miniaturadeimagen|Busto de Zenón de Citio en Atenas, Grecia. miniaturadeimagen|Zenón de Citio, ilustración del libro de Thomas Stanley The history of philosophy (1655). miniaturadeimagen|Sócrates, Platón, Pitágoras, Aristóteles y Zenón por François Pouqueville. Zenón de Citio (en griego Ζήνων ὁ Κιτιεύς, Zēnōn ho Kitiéŭs, siendo este último el gentilicio), el Estoico (334 a. C. - 262 a. C.), fue un filósofo helenístico de origen étnico fenicio.The Stoic system was created by a Syrian, Zeno of Citium (c. 335–c. 263 BC), who went to Athens as a merchant but lost his fortune at sea. Nació en Citio, Chipre, en aquel tiempo colonia griega. Se le considera el fundador de la escuela filosófica estoica, que inició hacia el 300 a. C. en Atenas, donde desarrolló su vida intelectual. Su base fue la moral de los filósofos cínicos. Ponía énfasis en el bien racional que se obtenía a través de una vida virtuosa, es decir, acorde a la naturaleza. Su filosofía fue muy exitosa ya desde su época y floreció aún más durante el helenismo y durante el periodo imperial de Roma, entre el y el .

Vida

Zenón fue discípulo de Polemón,Diogenes Laertius, VII 2.25 Crates de Tebas y de Estilpón de Megara. Fue comerciante, como lo fuera su padre, hasta los 45 años, momento en el que funda su escuela. Se ha propuesto que era de origen fenicio.Edwyn Bevan, Stoics and Sceptics

Su pensamiento toma elementos de Heráclito, de la escuela cínica, de Platón, y algunos de Aristóteles, y combate sobre todo la escuela contrincante de su tiempo: la de Epicuro.

Acostumbraba a dar lecciones en público en el pórtico pintado de Atenas —la stoa poikilé— de donde tomó el nombre su escuela (la traducción de «pórtico» en griego es στοά, stoá). Zenón y sus discípulos Cleantes y sobre todo Crisipo fueron los tres miembros principales del primer período del estoicismo. Zenón, de forma similar al epicureísmo, subdividió la filosofía en lógica, física y ética (y, al parecer, impulsó a sus seguidores a dominar la retórica).

Se dice que no tenía reservas en dar sus lecciones a gente de la más baja clase social. Asimismo tenía relación amistosa con el rey Antígono II Gónatas de Macedonia,Diógenes Laercio, vii. 6-9, 13-15, 36; Epícteto, Discursos, ii. 13. 14-15; Simplicio, in Epictetus Enchiridion, 51; Claudio Eliano, Varia Historia, ix. 26 siendo invitado a los banquetes reales pese a su carácter no dado a los placeres. Era admirado y emulado por el mismo rey por su buen carácter. Dice Plutarco que sólo deseaba, al igual que Cleantes o Crisipo, una vida tranquila, aunque fuera lejos de su patria, dando discursos y lecciones. Por su cualidad de extranjero nunca pudo dedicarse a la política en Atenas, aunque sí recomendaba esta actividad.

Era de carácter tolerante pues no se enfureció por los insultos. Gustaba mucho de los higos. Juraba por la alcaparra así como en su época juraban por una determinada legumbre. Creó muchas nuevas palabras y términos en el griego que hablaban sus contemporáneos. Ateneo señaló de él que "nunca había usado de una mujer y siempre de muchachos, según refiere Antígono Caristo en la vida del mismo."

Según sus contemporáneos, Zenón se sentía atraído únicamente por los niños y otros hombres, y Diógenes Laercio menciona por su nombre al menos a uno del que estaba enamorado, un joven llamado Cremónides (que puede o no ser el estadista y general ateniense Cremónides).

Según Numenio tuvo una fuerte polémica con Arcesilao, filósofo de su época, fundador de la Academia Media. En esta "guerra" llegaron ambos a lanzarse fuertes insultos e injurias. Arcesilao estaba envidioso del éxito de las nuevas doctrinas estoicas, en especial de la llamada representación comprensiva. Zenón tampoco permaneció digno (pese a su buen carácter) pues atacó a lo escrito por Platón, y no a lo que argüía Arcesilao (supuestamente para no verse rebatido, pues Platón ya había muerto).

