La Anarquía inglesa, conocida también como la Anarquía (en inglés, The Anarchy), fue una guerra civil en Inglaterra y Normandía entre 1135 y 1153 que dio paso a un desplome generalizado de la ley y el orden. Fue una crisis de sucesión provocada por la muerte accidental de Guillermo Adelin, único hijo legítimo de EnriqueI, en un naufragio en 1120. Los intentos del rey de instalar a su hija Matilde como su sucesora no tuvieron éxito; a su muerte el 1 de diciembre de 1135, su sobrino Esteban de Blois se apoderó del trono inglés con la ayuda de su hermano Enrique de Blois, obispo de Winchester. Los primeros años del reinado de Esteban estuvieron marcados por feroces combates con los barones ingleses, los líderes galeses rebeldes y los invasores escoceses. Después de una gran sublevación en el suroeste de Inglaterra, Matilde lo invadió en 1139 con la ayuda de su medio hermano Roberto de Gloucester.

Ninguno de los bandos logró una ventaja decisiva durante los primeros años de la guerra; Matilde llegó a controlar el sudoeste de Inglaterra y gran parte del valle del Támesis, mientras que Esteban mantuvo el control del sudeste. Los castillos de la época eran fácilmente defendibles y gran parte de la lucha era de carácter desgastante, ya que comprendía asedios, incursiones y escaramuzas entre ejércitos de caballeros y soldados de infantería, muchos de ellos mercenarios. En 1141, Esteban fue capturado después de la batalla de Lincoln, lo que causó el colapso de su autoridad sobre la mayor parte del país. Sin embargo, a punto de ser coronada reina, Matilde se vio forzada a retirarse de Londres por multitudes hostiles; poco después, Roberto de Gloucester fue hecho prisionero en el tumulto de Winchester y ambos bandos acordaron intercambiar a sus respectivos cautivos. Esteban casi capturó a su rival en 1142 durante el asedio de Oxford, pero ella se escapó del castillo de Oxford a través del congelado río Támesis.

La guerra se prolongó varios años más. El consorte de Matilde, Godofredo V de Anjou, conquistó Normandía, pero en Inglaterra ninguno de los dos bandos pudo alcanzar la victoria. Los barones rebeldes comenzaron a acumular cada vez más poder en el norte de Inglaterra y en Anglia Oriental, con una devastación generalizada en las zonas donde se libraron combates importantes. En 1148, Matilde regresó a Normandía y dejó la campaña en Inglaterra en manos de su hijo Enrique FitzEmpress. Esteban intentó sin éxito que su propio vástago Eustaquio fuese reconocido por la Iglesia como el próximo rey. A principios de los años 1150, los barones y la Iglesia en su mayoría querían la paz a largo plazo.

Cuando Enrique FitzEmpress volvió a invadir Inglaterra en 1153, las fuerzas de ambas facciones no estaban dispuestas a luchar. Después de una campaña limitada y el asedio de Wallingford, Esteban y Enrique acordaron una paz negociada, el Tratado de Wallingford, en el que se reconoció al segundo como el heredero. Esteban murió al año siguiente y Enrique FitzEmpress (ya EnriqueII) ascendió al trono como el primer rey angevino de Inglaterra, quien emprendió un largo período de reconstrucción. Los cronistas describieron el período de la guerra civil como uno en el que «Cristo y sus santos estaban dormidos» y los historiadores victorianos nombraron al conflicto «la Anarquía» debido al caos, aunque los estudiosos modernos han cuestionado la precisión del término y de algunos relatos contemporáneos.

