Justicia y Caridad () es un movimiento islamista ilegal marroquí, pero parcialmente tolerado por el rey Mohamed VI, fundado por el jeque Abdeslam Yasín. Su ilegalidad deriva de no reconocer a Mohamed VI como Comendador de los creyentes. Pese a esto no actúa de manera clandestina y dispone de medios para hacer llegar su mensaje sin que haya un ataque frontal contra su organización y sus miembros. El número de miembros no está claro, sin embargo se han arrojado cifras muy diversas: Desde el Partido de la Justicia y el Desarrollo marroquí se dijo que eran 5.000, las autoridades marroquíes lo estimaron en 50.000 y desde Justicia y Caridad se ha llegado a decir que hasta 1 millón. Sin embargo, no superaría los 200.000. Se emplazan, fundamentalmente, en zonas urbanas como Casablanca, Mohammedia, Salé, Tánger, Tetuán, Safi, El Jadida o Marrakech.CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma de Madrid: p. 154.
Fundador El jeque Abdesalam Yassín es el ideólogo y el líder que fundó el movimiento Justicia y Caridad. Nacido en una familia humilde en Marrakech y perteneciente a la tribu Ait Bihy destaca su origen como punta de lanza de la que sería a posteriori la asociación marroquí. Desde el principio, él justifica su legitimidad religiosa en sus lazos familiares con el profeta Mahoma a través de Moulay Idris que, además, fue el fundador del primer gobierno islámico de Marruecos.ibidem, p. 135. Asimismo, su formación en la prestigiosa madrasa Ben Youssef ayudaría a que pudiera presentarse como entidad religiosa tanto por el conocimiento religioso adquirido como por su linaje.Ibidem. No obstante, esto no explicaría por qué la asociación tendría una caracterización sufí. Para hallar respuesta a este hecho hay que destacar su presencia en una cofradía llamada Bouchichiyya durante los años 1965 y 1973, bajo la autoridad del jeque sufí Al-Haj Al-Abbas.Ibidem, p. 136. Tras la muerte de éste, se produjo la salida de Yasín de la cofradía por razones sin aclarar, aunque la versión más extendida es que la entrada del hijo de Al-Abbas como líder y la nueva dirección que pretendía darle a la confradía no gusto a Yassine. Justo después, en 1974, publicó la obra que es considerada como el punto de partida de Justicia y Caridad: “El Islam o el diluvio”.
Antecedentes El período entre 1974 y 1981 se caracterizó por la soledad de Yasín a la hora de transmitir su mensaje y la utilización de la Daʿwa a nivel educativo religioso.
En 1974, dio a luz la primera gran obra de Yasín con el nombre de “ الإسلام أو الطوفان. رسالة مفتوحة إلى ملك المغرب” (El Islam o el diluvio. Carta abierta al rey de Marruecos). En ella, atacaba el despotismo de Hassan II al que acusaba a su vez de haber causado una mayor desigualdad económica entre la población y haberse alejado de los valores del Islam.
El contexto de la carta, que fue distribuida entre la población, ayudó a que hubiera cierta aceptación de la misma en la sociedad debido a los problemas por los que pasaba el reinado de Hassan II y su desprestigio entre los más jóvenes y la izquierda.CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma: p. 137. A nivel ideológico, tomaba referencia de personajes islámicos conocidos como Abdelkabir Al-Kettani, Hasan al-Banna y Sayyid Qutb.GARCÍA, Leopoldo (1998). «El Islamismo en Marruecos». Boletín de Información (Ministerio de Defensa): p. 65. ISSN 0213-6864.
El contenido de la carta versaba acerca de la realidad política y religiosa del Marruecos de aquel momento. No obstante, no se enfocaba en una simple crítica, sino que exigía al rey cinco acciones:CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma de Madrid: p. 139.
Arrepentirse públicamente y renovar el islam para lograr una mayor legitimidad popular. Eliminar la desigualdad y devolver las riquezas al pueblo marroquí. Acabar con la violencia social e instaurar un régimen basado en la bondad, renovando alianzas con la población. Adoptar un modelo económico islámico. Implantar un sistema político con los ulemas jugando un papel clave, prohibiendo partidos políticos e instaurando un Consejo de ulemas que asesoraren al gobernante.
El monarca, sin embargo, hizo caso omiso a lo planteado por el sheikh. El problema es que la misiva si tuvo reconocimiento a nivel nacional, por lo que Hassan II decidió internar a Yasín en un centro psiquiátrico y, posteriormente, en prisión. No obstante, esto causó un movimiento de simpatía entre los sectores más radicalizados, formándose un movimiento subterráneo de protesta y presión hasta que fuera liberado en marzo de 1978. Esta liberación no supuso la libertad absoluta para el sheikh que tuvo que ver como en mayo de ese mismo año se le prohibía dar lecciones en la mezquita, lo cual configuraría el modus operandi de la organización, que se mantendría durante muchos años, a la hora de acercarse al guía espiritual: acudir a su hogar.
