Masanasa (oficialmente ) es un municipio de España ubicado a las afueras de Valencia. Su población es de , de los cuales más de la mitad es menor de los 40 años, registra una de las densidades de población más elevadas de toda la Comunidad Valenciana.

La localidad cuenta con una superficie metropolitana de 5,60 km² en la que los establecimientos del sector servicios concentran el mayor porcentaje de actividad económica, siendo de un 59,8 %. El presupuesto aprobado para 2024 cifra en 12 403 208,22 €, buscando la mejora de este sector y proveer al municipio de infraestructuras óptimas.

Situada a en la comarca de la Huerta Sur y a 8 km de la ciudad de Valencia, Masanasa se compone de cuatro áreas diferenciadas: el casco urbano, el polígono industrial, el Marjal y la Albufera. El término se desenvuelve de manera alargada partiendo de la Acequia de Favara al oeste hasta llegar a la Albufera de Valencia al sureste.

miniatura|Casas de Masanasa

Toponimia Las primeras documentaciones en las que se registra Masanasa hacen referencia a un poema de Ibn al-Abbãr (1199-1260):

«On són els paratges de la Russafa, del Jisr, de Manzil ' Ata i de Manzil Nasr...?»

En los versos, el autor llora la pérdida de la localidad musulmana frente a las tropas de Jaime I El Conquistador en el año 1238. Se designa a la actual comarca como Manzil Nasr, nombre que puede ser traducido como Alquería de Nasr. En aquella época designaba a un conjunto de casas como centro de una explotación agrícola, probablemente cercano entre la Vía Augusta y la Albufera. Manzil puede significar posada, situadas en las entradas de Valencia (en este caso por el sur), de tal forma que cuando las puertas de la ciudad se cerraban, el viajero pernoctaba en uno de estos paradores.

No se encuentran más referencias desde entonces hasta el periodo cristiano del Reino de Valencia. En el Llibre de Repartiment, registro escrito entre los años 1237 y 1252, queda redactada la partición de tierras conquistadas y bienes por Jaime I. Son entregadas:

A Martí, «3 yugadas en Alquería de Massanassa» el 16 de marzo de 1238. A Fray Mateo comendador de la orden de Calatrava, «Alquería de Massanassa con molinos y hornos» el 15 de mayo. A Eiximén de Luisa «8 yugadas a Massanassa» el día 13 de agosto; y el 23 del mismo mes, «30 yugadas a Massanassa» a Fray Gerald de Prado, comendador de Alfama.

Otro documento, este de 1278, nos informa sobre algunos de los primeros pobladores cristianos de Masanasa, citando sus nombres y permitiéndonos ver con detalle, por vez primera, cómo era el pueblo hace 700 años. Seguramente contaba con un núcleo de población central, donde vivía la mayoría de los vecinos y en su entorno, los campos de cultivo, tanto de secano como de regadío. Los cultivos son los tradicionales en aquella época; cereales y vid, algunas huertas y una zona de olivar.

La sociedad se regía por el sistema social comúnmente extendido en el ; una comunidad de labradores que cultivaban en régimen de enfiteusis unas tierras de la Orden de Calatrava y por las que habían de satisfacer una serie de pagos, estando sujetos a diversas obligaciones.

En 1386, Masanasa pasó a manos de Pedro Boïl y de su familia, quedando en poder de ésta hasta 1738 en el que Masanasa, junto a otros pueblos cambia nuevamente de dueños al adquirirla el marqués de Dos Aguas. Tendría la población por aquellos años unos 280 habitantes; no obstante, al finalizar el siglo alcanzaba ya la cifra de 1398 vecinos, lo que significó un incremento demográfico considerable.

Geografía La localidad de Masanasa circunscribe al norte con Alfafar, al oeste con Paiporta y Catarroja, al sur con esta última (Catarroja), y al este con Alfafar. El término concecta con el barranco de Chiva y es atravesado por el Camí Real de norte a sur. Éste es eje central de la conexión con sus localidades vecinas. Su centro urbano está muy vinculado al de Benetússer, Sedaví, Albal, sus vecinas Alfafar y Catarroja, o el barrio de La Torre de Valencia, generando así un gran complejo interurbanístico.

De las tradicionales vías, como la Augusta o viejo camino de Ruzafa, así como caminos como los del Fus o la Carretera Real de Madrid, actualmente están sustituidas por otras vías terrestres mejor adaptadas como la Pista de Silla, o la avenida del Sur. Estas infraestructuras modernas han favorecido la integración metropolitana y el crecimiento demográfico del municipio en las últimas décadas.

El término municipal de Masanasa limita con las localidades de Alfafar, Paiporta, Catarroja y Valencia.

La diversificación industrial a partir de los originarios talleres de muebles y madera, y su expansiva actividad a lo largo de la pista de Silla (V-31), además del crecimiento urbano amenazan desde hace varias décadas a la huerta tradicional.

La zona del Marjal, superficie de parque natural que abraza a la Albufera, alberga una variedad única de flora y fauna autóctonas del mediterráneo. El escenario es consecuencia de los soterraments llevados a cabo en la Albufera por el sector secular para plantar arroz. Se la considera el jardín de la ciudad, en la cual se diferencian dos sectores:

Por un lado, los tancats designan la zona del arrozal cuyo conreo sigue el nivel natural de la laguna; la inundación de los campos depende al agua del estanque, por lo que se trata del área enfocada a la producción agrícola. Por otro lado, rodeando al sector anterior y en terreno elevado, el arrozal de tierras altas representa el uno de los territorios más amenazados por la transformación de la huerta; el cultivo se realiza mediante el riego artificial con agua procedente, mayoritariamente, de los ríos Turia y Júcar y, en menor proporción, de la propia Albufera. miniatura|Arrozal desde El Palmar El Marjal contiene dos espacios diferenciados de agua libre:

El entramado laberíntico de las acequias permite el transporte de agua desde su origen hasta los campos de cultivo. Predominantemente, es extraída de la Acequia Real de Xúquer (río Júcar) y la Acequia de Favara (río Turia) además de provenir de los llamados escorredors o ullals. El segundo canal lleva agua hasta la huerta de Masanasa, paisaje clave para la localidad dado que su tradición agrícola es históricamente de gran relevancia.

