El labrador retriever (también conocido como cobrador de Labrador, perdiguero de Labrador o simplemente labrador) es una raza de perro de origen canadiense que se desarrolló en el Dominio de Terranova (hoy Terranova y Labrador). Es una de las razas más populares del mundo por la cantidad de ejemplares registrados.
Su excepcional mansedumbre, inteligencia y energía, hacen que sean generalmente considerados como buenos compañeros para personas de todas las edades, así como fiables perros trabajadores, comúnmente formando parte de las brigadas caninas de la policía en operativos antidroga, antiexplosivos, de búsqueda y rescate, entre otros. Con adiestramiento, el labrador es una de las razas de perro más dócil, obediente y talentosa que existen.
Historia
Los antepasados se originaron en la isla de Terranova, ahora parte de la provincia de Terranova y Labrador, Canadá. El precursor de la raza de Labrador fue el perro de aguas de San Juan, una raza que surgió a través de la cría hecha por los primeros colonos de la isla en el . Los antepasados de los perros de San Juan no se conocen, pero, probablemente, fueron una mezcla aleatoria de razas de trabajo inglesas, irlandesas y portuguesas.
Hubo dos líneas de perros de San Juan:
Terranova mayor, era de complexión más pesada, grande y con largo pelaje, fue el precursor del perro Terranova y probablemente fue el resultado del cruce de perros de San Juan con los mastines traídos a la isla por las generaciones de pescadores portugueses que habían estado pescando en alta mar desde el .
Terranova menor, era más pequeño, de complexión más liviana, activo, de pelaje corto y suave, fue el precursor del perro labrador retriever, siendo criado principalmente por los ingleses e irlandeses. Los pescadores locales originalmente utilizaron al perro para ayudar a llevar los cabos entre los barcos, ayudar a recuperar y sacar las redes de pesca del agua. La lealtad del perro, su gusto por el agua y su disposición para el trabajo duro fueron características valiosas para los pescadores. El pecho blanco, las patas, el morro y el hocico —conocidas como marcas smoking— fueron características del perro de San Juan y, a menudo, aparecen en labradores mixtos, y ocasionalmente se manifiestan en Labradores puros como un pequeño punto blanco en el pecho —conocido como medallón— o ligeros mechones de pelo blanco en las patas o en el hocico.
Durante el un buen número de perros de San Juan fueron llevados a la región de Poole en Inglaterra, en ese entonces uno de los centros de comercio pescadero para la alta burguesía, donde estos animales llegaron a ser apreciados como perros de caza y recobre de aves en agua. Unos pocos criaderos en Inglaterra comenzaron a reproducirlos, al mismo tiempo, en la isla de Terranova una combinación de políticas proteccionistas de la cría de ovejas —que llevó a subir de manera exorbitante los impuestos de los propietarios de perros—, aunado a la cuarentena por rabia en Inglaterra que impidió la repatriación de los perros, llevó a la desaparición gradual y consecuente extinción del perro de San Juan en su país de origen, Canadá.
El primer y el segundo Earl de Malmesbury criaban perros para cazar patos en su finca, al igual que el quinto y el sexto duques de Buccleuch, junto con el hijo más joven de lord George, William Montagu-Douglas-Scott, jugaron un papel decisivo en el desarrollo y establecimiento de la raza labrador moderna en la Inglaterra del . Los perros Avon —«Buccleuch Avon» y «Ned»— dados por Malmesbury para ayudar al duque de Buccleuch en su programa de cría en la década de 1880 se consideran los antepasados del labrador contemporáneo.
El primer perro de San Juan se dice que llegó a Inglaterra alrededor de 1820. Sin embargo, la reputación de la raza se extendió a Inglaterra mucho antes. Hay una historia que dice que el conde de Malmesbury vio a un perro de San Juan en un barco pesquero e inmediatamente hizo arreglos con los comerciantes para tener algunos de estos perros exportados a Inglaterra. Los antepasados de los primeros labradores impresionaron tanto al conde, por su habilidad y capacidad para recuperar cualquier cosa en el agua y en la tierra, que él dedicó su criadero entero al desarrollo y establecimiento de la raza.
Nombre
La casta fundacional de la raza fue conocida primero como el perro de aguas de San Juan o Terranova menor. No fue hasta que los perros fueron llevados más tarde a Inglaterra, que fueron nombrados en honor de la zona geográfica canadiense conocida como «el Labrador», o simplemente «Labrador» para poder distinguirlos de la raza de más tamaño y peso: el perro Terranova, a pesar de que la raza era la más meridional proveniente de la Península de Avalon.
Referencias históricas
La primera referencia escrita de la raza fue en 1814 —«Instrucciones a los jóvenes deportistas» por el coronel Peter Hawker—, la primera pintura en 1823 —«Cora: Una perra Labrador» por Edwin Landseer—, y la primera fotografía en 1856 —el perro «Nell» perteneciente al Earl de Home, descrito tanto como un labrador y un perro de San Juan—. En 1870 el nombre de Labrador retriever se hizo común en Inglaterra. El primer labrador de color amarillo que se registró nació en 1899 —«Ben of Hyde», criadero del Mayor CJ Radclyffe—. El primer perro en aparecer en la portada de la revista Life fue un labrador retriever negro llamado «Blind of Arden» en el ejemplar del 12 de diciembre de 1938. El perro de San Juan sobrevivió hasta la década de 1980, los dos últimos especímenes fueron fotografiados viejos alrededor de 1981.
