Arganda del Rey es un municipio de España perteneciente a la Comunidad de Madrid. Tiene una población de .

Toponimia Pese a que el primer asentamiento definitivo corresponde a la presencia árabe en la península ibérica, los celtas y después los romanos entraron antes en contacto con la zona. Los filólogos apuntan que el nombre del municipio procede del latín area canda («área blanca»). Existen textos romanos de Ptolomeo donde se citan varias ciudades como asentamientos prerromanos —carpetanos, concretamente— entre los que se cita Alternia, que algunos identifican con Arganda. La hipótesis que sustenta la relación entre Alternia y Arganda es la relación de dieciocho ciudades que en el describe Ptolomeo, pero no existe ninguna evidencia arqueológica o epigráfica que nos afirme que tenga una relación directa con Arganda. Existe un resto romano que nos habla del culto a las «ninfas varcilenses», que apareció junto al manantial de Valtierra, pero esta denominación para las tierras argandeñas quedó casi descartada ya que las ninfas en el mundo romano no eran más que divinidades de los manantiales y cumplían un sentido religioso de protección del agua.

Otros autores se decantan por la denominación árabe Arkhanda, de la que podría provenir la denominación actual del pueblo.

Sin embargo, la mayoría de indicios indican a que se trata de un topónimo anterior a la dominación romana, cuyo origen se remonta a la época hispano-celta. Hombres importantes que así opinaron fueron Ramón Menéndez Pidal y Abraham Ortelius, cartógrafo y geógrafo flamenco al servicio de Felipe II, quien identifica Arganda con la 'Uriaganda' celtibérica, que significa 'terreno de las aguas'.

Más remota es la teoría del filólogo Vicente García de Diego, quien afirmó que Argant (plata) recibía su nombre por la posibilidad de que cercano al municipio existiera un yacimiento de este mineral, aunque no se han encontrado ninguna prueba.

La palabra «Arganda» en su forma Arkanta, y que seguramente se pronunciaba «Arganda» (la sonorización griega NT corresponde a ND), aparece hasta en cuatro ocasiones en uno de los bronces de Botorrita, yacimiento arqueológico próximo a Zaragoza, y llamativo es que en los cuatro casos es nombre de mujer. La comarca de Arganda mantenía una intensa relación con esa zona, poblada por los belos, en el valle medio del Ebro, como manifiestan los hallazgos de monedas de las cercanas Bílbilis y Sekaisa. El origen celtíbero de «Arganda» nos delata que se trata del espacio poblado más antiguo del municipio, a diferencia de otros lugares con denominaciones latinas, de época romana, como son Valtierra (Valle de tierra), Valdocarros (valle de —paso de— carros), Villares o Vilches (del latín: villicis), que nos indican la presencia de villas romanas.

Acerca de su origen etimológico todo apunta a que proviene de la raíz de origen indoeuropeo arg, que significa «claro, blanco, brillante». Pese a que existen muchos nombres semejantes, aunque solo hay un topónimo exactamente igual, «Arganda», un pequeño caserío navarro, con molino fluvial, también denominado Errateta, y que da nombre a un arroyo. En la mayoría de estos núcleos existe la particularidad de que casi todos los topónimos similares a Argan se asocian a cursos fluviales, seguramente referidos a sus aguas, limpias, claras o transparentes. Sin ir más lejos, en Madrid tenemos el distrito de Arganzuela, junto al Río Manzanares.

Existen tres razonamientos que evocan al porqué de su nombre, son los siguientes: El primero de ellos argumenta que la razón del nombre lo debe a la raíz celtibérica Arg, que hace referencia a claridad o luz, por lo blanquecino de sus tierras calizas. Otra de las teorías nos dice que debido a que el nombre es un hidrónimo, que delata la presencia de aguas. Algo muy razonable ya que Arganda cumple con ese perfil. La última teoría argumenta que se trata de un antropónimo, asociando su primera ocupación a una persona conocida por ese nombre, como apunta el bronce de Botorrita, donde aparece cuatro veces el nombre de una mujer: arkanta: mezukenoskue: abokum, traducido Arganda y Medúgeno (del clan) de los Abos; arkanta: loukanikum, traducido Arganda (del clan) de los Lucanos; arkanta: teiuantikum, traducido Arganda (del clan) de los Divantos; arkanta: toutinikum, traducido Arganda (del clan) de los Tutinos.