Antecedentes El Barco Blanco

miniaturadeimagen|izquierda|Enrique I llora la muerte de su hijo Guillermo Adelin en el Barco Blanco. Ilustración de principios del . El origen de «la Anarquía» fue una crisis de sucesión que involucró Inglaterra y Normandía. En los siglos y , el noroeste de Francia estaba controlado por varios duques y condes, frecuentemente en conflicto entre sí por tierras valiosas. En 1066, uno de estos hombres, el duque GuillermoII de Normandía (en Inglaterra conocido como GuillermoI «el Conquistador»), lideró un ejército para conquistar el rico reino anglosajón de Inglaterra y avanzó hacia el norte del país y el sur de Gales en los siguientes años. La división y el control de estas tierras después de la muerte de GuillermoI resultaron problemáticas y sus hijos lucharon en múltiples guerras por el botín. Su hijo EnriqueI tomó el poder después del fallecimiento de su hermano mayor Guillermo Rufo y posteriormente invadió y conquistó el ducado de Normandía, controlado por su hermano mayor Roberto Curthose, quien fue derrotado en la batalla de Tinchebray. EnriqueI pretendía que sus tierras fueran heredadas por su único hijo legítimo, Guillermo Adelin, de diecisiete años.

En 1120, el panorama político cambió drásticamente cuando el Barco Blanco se hundió cuando navegaba desde el puerto de Barfleur a Inglaterra; murieron alrededor de trescientos pasajeros, entre ellos Adelin. Con el príncipe heredero muerto, la sucesión al trono inglés quedó en entredicho. Las reglas de herencia en la Europa Occidental en ese momento eran inciertas; en algunas partes de Francia, la primogenitura masculina —en la cual el hijo mayor heredaba el título— se había vuelto muy popular. En otras partes de Europa, como Normandía e Inglaterra, la tradición era dividir las tierras: el hijo mayor tomaba las tierras patrimoniales —generalmente consideradas como las más valiosas— y los menores quedaban con particiones o fincas más pequeñas o recientemente adquiridas. El problema se complicó aún más por la serie de sucesiones anglonormandas inestables durante los sesenta años anteriores, ya que no hubo ninguna pacífica y sin oposición.

De esta manera, EnriqueI solo tenía una hija legítima, Matilde, pero los derechos femeninos sobre la herencia no estaban claros durante este período. A pesar de que EnriqueI tomó una segunda esposa, Adela de Lovaina, era cada vez más improbable que tuviera otro hijo varón legítimo y, en cambio, miraba a su hija como su pretendida heredera. Matilde obtuvo el título de emperatriz del Sacro Imperio por matrimonio con el emperador teutón EnriqueV, pero su consorte murió en 1125 y ella se volvió a casar en 1128 con GodofredoV, conde de Anjou, cuyas tierras limitaban con el ducado de Normandía. GodofredoV era impopular entre la élite anglonormanda: al ser un gobernante angevino, era enemigo tradicional de los normandos. Al mismo tiempo, las tensiones escalaron como resultado de las políticas internas de EnriqueI, en particular la pesada recaudación tributaria para costear sus guerras. Sin embargo, el poder de la personalidad y reputación del rey inglés contuvieron el conflicto.

EnriqueI intentó establecer una base de apoyo político para su hija tanto en Inglaterra como en Normandía y exigió que su corte prestara juramento, primero en 1127 y luego en 1128 y 1131, para reconocerla como sucesora inmediata y a sus descendientes como legítimos gobernantes a la muerte de ella. No obstante, las relaciones entre EnriqueI y su hija se tornaron cada vez más tensas hacia el final de la vida del rey. Matilde y GodofredoV sospechaban que carecían de apoyo genuino en Inglaterra y propusieron al rey en 1135 que debía entregar los castillos reales en Normandía a su hija mientras aún vivía e insistían en que la nobleza normanda le jurase fidelidad. Esto habría dado a la pareja una posición mucho más poderosa después de la muerte de EnriqueI, pero el rey rechazó enfurecido la idea, probablemente por la preocupación de que GodofredoV intentaría hacerse con el poder en Normandía antes de lo previsto. Una nueva rebelión estalló en el sur de Normandía y la pareja intervino militarmente en nombre de los rebeldes. En medio de esta confrontación, EnriqueI enfermó inesperadamente y murió cerca de Lyons-la-Forêt.

