thumb|right|300px|La costa Noroeste durante la época del comercio marítimo de pieles, de 1790 a 1840

Se conoce como comercio marítimo de pieles al comercio de pieles marinas capturadas en la costa del Pacífico Noroeste desde mediados del hasta mediados del , que eran transportadas por barco a China, donde se vendían o intercambiaban por otras mercancías. Se centraba en la adquisición de pieles de nutria marina y otros animales a los pueblos indígenas de la costa del Pacífico Noroeste y a nativos de Alaska, unas pieles que luego se vendían sobre todo en China, a cambio de té, sedas, porcelanas y otros productos chinos, que luego se vendían en Europa y los Estados Unidos. Ese comercio de pieles fue iniciado por los rusos, que se desplazaban hacia el este desde la península de Kamchatka, siguiendo a lo largo del islas Aleutianas, hasta alcanzar la costa meridional de Alaska. Los británicos y estadounidenses se unieron en la década de 1780, centrándose en lo que hoy es la costa de la Columbia Británica. El comercio floreció alrededor del cambio al y entró en un largo período de declive en la década de 1810. A medida que la población de nutrias marina se agotaba, el comercio de pieles se diversificó y transformó, buscando nuevos mercados y productos básicos, aunque sin dejar de centrarse en la costa Noroeste y en China. Duró hasta mediados de . Los rusos controlaban la mayor parte de la costa de lo que hoy es Alaska durante toda esa época. La costa sur de Alaska vio una fuerte competencia entre ellos y los buques mercantes británicos y estadounidenses. Los británicos fueron los primeros en operar en el sector sur, pero fueron incapaces de competir con los estadounidenses, que dominaron desde la década de 1790 hasta la década de 1830. La británica Compañía de la Bahía de Hudson entró en el comercio de la costa en la década de 1820, con la intención de alejar a los estadounidenses, cosa que logró alrededor de 1840. En su último período el comercio marítimo de pieles se llevaba a cabo en gran medida por los británicos de la Compañía de Hudson y los rusos de la Compañía Ruso-Americana.

El comercio marítimo de pieles introdujo la costa de la región del Pacífico Noroeste en una vasta y nueva red de comercio internacional de alcance mundial, centrada en el norte del océano Pacífico, y basada en el capitalismo, aunque no, en su mayor parte, en el colonialismo. Con la vinculación de la costa del Pacífico Noroeste, China, las islas Hawái (descubiertas recientemente para el mundo occidental), Gran Bretaña y los Estados Unidos (especialmente de Nueva Inglaterra) surgió una red de comercio triangular. Este comercio tuvo un efecto importante sobre los pueblos indígenas de la costa Noroeste del Pacífico, especialmente en los pueblos aleutas, tlingit, haida, nuu-chah-nulth y chinook. Hubo un rápido aumento de la riqueza entre los nativos costeños, además de más armamento, potlatch, esclavitud y despoblación, debida sobre todo a las enfermedades epidemicas. Sin embargo, la cultura indígena no fue sustituida por este rápido cambio, sino que claramente floreció, como muestran la importancia de los tótems, los crecientes tocados tradicionales de la nobleza,Para más información sobre el uso de tocados en la Costa del Noroeste, véase: y la jerga Chinook, que sigue siendo un aspecto distintivo de la cultura del Pacífico Noroeste y que se desarrolló durante esa época. La sociedad nativa hawaiana se vio afectada de manera similar por la afluencia repentina de riqueza y tecnología occidentales, así como por sus enfermedades epidémicas. El efecto del comercio en China y Europa fue mínimo, pero para Nueva Inglaterra, este comercio y sus significativos beneficios ayudaron a revitalizar la región, contribuyendo a su transformación de una sociedad agraria a una sociedad industrial. Las riquezas generadas se invirtieron en el desarrollo industrial, especialmente en las manufacturas textiles, cuya industria textil tuvo un gran efecto en la esclavitud en los Estados Unidos, incrementando la demanda de algodón y ayudando a hacer posible la rápida expansión del sistema de plantaciones a través del Deep South.

