thumb|right|300px|Pronunciación del nombre.En la mitología griega, Eolo o Éolo (en griego: Αἴολος, Aíolos)En latín: Aeŏlus es el nombre de varios personajes que los mitógrafos diferencian e identifican de manera confusa.Se contemplan, pues, tres Eolos, entre los que con frecuencia se producen confusiones en los textos, sobre todo en cuanto a la atribución del título de «rey de los Vientos»; unas veces se considera «señor de los Vientos» al hijo de Helén, pero otras se da el título a su nieto, el hijo de Poseidón y de Arne según Diodoro, y otras al biznieto, al hijo de Hípotes con el que se encuentra Odiseo. En la tradición homérica Eolo es el ‘señor de los vientos’ y en la hesiódica es el ancestro epónimo de los eolios. Un tercer Eolo aparece en la tradición dramática de Eurípides, pero es recordado principalmente en fuentes tardías.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Eolo» Se trata de tres tragedias hoy perdidas y conservadas solo en fragmentos: Eolo, Melanipe encadenada y Melanipa sabia.Eolo (Αἴολος) fue una tragedia hoy perdida de Eurípides, conocida por fragmentos, que trataba el incesto entre Cánace y Macareo, hijos de Eolo. La obra fue objeto de críticas morales ya en la Antigüedad y es conocida principalmente por testimonios antiguos y por su influencia en la Heroida XI de Ovidio. Cf. Richard Kannicht (ed.), Euripides. Tragicorum Graecorum Fragmenta V, Göttingen, 2004 (Edición estándar de fragmentos y testimonios).Sobre las otras tragedias euripideas, Melanipe encadenada y Melanipa sabia, cf. Melanipa (hija de Quirón); Esquilo, fragmentos y testimonios, volumen 369 de la Biblioteca Clásica Gredos) Fue Diodoro Sículo quien, al sistematizar las tradiciones míticas, reunió artificialmente en un único árbol genealógico a los distintos Eolos del mito. Así quedaban vinculados en la misma tradición el pueblo eolio, las islas Eolias del mar Tirreno y la fabulosa isla flotante de Eolia.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 67, 2-7. Diodoro diferencia a: 1) Eolo, hijo de Helén y padre de los eolios; 2) el Eolo hermano de Beoto, ambos hijos de Poseidón y de una hija de Eolo; 3) el Eolo de Homero y Virgilio, hijo de Hípotes, nieto de Mimante y biznieto de Eolo. Como guardián y dios de los vientos El lenguaje moderno suele referirse a Eolo como ‘guardián de los vientos’ o ‘dios de los vientos’. En realidad en ninguna fuente griega se le llama ‘dios’ (θεός). Esta interpretación se consolida en la tradición latina, especialmente en la Eneida, donde es un funcionario e intermediario del orden divino: Eolo recibe autoridad de Juno y ejerce dominio sobre vientos y nubes.Virgilio: Eneida I, 80: «[Eolo le agradece a Juno su postestad:] Este reino, todo él, tú me lo has dado, tú el cetro y el favor de Júpiter, tú el sentarme a la mesa de los dioses, tú el mando sobre nubes y huracanes». Según los eruditos, Eolo no es una deidad propiamente dicha en la poesía griega o romana, aunque esté revestido de autoridad divina, de manera semejante a un dios menor.T. Gantz: Early Greek Myth: A Guide to Literary and Artistic Sources, vol. I, pp. 137‑139; explica la distinción entre Eolo epónimo y Eolo homérico, y su autoridad no divina en Grecia. Robin Hard: The Routledge Handbook of Greek Mythology, pp. 225‑226; señala que Virgilio transforma a Eolo en intermediario divino, “casi como un dios menor”. M. Edwards: The Oxford Classical Dictionary, s.v. “Aeolus”; resume la recepción de Eolo y la interpretación errónea de su divinidad. De igual manera el título de “guardián (o señor) de los vientos” es tan solo una paráfrasis literaria para expresar su función, no un término usado por autores clásicos.En Odisea X, 1‑5, Homero usa la expresión «ἀνέμοισιν ἐπέχει» (“tiene poder / control sobre los vientos”). Más adelante (X, 22‑28) dice que Eolo encierra los vientos en un odre (ἀσκός τῶν ἀνέμων, ‘odre / saco de piel / bolsa de los vientos’) y los libera cuando quiere.
