Alarico I (en gótico *𐌰𐌻𐌰𐍂𐌴𐌹𐌺𐍃, Alareiks: ‘rey de todos’;Kelsie B. Harder, Names and their varieties: a collection of essays in onomastics, American Name Society, University Press of America, 1984, pp. 10–11 en latín: Alaricus; Peuce, 370 /75 -Cosenza, 410) fue un caudillo militar visigodo de la tribu de los tervingios. Es considerado el primer rey histórico de los visigodos, hijo (o nieto paterno) del caudillo visigodo Rocestes y hermano (o sobrino) de Afarid,Biografías y vidas - Alarico I forma parte de la llamada dinastía baltinga.
Su reinado se sitúa entre 395 y 410. Es conocido sobre todo por su saqueo de Roma en 410, un acontecimiento decisivo en la caída del Imperio romano de Occidente.
Alarico comenzó su carrera bajo el mando del general godo Gainas, y más tarde se unió al ejército romano. Se lo menciona por primera vez como jefe de una banda mezclada de godos y pueblos aliados, que invadió Tracia en 391, los cuales fueron detenidos por el general romano Estilicón. En 394, mandó una fuerza goda de 20000 hombres que ayudó al emperador Teodosio I en la derrota del usurpador Eugenio y su comandante, el magister militum franco Arbogastes, en la batalla del Frígido. A pesar de ello, Alarico recibió escaso reconocimiento por parte del emperador. Decepcionado, dejó el ejército, fue elegido rey de los visigodos en 395 y marchó hacia Constantinopla hasta que fue alejado por fuerzas imperiales. Luego se trasladó hacia el sur, a Grecia, donde saqueó el Pireo (el puerto de Atenas) y destruyó Corinto, Megara, Argos y Esparta. A pesar de todo, el emperador de Oriente Arcadio nombró a Alarico magister militum, el más alto rango militar, en Iliria, lo que demuestra que era un ciudadano romano, ya que solo un romano podía ostentar ese rango.
En 401 Alarico invadió Italia, pero fue derrotado por Estilicón en Pollentia (la moderna Pollenza) el . Una segunda invasión ese mismo año también acabó en derrota en la batalla de Verona, aunque forzó al Senado romano a pagar un gran subsidio a los visigodos. Durante la invasión de Italia de Radagaiso en 406, permaneció inactivo en Iliria. En 408, el emperador de Occidente Honorio ordenó la ejecución de Estilicón y su familia, en respuesta a los rumores de que el general había llegado a un trato con Alarico. Honorio entonces incitó a la población romana a masacrar a decenas de miles de esposas e hijos de los godos foederati que servían en el ejército romano. Los soldados godos entonces se pasaron a Alarico, incrementando el tamaño de su fuerza en alrededor de 30.000 hombres, y se unieron a su marcha sobre Roma para vengar a sus familias asesinadas.
Moviéndose rápidamente a lo largo de calzadas romanas, Alarico saqueó las ciudades de Aquileya y Cremona y las tierras a lo largo de la costa adriática. El rey visigodo entonces puso sitio a Roma en 408, pero el Senado acabó pagando un sustancioso rescate. Además, forzó al Senado a liberar a todos los 40.000 esclavos godos en Roma. Honorio, sin embargo, rechazó nombrar a Alarico como el comandante del ejército romano de Occidente, y en 409 los visigodos de nuevo rodearon Roma. Alarico alzó el bloqueo después de proclamar emperador de Occidente a Atalo. Atalo lo nombró magister utriusque militiae («generalísimo»), pero rechazó permitirle enviar a un ejército a África. Las negociaciones con Honorio se rompieron, después de lo cual Alarico depuso a Atalo en el verano de 410 y asedió Roma por tercera vez. Los aliados dentro de la capital le abrieron las puertas el 24 de agosto, y durante tres días sus tropas saquearon la ciudad. Aunque los visigodos se dedicaron al pillaje de Roma, trataron a sus habitantes humanamente y sólo quemaron unos pocos edificios. Habiendo abandonado un plan para ocupar Sicilia y el Norte de África después de la destrucción de su flota en una tormenta, Alarico murió mientras los visigodos avanzaban hacia el norte.
