Brunegilda o Brunequilda, a veces llamada Brunilda (; Toledo, 545-47-Renève, 613), fue una princesa visigoda hija de Atanagildo y Gosuinda. Por matrimonio llegó a ser reina de Austrasia. Participó en los conflictos y guerras contra Neustria causados por el asesinato de su hermana Galswinta, también conocida como Galsuinda o Galesvinta. Fue regente en Austrasia y Borgoña.

Primeros años

Brunegilda tenía once años cuando su padre Atanagildo (510-567) fue elegido rey visigodo de Hispania. Era la menor de las dos hijas del matrimonio real. Fue educada en la corte de Toledo, capital del reino visigodo que gozaba de cierto prestigio en la época y profesaba la fe cristiana arriana.

Las difíciles relaciones políticas entre francos y visigodos habían mejorado y, alrededor de 565-67, Sigeberto I, rey de Austrasia, solicitó a Brunegilda en matrimonio. Sigeberto I contaba 30 años y ella 22.

Este matrimonio beneficiaba los intereses de ambos reinos. Al visigodo Atanagildo lo libraba de los problemas con los francos y le permitía concentrar sus luchas contra bizantinos y suevos; y al merovingio Sigeberto I lo reforzaba en los conflictos con sus hermanos. Sigeberto I era uno de los cuatro hijos de Clotario I, cuyo reino había sido dividido a su muerte.

Brunegilda aceptó cambiar su fe arriana por la fe católica y, aportando una buena dote, celebró su matrimonio en la ciudad de Metz, capital del reino de Austrasia, en el año 566.

Escribió el obispo Gregorio de Tours, cronista de la época merovingia: «Era una joven de modales elegantes, de hermosa figura, honesta y decente en sus costumbres, de buen consejo y agradable conversación».

Al año siguiente se celebró el matrimonio de la hermana de Brunegilda, Galswinta, con el hermano de Sigeberto I, Chilperico I, rey de Neustria, aportando también ella una generosa dote. Este rey ya estaba casado con Audovera, con quien había tenido cuatro hijos, pero logró anular su matrimonio para desposar a Galswinta. Sin embargo, no abandonó a su amante Fredegunda. El matrimonio fracasó rápidamente debido a la actitud de Chilperico I, quien se negó a abandonar su disipada vida.

Galswinta quiso entonces regresar a la corte visigoda, pero ese mismo año murió su padre Atanagildo, debilitándose así su posición política, lo que resultó en su asesinato, atribuido a Fredegunda. Un tiempo más tarde Chilperico I contrajo matrimonio con Fredegunda.

El asesinato de su hermana provocó en Brunegilda un profundo rencor hacia ambos. Exigió a Chilperico I la devolución de la dote que había aportado Galswinta, pero el rey de Neustria se negó a hacerlo.

Sigeberto I apeló a su otro hermano, Gontrán I de Borgoña, para que mediara en el conflicto. Gontrán reunió a un consejo de nobles y se resolvió entregar en compensación a Brunegilda y a sus descendientes las ciudades de Burdeos, Limoges, Cahors, Bearn y Bigorra, que había recibido Galswinta como regalo de bodas. Pero el problema no se resolvió. Chilperico I aceptó de malas ganas la devolución de las ciudades y Brunegilda no olvidó el asesinato de su hermana.

Guerra fratricida Entre 567 y 570 nacieron los tres hijos de Sigeberto I y Brunegilda: Ingunda, Clodosvinta y Childeberto II.

Las rencillas entre Sigeberto I y su hermano Chilperico I continuaron, esta vez atizadas por ambas reinas consortes, Brunegilda y Fredegunda. El obispo de París, San Germán, intentó apaciguar el conflicto y escribió una carta a Brunegilda solicitándole su influencia, sin lograrlo.

En 575 Chilperico I intentó recuperar las cinco ciudades por la fuerza y en la lucha murió su hijo Teodoberto, que había tenido con Audovera. Sigeberto I comenzó la ocupación de Neustria; pero en un acto de audacia y astucia, Fredegunda envió a dos sicarios, que lo asesinaron justo cuando estaba a punto de obtener una completa victoria. Gracias a ello Chilperico I pudo recuperarse de la desesperada situación en la que se encontraba e incluso reclamar la posesión del reino de Austrasia.