Cabe destacar que en ese instante la situación nacional no era la misma ya que el círculo religioso existente estaba más controlado, los movimientos islamistas habían sido reprimidos y los efectos comunicativos de la “Marcha Verde” empezaron a dar sus frutos.CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma de Madrid: p. 146.
En este contexto, Yasín, influenciado por la Revolución iraní, escribió el libro “La révolution à l´heure de l´Islam” en 1980, en el cual mostraba su interés por transformar el régimen marroquí a través de un retorno al islam mediante la unificación de todos los movimientos islamistas marroquíes bajo su liderazgo. Sin embargo, esto no tuvo éxito.Ibidem, p. 147.
Esta tendencia también se vio en la publicación de la revista “Al-Yama'a” en 1979, que fue con el nombre que se identificó Justicia y Caridad desde 1981 hasta 1987: La Familia de la Asociación (أسرة الجماعة).
Historia El período previo al establecimiento del nombre de Justicia y Caridad se caracterizó por un intento de la Usrat al Yama'a de ser legalizada en varias ocasiones utilizando diferentes nombres y haciendo varias peticiones, siempre con resultado negativo.CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma de Madrid: p. 147. Asimismo, la revista tuvo problemas de censura en 1983 y por consiguiente se decidió publicar dos nuevos periódicos: “Sobh” (الصبح) y “al-Jitab” (الخطاب). Eso sí, tras la publicación del primer número, varias personas vinculadas a la organización fueron detenidas, entre ellas Yasín que permaneció en prisión desde diciembre de 1983 hasta finales de 1985.
La obra clave del líder durante este tiempo fue “La Vía Profética” (المنهاج النبوي) que sirvió para sentar las bases educativas y organizativas de la asociación y sus principios fundamentales.CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma de Madrid: p. 148. Así, durante los años 80, se configuró el movimiento aumentando su influencia entre la población proveyendo de servicios básicos a las clases más bajas y juntando estas labores con otras de carácter espiritual, ganándose así el apoyo de diferentes grupos sociales como los profesores, los estudiantes o las profesionales liberales.Ibidem, p. 149.
Tras salir de la cárcel, Yasín, pasó a estar bajo arresto domiciliario aunque continuó organizando la asociación convirtiendo su casa en el piso franco de toda actividad. Esta situación la mantendría durante 17 años, lo cual le convirtió en una causa célebre a ojos de los marroquíes liberales, la comunidad pro derechos humanos y algunos islamistas durante los años 90.
Finalmente, en 1987 el nombre de la organización pasó a ser Al-'Adl wa-l-Ihsan, corroborando así el cambio de asociación desde una perspectiva más religiosa y espiritual a otra que combinase esta postura con aspectos de índole político y convirtiéndose él en el guía del movimiento. A partir de 1989, el contexto internacional y el descontento de la población llevó al régimen marroquí a perseguir y reprimir a los movimientos islamistas lo cual condujo a la ilegalización de Al-'Adl wa-l-Ihsan (debido a su carácter de "asociación no autorizada") y a la detención de sus líderes. Asimismo, Yasín continuó con arresto domiciliario, pero con visitas más limitadas.CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma de Madrid: p. 150.
De tal modo, los años noventa constituyeron una época de gran dificultad para la organización que sufrió la represión del estado iniciada a finales de los 80 y los enfrentamientos con asociaciones de izquierdas en las universidades que se inició en 1991 en la Universidad de Fez y que aprovecharía el régimen para aplastar a ambos movimientos.Ibidem, p. 152. Esta tendencia represiva contrasta, aun así, con los intentos del poder marroquí de negociar con la asociación para que fuera legalizada a cambio de reconocer la autoridad política y religiosa del rey. Así lo asegura el periodista Abu Bakr Jamaai:“Hassan II favoreció el auge de algunos sectores islamistas y hasta intento entenderse con ellos, incluso con Justicia y Caridad. Nunca cortó las relaciones con los islamistas, siempre mantuvo un contacto con ellos. Los metía en la cárcel pero siempre dejaba una puerta abierta”.Su líder, Yassín, se mostró en contra de llegar a un acuerdo debido a que se pidió que la aceptación del rey como eminencia religiosa se hiciera de manera pública por escrito.CASANI, Alfonso (2018). «La estrategia política de al-Adl wa-l-Ihsane durante el reinado de Mohamed VI: un estudio del islam político en Marruecos a través de la sociología del poder». Universidad Autónoma de Madrid: p. 151.
No obstante, la notoriedad del movimiento no cayó en parte debido al contexto global en el que el apoyo de Marruecos a la Guerra del Golfo contra Irak supuso un aumento de la politización de las mezquitas y una islamización de los discursos políticos, siguiendo la tendencia de otros países árabes, y que permitió a al-'Adl wa-l-Ihsan mantener su actividad en la calle y, en parte, por la situación interna uniéndose a manifestaciones para mejorar las condiciones laborales de la población. Asimismo, su papel de outsider ayudó a mantener la popularidad del movimiento que siempre se negó a constituirse como partido político.Ibidem, p. 171.