Dublineses (en inglés, Dubliners) es una colección de quince relatos cortos del escritor irlandés James Joyce escritos entre 1904 y 1907, pero publicada tras diversas vicisitudes en 1914.
Los quince relatos, que en principio habían sido doce, constituyen una representación realista,Trad. libre Levin, p. 40Trad. libre Johnson en Dubliners, p. vii y aun naturalista,Según Mario Vargas Llosa, citado por . en ocasiones sutilmente burlona, de las clases media y baja irlandesas en el Dublín de los primeros años del . En estos relatos, Joyce trata de reflejar la «parálisis» cultural, mental y social que aquejaba a la ciudad, sometida secularmente a los dictados del Imperio británico y de la Iglesia católica.Traducción libre Jeri Johnson, en Dubliners, p. xiTrad. libre Burgess, 38Trad. libre Brown, en Dubliners, pp. xxxi y ss. Según William York Tindall, por tanto, el propósito último del libro es de índole moral.Según este crítico, en Dublineses, la ciudad representa el corazón de la parálisis, y todos sus habitantes, sus víctimas; pero el propósito de la obra, de índole moral, no es la parálisis en sí misma, sino su revelación a aquellas. Trad. libre Tindall, A Reader's Guide to James Joyce, p. 4 El propio Joyce manifestó una vez:
Las historias se escribieron en un momento en el que el nacionalismo irlandés estaba en su apogeo y dominaba en Irlanda la búsqueda de una identidad nacional, que se materializó en la declaración de independencia de julio de 1921. Atrapado en una encrucijada de la historia y de la cultura, el país se encontraba sacudido por varias ideologías e influencias convergentes, y estos relatos ofrecen una visión de los conflictos, a menudo fútiles, que estas tensiones generaron en la vida diaria de la gente de Dublín.
Contenido Los quince relatos son los siguientes:
Las hermanas – El sacerdote, el padre Flynn, muere y un muchacho amigo suyo, junto con su familia, lo afrontan solo superficialmente.
Un encuentro – Dos muchachos que faltan a clase se encuentran con un extraño anciano.
Araby – Un niño se enamora de la hermana de su amigo, quiere comprarle un regalo en una feria llamada 'Araby' (Arabia) pero no lo hace.
Eveline – Una joven abandona sus planes de fugarse con un marinero.
Después de la carrera – El estudiante de College Jimmy Doyle intenta adaptarse a sus amigos más adinerados.
Dos galanes – Dos estafadores, Lenehan y Corley, engañan a una doncella para robarle a su empleador.
La casa de huéspedes – La señora Mooney manipula con éxito a su hija Polly para un matrimonio por interés con el señor Doran.
Una nubecilla – Little Chandler cena con su viejo y exitoso amigo Ignatius Gallaher, lo que le hace comprender lo fallido de sus propios sueños literarios. Además, se da cuenta de que su hijo recién nacido le ha reemplazado en el afecto de su esposa.
Duplicados – Farrington, un frustrado copista de oficina, desahoga sus murrias emborrachándose en distintos pubs y, al llegar a casa, golpea a su hijo Tom.
Polvo y ceniza – La señorita Maria celebra Halloween con su hijo adoptivo, Joe Donnelly, y familia.
Un triste caso – El señor Duffy desaira a la señora Sinico; cuatro años después, cuando ella muere en un confuso accidente ferroviario, comprende que ella pudo haber sido el amor de su vida.
Efemérides en el comité – Activistas políticos irlandeses no se ponen de acuerdo en hacer revivir la memoria del independentista Charles Stewart Parnell.
Una madre – La señora Kearney intenta organizar el perfecto recital de piano para su hija Kathleen.
A mayor gracia de Dios– El señor Kernan se hiere al tropezar borracho en un bar, y sus amigos intentan devolverlo al redil por la senda católica.