A partir de Renacimiento, no obstante, ya se denomina a Eolo como el dios de los vientos, en la literatura y el arte.Boccaccio, por ejemplo, dice que Eolo es un dios. Así en Genealogia deorum gentilium, XIII, proemio. Este proceso de reinterpretación de Eolo no es un caso aislado. En la literatura romana y humanista los autores tendían a privilegiar figuras más individuales y “personales” frente a deidades abstractas o colectivas. Por ejemplo, Eolo y Morfeo fueron desplazando, respectivamente, a los ánemoi (ἄνεμοι, «vientos») y óneiroi (ὄνειροι, «sueños»). Así la tradición clásica terminó adoptando a Eolo como dios de los vientos y Morfeo como dios de los sueños.Karl Kerényi: The Gods of the Greeks (Thames & Hudson, 1951), cap. sobre Morfeo y Eolo. Mark Gagarin: The Oxford Encyclopedia of Ancient Greece and Rome, vol. II, pp. 450‑451 (sobre reinterpretación de deidades colectivas). Frank Roy Bullough: The Renaissance Mythologists: Morpheus and Aeolus in Early Modern Literature, Journal of the History of Ideas, 1970. Esta idea se siguió repitiendo de manos de numerosos artistas posteriores y así ha permanecido en el acervo cultural hasta nuestros días.Ejemplos notables de esta transición de deidad colectiva a individual se hallan en las artes plásticas (Tibaldi, 1550; Rubens, 1635; Boucher, 1769) y en la literatura europea, destacando las referencias al control absoluto de las tormentas en el teatro de Shakespeare (Enrique VI, parte 2) y en la poesía barroca de Góngora (Soledades) Sea como fuere Eolo nos ha legado la voz «eólico», esto es, ‘en relación con el viento’.RAE: «eólico»
Eolo (hijo de Helén) Eolo fue hijo de Helén y de la ninfa Orséis y hermano de Doro y Juto. Se le describe como rey del país de Eólide, así llamado por él, que más tarde pasó a denominarse como Tesalia.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica, IV 67, 2 De Eólide precisamente partieron los hijos de Eolo y así se fundaron los asentamientos eolios.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica, IV 68, 1 Se le supone la fundación de la rama eólica de la nación helénica. Dice Focio que cuando Helén murió sus tres hijos se repartieron el territorio; Eolo fue el primero en reivindicar su derecho a reinar sobre la tierra, delimitando su reino por dos ríos, el Asopo y el Enipeo, y es allí donde desciende la raza de los eolios.Focio: Biblioteca 182, 7 Según Apolodoro, Eolo desposó a Enárete, hija de Deímaco, con la que tuvo siete hijos: Creteo, Sísifo, Deyoneo, Salmoneo, Atamante, Perieres y Magnes; y también cinco hijas: Cálice, Cánace, Pisídice, Perimede y Alcíone.Biblioteca mitológica, I, 7, 3.Sin embargo, OVIDIO, en Las metamorfosis (XI, 430) hace a Alcíone hija del tercer Eolo, el guardián de los vientos. Otras fuentes dicen que su esposa fue Egialea,Higino: Fábulas 65 o Laódice, hija de Aloeo,Escolio sobre Homero, Odisea XI 235 o bien la náyade Ífide, hija del dios fluvial Peneo.Helánico citado en escolio sobre Platón, El banquete 208
Parece que Eolo estaba arraigado en muchas genealogías helénicas, y así muchos otros descendientes eran atribuidos a Eolo. Eurípides dice que el más joven de sus seis hijos, Macareo, mantuvo relaciones amorosas con la más joven de sus seis hermanas, Cánace. Horrorizado, Eolo envió a Cánace una espada para que se suicidase —Macareo también se suicidó— y arrojó al hijo incestuoso a los perros.OVIDIO: Heroidas, XI, donde también se confunde el Eolo Helénida con el señor de los vientos.HIGINO: Fábulas 238, 242 y 243. En esa versión la madre de sus hijos fue una tal Anfítea.Plutarco, Parallela minora 28
Otros Eólidas Helénidas, variando las fuentes, son Etlio,PAUSANIAS: Descripción de Grecia, V, 8, 2. Tritogenia,Escolio sobre Píndaro, Píticas IV 122 Macedón,Estéfano de Bizancio, Étnica voz "Macedonia", citado en Helánico, fr. 74 Minias,Apolonio de Rodas, Argonaáuticas 3.1093 ss Cércafo,Estrabón: Geografía, 9.5.18; de este Cércafo es hijo Ormeno, a su vez padre de Amíntor y este de Fénix, el preceptor de Aquiles. TanagraPausanias, Descripción de Grecia IX 20.1, en donde Corina alega que Tanagra es hija del dios fluvial Asopo. Ceix,Clemente de Alejandría, Protréptico 4.9 JutoEscolio sobre Homero, Ilíada 1.2 e incluso Yope (Casiopea).Estéfano de Bizancio, Étnica voz "Yope" Este Eolo también tuvo una hija ilegítima llamada Arne, también llamada Melanipa o Antíope, que engendró con Hipe, hija del centauro Quirón.HIGINO: Astronomía poética, II, 18, 2; sin embargo, en DIODORO SÍCULO (Biblioteca histórica, IV, 67, 3), parece sugerirse que Arne fue hija del Eolo Hipótada. Esta Arne sería la madre del segundo Eolo por Poseidón. Otro de los hijos mencionados es Mimante que es vinculado al tercer Eolo (véase abajo) mediante una genealogía muy acomodaticia.Biblioteca histórica, IV, 67, 3.