De sus escritos se conservan sólo fragmentos. Algunos sostienen que terminó voluntariamente con su vida en el año 264 a. C.

Estoicismo miniaturadeimagen|Zenón en la Villa de los Papiros. Sus enseñanzas dieron lugar al nacimiento de la doctrina del estoicismo.

Zenón al estudiar con un filósofo cínico, Crates de Tebas, recibió muchas influencias de esta escuela. Sin embargo, rechazó la "desvergüenza" de ellos, el cayado y la alforja; e introdujo, en oposición al cinismo, el estudio de la lógica y la física.López Eire, “El estoicismo en el marco de la filosofía helenística”, en Los filósofos estoicos de Diógenes Laercio, Barcelona, Promociones y Publicaciones Universitarias, 1992, p. 37. Para este filósofo el estudio, la lectura y la escritura no son indiferentes, ni los rechaza como hacían los seguidores de Diógenes de Sinope.

Lo que significa que la lógica y la física son necesarias para conseguir la virtud. O son virtudes en sí mismas: la lógica es la virtud de saber a cuáles representaciones (percepciones que recibe la mente a través de los sentidos y los recuerdos) sí o no asentir, y la física es la virtud de saber cómo actuar conforme a la Naturaleza, porque esta estudia y entiende a la misma Naturaleza como un conjunto coherente. Ambas son disciplinas indispensables, junto con la ética, para comprender la filosofía toda y para saber cómo llegar a ser sabio. Es probable que Zenón, quitándole parte de la rudeza y radicalidad a la filosofía cínica, hizo que sus enseñanzas fueran mucho más atractivas para sectores más amplios de la sociedad o de la intelectualidad.

La lógica

La lógica de Zenón —contra la canónica de Epicuro y su escuela— admite que todo el conocimiento viene a partir de los sentidos —no hay ideas innatas—, pero cuando el hombre adquiere sus conocimientos llega a percibir los conceptos comunes, es decir, los conceptos morales universales. Para los estoicos, los conocimientos lógicos no son innatos, sino sencillamente comunes a todos los hombres. El hombre percibe los conocimientos universales a través de los sentidos —una intuición nos hace verlos a través de un hecho particular y no de una intuición divina como en Sócrates y Platón—.

La física

La física de Zenón es bastante parecida a la de Heráclito e incorpora elementos de Platón. Un principio rector (el logos), en forma de fuego, conforma todas las cosas del universo, hasta las no materiales —Dios es inherente al universo, no está fuera de él—. Así pues, nada escapa al destino universal y todo obedece inevitablemente a leyes divinas. Al final, el elemento divino del fuego se separará y se volverá a unir de forma cíclica (ciclo) eternamente.

La ética

La ética de Zenón es, según los mismos estoicos, «la recompensa de la doctrina del pórtico». De acuerdo con la física, el ser humano es una parte sin libertad del ser del fuego, pero los estoicos pretenden dar un sentido a la libertad individual. Por este motivo, ellos prefieren la libertad que comprende y acepta la voluntad del ser divino en cada momento, combatiendo las pasiones. Razón, divinidad, libertad, naturaleza y felicidad son —para los estoicos— elementos comunes e inseparables. La razón, así, depara unas conductas individuales —dominio de los instintos y pasiones, obediencia a la razón—, sociales —justicia y acatamiento de las leyes de la sociedad en que se vive— y políticas —los últimos estoicos llegaron a ver parcialmente realizado el ideal estoico en las costumbres del imperio romano del —.

La ética del estoicismo es una ética racionalista o intelectualista: la lógica nos hace comprender las normas intrínsecas, la física describe la divinidad que forma parte de la materia y la ética nos hace acordes a la divinidad, oponiendo una resistencia constante a las pasiones o sentimientos dañinos. Pero para eso hacen falta armas, técnicas, una forma concreta de luchar con ellas. Sus enseñanzas se centran en dotar a las personas de recursos y herramientas para enfrentarse a sus conflictos y problemas.

Zenón solía explicar que la vida es una escuela y los seres humanos hemos venido a ella a aprender: de ahí que compartiera una serie de directrices (Conjunto de normas) muy prácticas para que sus seguidores mejoraran su competencia en el arte de vivir y superaran sus angustias. Por ejemplo, huir del inútil y peligroso victimismo oponiendo resiliencia: los seres humanos debemos comportarnos con entereza y responsabilidad y agradecer los infortunios, pues sólo así podemos desarrollar la virtud.

