thumb|290px|Representación pictórica de la fundación de Puebla que se conserva en el Palacio Municipal de Puebla. Fray Toribio de Benavente (Motolinia) y Hernando de Helgueta dirigen los trabajos de la traza de la ciudad.

La fundación de Puebla que originalmente se llamó Ciudad de los Ángeles, poco después Puebla de los Ángeles y actualmente la ciudad de Puebla, se efectuó el año de 1531, en el marco de la conquista y colonización del Nuevo Mundo.

Después de la caída de Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521 y continuando el proceso de conquista, se vio la necesidad de fundar un pueblo intermedio, entre el puerto de la Villa Rica de la Vera Cruz y la nueva capital, para el creciente flujo de inmigrantes españoles que sin recursos y sin la esperanza de obtener encomiendas pudieran establecerse, y al mismo tiempo que sirviera como sitio de descanso y curación para los pasajeros provenientes de Veracruz. Para cumplir con el propósito original de ser una colonia exclusiva de españoles, era necesario no despojar de sus tierras a ningún pueblo indígena. Al mismo tiempo, el establecimiento se concibió como un experimento social utópico que trató de proteger a los indios del abuso de los conquistadores y de los nuevos colonizadores españoles, creando una comunidad igualitaria, que sin el apoyo de aquellos prosperaran y crearan riqueza a la colonia y a la corona, y en un sentido práctico, asegurar las comunicaciones y el comercio entre México y la costa, así como para vigilar a una populosa región indígena en caso de una rebelión, sin embargo el experimento social finalmente se vio frustrado ante la imposibilidad de prescindir de la mano de obra indígena, para convertirse al poco tiempo, en una sociedad aristocrática y opuesta a los principios que la crearon.

Antecedentes thumb|left|180px|El monumento a los fundadores de Puebla, la reina Isabel de Portugal, el obispo dominico fray Julián Garcés, Juan de Salmerón y fray Toribio de Benavente (Motolinia).Este monumento estaba en la Avenida de la Paz y la calle 15 Sur cuando se estrenó el 8 de mayo de 1935.

El nombrado obispo, el dominico Fray Julián Garcés arribó a la Nueva España en 1526 y escogió a Tlaxcala como su nueva sede episcopal, la encontró con una numerosa población indígena y escasa de españoles, y propuso que se estableciera en ella una comunidad hispana. La razón era que Cortés no había olvidado la alianza y cooperación de Tlaxcala en la conquista y en premio eximió su territorio de establecimientos españoles, esto fue una invitación para que españoles irrumpieran a sus territorios. Garcés advirtió de las violaciones a la ley y del temor por la seguridad de sus sacerdotes, además que el abuso a los indios era un mal ejemplo y estaba en completa contradicción con lo que el dominico pretendía para ellos: su conversión y educación cristiana. Garcés pensaba que una comunidad hispana formalmente establecida haría imperar la ley en su nueva diócesis y agregando discretamente que con ello beneficiaría a los ingresos reales y a los propios indios.

Garcés no fue el único en advertir de estos problemas sino también los franciscanos encabezados en Tlaxcala por Motolinia quien advertía a los oidores que la misma situación privaba en toda la Nueva España, tal como lo escribió en su Historia:

Tras el fracaso de la primera Audiencia, que por causa de las críticas a su mala administración impidió que se llevaran a cabo los planes fundacionales, Garcés y los padres franciscanos continuaron con la petición dirigida a la corona. Según Hirschberg, la escasa documentación disponible hace pensar que se decidió aprobar el establecimiento de la población como respuesta a la petición de Garcés, aunque el resultado no contaría con la aprobación del obispo.