Las pieles más rentables fueron las de nutria marina, especialmente las de la nutria marina del norte, Enhydra lutris kenyoni, que habitaba en las aguas costeras entre el río Columbia, al sur, y el Cook Inlet, al norte. La piel de la nutria marina del sur de California, E. l. nereis, era menos apreciadas y, por tanto menos rentable. Después de que la nutria marina del norte fuese cazada hasta su extinción local, los comerciantes se trasladaron a California hasta que la también la nutria marina del sur casi se extinguió.Fur trade , Northwest Power & Conservation Council. Los comerciantes británicos y estadounidenses llevaban sus pieles hasta el puerto chino de Guangzhou (Cantón), donde trabajaban dentro de lo establecido por el sistema de Cantón. Las pieles de la América rusa se vendían sobre todo en China a través de Kyakhta, la ciudad comercial de Mongolia que había sido abierta al comercio ruso por el tratado de Kiajta de 1727.

La expresión «comercio marítimo de pieles» fue acuñada por los historiadores para distinguir el comercio de pieles costero, basado en el transporte en barcos, del comercio continental, basado en el transporte por tierra, por ejemplo, el que hacían los factores de la Compañía del Noroeste (North West Company o NWC) o de la American Fur Company. Históricamente, ese comercio no fue conocido por este nombre, sino que se solía llamar «comercio de la Costa Noroeste» (North West Coast trade) o «comercio del Noroeste» (North West Trade) (en inglés, además, el término «North West» era escrito muy pocas veces como una única palabra, «Northwest», como hoy es común).

Orígenes thumb|right|300px|Caladeros modernos e históricos de subespecies de nutria de mar thumb|right|300px|El sistema del comercio marítimo de pieles en el contexto global (desde 1790 a 1840) El Pacífico Noroeste fue una de las últimas regiones importantes del mundo, no polares, en ser explorada por los europeos. Siglos de reconocimientos y de conquistas habían conducido a que el resto de América del Norte estuviera ya bajo la soberanía de las potencias imperiales. Durante finales del y principios del , una serie de imperios y sistemas comerciales convergieron en la Costa Noroeste, tanto por mar como por tierra, cruzando todo el continente. Los imperios ruso y español se extendieron en la región al mismo tiempo, desde direcciones opuestas. Las empresas rusas de piel se expandieron en América del Norte siguiendo a lo largo de las islas Aleutianas, llegando a las islas Fox y la península de Alaska a principios de la década de 1760. La isla Kodiak fue descubierta en 1763 por Stepan Gavrilovich Glotov. En 1768, se llevó a cabo una expedición de la Armada de Rusia, al mando de Pyotr Krenitsyn y Mikhail Levashev. Dos barcos zarparon de Kamchatka hacia la península de Alaska con el fin de evaluar la actividad rusa ya existente y las posibilidades de un futuro desarrollo.Haycox, pp. 58–62. Los informes del viaje, que intentaron mantenerse en secreto, se extendieron por Europa y causaron alarma en España. El gobierno español, ya alertado sobre la actividad rusa en Alaska, decidió colonizar la Alta California y envió varios viajes de exploración a Alaska para evaluar la amenaza y fortalecer la soberanía de las reclamaciones españolas en el norte de la costa de México.

