Raffaella Maria Roberta Pelloni (Bolonia, 18 de junio de 1943-Roma, 5 de julio de 2021), conocida por su nombre artístico Raffaella Carrà, fue una cantautora, compositora, bailarina, coreógrafa, presentadora de televisión y actriz italiana.
Tras debutar como actriz en Italia, firmó un contrato con la 20th Century Fox de Hollywood, protagonizando también películas francesas y españolas, y trabajando con grandes figuras como Mario Monicelli, Marcello Mastroianni, Frank Sinatra Jr., Edward Mulhare, Trevor Howard, Jean Marais y James Coburn.
Considerada «la reina de la televisión italiana», y definida como «ícono de la cultura pop» en Europa y América Latina por la crítica italiana e internacional, entre los años setenta y ochenta se convirtió en precursora del feminismo y de la libertad sexual de la mujer en la industria televisiva y musical italiana y española, así como en defensora de la comunidad LGBT.
A lo largo de su carrera, publicó veinticinco álbumes de estudio en treinta y siete países, vendiendo más de sesenta millones de discos en todo el mundo y debutando en numerosas listas internacionales, gracias a las canciones «Tanti auguri», «Fiesta», «Lucas», «En el amor todo es empezar», interpretadas por la cantante en inglés, español, francés y alemán, además de italiano.
Carrà estuvo presente en las parrillas televisivas desde finales de los años sesenta en Italia (RAI), España (TVE) y Latinoamérica, siendo reconocida con doce Telegatti y dos TP de Oro.
Tras su muerte, Rafaella Carrà fue galardonada con el premio Sorriso Diverso Venezia en el Festival Internacional de Cine de Venecia por su contribución a la industria italiana de la música y el espectáculo.
Biografía 1943-1969: Infancia, juventud y comienzos profesionales thumb|left|En Tormento del pasado (1952).|179x179px Raffaella Maria Roberta Pelloni nació en Bolonia, Reino de Italia, el 18 de junio de 1943, en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, en el seno de una familia de clase media. La familia de su padre tenía una granja grande, y su hermano mayor era diseñador y modista. Su madre y su abuela tenían un bar en el centro de Bellaria.
A los ocho años, Carrà se radicó en Roma. Allí la pequeña Pelloni empezó a tomar clases de baile en la Academia Nacional de Danzas de Italia.
En un paseo junto a su madre en Roma, a través de un amigo de su familia, un director la eligió por su simpatía para un pequeño papel en la película Tormento del pasado a los nueve años. Desde entonces Carrà compaginó el estudio de la danza con el estudio de la cinematografía en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma. thumb|Carrà junto a Ivica Pajer en Julio César, el conquistador de las Galias, estrenada en 1962.|izquierda|232x232px Debutó como actriz reconocida en 1960 en la película La lunga notte del 1943 y en I compagni de 1963 con la dirección de Mario Monicelli. Ese mismo año trabajó en la película francesa La chance et l'amour junto a Michel Piccoli.
En 1965, tras trasladarse a Hollywood después de haber firmado un contrato con la 20th Century Fox y siguiendo los pasos de sus paisanas Gina Lollobrigida, Sofía Loren y Virna Lisi, Carrà apareció en la película El coronel Von Ryan junto a Frank Sinatra, Edward Mulhare y Trevor Howard.
Pese a que Carrà fue considerada para participar en varias películas en Hollywood y de actuar en 1966 en un episodio de la popular serie de la televisión estadounidense I Spy, protagonizada por Bill Cosby y Robert Culp, la vida que llevaba en Los Ángeles no era la que esperaba y regresó a Europa.
Ya de regreso a Italia, firmó un contrato para participar en el programa francés Nino Ferrer, con la condición de disponer de tres minutos propios de la emisión para hacer lo que quisiera. Gracias a esto, se convirtió en un éxito inmediato.