Más recientemente, en el , varios estudiosos de Alcalá de Henares y Salamanca expusieron una hipótesis que afirmaba que el pueblo estaba dedicado al mitológico Argos, hijo de Agénor y Gea, gigante de más de 100 ojos alrededor de la cabeza y, que, aún dormido mantenía abierto más de 50. Se basaron seguramente en los restos arqueológicos encontrados en Valtierra y Valdocarros.

El apelativo 'del Rey' tiene su origen en el . Por aquel entonces Arganda era un señorío perteneciente al Arzobispado de Toledo, pero en 1581 Felipe II lo compró pagando 10 000 ducados, y otorgando la condición de villa de realengo.

Geografía El municipio está situado a una altitud de 613 m sobre el nivel del mar.

El término municipal de Arganda del Rey limita con los municipios de Rivas-Vaciamadrid, Velilla de San Antonio, Loeches, Campo Real, San Martín de la Vega, Morata de Tajuña y Perales de Tajuña.

Clima miniatura|Parque Carlos González nevado (enero de 2009) De acuerdo a los datos de la tabla a continuación y a los criterios de la clasificación climática de Köppen modificada Consultado el 29 de noviembre de 2012. el clima de Arganda del Rey es mediterráneo de tipo Csa —templado con verano seco y caluroso—.

Fauna y flora miniatura|Desembocadura del Manzanares en el Jarama con Arganda de fondo Arganda del Rey está, en parte, englobado dentro del parque regional del Sureste, ocupando la zona sur, oeste y noroeste y haciendo de límite el propio casco urbano. El objetivo de la denominación del parque es proteger los elementos y ecosistemas de la fauna, la flora, el paisaje o el agua, y a su vez disminuir los niveles de contaminación atmosférica, acústica y del suelo. La vegetación autóctona de Arganda soporta bien las condiciones de sequedad y evaporación existentes, gracias al clima mediterráneo continentalizado. Dentro de estas especies destacan el encinar, que se sustituye por el quejigar, en las zonas de pendientes y barrancos donde existe mayor humedad. Se puede considerar al encinar como prácticamente desaparecido como bosque en el municipio. El coscojar se distribuye por el sur del municipio mientras que el esparto es una de las especies que representan la última fase de degradación de los encinares, coscojales, etc.

La vegetación existente en la actualidad se reduce principalmente a cultivos de secano, zonas de repoblación forestal y diversos tipos de matorral. Las especies arbóreas más abundantes son los pinares de repoblación, siendo el más importante la Dehesa del Carrascal. Los chopos, fresnos y olmos son las especies predominantes en los sotos fluviales. Cabe mencionar el terreno, que tiene una alta calidad agrícola y una elevada densidad de hábitats faunísticos. En los últimos años, sin embargo, los parajes naturales de Arganda han sufrido agresiones. El caso más destacado es el de la campiña de olivos y viñedos, la mejor tierra de Arganda, hoy sustituida en gran medida por el polígono industrial. En menor medida las vegas de Valtierra, Vilches y la Dehesa del Carrascal. A modo de anécdota cabe mencionar la pérdida de una tradición que desapareció hace no demasiados años y que consistía en ir a pescar y a bañarse al Jarama. Algo que hoy en día, salvo rara excepción, no sucede.