Reconocimiento oficial
La raza de Labrador retriever fue reconocida por el Kennel Club británico en 1903. Su popularidad fue aumentando tanto en las exposiciones como en los ambientes cinegéticos; un momento cumbre para la raza fue cuando el perro «Bramshaw Bob», propiedad de lady Lorna Howe, consiguió el BIS de Crufts de 1932 y 1933. Esta criadora también conseguiría este apreciado galardón en 1937, esta vez con «Cheverella Ben of Banchory». El Club del Labrador de Inglaterra fue fundado en 1916, época en la que la mayoría de ejemplares eran negros, aunque los amarillos empezaban a ser valorados. El primer ejemplar de este color fue registrado en 1899, nacido de dos padres color negro.
El primer estándar de la raza salió en 1916, y se modificó parcialmente en 1950. El estándar de la FCI en vigor es el de 2011. El estándar del AKC data de 1994 y difiere ligeramente de la FCI.
Características
Temperamento thumb|Dos variantes del color arena El AKC describe el temperamento en la raza como «de naturaleza gentil, sociable y manejable». El labrador tiene fama de ser una raza equilibrada y un excelente perro de familia. Esto incluye una buena reputación con los niños de todas las edades y otros animales. Tiene aptitudes de perro colaborador; lo que ha sido utilizado para poder entrenarlo como perro de ayuda, para que alcance cosas que están tiradas, apague las luces, entre otras funciones. No es adecuado como un perro guardián, es decir, podrá ladrar para dar aviso, pero por lo general no actuará con mayor agresión, ya que tiende a ser un perro amigable con la gente, sobre todo si es socializado desde temprana edad. Eso sí, se debe tener en cuenta que si a un Labrador Retriever no se le da la suficiente actividad diaria con paseos, ejercicios con juguetes u otras accesiones que cansen al perro, realmente se puede ser muy difícil educar al perro en casa dado su característico nerviosismo.
La bulliciosa naturaleza del labrador, junto con su falta de miedo, hacen que se aburra muy fácilmente si no es estimulado apropiadamente con ejercicio, socialización y adiestramiento. Un labrador sin entrenamiento puede volverse ingobernable, y debido a su tamaño y a su entusiasmo si no se ejercita se convertirá en un tornado de destrucción o intentará escaparse para aliviar su aburrimiento, frustración y exceso de energía, por lo que requieren de un entrenamiento y manejo firme para asegurarse de que no se descontrole —un adulto sin control puede ser muy problemático—.
Los labradores maduran en torno a los tres años de edad, antes de este tiempo pueden tener un grado significativo de energía tipo cachorro, lo que es a menudo mal etiquetado como hiperactividad. Algunas líneas, en especial aquellas que han seguido siendo criadas específicamente por sus habilidades en el ámbito de trabajo —en lugar de por su aspecto—, son particularmente ágiles y atléticas. Debido a su entusiasmo, el entrenamiento con correa se sugiere desde el principio para evitar que tire conforme crece. Las hembras pueden ser un poco más independientes que los machos.
El labrador es conocido por su apetito voraz, y algunos ejemplares pueden llegar a comer objetos no digeribles y que le pueden causar daño. Son persistentes y persuasivos a la hora de pedir comida. Por esta razón, el propietario de un labrador debe controlar cuidadosamente la ingesta de alimento de su perro para evitar el sobrepeso y los problemas de salud asociados con el mismo.
El perro es reconocido por su inteligencia. La raza se catalogó en el séptimo lugar —de 131 razas analizadas— en la clasificación de Stanley Coren acerca de la inteligencia de los perros. Por lo que el trabajo de obediencia se convertirá también en una forma divertida de interactuar con él.
Se sabe que tienen un toque muy suave con la boca, como resultado de haber sido criados para recuperar presas tales como aves acuáticas. Son propensos a masticar objetos —aunque pueden ser entrenados para abandonar este comportamiento—, e instintivamente disfrutan sosteniendo o llevando objetos en su boca, lo que pueden hacer con gran suavidad —es lo que se conoce en la jerga de los cazadores como «boca blanda»—; un labrador bien entrenado puede llevar un huevo en su boca sin romperlo.
Exploración No suelen saltar vallas altas o cavar, pero debido a que son una raza inteligente y perseverante, con las condiciones y los estímulos adecuados, un labrador aburrido podría convertirse en un «maestro escapista». Son animales curiosos, gustan de explorar y seguir rastros nuevos o esencias relacionadas con posibles alimentos —aunque desde el punto de vista humano esos «alimentos» no sean comestibles—. De esta forma, a menudo pueden «desaparecer» o separarse de sus propietarios de un momento a otro,"All About ID Tags." all-about-labradors.com. Consultado el 18 de septiembre de 2007. y ser también robados."'Lost' Dogs ." The Dog Rescue Net. Last updated on April 24, 2006. Consultado el 17 de septiembre de 2007. Debido a su naturaleza curiosa y su capacidad para «desaparecer» en un santiamén, junto con el riesgo de ser robados, una serie de asociaciones y organizaciones de perros (Kennel Club) consideran una buena práctica que los labradores, y perros en general, sean tatuados o lleven un microchip, con el nombre y la dirección de sus dueños. También es recomendable un collar con placa que contenga la información básica del propietario."Rescue News." The Labrador Rescue Trust Limited. Summer 2006. Consultado el 17 de septiembre de 2007.
En algunos países, como España o Suecia, es obligatorio que todos los perros sean registrados —sin importar la raza—, y les sea implantado un microchip desde que nacen con fines de identificación.
Colores thumb|Las tres variedades principales de color del perro Labrador retriever. El labrador retriever está registrado en tres colores: Negro, un color negro sólido (una pequeña mancha blanca en el pecho es bastante común y permisible aunque no deseable según el estándar del AKC). Arena, en cualquiera de sus variantes, que van desde el color que algunos criadores venden como blanco o crema hasta el color «rojizo». Chocolate, que va de marrón medio a oscuro.