Los muertos – Gabriel Conroy acude con su mujer a una celebración en casa de sus tías. Al final de la noche, tras una revelación sentimental de su mujer, medita a solas sobre el sinsentido de la vida. Con más de 15.000 palabras, este cuento también ha sido considerado novela corta. Fue llevado al cine, en 1987, por el director John Huston, en la que sería su última película, The Dead.
Valoraciones El editor irlandés de esta obra, Terence Brown, acerca de su contenido autobiográfico, escribe en la introducción a la misma: «Dublineses no es receptáculo solo de la experiencia de declive social y de desilusión con el político Parnell. Este texto, como todos los de Joyce, contiene materia autobiográfica enraizada en la aprehensión escrupulosamente exacta de los detalles de la vida dublinesa que el escritor recabó a lo largo de su pasaje a la madurez. Muchos de los incidentes y personajes se basan en personas que Joyce pudo haber conocido y en experiencias sufridas por él mismo o por otros (aunque solo "Un encuentro" y "Una madre" se saben basados en experiencias personales directas de Joyce)». El escritor llegó a utilizar, «con total frialdad clínica», las cartas de su madre muerta, así como las anotaciones del diario de su hermano Stanislaus, quien incluso sirvió de modelo para el protagonista del relato "Un triste caso".Trad. libre Brown, en Dubliners, pp. xiii-xiv
Joyce, quien sería más adelante pionero en el uso del monólogo interior como recurso narrativo, utiliza en esta obra un estilo fuertemente sobrio y realista, cercano incluso al naturalismo, según advirtió Mario Vargas Llosa,Citado por . con el fin de ofrecer una descripción lo más fiel posible de los personajes y de la ciudad.Trad. libre Johnson, en op. cit., p. viii Así, las influencias de Flaubert, Maupassant y Chéjov, entre otros, son evidentes.Stuart Gilbert recuerda en este punto que Flaubert era uno de los tres o cuatro autores que Joyce aseguraba haber leído entero, y que Dublineses, aun recordando mucho a Chéjov y Maupassant, tiene más aún que ver con Flaubert. Gilbert, 114
El crítico estadounidense Harry Levin afirma a este respecto que el escritor realista moderno, en referencia a Joyce, al contrario que un Balzac, que se decía "secretario de la sociedad", se mantiene aparte de esa sociedad que pretende retratar, esperando la oportunidad o la conversación entreoída que dé lugar a su historia; «estrictamente hablando, posee una visión oblicua sobre temas más amplios» y se interesa, no por las aventuras románticas o el incidente dramático, sino por las rutinas más insulsas y cotidianas, «mostrándose ansioso por descubrir el modo más económico de exponer la mayor cantidad posible de tales fruslerías». «Veinticinco años después de la aparición de Dublineses», escribió Levin, «la técnica de Joyce ha tenido tanto éxito que ha acabado convertida en toda una industria literaria».Trad. libre Levin, p. 39
Muchos de los personajes de Dublineses aparecerán posteriormente en papeles de menor importancia en la novela fundamental de Joyce, Ulises,Notes on James Joyce's Ulysses, por Michael Groden. Ed. The University of Western Ontario. aunque ninguno de los tres protagonistas de esta novela (Leopold Bloom, Stephen Dedalus y Molly Bloom) surge en Dublineses.