Primeros años right|thumb|Retrato imaginario de Alarico en C. Strahlheim, Das Welttheater, 4. Band, Fráncfort del Meno, 1836 Nacido en la isla de Peuce en la boca del delta del Danubio en lo que hoy es Rumanía, la fecha de su nacimiento se discute, dando los estudiosos como fechas probables el 365/370 y el 375. Pertenecía a la dinastía baltinga de los godos tervingos. Los godos sufrieron reveses contra los hunos, así que hicieron una emigración masiva cruzando el Danubio, y guerrearon contra Roma. Alarico era probablemente un niño durante este período.
Al servicio de los romanos Su infancia transcurrió en el interior del Imperio romano, pues su pueblo había conseguido un pacto con el emperador Teodosio I y estaban asentados como foederati en Mesia desde el año 382, tras los acontecimientos que llevaron a la insurrección de los godos y la derrota y muerte del emperador de Oriente, Valente, en la batalla de Adrianópolis en 378. Durante el , los emperadores romanos habitualmente empleaban foederati: tropas irregulares bajo mando romano, pero organizados por estructuras tribales. Para evitar que las poblaciones provinciales sufrieran impuestos excesivos y ahorrar dinero, los emperadores empezaron a emplear unidades reclutadas de tribus germánicas. El más amplio de estos contingentes fue el de los godos, a quienes en 382 (376 en algunas fuentes), se les había permitido asentarse dentro de las fronteras imperiales, manteniendo amplio grado de autonomía.
Mandó un ejército visigodo aliado de los romanos (387–395). En 394 Alarico fue jefe de los foederati bajo Teodosio I para derrotar al usurpador Eugenio. Como la batalla del Frígido, que remató esta campaña, se luchó en los pasos de los Alpes Julianos, Alarico probablemente supo la debilidad de las defensas naturales de Italia en su frontera nordeste en la cabeza del mar Adriático.
Teodosio murió en 395, dejando al imperio dividido entre sus dos hijos Arcadio y Honorio, el primero asumiendo la porción oriental del imperio y el segundo, la porción occidental. Arcadio mostró escaso interés en gobernar, dejando la mayor parte del poder verdadero en su prefecto pretoriano Rufino. Honorio era aún menor; como guardián, Teodosio había nombrado al magister militum Estilicón. Estilicón también reclamó ser guardián de Arcadio, causando gran rivalidad entre las cortes occidental y oriental.
Según Edward Gibbon en la Historia de la decadencia y caída del Imperio romano, durante los cambios en los cargos que tuvieron lugar a comienzo de los nuevos reinados, Alarico aparentemente esperaba ser promovido de mero comandante al rango de general en uno de los ejércitos regulares. Sin embargo, se le negó esta promoción. Entre los visigodos asentados en la Baja Mesia (ahora parte de Bulgaria y Rumanía), la situación era propicia a la rebelión. Habían sufrido desproporcionadamente grandes pérdidas en Frígido. Según un rumor, exponer a los visigodos en batalla era una manera muy conveniente de debilitar a las tribus godas.