La provincia de la Alta California fue establecido por José de Gálvez y Gallardo en 1769, justo cuando estaba concluyendo la expedición Krenitsyn-Levashev. Se enviaron a la Alta California cinco expediciones por separado en 1769. En 1782, se habían establecido presidios en San Diego, Monterey, San Francisco y Santa Bárbara, unidos por una serie de estaciones de misión a lo largo de la costa. Se pusieron en marcha viajes de exploración española en el extremo norte en 1774, 1775 y 1779. En 1784, el centro de la actividad rusa desplazó hacia el este hasta la isla de Kodiak y las operaciones de caza se extendieron hasta el Cook Inlet. Los dos imperios parecían destinadas a chocar, pero antes de que el contacto directo entre Rusia y España se hiciera, nuevos poderes aparecieron en la costa Noroeste: Gran Bretaña y Estados Unidos. Cuando se produjo el enfrentamiento, en el Nootka Sound en 1789, no fue entre España y Rusia, sino entre España y Gran Bretaña. Los británicos alcanzaron por primera vez la región por mar en 1778, durante el tercer viaje de James Cook, y por tierra en 1793, cuando las exploraciones transcontinentales de Alexander MacKenzie llegaron al Pacífico. El primer comerciante marítimo de pieles británico, James Hanna, llegó a la costa Noroeste en 1785. Los primeros comerciantes estadounidenses, Robert Gray y John Kendrick, llegaron por mar en 1788.Laut, pp. 55-58. La expedición de Lewis y Clark alcanzó por tierra la costa en 1805.Lewis and Clark Timeline 1805 , LewisAndClarkTrail.com

Los primeros comerciantes marítimos de pieles fueron exploradores y comerciantes. La costa Noroeste es muy compleja —un "laberinto de aguas", según George Simpson— con miles de islas, estrechos y numerosos fiordos, y una costa montañosa y rocosa, a menudo muy empinada. Los peligros para la navegación eran muchos, como las persistentes lluvias, los fuertes vientos, la espesa niebla, las fuertes corrientes y mareas, y las rocas ocultas. Los patrones del viento eran a menudo contrarios, variables y desconcertantes, sobre todo en los estrechos y archipiélagos costeros, haciendo peligrosa y frustrante la navegación. Las primeras exploraciones antes del comercio marítimo de pieles —las de Juan Pérez, Bruno de Heceta, Bogeda y Quadra y James Cook— produjeron solo reconocimientos aproximados de las características generales de la costa. Los estudios detallados se llevaron a cabo solo en unas pocas áreas, relativamente pequeñas, tales como la isla de Nutca, la bahía Bucareli o la ensenada de Cook.Hayes (1999), pp. 35–45. La exploración rusa anterior a 1785 también había realizado estudios generales, en gran parte restringidos a las islas Aleutianas y a la parte continental de Alaska situada al oeste del cabo San Elías.Hayes (1999), pp. 29–32, 52–53, 63, 66. Los comerciantes marítimos de pieles británicos y estadounidenses comenzaron a visitar la costa Noroeste en 1785, momento en el que aún permanecía en gran parte inexplorada. Aunque los viajes de exploración sin fines comerciales continuaron, especialmente los de la Armada Española,Hayes (1999), pp. 67–81. los comerciantes marítimos de pieles hicieron una serie de descubrimientos importantes: Charles Barkley William exploró el estrecho de Juan de Fuca, el Clayoquot Sound y el Barkley Sound; James Strange, el estrecho de la Reina Carlota; James Hanna, el Fitz Hugh Sound; Robert Gray, el Grays Harbor y el río Columbia. George Dixon exploró la entrada Dixon y fue el primero en darse cuenta de que las islas de la Reina Carlota no formaban parte del continente.Hayes (1999), pp. 55–58, 62, 82.

Rusia

El comercio marítimo de pieles ruso en el Pacífico norte se inició después de los viajes de exploración de Vitus Bering y Aleksei Chirikov en 1741 y 1742. Sus viajes habían demostrado que Asia y América del Norte no estaban conectadas, pero que los viajes por mar eran viables y que la región era rica en pieles. Los comerciantes de pieles privados, sobre todo promyshlenniki, patrocinaron varias expediciones de comercio de pieles desde la península de Kamchatka, en un primer momento centradas en las islas cercanas (como las islas del Comandante). A diferencia de las empresas de comercio de pieles en Siberia, estas expediciones marítimas requerían más capital del que la mayoría de los promyshlenniki podían obtener. Los comerciantes de ciudades como Irkutsk, Tobolsk y otras en la Rusia europea se convirtieron en los principales inversionistas.