El municipio de Zinacantepec es uno de los 125 municipios del Estado de México en México. Es parte de la zona metropolitana del Valle de Toluca. Según el censo de 2020 su población ronda los 203,872 habitantes.

Fue declarado «Pueblo con Encanto» por el Gobierno del Estado de México, el 9 de octubre de 2015.

Toponimia El nombre de Zinacantepec es de origen náhuatl se compone de tzinacan, que significa murciélago y tépetl, cerro, así que significa en el cerro o junto al cerro de los murciélagos. En la matrícula de tributos del Códice Mendocino está representado por el jeroglífico de un cerro con un murciélago en su cima. Historia Época prehispánica Los historiadores describen a los matlatzincas como "hombres de la red" y a los otomíes como "cazadores de pájaros"; también de la cultura otomí desciende la mazahua. Otomíes y matlatzincas que formaban parte de las tribus nahuas, una porción de ellas se estableció en el extenso y elevado altiplano, entre los ríos y lagos y en las faldas del Xinantécatl. miniaturadeimagen|Restos del basamento piramidal en el cerro del Murciélago La zona de asentamiento de la ciudad prehispánica de Zinacantepec se encuentra en la cumbre del cerro del Murciélago, ejido de San Francisco Tlalcilalcalpan, municipio de Almoloya de Juárez. Lo que hoy se puede apreciar es el núcleo de un basamento piramidal, los restos del acceso o escalinata dan al norponiente. De acuerdo a la histografía, Zinacantepec fue conquistada y destruida por el gobernante mexica Axayacatl, alrededor de 1471-73, y la población matlatlzinca migró hacia la zona de Michoacán, lo que hoy es Charo Matlatlzinco. Axayácatl consolidó el imperio mexica y Zinacantepec quedó bajo la jurisdicción de Tlacopan o Tacuba y dentro de la división tributaria quedó incorporado a la provincia de Cuahuacan.https://web.archive.org/web/20070927205719/http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/mexico/mpios/15118a.htm El territorio fue repoblado por otomíes y administradores de origen náhuatl. El complejo de la ciudad prehispánica según las evidencias revisadas y analizadas, cuenta con un basamento piramidal, una plazoleta, una área administrativa y una posible necrópolis ubicada en la ladera del Camino Real de Zinacantepec a Temascaltepec del Valle (ahora Valle de Bravo).

Dominación española Durante la conquista, Hernán Cortés llega a México y aprehende a Moctezuma y Xocoyotzin en el templo Mayor, al enterarse los otomíes de Otzolotepec, Xonacatlán, Ziquipilco, Mimiapan y Ocoyoacán, enviaron sus caciques ante Cortés para denunciar que los matlatzincas se aliaban contra el conquistador.

Gonzalo de Sandoval, soldado de confianza de Cortés, con un ejército de 18 hombres a caballo y 100 de a pie, se dirigió al valle Matlatzinco para conquistarlo, los otomíes, en número de 60 mil se unieron a los españoles y conquistaron la ciudad Matlatzinca; este mismo ejército conquistó Tecaxic, Calixtlahuaca, Tlacotepec, Zinacantepec y pueblos circunvecinos.

Los moradores de Toluca, incluyendo Zinacantepec, fueron vencidos por Gonzalo de Sandoval, se convirtieron en aliados y súbditos de los españoles, así la parte oriental y central de Toluca, se la adjudicó Hernán Cortés, una gran extensión de la parte sur del Valle de Metepec como cabecera, se le mercedó al licenciado Juan Gutiérrez Altamirano primo hermano de Hernán Cortés y cabeza del que sería en años posteriores Condado de Santiago de Calimaya. miniaturadeimagen|Juan de Sámano, fundador de la hacienda de La Gavia La parte poniente del valle de Toluca, con San Miguel Zinacantepec como cabecera, se le dio la encomienda a Juan de Sámano, hijo de Juan de Sámano, secretario particular de Carlos I de España; la influencia de este personaje, nuevo conquistador y poblador, era muy grande y logró ser nombrado alguacil mayor del Ayuntamiento de México y sus hijos varones, recibieron mercedes de tierras en el valle de Toluca. Los Sámano, además de encomendaderos de Zinacantepec, fueron fundadores de la Hacienda de la Gavia, que en época del porfiriato llegó a tener una superficie de 67,000 hectáreas de terreno.