Esto, combinado con sus recompensas post-batallas, les impulsó a alzar a Alarico «sobre el escudo» y proclamarle rey; según Jordanes, un burócrata romano del de origen godo que más tarde se dedicó a la historia, tanto el nuevo rey como su pueblo decidieron «más buscar nuevos reinos por sí mismos, que dormitar en pacífico sometimiento al gobierno de otros». Parece ser que los herederos de Teodosio I no se enteraron. Según las crónicas de San Isidoro, «Los godos, rehusando el patrocinio de foedus romano, constituyen en asamblea a Alarico en rey suyo, juzgando que era indigno ser súbdito del poder de Roma, de cuyas leyes y compañía se habrían separado vencedores en la batalla». El rey Flavio Alarico fue crucial en el proceso de descomposición del Imperio romano de Occidente.Barbero de Aguilera y Vigil M.: La formación del feudalismo en la Península Ibérica.ArteHistoria - Alarico I thumb|Representación imaginaria de los años veinte de Alarico desfilando por Atenas después de conquistar la ciudad en 395
En Grecia
300px|right|thumb|Alarico en Atenas por Ludwig Thiersch, 1894 Alarico golpeó primero al imperio oriental. Marchó por las cercanías de Constantinopla pero, encontrándose incapaz de ponerle sitio, retrocedió sobre sus pasos hacia el Oeste y luego marchó hacia el sur a través de Tesalia y el paso no guardado de las Termópilas hacia Grecia. Los ejércitos del imperio de Oriente estaban ocupados con las incursiones hunas en Asia menor y Siria. En lugar de ello, Rufino intentó negociar con Alarico en persona, pero solamente logró suscitar sospechas en Constantinopla que Rufino estaba en complot con los godos. Estilicón entonces marchó hacia el Este contra Alarico. Atacado por Estilicón, Alarico se vio forzado a replegarse. Según Claudiano, Estilicón estaba en una posición para destrozar a los godos cuando Arcadio le ordenó, por influencia de Rufino, dejar Iliria. Estilicón tenía problemas con Arcadio y con la creciente influencia de su favorito Rufino. Poco después, los propios soldados de Rufino mataron a Rufino a hachazos. El poder en Constantinopla pasó entonces al chambelán eunuco Eutropio.
La muerte de Rufino y la marcha de Estilicón permitió a Alarico libertad de movimientos; saqueó el Ática en 396 (entre sus saqueos se encuentra el del santuario abandonado donde se realizaban los misterios eleusinos)Bernabé, A., "Las religiones mistéricas del mundo grecorromano", en David Castro de Castro y Araceli Striano Corrochano (eds.), Religiones del Mundo Antiguo, SCEC: Madrid, 2010, pp. 111-137.Burkert, W., Religión griega, arcaica y clásica, Abada: Madrid, 2007.Clinton, K., Myth and cult. The iconography of the Eleusynian mysteries, Svenska institutet i Athen: Estocolmo, 1992.Cosmopoulos, M. B. (ed.), Greek mysteries. The archaeology and ritual of ancient Greek secret cults, Psychology Press: Londres-Nueva York, 2003.González González, M., Creencias y rituales funerarios: el más allá en la antigua Grecia, Síntesis: Madrid, 2018.Mylonas, G. E., Eleusis and the Eleusinian mysteries, Princeton University Press: Princeton, NJ, 1961. pero libró a Atenas, que capituló rápidamente ante el conquistador. Luego penetró en el Peloponeso y capturó sus ciudades más famosas—Corinto, Argos, y Esparta—vendiendo a muchos de sus habitantes como esclavos.
Aquí, sin embargo, su victoriosa carrera sufrieron un serio revés. En 397 Estilicón cruzó el mar hacia Grecia y triunfó atrapando a los godos en las montañas de Foloi, en las fronteras de Elis y Arcadia en la península. Desde allí Alarico escapó con dificultad, y no sin alguna sospecha de connivencia con Estilicón, quien supuestamente de nuevo había recibido órdenes de marcharse.
Alarico entonces cruzó el golfo de Corinto y siguió con el saqueo de Grecia hacia el norte a Epiro. Aquí continuó su conducta violenta hasta que el gobierno oriental lo nombró magister militum per Illyricum, dándole el mando romano que deseaba, así como la autoridad para reabastecer a sus hombres con los arsenales imperiales. El joven emperador Arcadio encontraría una solución pactando con los visigodos, y consiguió asentar a Alarico y sus gentes en Iliria, zona que pertenecía por entonces al imperio oriental, pero que se disputaba con la parte occidental por su proximidad a Italia. Con ello, consiguió trasladar el problema visigodo de la zona oriental del imperio a la occidental, al alejar al peligroso Alarico de Constantinopla, lo que enervó a Estilicón, quien acabó por desentenderse de cualquier problema oriental o de Arcadio.
Primera invasión de Italia