Las historias iniciales de la colección se centran en los niños como protagonistas, y a medida que el libro avanza los protagonistas crecen en edad. También van creciendo correspondientemente la sofisticación y la sutileza del desarrollo literario, técnica observable también en el Retrato del artista adolescente. En carta de mayo de 1906 al editor Grant Richards, Joyce declara: «He tratado de presentar [Dublín] al público indiferente encarnado en cuatro de sus aspectos: la niñez, la adolescencia, la madurez y la vida pública», de manera que, según la crítica de la Universidad de Oxford Jeri Johnson, desde el principio el escritor imaginó el libro como algo más que una colección azarosa de historias.Trad. libre Johnson, op. cit. , xiv
Según Jeri Johnson, los cuentos sobre la niñez comprenden: "Las hermanas", "Un encuentro" y "Araby", sobre la adolescencia: "Eveline", "Después de la carrera", "Dos galanes" y "La casa de huéspedes"; los de madurez: "A Little Cloud", "Counterparts", "Clay" y "A Painful Case" y los que reflejan la vida pública: "Ivy Day in the Committee Room", "A Mother" y "Grace". El último cuento, "The Dead", se sale del esquema, pues reúne elementos de las anteriores clasificaciones, sirviendo como culminación y coda del volumen.Trad. libre Johnson, op. cit., p. xiv-xv "Los muertos" ha sido definido frecuentemente como uno de los mejores cuentos en lengua inglesa de todas las épocas.Trad. libre: «"The Dead" has frequently been described as one of the greatest short stories written in English». Johnson, op. cit., p. xxxiv-xxxv
Los relatos contienen en diversos lugares lo que Joyce llamó "epifanías", revelaciones o iluminaciones repentinas de verdades profundas que transforman súbitamente el alma o la conciencia de los personajes. Estas epifanías, que aparecerán también en obras como Stephen el héroe y Retrato del artista adolescente, provienen del lenguaje religioso, donde son representativas de una manifestación de lo divino.Trad. libre Johnson, op. cit., p. xxvii
Otro recurso de Joyce, que surge con frecuencia en sus libros, es la técnica denominada «Uncle Charles Principle» («Principio del tío Charles»), que consiste en una especie de transferencia verbal del personaje al narrador, en virtud de la cual, a efectos de expresividad, este utiliza fórmulas coloquiales más propias de aquel. Esto se aprecia, por ejemplo, en el arranque de "Los muertos": «Lily, la hija de la guardesa, tenía literalmente los pies hechos polvo»;Dublineses, trad. Chamorro, p. 291 este "literalmente", según Hugh Kenner, es lo que diría la propia Lily, y no el narrador literario clásico.Trad. libre Kenner, p. 15
Según Anthony Burgess, la importancia de este libro no debe ser exagerada dentro de la obra de Joyce. Dublineses importa principalmente por los "extras" (actores) que aportará a Ulises. Otro apunte de Burgess: allí donde aparece un lugar común o cliché, este es deliberado, dado que los habitantes de la ciudad viven instalados en el lugar común.Trad. libre Burgess, pp. 45-47
William York Tindall afirma que Dublineses deber ser considerado el prefacio del Retrato del artista adolescente y de Ulises. Dublineses establece las causas del exilio que se sugiere en el Retrato, y Ulises no es más que este libro de cuentos alargado. Aún más, la diferencia de método entre las distintas obras no es tan grande, ya que, en el fondo, unas derivan de otras. Destaca finalmente que los cuentos tuvieron escaso éxito. Joyce recordaba que en los primeros seis meses se vendieron doscientas copias, veintiséis en el segundo semestre, y solo siete en el tercero. Los primeros lectores encontraron el libro, si no impenetrable, sí tedioso.Trad. libre Tindall, pp. 12-13
El biógrafo de Joyce, Richard Ellmann, recuerda distintos comentarios del escritor sobre Dublineses. En relación con los relatos afirmó en mayo de 1906: «Es un hombre muy valiente el que se atreve a modificar la exposición, más aún, a deformar lo que ha visto u oído». Al año siguiente dijo a su hermano que este libro era «la historia moral de la vida que he conocido», y a su editor le escribió la ya citada carta: «Mi intención era escribir un capítulo de la historia moral de mi país». En otra ocasión le dijo a su hermano: «Los relatos parecen indiscutiblemente bien hechos, pero pienso que muchos otros podrían escribirlos igual de bien». Según Ellmann, Joyce «en tanto que escritor irlandés, en 1912 se dirigió al líder de Sinn Féin, Arthur Griffith, para que con su ayuda Dublineses se pudiera publicar en una editorial irlandesa. Griffith, que luego sería el primer presidente de Irlanda, no pudo conseguirle dicha ayuda, pero le recibió con respeto».Ellmann, 99-117
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