Eolo (hijo de Poseidón) thumb|right|300px|Tapiz de Aubusson basado en la pintura de Moillon. Ca. 1650. Este Eolo fue hijo de Poseidón y Arne. Tuvo como gemelo a Beoto. Arne quedó embarazada de Poseidón. Se lo confesó a su padre, pero no la creyó y ordenó a un extranjero de la ciudad de Metaponto que se la llevara a su ciudad. Como consecuencia de ello, al nacer Beoto y Eolo, fueron adoptados por otro hombre llamado Metaponto, que no tenía hijos. Cuando los gemelos se hicieron mayores, se apoderaron del reino durante una revuelta. Después, hubo una disputa entre Arne y Autólite, la esposa de Metaponto. Eolo y Beoto tomaron partido por su madre, mataron a Autólite, y como Metaponto se indignó por ello, tuvieron que equipar unas naves y huir de la ciudad, con Arne y otros amigos. Beoto se marchó al país de su abuelo Eolo, lo sucedió en el trono y llamó Arne al país y beocios a sus habitantes; Eolo, por su parte, llegó hasta un grupo de islas en el mar Tirreno, las cuales recibieron en su honor el nombre de islas Eolias y se le atribuye también la fundación de la ciudad de Lípara.Biblioteca histórica, IV, 67, 3-6.
En una versión alternativa, la madre de los gemelos es llamada Melanipe, hija de Desmontes o de Eolo, fue encadenada por su padre y había sido un rey de Icaria llamado Metaponto el que había adoptado a los gemelos, que habían sido abandonados. La esposa de Metaponto, llamada en esta versión Teano, había tenido otros hijos e incitó a que sus hijos matasen a Eolo y Beoto, pero estos últimos fueron los que salieron victoriosos y, tras ser avisados por Poseidón de que su verdadera madre estaba en prisión, la liberaron. Melanipe y Metaponto se casaron y Eolo y Beoto dieron nombre a Beocia y Eolia, respectivamente.Fábulas 186.
Aunque tradicionalmente su hogar ha sido identificado como una de las Islas Eólias, cerca de Sicilia, se ha sugerido como localización alternativa a Gramvousa en la costa noroccidental de Creta.
Eolo (hijo de Hípotes) thumb|280px|Óleo en lienzo de Isaac Moillon (1614-1673): Eolo entrega los vientos a Ulises(Éole donnant les vents à Ulysse). Museo de Tessé. La paternidad de este tercer Eolo es atribuida a Hípotes, que, según cuenta Diodoro Sículo en su Biblioteca histórica, era hijo de Mimante, uno de los hijos del Eolo Helénida.DIODORO SÍCULO: Biblioteca histórica, IV, 67, 3. Boccaccio dice que este Eolo es hijo de Júpiter y Segesta, hija de Hípotes de Troya, y por lo tanto hermano de Acestes.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, XIII, 20
En otra parte de la obra de Diodoro que parece mezclar datos del segundo y del tercer Eolo, se narra cómo, al llegar a la isla de Lípara, donde reinaba el rey Líparo, ayudó a este a apoderarse de la zona de Sirrento. Mientras, él se casó con la hija del rey, Cíane, y se convirtió en rey de la isla. Era piadoso, justo y amable con los extranjeros, enseñó a los navegantes el manejo de las velas y se decía que era capaz de predecir los vientos. En este pasaje se mencionan seis hijos de Eolo: Agatirno, Astíoco, Androcles, Yocasto, Feremón y Juto; también se dice que tuvo seis hijas, pero no las menciona. El autor nos aclara que la madre de este Eolo era Melanipa.Biblioteca histórica, V, 7, 5.