Espacios naturales Dehesa del Carrascal miniatura|izquierda|Vista de la Dehesa del Carrascal Es la principal masa forestal de Arganda del Rey, con una extensión de 131 hectáreas. Se encuentra situada al sur del municipio, delimitada al norte por el barrio de Los Almendros, al este con el camino de Los Jarales, al sur con la autovía A-3 y al oeste con la carretera comarcal C-300. La zona pertenece al parque regional de los Cursos Medios de los Ríos Jarama y Manzanares, pese a su relativo alejamiento respecto del eje del parque, pero incluido por su interés biológico. La zona mejor conservada está catalogada como «Zona B» de Reserva Integral, el resto se clasifica como «Zona D», de Explotación Ordenada de los Recursos Naturales. La importancia actualmente de la Dehesa radica en que se trata del último reducto del original bosque mediterráneo que poblaba el pueblo y la región. Es la única representación de encinar manchego en todo el parque del Sureste. La masa principal de vegetación se define en dos grupos muy identificados: por un lado quejigos, encinas y coscojas, por el otro pino carrasco. Tradicionalmente los vecinos de Arganda obtenían leñas para uso doméstico. El objetivo principal de la implantación del pino fue la regeneración del suelo para conseguir la reintroducción natural de la vegetación originaria del monte. El arbolado básico está formado por restos de la masa original y la presencia de manchas de pino de repoblación. Las principales especies tienen que ver con el tipo de suelos subyacentes. El monte tiene dos épocas geológicas diferentes fácilmente reconocibles por los perfiles del suelo, a lo largo de la senda principal de la zona. Por un lado suelos silíceos de cuarcitas y cantos rodados de tonalidades marrones y, por otro, los afloramientos blanquecinos de margas calizas e incluso yesíferas. La vegetación en cada uno de ellos difiere bastante. miniatura|Dehesa del Carrascal con la residencia al fondo

La dehesa acoge una fauna importante, aunque no siempre fáciles de detectar. Las especies más destacadas, de aves y mamíferos, cuya presencia se ha confirmado en la zona son los siguientes: En cuanto a mamíferos: erizo común, musaraña común, murciélago común, conejo, liebre, rata y ratón de agua, ratón campestre, ratón casero, zorro, tejón. En lo que a aves se refiere, podemos encontrar las siguientes: milano real, azor, gavilán, abubilla, chochín, colirrojo, mirlo, zorzal charlo, petirrojo, curruca, pinzón, jilguero, verderón, verdecillo, gorrión, urraca, escribano, cernícalo vulgar, perdiz roja, sisón, ganga común, paloma zurita, tórtola común, cárabo o mochuelo, entre otros.

Uno de los factores que influye de forma decisiva en la distribución y diversidad de la fauna en Arganda es la modificación del medio natural. La influencia antrópica es una causa directa del empobrecimiento de determinadas especies animales, como las aves rapaces. Resulta interesante la abundante población de cigüeña blanca, que se haya establecida al oeste del término municipal. La variedad de aves de presa que existen en el Arganda dentro del grupo de los falconiformes es muy amplio: halcón peregrino, cernícalo común y milano negro, así como el alcotán, el ratonero común y el aguilucho cenizo, con baja población.

Laguna de las Madres miniatura|Laguna de las MadresLas industrias de extracción de áridos han dado lugar a la aparición de estas lagunas. Las Madres son fruto de los restos de una antigua gravera recuperada por el Ayuntamiento de Arganda y la Comunidad de Madrid, sobre la base de un proyecto original de Amigos de la Tierra. Con una superficie de 24.4 hectáreas, este paraje es un gran ejemplo de recuperación ambiental, que ha reportado beneficios medioambientales y sociales a la localidad. En el pasado, estas lagunas se utilizaban como vertedero. La recuperación como entorno ambiental vio la luz en 1991, pero hasta 1995 no se abrió al público. El humedal cuenta con tres lagunas, con profundidades de hasta 15 m. El complejo está gestionado por una empresa privada y ofrece varios servicios e instalaciones como alquiler de barcas de remo, de caballos, cotos de pesca, observatorio de aves, senda ecológica, lugares de pícnic, etc.