La segunda Audiencia, compuesta por tres oidores y presidida por Juan de Salmerón, llegó a México a finales de 1530 con instrucciones de instalar una población española en la provincia de Tlaxcala, pero sin tener claro la ubicación exacta. Y, no obstante que la Corona siguió las recomendaciones de Garcés de establecerla en la ciudad de Tlaxcala, al final dejó a la segunda Audiencia que practicara sus funciones discrecionales y que ordenara simplemente a sus representantes fundar, en la provincia de Tlaxcala: Lo cual llevó a efecto con la condición de no usurpar las tierras de los indios. Garcés se convirtió por algunos años en un acérrimo opositor del nuevo establecimiento. Así mismo, el procurador de Puebla ante la Corte, Bartolomé de Zárate, mencionaba en una relación de 1544 que Puebla debió haberse fundado en la ciudad de Tlaxcala, o por lo menos dentro de sus límites pero que la Audiencia no lo hizo por las razones anteriores.

Para abril de 1531, la segunda Audiencia ya había definido que el lugar sería en el camino de Veracruz a México, entre las ciudades de Tlaxcala y Cholula. A pesar de quedar lejos de estas poblaciones, se recurrió a los pueblos vecinos para ayudar a los colonos en la construcción de sus casas y en la preparación de las tierras de cultivo. La .Audiencia, que conocía muy bien el carácter indolente de los conquistadores, al decir que "no se abaten a ningún género de trabajo por lo mucho que creen que merecen y no estar hechos a ello", prefirieron enlistar al arquetipo del labrador español. A estos primeros pobladores se les dotó de lotes para cultivar y criar ganado. Así, el experimento social parecía encauzarse a buen término; sin embargo, la mano de obra indígena, aunque fuera eventual, no significaba un comienzo prometedor para las intenciones de la Audiencia de crear una colonia ejemplar e independiente.

thumb|left|180px|Firma del licenciado Juan de Salmerón que se halla en el Archivo del Ayuntamiento de Puebla

La fundación thumb|200px|El oidor y presidente de la Real Audiencia, el licenciado Juan de Salmerón, representado en el monumento de los fundadores. Los investigadores contemporáneos han reconocido su importancia como el gran promotor y realizador de la obra fundacional de Puebla.

thumb|left|200px|Cédula firmada por Isabel de Portugal en Medina del Campo el 20 de marzo de 1532 por la cual se le confería a Puebla el título y los derechos de una ciudad, eximiéndola al mismo tiempo del pago de alcabalas por espacio de treinta años.Cédula de Medina del Campo, del 20 de marzo de 1532. :"La Reyna.

por quanto los nuestros oydores de la nuestra abdiencia y chancillerya Real de la nueba spaña han poblado de xpianos (christianos) spañoles vn pueblo que se dize la puebla de los angeles que es entre chelula y taxcala. por ende por la voluntad que el Emperador mi señor y yo tenemos que el dicho pueblo se ennoblezca y augmente. y otros se anymen a biuyi en el. es nuestra merced y voluntad que de aquy adelante se llamae e yntitule Cibdad de los angeles. Y mandamos que al presente biuen en la dicha cibdad, y los que de aqui adelante fueren a biuyr a ella. No pagen alcauala ny pecho. por termyno de treynta años primeros siguyentes que corran y se cuenten desde el dia de la fecha desta my cedula en adelante.

Yo la Reyna.

Por mandado de su magestat.

Joan de Samano." Fueron los franciscanos los que según Torquemada eligieron a los primeros pobladores y quienes dispondrían la primera ayuda y servicios personales por parte de los indígenas. Los franciscanos, como dan fe documentos de la época, eran los guardianes de Cholula, Huejotzingo y Tlaxcala. La ayuda por parte de los franciscanos continuo todavía hasta 1532. Se cuentan con estimaciones en cuanto al número y descripción de aquellos primeros colonos. Motolinia hablaba de "no más de cuarenta" y de cincuenta. Fray Luis de Fuensalida, guardián franciscano de la Ciudad de México, en un informe enviado a la corona el 27 de marzo de 1531, pedía ayuda para los recién llegados por ser estos muy pobres "todos cristianos, labradores y granjeros".