Brunegilda, ahora viuda, se hallaba con sus hijos en París (capital del reino de Neustria) y fueron hechos prisioneros por Chilperico I, pero Brunegilda logró hacer escapar a su hijo menor, Childeberto, y reclamó el trono de Austrasia para él y la regencia para ella. La nobleza de Austrasia reconoció los derechos del heredero, pero no la aceptó como regente, y nombró en este cargo a Gontrán de Borgoña. Chilperico I separó a Brunegilda de sus hijas y la relegó a un convento en Ruan.

Otro hijo de Chilperico I y Audovera, Meroveo II, que había participado en la huida del niño, se presentó en Ruan y contrajo matrimonio con Brunegilda. El príncipe tenía 19 años y ella 32 años. La ceremonia fue celebrada por el obispo de Ruan, Pretextato. Este matrimonio le acarrearía a Brunegilda la acusación de incesto y lascivia.

Chilperico I logró anular el matrimonio. Enfurecido con Meroveo, le prohibió el uso de armas y lo hizo tonsurar y ordenar sacerdote a la fuerza —lo que implicaba la pérdida del derecho de sucesión al trono—, pero el príncipe logró escapar. Brunegilda intentó por todos los medios procurarle asilo en Austrasia, pero los nobles austrasianos se opusieron denodadamente, argumentando que hacerlo atraería las iras de Chilperico I. Después de muchas desventuras, Meroveo II, tenazmente perseguido por su propio padre y por Fredegunda, murió en 577. Se dijo que se hizo matar por uno de sus hombres ante el temor de perecer en el suplicio. El obispo Pretextato fue asesinado en 586. Ambas muertes se atribuyeron a conspiraciones de Fredegunda, quien también intentó asesinar a Brunegilda después de la anulación del matrimonio.

Primera regencia

Brunegilda regresó a la corte de Austrasia, pero el rechazo de los nobles la obligó a buscar refugio en la corte de Gontrán de Borgoña, de la que retornó un tiempo después para asumir la regencia por su hijo. Comenzó entonces a actuar como soberana de Austrasia, organizando y mejorando la estructura del reino. Reparó caminos, construyó iglesias, abadías y castillos, reformó las finanzas y reorganizó el ejército, pero los gastos afectaron los intereses de los nobles y estos le mostraron su hostilidad.

Brunegilda reaccionó imponiendo la autoridad de la corona. Para reafirmar esta autoridad, solicitó a Gontrán de Borgoña —que no tenía hijos vivos— la adopción de su hijo Childeberto II, lo que el rey de Borgoña aceptó en 577.

En 579 casó a su hija Ingunda, de trece años, con el príncipe visigodo Hermenegildo, de quince años, acabando este matrimonio en tragedia al morir ambos como consecuencia de las conspiraciones y luchas entre arrianos, católicos y bizantinos en Hispania.

Su hijo Childeberto II comenzó a reinar como soberano alrededor de 583, cumplidos los trece años de edad.

Mano de hierro de la reina abuela

En 584 Chilperico I de Neustria fue asesinado. Se atribuyó este crimen tanto a Brunegilda como a Fredegunda. Esta última asumió la regencia de Neustria por su hijo recién nacido, Clotario II, y atentó nuevamente contra la vida de Brunegilda.

En 586 nació Teodeberto II y al año siguiente Teoderico II, ambos hijos de Childeberto II y nietos de Brunegilda. Su enemiga Fredegunda atentó nuevamente contra la vida del rey, la reina regente y el primer nieto.

La reina regente no solo tenía enemigos en la corte de Neustria. Algunos nobles de Austrasia se le oponían firmemente. Los duques Rauching, Ursio y Berthefried, que se habían enfrentado a la reina anteriormente y habían conspirado para asesinar a Childeberto II, fueron ejecutados por orden de Brunegilda en 587.

Las relaciones entre Gontrán de Borgoña y Childeberto II se deterioraron, iniciándose una lucha que terminó el año 587 firmando ambos el Tratado de Andelot, en el cual, entre otros acuerdos, se estableció la herencia recíproca de los reinos en caso de fallecimiento de alguna de las partes.