El cambio de apellido miniaturadeimagen|211x211px|Carrà en una fotografía promocional de los sesenta.|izquierdaFue a mediados de la década de 1960 cuando el director Dante Guardamagna le dio el pseudónimo de Carrà, quien, aficionado a la pintura, asociaba su nombre real, Raffaella, que le recordaba al pintor Rafael Sanzio, con el apellido del pintor Carlo Carrà.
Sin embargo, Raffaella no consiguió obtener mucho éxito (en términos de popularidad) como actriz, tanto que, a principios de la década de 1970, tras el éxito obtenido como actriz en televisión, decidió abandonar la actuación (excepto algunos cameos esporádicos en algunas películas y dramas televisivos) y centrarse en la carrera de presentadora de televisión, bailarina y cantante, con la que, en cambio, alcanzará el éxito y la fama a nivel internacional.
Década de 1970: «Tuca tuca» y éxito hispano En 1970, se denominó a Carrà como una animadora-presentadora. Participó como actriz invitada en el programa Io, Agata e tu junto con Nino Ferrer y conquistó a la mayoría de italianos con su simpatía. A partir de este punto, la Rai la contrató para que presentase Canzonissima 70, un programa nocturno emitido la noche de los sábados donde fue además actriz y bailarina, que compartió con Corrado, con quien la unió una amistad entrañable, llegando a presentar también Canzonissima 71 y Canzonissima 74. Durante su permanencia en el programa, Carrà lanzó su exitoso sencillo «Ma che musica Maestro».
Se hizo más conocida nacionalmente tras llamar la atención por mostrar el ombligo en la televisión italiana, algo inusual entonces. Por esta razón, su tema «Tuca tuca» fue censurado por el papa Pablo VI a raíz de una polémica actuación en la RAI, tras la cual el Vaticano comenzó una campaña de desprestigio a través de L'Osservatore Romano por considerar la canción «demasiado provocadora». Una vez acabado Canzonissima 73, realizó una gira nacional por Italia con sus canciones que ya comenzaban a sonar en las radios. Luego de un año recorriendo el país, Carrà volvió a la televisión con el programa Canzonissima 74, donde asumió la conducción anteriormente responsabilidad de Corrado. Ese mismo año presentó Milleluci junto con la cantante Mina Mazzini.
En 1975, apareció en el programa de televisión española ¡Señoras y señores!, adquiriendo gran notoriedad. La cantante lanzó un álbum recopilatorio con versiones cantadas en español. Debido a su éxito en España, los ejecutivos de Televisión Española le ofrecieron hacer el especial La hora de Raffaella Carrà.
En 1978, Carrà llegó por primera vez a América, donde obtuvo también mucho éxito. Asistió al programa chileno Sábados gigantes y realizó numerosos conciertos en estadios y teatros. La histeria de los seguidores fue tal que Carrà debía salir a la calle siempre con varios guardaespaldas. Apareció en el programa Creaciones, cuya temática era completamente distinta a la que se orientaba Carrà.
En 1979, llegó por primera vez al Perú para una presentación en el Coliseo Amauta y para la grabación de un especial para la red estatal Telecentro, transmitiéndose por la señal de Panamericana Televisión desde el estudio 5 del mismo canal.
Ese mismo año, volvió a la televisión estatal italiana con el programa Ma che sera vendido en seguida por la RAI a canales de más de treinta y seis países. En 1980 grabó una nueva película.
Década de 1980: el retorno con Rai, éxito internacional y escenografía Para su retorno a la Rai se registran cinco especiales titulados Millemilioni grabados en coproducción con las televisoras estatales de los países participantes del proyecto: Italia, Unión Soviética, Reino Unido, México y Argentina. Cada especial fue grabado en la capital de cada país ―Roma, Londres, Moscú, Ciudad de México y Buenos Aires― donde las cuales con sus paisajes, monumentos, gentes, lugares, oficiaban de escenografía para los vídeos musicales de una gran selección de canciones exitosas de Raffaella. A Millemilioni le sigue, en 1982, el programa nocturno de los sábados Fantástico 3 combinado con el sorteo de la Lotería italiana, en el cual Raffaella vuelve a su veta de presentadora, con grandes performances de canciones, duetos y balés. Interpreta la famosa cortina videoclip «Bailo, bailo».