En cuanto al número de los indios que fueron traídos para construir las primeras casas, Motolinia menciona que llegaron con él entre siete u ocho mil y otros menos de Huejotzingo, Calpan, Tepeaca y Cholula. Sin embargo la Audiencia a unos días de la fundación rindió un informe diciendo que adjudicaría a cada colono entre diez y treinta trabajadores, admitiendo meses después, en otro informe, que se habían dado veinte. Hirschberg dice que esta discrepancia podría deberse a la rotación de los trabajadores de acuerdo a la carga de trabajo dentro del grupo, que era común en la época de la conquista.

Llegado el 16 de abril, día de Santo Toribio de Astorga, Motolinia cuenta como testigo ocular, que supervisó la construcción de un altar y techado rústicos, procediendo a decir misa y a bendecir el lugar, luego de esto, se comenzaron a trazar los primeros solares y calles. Se encontraba presente en la ceremonia el colono Alonso Martín Partidor, que según Hirschberg, muchos historiadores dedujeron que había sido el encargado del deslinde o "partición" de los solares, pero que probablemente partidor provendría de su madre Isabel Rodríguez Partidora.

Tanto el Clero en Motolinia, como las autoridades virreinales en Salmerón tuvieron sus representaciones para el día de la fundación, pero no pudiendo Salmerón asistir por causa de haber caído enfermo, la audiencia ordenó al corregidor de Tlaxcala Hernando de Saavedra "hombre de buen entendimiento y experiencia", que repartiera los solares y vigilara el trabajo de los indios, de los cuales, la Audiencia se responsabilizó del costo de su alimentación, liberando a Saavedra y otros encomenderos de esta responsabilidad.

El licenciado Salmerón, una vez restablecido en salud y resuelto sus asuntos, arribó a Puebla alrededor del 18 de mayo para nombrar cabildo y dar las primeras ordenanzas, con lo cual dio al establecimiento su carácter municipal. Ordenó también que el camino de Veracruz a México pasara obligadamente por Puebla asegurando con esto un constante tránsito de viajeros.

Sin embargo, desde el momento mismo de la fundación se presentaron los problemas. Motolinia sin mencionar las causas, alude a las quejas de los indios de Totimehuacan. Los españoles por su parte, a sabiendas de que el establecimiento funcionaria sin encomiendas, esperaban un cambio de actitud de los planificadores, como se desprende de un informe dado en 1534 por don Luis de Castilla. A resultas de la desilusión, Castilla encontró una población diezmada por las deserciones. Ya desde el principio Salmerón se dio cuenta de esta actitud y tuvo que convencer a la gente que no abandonara la colonia.

thumb|right|150px thumb|right|180px|El historiador novohispano Mariano Fernández de Echeverría y Veytia consideró la posibilidad de que en el lugar que hoy ocupa la Capilla de Santa Elena, (arriba), del Templo de la Santa Cruz se haya celebrado la misa fundacional de la Puebla de los Ángeles el 16 de abril de 1531.

No obstante que las inconformidades amenazaban la existencia del establecimiento, a finales del verano la Audiencia informaba de la construcción de cincuenta casas, del hospital y de la adjudicación de nuevas tierras de labranza, las cuales comenzaban a cultivarse. Así mismo se informaba que los moradores tenían armas para su defensa y se controlaba la inmigración de otros pueblos. Los franciscanos, por su parte, expresaban que los colonos eran cristianos modelo, como el mismo Salmerón lo confirmó después de haberlos descrito como "perdidos y holgazanes".

Es posible que la Audiencia exagerara en sus apreciaciones, pero para agosto de 1531 el establecimiento ya era una firme realidad para la satisfacción de su presidente, el licenciado Salmerón, quien criticaba al español codicioso representado por los conquistadores encomenderos en especial los de la Ciudad de México de quienes decía: