La Eliana (oficialmente , antiguamente Eliana) es un municipio de España en la Comunidad Valenciana. Pertenece a la provincia de Valencia y está situado en la comarca de Campo de Turia, dentro del pequeño territorio subcomarcal de La Vallbona, al norte de la ciudad de Valencia y pertenece a la segunda corona del área metropolitana de Valencia. Cuenta con una población de .

Toponimia miniatura|izquierda|San Elías|alt= El nombre de la localidad proviene de una antigua capilla carmelita en la que se rendía culto a una imagen de San Elías. Dado que para los Carmelitas de la Antigua Observancia su Orden había sido fundada por el profeta Elías, para referirse a la orden de San Elías, estos utilizaban coloquialmente el término de «eliana» (al igual que para referirse a la Compañía de Jesús de san Ignacio de Loyola, estos utilizaban coloquialmente el término «ignaciana»).

El párroco Miguel de Carranza, nacido en Valencia en 1527, en su obra Catechismo de religiosos hace una somera descripción de la capilla que tenían «en su Eliana» cuando habla de la capilla de la Consolación del convento del Carmen de Valencia, diciendo que:

Geografía

Localización El municipio de La Eliana se sitúa en la margen izquierda del río Turia. Limita con los municipios de Ribarroja del Turia, San Antonio de Benagéber, Paterna y Puebla de Vallbona, todos ellos de la provincia de Valencia.

El término municipal de La Eliana limita con las localidades de Puebla de Vallbona, Ribarroja del Turia, Paterna y San Antonio de Benagéber.

Orografía La superficie del término es casi llana, con suaves ondulaciones, sobre todo en el sur. Las altitudes que no sobrepasan los 200 m. Las acequias de Nova y Granotera, compartidas con Puebla de Vallbona riegan parte del término.

El barranco de Mandor cruza de norte a sur el municipio, naciendo en el Molino de la Luna y desembocando en el Río Túria a la altura de Ribarroja del Turia.

Historia

Época carmelita y marquesado miniatura|Ermita de La Eliana|alt= En 1595, Miguel de Carranza, vicario general y prior de los frailes carmelitas calzados de la antigua observancia del convento de Valencia, compró a Jaume Cherta unas parcelas del terreno donde ahora se asienta el pueblo, para construir una casa de reposo para los religiosos de la orden. Esta casa de campo se llamó Masía de Eliana por considerar al profeta Elías como su fundador. Estos frailes se dedicarían a las faenas agrícolas y ganaderas, cultivando la vid, olivos, como también trigo y arroz, y criando animales domésticos. La calidad de la tierra produjo grandes cosechas que al tiempo llegaría a ser una de las heredades más importantes de la orden, teniendo grandes instalaciones y servicios de la época, como almacera, molinos, graneros, lagares, bodegas, cisternas, etc. En 1835, en virtud del decreto de Mendizábal, los bienes de los religiosos fueron vendidos por el estado en pública subasta, siendo adquirida la propiedad por el Marqués de Casa Ramos en 1847, ya que hubo un anterior comprador en 1837 pero le fue requisado los terrenos por impago de la subasta. A la compra de dichos terrenos la Eliana constaba de 19 viviendas, con 22 vecinos y 93 almas, y una inmensa Masía que mandó derribar y construir encima un inmenso palacio y amplió el número de casas de labranza, con lo que ya se formó una colonia agrícola, que dependía de Puebla de Vallbona como una pedanía, con su alcalde pedáneo

Encima de cada puerta mandó colocar un azulejo con la corona del marquesado dibujada sobre el número de la casa, gran parte de las cuales aún se pueden ver en la actualidad por las calles más antiguas. Asimismo se abrieron caminos y acequias y las tierras dejaron en parte de ser dedicadas a la vid para convertirse en tierras de frutas y hortalizas de regadío. Se constituyó un feudalismo por la nobleza a finales del , todos los vecinos trabajaban a jornal o arrendamiento y por Navidad y todos los santos, había que pagar impuesto a los señores y regalarles como agradecimiento un animal de su corral. A la muerte de los Marqueses de Casa Ramos de la Real Fidelidad y de la Eliana la propietaria del palacio pasaría a las manos de su hija, María de la Nieves Yaguas Velandia y Hernández Marquesa de Casa Ramos y de la Eliana casada con Vicente Mariano Noguera y Aquavera el marqués de Cáceres. El marqués de Cáceres fue uno de los grandes mecenas convirtiendo la colonia agrícola en una vila proporcionándole servicios, como la construcción de pozos de agua, nuevos caminos, red eléctrica, parada de tren, y la construcción de varias industrias. Convirtió el cambio de paradigma a una sociedad liberal, inculcando a la sociedad elianera el sentimiento de pertenencia y propulsor de la segregación de l'Eliana de la Puebla de Vallbona, al querer formar un municipio independiente. Al fallecimiento de este, el palacio y todos los terrenos pasaron a ser propiedad de su hija María del Carmen Noguera Yaguas Velandia casada con el marqués del Real Agrado, cuya gestión de las propiedades causó revueltas por parte de los arrendatarios en la década de los 20, hasta que las propiedades llegaron a ser parte de los ciudadanos de l'Eliana. También se instaló sobre principios del el último Virrey de México, Félix María Calleja, conde de Calderón y Capitán General de Valencia, en el palacete Torre de Baba, situado a unos kilómetros del centro urbano y pasó a llamarse a partir de ese momento Torre del Virrey, donde residió hasta su muerte en 1828. En el Diccionario de Madoz (1845-1850) aparece la siguiente descripción de La Eliana:

Segunda República y primera independencia municipal (1937-1939) A principios del las tierras fueron parceladas y vendidas a los colonos y arrendatarios, dejando de ser propiedad feudal, para empezar a ser un poblado propiamente dicho, ya que los nuevos propietarios siguieron edificando sus viviendas formando calles alrededor del palacio señorial. En tiempos de la dictadura de Primo de Rivera en la pequeña pedanía empezaron a surgir pensamientos de segregación municipal, supuestamente ya promovidos por el marqués, que no llegarán a cuajar hasta tiempos de la República, exactamente en el 19 de julio de 1937, cuando la pedanía adquirió la categoría de municipio y una corporación municipal donde participaron los partidos políticos y sindicatos de Izquierda Republicana, UGT, Radio Eliana (Partido Comunista) y CNT, siendo el primer alcalde Ricardo Llopís Quinto, del partido Izquierda República (IR). La guerra civil hizo que muchos de los que constituían la corporación municipal tuvieran que ir al frente, lo que encadenó que en 1938 se volviera a constituir una nueva corporación siguiendo como alcalde Ricardo Llopís y entre otros se incorporó a Dolores Marimón Navarro, la primera mujer regidora de L'Eliana. Con la victoria del bando franquista, el consejo municipal del frente popular se desmembró y huyó temiendo consecuencias y represalias políticas, tomando el Ayuntamiento los partidarios franquistas del municipio, siendo el alcalde Vicente Coll Badia por unos meses, hasta que el 14 de agosto el gobernador civil de la provincia de Valencia comunica al Ministerio de la Gobernación que la segregación tomada a cabo entre los municipios de La Eliana y la Puebla de Vallbona es nulo por haberse producido en periodo rojo, así el municipio volvió a ser pedanía de La Puebla de Vallbona. El gran descontento de la población por la decisión tomada por el gobernador se reúnen junto al que fue supuesto alcalde durante unos meses para pedir de nuevo la segregación, cosa que tanto el municipio de la Puebla de Vallbona y Gobernación Civil rechazan.

Independencia municipal definitiva (1958) En 1955, la población del municipio se vuelve a reunir con el alcalde pedáneo Secundino Blat Murgui para pedir de nuevo la segregación, ya que el cambio producido en los estatutos de las entidades locales se ve una cierta esperanza para ello. Así en el 21 de febrero de 1958, se consigue por fin la independencia definitiva, por la votación producida por el cambio de Ayuntamiento de la Puebla de Vallbona por simpatizantes de FE-JONS, junto la ayuda burocrática del General Enrique Pastor en la tramitación del expediente, así siendo el último alcalde pedáneo y primer alcalde reconocido (en realidad sería el tercer alcalde), Enrique Daries Coll. En el 1959 se crea el primer consistorio. En la actualidad hay cierta polémica, ya que hay gente que cuenta la independencia del municipio desde el año 1937 y otros desde el año 1958.

En los años 1960 La Eliana empezó su expansión urbanística con el eslogan "Tu trabajo en la ciudad, tu descanso en La Eliana" siendo unas de las primeras localidades con chalets y zonas residenciales, lo cual produjo un crecimiento de la población considerable, ya que mucha gente de Valencia capital se trasladaría al municipio a vivir o a tener su segunda residencia.

Antes de que se crease como municipio el médico fue D. Eliseo Veses, que provenía de la localidad de Liria y el primer médico titular que hubo fue D. Lamberto Viñé y Lopés de Padilla. La figura del médico fue muy importante para la localidad. Al cambio del régimen numerosas personas quisieron tomar el Ayuntamiento expulsando el gobierno del régimen franquista, aunque esta acción no llevó a nada. Sólo tras las primeras elecciones democráticas el PSPV-PSOE junto al Partit Comunista del País Valencià tomaron las riendas del Ayuntamiento con Lluís Escrivà Coll al mando. Escrivà Coll había sido un maestro represaliado que por sacarse el título en periodo republicano fue destituido de su profesión, aunque siempre se le llamó el "Tío Mestrillo".

Demografía La Eliana cuenta con una población de .

La población de La Eliana fue reducida hasta principios del , si bien con posterioridad no ha dejado de crecer. En 1910 contaba con 934 habitantes y en 1960, tras su segregación, 1481. Desde entonces el crecimiento ha sido espectacular, duplicándose el número de habitantes en cada decenio (2363 en 1970, 4697 en 1981, 8255 en 1991, 14 543 en 2003) debido a los traslados procedentes principalmente de Valencia capital. Estos traslados fueron en un primer momento como segunda residencia (chalets en su mayoría), que paulatinamente se han ido convirtiendo en primeras residencias. Contaba con en 2013 (INE). A día de hoy cuenta con una población de , teniendo una densidad de población de 2025 habitantes por km².

Poblamiento El término tiene una extensión de 8,77 km². L'Eliana está dividida en el casco urbano y las urbanizaciones periféricas.El casco urbano se sitúa al suroeste de la cabecera del barranco de Mandor. En el resto del término se encuentran las urbanizaciones: Vistahermosa, El Carmen, El Escorial, San Agustín y Pla de la Paella al Este del núcleo urbano; Montesol y Pinadeta del Cel, al Sur del casco; Torre del Virrey, Montealegre, Gallipont y Montepilar, al Oeste y Suroeste del casco; Entrepinos en la zona suroriental del término; y L’Almassereta, El Paraíso, Los Almendros, Bonavista, Les Taules, Hendaya y El Lago, en la zona septentrional y nororiental del municipio. Varias de estas urbanizaciones se utilizan como segunda residencia para el verano

Transporte y comunicaciones

Carretera Por el término de La Eliana cruza la autovía CV-35, que une el municipio con Liria al noroeste y con la ciudad de Valencia al sureste. También atraviesa el término la carretera CV-336 que une Ribarroja del Turia con San Antonio de Benagéber.

Autobús y metro Por La Eliana circulan varias líneas de autobuses de los Autobuses Metropolitanos de Valencia (MetroBus). Entre ellas se encuentran el L145 A, el cual termina en Valencia después de pasar por Burjasot y San Antonio de Benagéber, y el L146, que además también pasa por Ribarroja.

Asimismo, cuenta en su término con tres estaciones de la Línea 2 de MetroValencia:

L'Eliana Montesol Entrepins

Economía