También en el año 587, el rey visigodo Recaredo I estableció una alianza con el rey Childeberto II y solicitó además en matrimonio a Clodosvinda, hermana del rey. Brunegilda accedió bajo la condición de que el matrimonio debería ser aceptado —por razones políticas— por Gontrán I, pero el rey de Borgoña se negó a hacerlo.

En 593 murió Gontrán I y Childeberto II subió al trono de Borgoña. El joven rey intentó una guerra contra el reino de Neustria, pero fracasó. Brunegilda participó personalmente en las decisiones políticas que se tomaron.

En 596 murió envenenado Childeberto II a los veintiséis años. Se atribuyó el crimen a Fredegunda. Otras fuentes nombran a una conspiración de nobles de Austrasia e, incluso, se sospechó de Brunegilda. Brunegilda reaccionó con rapidez y asumió nuevamente la regencia, esta vez por sus dos pequeños nietos. Teodeberto II se convirtió en rey de Austrasia y Teoderico II de Borgoña.

En 597 murió por enfermedad la reina rival Fredegunda, al regreso de una expedición militar victoriosa contra Austrasia, en Laffaux o Latofao. Su hijo Clotario II, que tenía 13 años, fue nombrado rey de Neustria. Brunegilda intentó derrocar a Clotario II y asumir el poder de todos los reinos francos, pero no recibió suficiente apoyo y el intento fracasó.

Por instigación de la nobleza de Austrasia, su nieto Teodeberto II, de trece años de edad, asumió el trono en 599 y apartó a su abuela del poder, expulsándola de la corte de Austrasia. Brunegilda se refugió en la corte de Borgoña, en la ciudad de Orleans, donde fue bien recibida por su otro nieto, Teoderico II.

Relaciones con el papado

El rey de Austrasia y su madre Brunegilda establecieron buenas relaciones con el papa Gregorio I Magno, elegido en 590.

Existen tres cartas del pontífice enviadas a Brunegilda. En la primera, el pontífice comienza alabándola por ser una madre y reina ejemplar y le solicita su patrocinio para el presbítero Candidus. En la tercera epístola, el papa le solicita su patrocinio para San Agustín de Canterbury, en su camino a evangelizar al pueblo de los anglos.

El obispo de Autun, san Desiderio de Vienne, elegido en 596, criticaba con dureza las costumbres de la corte de Teoderico II, y de igual manera lo hizo con Brunegilda. La reina escribió al papa Gregorio I quejándose de la actitud de San Desiderio hacia su familia. El obispo fue suspendido, pero continuó el conflicto entre el obispo, los soberanos y la nobleza de Borgoña. Años después, San Desiderio criticó públicamente durante un sermón a Teoderico II y a Brunegilda, lo que resultó en su asesinato en 608, cometido por incondicionales de Teoderico II.

El monje irlandés Columbano de Lexehuil se había establecido en 590 en el reino de Borgoña y con la aprobación del rey Gontran fundó varios conventos. Su regla era muy estricta y se encontraba en conflicto con los obispos y nobles francos. Llegado el momento, se opuso a que el rey Teoderico II viviera en concubinato y lo incitó a buscar una esposa. La elegida fue Ermenberga, hija del rey visigodo Witerico, pero la princesa fue rechazada por Brunegilda, repudiada finalmente por el rey y devuelta a Hispania sin su dote.

San Columbano decidió en una ocasión visitar la corte de Teoderico II en Autun. Brunegilda lo recibió con respeto y le solicitó una bendición para sus bisnietos que la acompañaban, hijos de Teoderico II. El religioso se negó a hacerlo, aduciendo el origen ilegítimo de los niños y profetizó que nunca reinarían. La reina, ofendida, logró su expulsión del reino de Borgoña en 610.

Últimos años

Brunegilda, cumplidos ya los sesenta años, continuaba dirigiendo las luchas por el poder entre los reinos francos. Las relaciones entre Teoderico II y Teodeberto II eran muy inestables, pero los hermanos se unían ocasionalmente para combatir a otros.