thumb|200px|Los elefantes desmembraban ocasionalmente los cuerpos de los condenados, como se muestra en este dibujo de 1681 de An Historical Relation of the Island Ceylon, de Robert Knox. thumb|200px|Mapa de distribución de las zonas en las que se realizó aplastamiento por elefantes.

El aplastamiento por elefante fue un método de ejecución común para aquellos que eran condenados a muerte en el sur y sudeste asiático, especialmente en la India, durante casi 4000 años. Los elefantes se utilizaban en este caso para aplastar, desmembrar o torturar a los cautivos en ejecuciones públicas. Esta utilización de los elefantes a menudo atrajo el interés de los viajeros europeos, que se horrorizaban con las escenas, y se recogió en numerosos diarios contemporáneos y relatos de viajes a Asia. La práctica fue finalmente suprimida por los imperios europeos que colonizaron la región en los siglos y .

Las primeras noticias que nos llegan de este tipo de ejecuciones proceden de la Antigüedad clásica. Sin embargo, la práctica ya estaba firmemente establecida por entonces y ha continuado hasta el .

Los romanos y los cartagineses también usaron este método en ocasiones, y en la Biblia se lo menciona (en el Deuteronomio), en la historia de José y en el Libro de los Macabeos al hablar acerca de los egipcios.

Aspectos culturales

El uso de los elefantes como verdugos estaba unido a su utilización como símbolo del poder real. La inteligencia, domesticidad y versatilidad de los elephantidae les daba ventajas considerables respecto a animales salvajes como leones y osos, a menudo utilizados por los romanos como medio de ejecución. Los elefantes podían entrenarse para ejecutar a los prisioneros de muy variadas formas, prolongando la agonía hasta una muerte lenta mediante torturas o matando rápidamente a la víctima simplemente aplastándole la cabeza. Lo más importante es que además estaban bajo el control constante de su conductor (mahout), lo que permitía otorgar un perdón de último minuto en el caso de querer mostrar piedad.Thomas T. Allsen, The Royal Hunt in Eurasian History, p. 156 (University of Pennsylvania Press, 2006)

Se tiene constancia de varios de esos episodios de perdón en el último segundo en varios reinos asiáticos. Los reyes de Siam al parecer entrenaban a los elefantes para hacer rodar al convicto por el suelo de forma lenta para que no fuera herido de gravedad. Akbar, el sultán del Imperio Mogol, se cuenta que «usó a los elefantes para castigar a los rebeldes y que al final a los prisioneros, presumiblemente muy castigados, se les perdonaba la vida». También se dice que en una ocasión Akbar llegó a lanzar a un hombre a los elefantes para recibir ese tratamiento durante cinco días, antes de finalmente perdonarle.Annemarie Schimmel, The Empire of the Great Mughals: History, Art and Culture, p.96 (Reaktion Books, 2006) Por último, estos animales también se usaban en ocasiones como una forma de ordalía, según la cual el condenado era liberado si lograba escapar con vida del elefante.

thumb|left|Un elefante blanco real, símbolo del poder en Tailandia. El uso de los elefantes de esta forma tenía también un carácter simbólico. A través del elefante se representaba el poder real, de forma que la ejecución por esta vía también era una forma de hacer llegar al pueblo que el poder real se encargaba de dispensar la vida y la muerte. Los elefantes eran en muchas de las culturas asiáticas un símbolo de la autoridad real (y siguen siéndolo en algunos lugares, como Tailandia, en donde los elefantes blancos todavía son reverenciados). El uso como instrumentos del poder del Estado enviaba un mensaje de que el gobernante era capaz de dirigir a las criaturas más poderosas que existían, que le obedecían completamente: era el gobernante quien mantenía el dominio espiritual y moral sobre las bestias salvajes, añadiéndolo a su autoridad y halo místico frente a sus súbditos.

La muerte provocada por elefantes todavía es común en algunas partes de África y el sur de Asia en donde los humanos y los elefantes coexisten. Sólo en Sri Lanka mueren entre 50 y 100 personas al año en enfrentamientos entre humanos y elefantes."People–Elephant Conflict: Monitoring how Elephants Use Agricultural Crops in Sri Lanka", Smithsonian National Zoological Park Sin embargo, esos casos son resultado de elefantes salvajes atacando a humanos, en lugar de elefantes amaestrados siendo utilizados por humanos para matar a otros humanos. Ser aplastado por elefantes amaestrados también es un riesgo para los cuidadores de elefantes en los zoológicos, y hay varios casos al año"Accidents with elephants in zoo and circus", Upali Elephant Encyclopedia. si bien, una vez más, se trata de accidentes.

Cuando trabajaba como oficial de policía en el gobierno británico colonial en Birmania en 1926, George Orwell se vio obligado a encargarse de un incidente en el que un elefante doméstico salió en estampida y mató a un hombre pisándole encima. Orwell describe este incidente en un famoso ensayo: Matar a un elefante, en el que comentaba que «la fricción del pie de la gran bestia había arrancado la piel de su espalda tan limpiamente como se arranca la de un conejo».

Zonas geográficas

El aplastamiento por elefante se ha utilizado en diversas partes del mundo, tanto en imperios de Oriente como de Occidente.

Aunque los elefantes africanos son bastante más grandes que los asiáticos, el uso del elefante en África fue mucho menor tanto en la guerra como en ceremonias. Esto se puede atribuir al hecho de que el elefante africano es mucho más difícil de domesticar que el asiático. Algunos de los imperios africanos antiguos sí que utilizaron a los elefantes, aunque utilizaron una subespecie que actualmente está extinta: la Loxodonta (africana) pharaoensis. El uso de los elefantes domesticados, por ello, se circunscribía a las zonas geográficas habitadas, o antiguamente habitadas, por los elefantes asiáticos.