Zenón otorgó la versión canónica y ortodoxa de lo que era la virtud para los estoicos. La virtud es fundamental en el sistema moral de Zenón; encontramos varias descripciones y referencias de lo que era la virtud para este filósofo, entre ellas están las siguientes:

“El bien supremo [la virtud], dice, es vivir de modo acorde a la naturaleza”,Lactancio, Instituciones divinas III 8 [SVF, I 179], en Los estoicos antiguos, Biblioteca Clásica Gredos, núm. 230, Madrid, Capelleti, traductor, Editorial Gredos, 1996, p. 117.

“Zenón el estoico piensa que el fin es vivir conforme a la virtud”,Clemente de Alejandría, Strómata II 21 [SVF, I 180], en Los estoicos antiguos, Biblioteca Clásica Gredos, núm. 230, Madrid, Capelleti, traductor, Editorial Gredos, 1996, p. 118.

“Proclama Zenón y aquel Pórtico todo entero grita que el hombre para nada ha nacido sino para la virtud; que ella misma con su resplandor atrae las almas hacia sí, sin que se ofrezca desde afuera absolutamente ningún provecho o recompensa a modo de seducción”, Agustín, Contra los académicos III 7, 16 [SVF, I 186], en Los estoicos antiguos, Biblioteca Clásica Gredos, núm. 230, Madrid, Capelleti, traductor, Editorial Gredos, 1996, p. 119.

“[...] ponía todo lo necesario para la vida feliz en la sola virtud, y no consideraba como un bien a ningún otra cosa ni la llamaba honesta, porque el bien es algo simple, solo y único”,Cicerón, Académicos posteriores I 35 [SVF, I 188], en Los estoicos antiguos, Biblioteca Clásica Gredos, núm. 230, Madrid, Capelleti, traductor, Editorial Gredos, 1996, p. 120.

“Magníficamente es expresado esto por Zenón, como por un oráculo: «La virtud, [que sirve] para vivir bien, a sí misma se basta»”,Cicerón, Sobre el supremo bien y el supremo mal V 79 [SVF, I 187], en Los estoicos antiguos, Biblioteca Clásica Gredos, núm. 230, Madrid, Capelleti, traductor, Editorial Gredos, 1996, p. 120.

“[...] sólo llama bien a aquello que tiene en sí una razón propia para ser apetecido, y vida feliz sólo a aquello que se emplea en la virtud”,Cicerón, Sobre el supremo bien y el supremo mal V 79 [SVF, I 187], en Los estoicos antiguos, Biblioteca Clásica Gredos, núm. 230, Madrid, Capelleti, traductor, Editorial Gredos, 1996, p. 121. etc.

Los estoicos no creen que la vida esté gobernada por la suerte, el azar o las coincidencias: no creen en la casualidad, sino en la causalidad. Todos los sucesos de nuestra existencia están regidos por la "ley de la causa y el efecto" y recogemos lo que sembramos. La recompensa de asumir dicha responsabilidad y de esforzarnos por cambiar de actitud es la ataraxia, imperturbabilidad o paz interior frente a las circunstancias desfavorables. Esta se consigue con entrenamiento y práctica diarios, y para ello es indispensable la fuerza de voluntad para vencer las pasiones y conseguir resultados.

La ética de Zenón perduró y llegó a ser durante un tiempo la predominante en el estoicismo de Roma con notables modificaciones, abandonando gradualmente el interés en la física y la lógica y quedándose casi exclusivamente con una ética del esfuerzo y la disciplina, que allanaría el camino a la posterior victoria del cristianismo.

Obra miniaturadeimagen|293x293px|Zenón en las Crónicas de Núremberg. Ninguna de sus obras ha sobrevivido íntegra, y sólo disponemos de fragmentos, es decir, citas en escritores posteriores, a menudo de segunda o tercera mano. Sí disponemos, sin embargo, de un listado quizás parcial de sus obras en Diógenes Laercio:Diogenes Laërtius, vii. 4.

Escritos éticos: Πολιτεία – La República. Ἠθικά – Ética