En octubre de 1810, los habitantes del valle de Toluca y Zinacantepec estaban alarmados al saber que el 29 del mismo mes llegaría por esta región el Padre de la Patria, Miguel Hidalgo y Costilla y que el ejército conservador, encabezado por Iturbide y Torcuato Trujillo lo esperaban en las cercanías de Toluca y que en cualquier momento se podía desatar una guerra general.

Por tal motivo, un buen contingente de Zinacantepec se alistó para unirse al padre Hidalgo en el movimiento de libertad; y fue hasta el día siguiente en la famosa Guerra del Monte de las Cruces donde tuvo gloriosa participación del grupo guerrillero.

En este municipio, operó Ignacio López Rayón y Vicente Filosola, ambos derrotaron al ejército realista en la hacienda de la Huertas que hoy se yergue cual testigo mudo del pasado insurgente.

Consumada la Independencia de nuestra patria en 1821 y erigido constitucionalmente el Estado de México en 1824, siendo el primer gobernador don Melchor Múzquiz. Se erigió como municipio el primero de enero de 1826, según consta en la memoria municipal del Gobierno del Estado de México. miniaturadeimagen|Estatua de Benito Juárez en Zinacantepec Durante la época de la Reforma, el vandalismo se desató al ser tomada la ciudad de Toluca por Plutarco González, en 1856, también es arrasado Zinacantepec por Marcelino Cabos; al año siguiente, el Jefe militar de Toluca, Felipe Berriózabal, acabó con el crimen.

El doctor Eduardo Ruíz, autor de la intervención en Michoacán; refiere que el cura González de Zinacantepec, se presentó al general Régules, para ofrecer sus servicios contra la intervención.

Leyendas Según la tradición oral, uno de los relatos más fascinantes es la historia del cerro del Murciélago. Este lugar sagrado ha sido durante siglos objeto de culto por las comunidades indígenas locales. La leyenda cuenta que en este cerro habita un enorme murciélago que protege a todos los habitantes de Zinacantepec.

La figura del murciélago es tan importante para los pobladores locales, que incluso existe un mito sobre cómo esta criatura llegó a ser considerada como un protector divino. Según la leyenda, hubo una época en la cual Zinacantepec enfrentó severas sequías y hambrunas. Fue entonces cuando apareció el enorme murciélago y trajo consigo las lluvias necesarias para revivir las tierras áridas. https://losmitosyleyendas.com/mitos-y-leyendas-de-zinacantepec-estado-de-mexico/

Leyenda del cerro del Murciélago Una leyenda muy popular cuenta sobre un cerro místico poblado por murciélagos que protegen las tierras de Zinacantepec. Según la tradición oral, estos animales son espíritus protectores que cuidan a la comunidad y aseguran las buenas cosechas.

La leyenda dice que durante la época prehispánica, esta región era habitada por tribus indígenas que veneraban a los animales sagrados. Entre estos animales se encontraban los murciélagos, criaturas nocturnas que simbolizan la muerte y la renovación. miniaturadeimagen|Glifo de Zinacantepec en la bifurcación de Dos Caminos Asegura la leyenda que cada noche, miles de murciélagos salían del cerro para alimentarse. Esto generaba un espectáculo natural impresionante que inspiró a las personas a nombrar al lugar como Zinacantepec.

Existen diversas interpretaciones sobre lo que representa este fenómeno para las culturas ancestrales. Algunos creen que los murciélagos representaban a las almas de sus antepasados volviendo al mundo terrenal cada noche. Otros piensan que eran considerados mensajeros divinos o espíritus protectores.

No hay ninguna fuente escrita antigua directa sobre esta historia; sin embargo, es una interesante tradición oral mantenida por los pobladores locales y forma parte del acervo cultural e histórico mexicano.