Potencias asiáticas Oeste asiático Las ejecuciones con elefantes fueron usadas por varios poderes imperiales del oeste asiático durante el periodo medieval. Tenemos constancia de que el Imperio bizantino, el Imperio sasánida, la dinastía Selyúcida y la dinastía de los Timúridas utilizaron este método. Cuando el rey sasánida Cosroes II, que tenía un harén de 3000 mujeres y 12 000 esclavas, ordenó que se le entregara como esposa a Hadiqah, hija del cristiano Arab Na'aman, Na'aman se opuso a permitir a su hija cristiana entrar en el harén de un zoroastra. Por su oposición fue condenado a la muerte mediante aplastamiento por elefante.

Esta práctica parece que se adoptó en distintas partes del medio oeste musulmán. El rabino Petachiah de Ratisbona, viajero judío del , comentó una ejecución de este tipo vista por él mismo durante su estancia en el norte de Mesopotamia:

Sur de Asia Sri Lanka

Los elefantes fueron muy utilizados a lo largo del subcontinente indio y en el sureste asiático como medio de ejecución. El marinero inglés Robert Knox, en un texto de 1681, describe un método de ejecución por elefante que vio durante su cautiverio en Sri Lanka:

Un viajero del , James Emerson Tennent, comenta que «un jefe de Sri Lanka, que había sido testigo de esas escenas, ha asegurado que los elefantes en ningún caso usaron sus colmillos sino que, poniendo el pie encima de la víctima postrada, arrancaban uno a uno sus miembros con movimientos repentinos de sus patas».James Emerson Tennent, Ceylon: An Account of the Island Physical, Historical and Topographical, p. 281 (Longman, Green, Longman, and Roberts, 1860) Robert Knox hizo una descripción gráfica de este método a través de un famoso dibujo que incluyó en su libro An Historical Relation of the Island Ceylon.

Por su parte, el diplomático británico sir Henry Charles Sirr recogió la descripción de la visita que hizo a uno de los elefantes que habían sido usados por Sri Vikrama Rajasinha, el último rey de Kandy, para ejecutar criminales. El aplastamiento por elefante fue abolido por los británicos una vez tomaron el reino en 1815 pero el elefante del rey seguía vivo y, evidentemente, recordaba sus antiguos deberes. Sirr comenta:

India left|thumbnail|200px|Rousselet describió esta ejecución en Le Tour du Monde en 1868.

Los elefantes se utilizaron en India como la forma de ejecución preferente durante siglos. Los gobernantes hindúes y musulmanes ejecutaban «bajo los pies de los elefantes» a defraudadores de impuestos, rebeldes y soldados enemigos sin hacer distinción. Las antiguas Leyes de Manu, escritas alrededor del , condenaban a la ejecución mediante aplastamiento por elefante en multitud de ofensas. En caso de robo, por ejemplo, «el rey haría que cualquier ladrón capturado en conexión con dicha desaparición fuese ejecutado por un elefante».El Códifo de Leyes de Manu, traducción al inglés Patrick Olivelle, p. 125 (Oxford University Press, 2004)

Durante la era del Imperio mogol, «era una forma habitual de ejecución en esos días el mandar al ofensor bajo las patas de un elefante».G.A. Natesan, The Indian Review, p. 160 Nos han llegado muchas fuentes que confirman esta forma de proceder. El capitán Alexander Hamilton, por ejemplo, describía en un escrito de 1727 cómo Sha Jahan, gobernante del Imperio, ordenó que un comandante militar fuese llevado «al Jardín de los Elefantes, y que ahí fuese ejecutado por un elefante, lo que se reconoce como una muerte terrible y vergonzante».Alexander Hamilton, A New Account of the East Indies: Being the Observations and Remarks of Capt. Alexander Hamilton, from the Year 1688 to 1723, p. 170 (C. Hitch and A. Millar, 1744) El emperador Humayun, por su parte, ordenó que fuese ejecutado así un imam del que creía (al parecer erróneamente) que se mostraba crítico con su reino.Abraham Eraly, Mughal Throne: The Saga of India's Great Emperors, p.45. Phoenix House, 2005. ISBN 0-7538-1758-6 Otros monarcas, como el emperador Jahangir, también adoptaron este tipo de ejecución para su propio entretenimiento, y se dice que ordenó que gran número de los criminales fueran aplastados para ese propósito. En este caso, el viajero francés, que fue testigo de las ejecuciones, recordaba su tristeza al contemplar el placer que el emperador obtenía de este castigo tan cruel. Sin embargo, el aplastamiento no era el único método utilizado por el Imperio Mogol: en el sultanato de Delhi los elefantes también se entrenaban para cortar a los prisioneros en pedazos mediante el uso de «cuchillas afiladas adheridas a sus colmillos».

Sin embargo, los mogules no eran los únicos que utilizaban el aplastamiento por elefante; durante el la Confederación Maratha, rival de los mogules, también usó este método de ejecución. Sambhaji, por ejemplo, ordenó esta forma de ejecución para una serie de conspiradores, incluyendo al oficial Anaji Datto, a finales del .Eraly 479 El maratha Sardar Santaji Ghorpade (1764-1794) admitió tener una debilidad por este tipo de castigo en particular y ante los mínimos errores, sentenciaba al ofensor a ser aplastado bajo las enormes patas de su elefante real. El historiador contemporáneo Khafi Khan cuenta que «por una ofensa trivial, [Santaji] mandaría a un hombre bajo los pies de un elefante».Eraly 498