dará un primer salto hacia la clandestinidad, y al nacimiento de las BR. Renato Curcio, Mara Cagol y Alberto Franceschini hablaban de lucha armada basada en gestos propagandísticos, incendios, secuestros publicitarios (relámpago), proclamas y reivindicaciones, para despertar la conciencia revolucionaria de los trabajadores. Sin embargo Corrado Simioni estaba favor de una lucha armada más sanguinaria, con propuestas que para algunos eran demasiado aventureras, en las que se incluía el asesinato político o la utilización de bombas. Vencen las tesis de Curcio, por lo que Simioni abandona el partido, fundando el Superclan (en el sentido de superclandestino) con otros militantes, como Duccio Berio y Vanni Mulinaris.
La experiencia de Izquierda Proletaria continúa paralelamente a las primeras acciones brigadistas, anunciando el 20 de septiembre de 1970 con un boletín titulado L'autunno rosso è già cominciato (El otoño rojo ha comenzado), el final de la SP y el nacimiento de la revista "Nuova Resistenzia" portavoz del neonato grupo Brigadas Rojas. El nombre fue elegido tras largas discusiones entre Curcio, Cagol y Franceschini en referencia a la Brigada Garibaldi y el Ejército Rojo. La estrella de cinco puntas se relacionaba con la bandera del Vietcong y al grupo guerrillero Tupamaros de Uruguay, la verdadera referencia de la banda armada.
La primera acción de las BR fue el incendio del coche de Giuseppe Leoni, dirigente de la empresa Sit-Siemens en Milán el 17 de septiembre de 1970 dentro de las luchas obreras de la fábrica. Esa misma tarde aparece en la ventanilla del Ferrari de otro jefe de la empresa, el ingeniero Giorgio Villa, un pasquín con el mensaje: ¿Hasta cuándo durará tu Ferrari? Hasta que nosotros decidamos que es hora de acabar con ella y con los esquiroles. BRIGADAS ROJAS. El 20 de octubre en el boletín de Sinistra Proletaria saludan el nacimiento de las BR: Las apariciones de organizaciones obreras autónomas (Brigadas Rojas) indican los primeros momentos de autoorganización proletaria para combatir a los patrones y a sus siervos en su mismo terreno y con los mismos medios que ellos utilizan contra la clase obrera.
La Propaganda Armada (1970-1974) Acciones de las Brigadas Rojas (1970-1974)
Primeras acciones El primer periodo de actividad de las BR es fiel al concepto de Renato Curcio sobre la lucha armada, que debería utilizarse como aglutinante de la lucha obrera en las fábricas y en las grandes empresas. En este sentido, las acciones deberían tener un marcado objetivo propagandístico para ganarse el consenso de la clase proletaria. Por otro lado, las acciones también deberían tener como objetivos los enemigos políticos del movimiento obrero, que estaban instaurando en Italia un estado policial anti-proletario a través de la llamada estrategia de la tensión, ideada desde las mismas fuerzas del Estado y puesta en marcha por los grupos terroristas neofascistas. El Atentado de piazza Fontana por parte de estos grupos contra la Banca Nazionale dell'Agricoltura señala para muchos el comienzo de los "años de plomo", con continuos atentados y enfrentamientos entre las fuerzas del estado, grupos de extrema derecha y grupos de extrema izquierda.
Las primeras acciones brigadistas se limitaban a incendiar los automóviles de diversos jefes de las grandes compañías milanesas, así como a miembros del Movimiento Social Italiano (MSI). Su primer éxito mediático fue el atentado de Lainate (Milán), donde colocaron 8 bombas incendiarias en las instalaciones de la Pirelli. Aunque solo explotaron tres, levantaron suficiente revuelo como para que la prensa empezara a hablar del nuevo grupo armado. A pesar de que el Corriere della Sera calificara a las BR de "fantasmagórica organización extraparlamentaria" y el diario del propio PCI, l'Unità, lo tildara de "provocación de estilo fascista", las BR habían conseguido su objetivo de darse a conocer entre los colectivos reivindicativos obreros. Al mismo tiempo, se producen varias acciones en Roma reivindicadas por las BR-Roma, grupo autónomo y espontáneo no ligado a las originales BR, que desmienten su relación y desdeñan las acciones en las que estén involucrados artefactos explosivos y amenazas de muerte.
Su armamento procedía principalmente de las existencias de la partisanos de la Segunda Guerra Mundial.
Secuestros relámpago Renato Curcio entiende que no podían continuar quemando viejos coches y por esta razón se pensó en realizar gestos al estilo Tupamaro, los secuestros relámpago: breves retenciones demostrativo-punitivas de algún personaje símbolo particularmente odiado, inmortalizado a través de fotografías que se difundirían en prensa y boletines de propaganda donde se reproducirían los mensajes brigadistas así como el juicio del secuestrado, a partir de su liberación en estado de "libertad provisional". El primer elegido es Idalgo Macchiarini, uno de los directivos más duros de la Siemens. Tras una hora de retención, es liberado con un cartel al cuello: BRIGADAS ROJAS. MUERDEN Y HUYEN. NADA QUEDARÁ IMPUNE. GOLPEAR A UNO PARA EDUCAR A CIEN. TODO EL PODER PARA EL PUEBLO ARMADO.