Los ullals son drenajes naturales a la superficie del agua soterrada. Son de gran valor biogeográfico y refugio de fauna en situación de alerta como lo son el Samaruc o el Fartet.

Clima El panorama climático en Masanasa corresponde con el dominio mediterráneo. Se caracteriza específicamente por unas escasas e irregulares precipitaciones (478mm anuales), con un máximo en el mes de octubre, y unos mínimos durante verano. Su temperatura media se establece sobre 16,5 °C, con veranos cálidos y húmedos (24 °C) e inviernos suaves (11 °C).

Durante las estaciones de primavera y otoño, la localidad se ve afectada por las lluvias torrenciales generadas a partir de las avenidas producidas en las capas altas de la atmósfera en el barranco. Por el contrario, durante los meses más cálidos se caracteriza por una régimen de sequía cíclico.

La actividad del viento es escasa y tranquila durante el recorrido anual, y se determina por la presencia de una corriente este-oeste.

Hidrografía Masanasa se localiza a orillas del barranco de Chiva. De corta longitud y de gran pendiente, este barranco o rambla nace en las sierras interiores valencianas y desembocan sus aguas en el lago de la Albufera, entre Masanasa y Catarroja.

Su caudal es irregular, puesto que transporta agua solamente cuando se producen tormentas, característica singular de las ramblas mediterráneas, estas ramblas suelen estar secas y solo llevan agua cuando llueve intensamente en algunas épocas del año, provocando situaciones peligrosas. Cuando estas tormentas son intensas o perduran varios días, pueden originar importantes avenidas o riadas. Para evitar este riesgo natural se ha acondicionado e impermeabilizado su lecho para reducir la incidencia de desbordamientos.

Por otra parte, el término municipal de Masanasa se ubica sobre el gran acuífero valenciano, cuya extracción o manación hídrica, salida natural del agua que brota desde el suelo o una roca, llevado a cabo mediante motores o fuentes. Además cuenta con numerosas acequias que vierten sus aguas en la marjal, de la cual la Acequia de Favara es la red fluvial más importante de la Huerta Sur.

Historia

Raíces históricas Aunque su origen se encuentra en la época musulmana, pueden existir indicios de que pudo ser una villa romana tras la fundación de Valentia en el año Las hipótesis que lo evidencian son su cercanía con la villa de Catarroja y las centuriaciones romanas, así como por encontrarse en el trayecto de la Vía Augusta que enlazaba Roma con Cádiz. Estos hechos pueden motivar la existencia de un posible asentamiento estratégico disperso por el término.

Sociedad y economía Dos eventos clave que han marcado la historia del señorío valenciano durante el han sido la expulsión de los moriscos y la guerra de Sucesión.

A raíz de estos episodios históricos se dio lugar a una refeudalización; los amos de los territorios aumentaron su poder jurisdiccional, sus derechos y rentas, y contaron con el apoyo de las alienaciones con el Patrimonio Real, que confirmaban su privilegio. Con ello apareció una burguesía agrícola que tomó conciencia del provecho que la clase feudal y privilegiada ejercía sobre el resto.

La mayoría de las contiendas dirigidas a los señores feudales estaban motivadas por el estado de sus monopolios, o buscando el control del poder municipal.

Documentos como Escrivanies de Cambra, nº exp. 25 (año 1757) dejan constancia del desacuerdo de los campesinos laboradores de los campos de arroz en el Marjal con el pago de rentas al Marqués de Dos Aguas:

La situación de descontento se desató hasta la dimisión del arrendador de los derechos dominicales. miniatura|Masanasa en 1883 Tradicionalmente, el sector de la agricultura ha sido clave entre la población activa de Masanasa. Ésta sufrió una gran transformación a raíz del aumento demográfico, obligando a la extensión de la superficie de conreo e intensificando así el cultivo del arroz, los frutales y las hortalizas, además de la pesca. La presencia de lagunas y humedales en el territorio favoreció sobre todo al cultivo del arroz, que es simbólico de la zona; éste cereal aparece como semilla básica de la alimentación valenciana de la época. La seda era también obtenida por los propios campesinos, quienes criaban a sus gusanos y vendían su producción a las fábricas de la ciudad de Valencia. El trigo era también un cultivo básico y el cáñamo el segundo textil más popular de la huerta.

Uno de los problemas sociales del momento tenía como protagonista el sistema de regadío. Dadas las características climáticas de sequía durante los meses estivales, la zona del Marjal no podía abastecerse del agua de los caudales. Para su resolución, se decretó que Masanasa sería regada por la Acequia de Favara junto a Catarroja y Albal los miércoles, jueves y viernes. Sin embargo, los conflictos por el riego fueron constantes aún después de la obtención también procedente de otras fuentes de agua.

Bajo el reinado de Carlos III se construyó el camino real de Madrid que atraviesa el término del municipio. El efecto urbanístico que tuvo también la construcción del puente que comunica las localidades de Masanasa y Catarroja sobre el barranco de Chiva en 1767, obra del arquitecto Vicent Gascó fue de mucho peso social. Otro episodio muy relevante fue la separación de la parroquia de Masanasa de la de Chirivella, de la que era anexa, en el año 1777.