Ese mismo año, participó en la XXIII edición del Festival de la Canción de Viña del Mar en Chile, donde fue consagrada como la reina del Festival de Viña del Mar 1982.
En 1981, llega nuevamente al Perú a una apoteósica presentación en el Coliseo Amauta, siendo grabado y transmitido como un especial por Panamericana Televisión. Así mismo, da una corta visita hacia la ciudad de Iquitos, en el interior del mismo país, donde realiza un concierto multitudinario.
En 1983, Rai decide utilizar la franja del mediodía ―espacio horario en el cual no había programación― con un programa que marcará a fuego la época: Pronto... Raffaella? La decisión de confiarle la conducción a Raffaella no fue bien recibida por ella en un primer momento, como lo ha contado. Finalmente se decidió y tomó con fuerza el proyecto. Más que un programa de televisión fue un verdadero fenómeno cultural sobre el cual muchos analistas de la comunicación de masas se detuvieron a analizar los motivos del sorpresivo y difundidísimo éxito. En el aire desde septiembre de 1983 a junio de 1985, la transmisión diaria, en directo, inaugura la franja horaria del mediodía, que hasta ese momento estaba solo ocupada por la señal de ajuste. De cero se pasa a catorce millones de espectadores y las familias italianas se movilizan para ver el programa durante la hora del almuerzo.
En 1987, es convocada por Fininvest, con la que firma un contrato por dos años y nace de esa manera, en 1988, el Raffaella Carrà show, un programa nocturno de alto nivel de producción y gran elegancia, con importantes invitados internacionales y entrevistas a famosos actores norteamericanos que se realizan en sus propias casas, donde logran mayor intimidad para contarle a Raffaella anécdotas y aspectos más personales de sus vidas. De este programa se hizo igualmente una versión especial para Televisió de Catalunya, que contó con actuaciones especiales y entrevistas a algunos artistas catalanes como Núria Feliu, Santi Vendrell o Hèctor Vila.
Década de 1990: Nueva imagen y trabajos como presentadora miniaturadeimagen|295x295px|Carlo Frisi y Carrà, octubre de 1991. Concluida la experiencia en Fininvest, el entonces director de Rai 2 Gianpaolo Sodano le propone conducir tres espectáculos completamente diferentes uno del otro, en tres días consecutivos del fin de semana. Raffaella acepta y nace así en la temporada televisiva 1989-90 el programa Weekend of Rafaella.
El público reencuentra a Raffaella con una nueva imagen acorde con la época, más madura pero extremadamente fascinante y se habitúan rápidamente a su compañía durante los fines de semana. La transmisión prosigue durante sesenta y seis emisiones, durante las cuales la audiencia aumenta constantemente. El éxito para la Rai y Raffaella es tan grande que luego de solo cuatro meses de pausa se propone la segunda edición que sale al aire desde octubre de 1990 a marzo de 1991. Los días de programación para esta segunda temporada son solo dos: sábados de programa de entrevistas e información; domingos de espectáculo. Ricomincio da Due obtiene un éxito increíble, con una media de audiencia de seis millones de telespectadores y un 40 % de cuota de audiencia en las cuarenta y ocho emisiones y por primera vez en la televisión italiana una transmisión de Rai 2 supera en índice de audiencia a Domenica In transmitida por Rai 1.
Raffaella graba un nuevo álbum, Inviato especiale, que sube rápidamente en la lista de discos más vendidos. Contiene la canción «Ballando soca dance», un nuevo baile de las Antillas que se cuela en las discotecas de toda Italia y que Raffaella explica cómo bailarlo en los programas donde acude como invitada a promocionar el disco.