Otra vertiente narra que había un príncipe llamado Tecpancaltzin quien al enamorarse de Xochitl —una mujer hermosa pero humilde— desató la ira y celos de otros nobles incitando conflictos sangrientos entre ellos. Para evitar más muertes Xochitl decidió transformar a todos los hombres en criaturas voladoras nocturnas: los murciélagos (Zina´can´tli en náhuatl), hecho que terminó dando nombre a esta región.

Mitología Matlatzinca Los dioses originales de Zinacantepec Los antiguos habitantes matlatzincas adoraron a numerosas deidades relacionadas con la naturaleza y los fenómenos celestes. Una figura sobresaliente es Tláloc, dios del agua, quien se dice tuvo su morada en uno de los picachos más altos del Monte Xinantécatl.

Leyendas Coloniales: Apariciones y Milagros Con la llegada del período colonial español se mezclaron las creencias indígenas con el cristianismo católico dando origen a nuevas historias llenas de misterio y fe, como la aparición de la Virgen de las Lágrimas, que se dice lloró por los sufrimientos de los indígenas durante la conquista.

otras leyendas miniaturadeimagen|santuario de la virgen del rayo, en el centro de zinacantepec 1. La Virgen del Rayo: Se dice que durante una tormenta eléctrica, un rayo cayó sobre la iglesia y al entrar por una ventana impactó el altar mayor donde se encontraba la figura de la virgen sin causarle daño alguno. Por esta razón se le dio el nombre a Nuestra Señora como “La Virgen del Rayo”.

2. El Tesoro Escondido: De acuerdo a la leyenda, existe un gran tesoro oculto en las faldas del Nevado de Toluca o Xinantécatl protegido por espíritus malignos o seres sobrenaturales quienes lo defienden con ferocidad.

3. El Lago Salado es otra fuente importante de historias místicas. Se dice que este lago posee propiedades curativas únicas gracias a la Diosa Tláloc quien lo bendijo tras ser salvada por habitantes locales.

4. Los Paredones. En estas antiguas estructuras se cree residía Quetzalcóatl antes de partir hacia Mictlán (el inframundo) dejando atrás profecías talladas en las paredes que muchos creen anuncian el futuro del pueblo.

Geografía miniaturadeimagen|Vista panorámica desde el Nevado de Toluca hacia el Valle de Toluca El Municipio de Zinacantepec se localiza en la porción central del Estado de México, en la Región XIII Toluca integrada por 12 Municipios. Está situado en la porción occidental del Valle de Toluca, su territorio se ubica al interior de las coordenadas extremas 99°41′47″ y 99°54′15″ de longitud oeste; y los 19°3′52″ y 19º19'56de latitud norte, en tanto que la cabecera municipal se ubica a los 19°17′00″ de latitud norte y a los 99°44′00″ de longitud oeste del meridiano de Greenwich. Limita al norte con Almoloya de Juárez; al sur con Coatepec Harinas y Tenango del Valle; al este con Toluca; y al oeste con Temascaltepec y Amanalco. Posee una superficie de 308.68 kilómetros cuadrados.

Clima Predomina el clima templado subhúmedo, con fríos húmedos en las laderas a pie del Xinantécatl, con temperaturas en el verano de 25 °C y en invierno hasta −5 °C. Los meses de diciembre, enero, febrero, marzo y abril son la estación más seca.

La temperatura media anual oscila entre los 12 °C. Las precipitaciones se presentan en los meses de mayo a octubre.

Demografía La mayor parte de la población vive en la cabecera municipal o a lo largo de la avenida Adolfo López Mateos que conecta con el centro de la ciudad de Toluca.

En Zinacantepec se asientan mayoritariamente migrantes procedentes de regiones del sur del estado y de otros estados como Guerrero y Michoacán. El municipio de Zinacantepec registra un total de 786 personas hablantes de lengua indígena, primordialmente de la lengua otomí; las cuales se asientan principalmente en la localidad de Santa María del Monte (barrio México y barrio Cóporo) y en menor número en las localidades de San Antonio Acahualco y San Cristóbal Tecolit. La población que habita en el resto de las comunidades rurales del municipio, conserva y preserva gran parte de las manifestaciones culturales de la etnia otomí, como son la música, la danza y la gastronomía.