Sucesión

miniaturadeimagen|Coronación de Esteban. Miniatura de Historia Anglorum por Mateo de París (c. ). Después de la muerte de Enrique I, el trono inglés no fue ocupado por su hija Matilde, sino por Esteban de Blois, lo que finalmente desató una guerra civil. Esteban era hijo de EstebanII Enrique de Blois —uno de los poderosos condes del norte de Francia— y Adela de Normandía, hija de GuillermoII de Normandía. Esteban y Matilde eran primos hermanos. Sus padres se aliaron con EnriqueI, mientras que Esteban, como hijo menor sin tierras propias, fue cortesano del rey inglés, viajaba como parte de su comitiva y servía en sus campañas. A cambio recibió tierras y se casó en 1125 con Matilde de Boulogne, heredera del conde EustaquioIII, que poseía el importante puerto continental de Boulogne y vastas propiedades en el noroeste y el sudeste de Inglaterra. Hacia 1135, Esteban ya era una figura bien establecida en la sociedad anglonormanda, en tanto que su hermano menor Enrique de Blois también había ascendido en la jerarquía eclesiástica, ocupaba el cargo de obispo de Winchester y era el segundo hombre más rico de Inglaterra después del rey. Enrique de Blois estaba ansioso por revertir lo que percibía como una intromisión de los reyes normandos en los asuntos eclesiásticos.

Cuando comenzaron a extenderse las noticias de que EnriqueI había muerto, muchos de los posibles reclamantes del trono no estaban en condiciones de responder. GodofredoV y Matilde estaban en Anjou en una facción improvisada con los rebeldes en su campaña contra el ejército real, que incluía a varios partidarios como Roberto de Gloucester. Muchos de estos barones habían jurado permanecer en Normandía hasta que el difunto monarca fuese enterrado adecuadamente, lo que les impidió regresar a Inglaterra. No obstante, la pareja aprovechó la oportunidad para marchar hacia el sur de Normandía y apoderarse de varios castillos clave; allí se detuvieron, incapaces de avanzar más. El hermano mayor de Esteban, Teobaldo, quien había sucedido a su padre en el condado, estaba aún más al sur, en Blois. Sin embargo, Esteban se encontraba convenientemente ubicado en Boulogne y, cuando fue informado del fallecimiento, partió a Inglaterra, acompañado de sus militares. Roberto de Gloucester había guarnecido los puertos de Dover y Canterbury, aunque algunas versiones sugieren que impidieron la entrada de Esteban cuando llegó por primera vez. No obstante, probablemente desembarcó en su propia finca en las afueras de Londres el 8 de diciembre y, durante la semana siguiente, comenzó a tomar el poder en Inglaterra.

Las multitudes en Londres reclamaron el derecho tradicional de elegir al rey de Inglaterra y proclamaron a Esteban como tal, con la esperanza de que otorgaría a la ciudad nuevos derechos y privilegios a cambio. Enrique de Blois dio su apoyo en nombre de la Iglesia: Esteban pudo avanzar a Winchester, donde Roger, quien era tanto el obispo de Salisbury como el lord canciller, ordenó que el tesoro real le fuera entregado. El 15 de diciembre, Enrique presentó un acuerdo según el cual Esteban otorgaría amplias libertades y derechos a la Iglesia, a cambio de que el arzobispo de Canterbury y el legado papal apoyaran su reclamo del trono. Estaba el problema del juramento religioso que Esteban había prestado para apoyar a Matilde, pero Enrique argumentó convincentemente que el difunto rey inglés se había equivocado al insistir en que su corte tomara el juramento. Además, Enrique I solo había insistido en tal juramento para proteger la estabilidad del reino y, a la luz del caos que entonces podría sobrevenir, Esteban estaría justificado al ignorarlo. Enrique también pudo convencer a Hugo Bigod, mayordomo real del difunto monarca, de que jurara que EnriqueI había cambiado de opinión sobre la sucesión en su lecho de muerte y había elegido a Esteban en su lugar. La coronación se celebró una semana después en la abadía de Westminster el 22 de diciembre.